Disfrutar de una vida sexual saludable y plena no es algo exclusivo de la juventud; personas de todas las edades pueden tener experiencias sexuales satisfactorias. A medida que se envejece, si bien se experimentan algunos cambios físicos como canas y dolores corporales, las dimensiones emocionales e íntimas del sexo pueden seguir siendo muy gratificantes.
Roshni Kundranda, DOCTOR y especialista en medicina geriátrica de Banner Health, explica cómo hombres y mujeres experimentan cambios a medida que envejecen y cómo adaptarse a ellos para garantizar una vida sexual saludable y satisfactoria. A los 60 años, estos cambios pueden afectar o no a la vida sexual y la intimidad. “La disminución de la actividad sexual en los adultos mayores puede ser consecuencia de factores como la mala salud, la depresión, la falta de deseo sexual y el propio proceso de envejecimiento”, afirmó el Dr. Kundranda. “Incluso la falta de privacidad, como vivir en la casa de un hijo adulto o en un centro de atención a largo plazo, puede afectar su deseo y capacidad”.
Cambios en la Sexualidad Femenina con la Edad
Modificaciones Fisiológicas Específicas en Mujeres
Los cambios pueden variar de persona a persona, pero aquí hay algunos cambios sexuales comunes que pueden experimentar las mujeres de 60 años:
- Sequedad vaginal: Los niveles bajos de estrógeno durante la menopausia y los años posmenopáusicos pueden provocar sequedad vaginal, lo que puede hacer que las relaciones sexuales sean incómodas o dolorosas.
- Adelgazamiento y encogimiento del tejido vaginal (atrofia vaginal): El tejido de la vagina también puede volverse más delgado y más pequeño, lo que causa dolor durante las relaciones sexuales.
- Cambios en el deseo sexual (libido): La disminución del deseo sexual ocurre debido a factores psicológicos, cambios hormonales, enfermedades crónicas y medicamentos.
- Mayor tiempo para alcanzar el orgasmo: Alcanzar un orgasmo puede requerir más tiempo y una estimulación prolongada del clítoris. La intensidad y duración de los orgasmos pueden no ser tan fuertes como antes.
- Cambios en el suelo pélvico: Los músculos del suelo pélvico pueden debilitarse con la edad, el embarazo y otros factores. Esto puede provocar problemas como dolor durante las relaciones sexuales, orgasmos menos intensos y menor satisfacción sexual.
Además, en el adulto mayor, la sexualidad se modifica a causa de cambios físicos que se producen en su cuerpo. Los cambios en piel y mucosas no son tan graves en el hombre como en la mujer, que ante cualquier lesión o condición que afecte a su tejido mucoso presenta problemas. La vagina en la mujer joven es un conducto que se distiende fácilmente, pero a medida que pasan los años se va volviendo liso y menos extensible. Gran parte de esto se debe a los cambios hormonales, que son objetivamente más notorios en la mujer: después de la menopausia, comienza el período del climaterio, que se caracteriza por notorios cambios hormonales. Las hormonas regulan el funcionamiento del cuerpo e influyen mucho en la actividad sexual y en el estado de ánimo, de modo que los cambios en este aspecto pueden afectar en forma significativa la disposición de la mujer a un encuentro sexual.

Impacto de Medicamentos y Factores Culturales
Los medicamentos pueden afectar el deseo y el desempeño sexual. “Ciertos antidepresivos, antipsicóticos, antiestrógenos y antiandrógenos también pueden afectar la función sexual en hombres y mujeres”, dijo el Dr. Kundranda. Las condiciones de salud también influyen en el mantenimiento de una vida sexual activa.
Los cambios en la sexualidad del adulto mayor, en especial en la mujer, están muy vinculados a la influencia del entorno psicosocial, es decir, de la sociedad, la familia y la cultura. Entre estos factores culturales, que afectan tanto a hombres como a mujeres, el primero es la visión negativa de la persona mayor que tiene interés sexual, llamándoles peyorativamente "viejo/a verde". Los modelos afectivos que se difunden a través de los medios de comunicación, las campañas publicitarias y las películas, en los cuales solo las personas jóvenes disfrutan del sexo, contribuyen al deterioro de la sexualidad en el adulto mayor. La religiosidad propia de las personas mayores también resulta un obstáculo en este sentido. Además, la ropa de las personas mayores a menudo no es sexy, y la estética cultural lleva a rechazar a las personas viejas, considerándolas feas y sin atractivo. Esto puede generar que la persona mayor se sienta ridícula al intentar una relación sexual, lo que disminuye el deseo. Finalmente, existe una importante falta de apoyo especializado sobre este tema.
El Placer Femenino y el Orgasmo en la Madurez
El 8 de agosto se conmemora el Día Internacional del Orgasmo Femenino, una fecha que visibiliza y educa sobre el placer sexual de las mujeres. Aún hay muchos tabúes que impiden hablar libremente de estos temas; entre ellos, la barrera que supone abordar la sexualidad de personas de la tercera edad.
¿Cómo viven su sexualidad las personas mayores de 70 años?
Estudios y Testimonios de Mujeres Mayores
El estudio 'Global Study of Sexual Attitudes and Behaviors' (GSSAB), que incluyó a 13.882 mujeres entre los 40 y los 80 años, demostró que entre el 18 y el 41 por ciento de las consultadas en la muestra tenían dificultad de alcanzar el orgasmo. Sin embargo, la psicóloga y sexóloga Vanesa Matiz explica que “la vejez no es sinónimo de caducidad, sino de una nueva etapa para renovar la sexualidad y el placer con una perspectiva diferente”.
Un equipo del Instituto de Neurociencia de Gotemburgo (Suecia) ha comprobado que la libido de los septuagenarios actuales se mantiene en plena forma y les permite disfrutar de su relación bajo las sábanas mucho más de lo que lo hacían sus padres. Según un sondeo de la BBC, los resultados sugieren que las personas entre los 60 y los 70 años tienen relaciones sexuales varias veces al mes, y una de cada seis personas de más de 70 años dice tener relaciones sexuales varias veces al mes, o incluso con mayor frecuencia.
Sobre cómo son los orgasmos cuando se es mayor, tres británicas entrevistadas por la BBC (Joyce de 82, Shirley de 61 y Dee de 69 años) coincidieron en la respuesta: "Probablemente mejor", respondió Shirley. "Yo también lo creo", dijo Dee. Y Joyce, al ser consultada si eran mejores a los 80 que a los 20, respondió convencida: "Sí, yo de verdad creo que sí".
Las razones por las que estas mujeres coinciden en que las relaciones sexuales con la edad son mejores son varias:
- Con los años dicen conocerse mejor a sí mismas y sus cuerpos.
- Con la edad no se preocupan por lo que piensan los otros, sintiéndose más cómodas con la persona que son y teniendo más confianza en sí mismas.
- Están "más en control de lo que quieren".
- Al conocer mejor sus cuerpos, saben cómo buscar el placer y tienen la confianza de decírselo o "mostrárselo" a sus parejas.
- Tienen menos estrés y no hay preocupación por quedarse embarazadas.
Miriam Cotes, una mujer de 66 años, enfatiza que “con los años, la genitalidad cambia, pero hay otras maneras de sentir placer sexual en una relación que no necesariamente tienen que ver con la genitalidad. Por ejemplo, en caricias, en cosquillitas, en dormir junto a la otra persona, en ese tipo de acercamientos físicos que no necesariamente terminan en lo genital”.
La sensualidad no cambia con la edad; es la misma excitación y el mismo placer, igual de agradable. “La gran diferencia sin duda es el tiempo”, apunta Joyce. "Cuando estás jubilado tienes tiempo. Tienes tiempo para darte placer mutuo y puedes escoger cuándo quieres pasar un rato feliz. Tienes el tiempo que no tenías cuando eras más joven, porque no tienes las mismas presiones." La libido puede ser más baja, pero eso no quiere decir que no se busquen las caricias, los abrazos, los mimos, todas esas cosas que crean una relación íntima entre dos personas que quieren darse placer. Y eso es igual de agradable cuando se es mayor que cuando se es joven.
La Relevancia de la Autoexploración y la Masturbación
La autoexploración o masturbación es la estimulación voluntaria y consciente del propio cuerpo o de los genitales, con el fin de obtener placer sexual. Esta práctica representa múltiples beneficios en el ejercicio de una vida sexual.
La sexóloga Vanesa Matiz remarca que “conocer el propio cuerpo, explorar qué sensaciones nos agradan y cómo se estimula nuestro cuerpo da herramientas para comunicarlo a la pareja y para mantener viva la conexión con una misma. La masturbación también es una forma de autocuidado y un recordatorio de que el placer es también un acto personal y autónomo”. Maritza Torres, de 76 años, habla sobre la importancia de la masturbación: “Me tengo que dar placer a mí misma por mí misma, tener relaciones íntimas conmigo misma. Tenemos que lograr que las mujeres jóvenes disfruten de su sexualidad desde ellas mismas, desde tocarse, acariciarse, masturbarse, verse y apreciarse tal y como son”.
María Salmón, de 77 años, enfatiza la importancia de desterrar prejuicios: “Dejen a un lado los prejuicios. En la sexualidad de los mayores existe otro ritmo porque hay otro conocimiento y hay otra experiencia, no es la inmediatez. Dejen la idea de que una persona mayor ya no es objeto de deseo”.
Claves para una Sexualidad Femenina Plena en la Tercera Edad

El camino hacia la intimidad después de los 60 se trata de aceptar el cambio, comunicarse, explorar y adaptarse a la evolución natural de su cuerpo. No hay una edad límite para tener relaciones sexuales, y muchas personas continúan disfrutando de una vida sexual activa y satisfactoria en la tercera edad. La capacidad de tener relaciones sexuales no está limitada únicamente por la edad cronológica, sino por la salud física y mental, la calidad de la relación de pareja, los cambios fisiológicos y la actitud y deseo sexual personal.
Comunicación y Adaptación en la Pareja
Es importante tener una comunicación abierta y honesta con la pareja sobre los deseos, preocupaciones y el propio cuerpo. Esto genera confianza y ayuda a que ambos comprendan las necesidades del otro. Cuídese: su salud general es el pase VIP a una vida sexual satisfactoria. El ejercicio regular, una dieta equilibrada y el control de las enfermedades crónicas pueden hacer maravillas. Aumentan sus niveles de energía, favorecen la salud del corazón y son excelentes para su vida amorosa.
Para aumentar el placer y la excitación, se puede cambiar de actitud: probar nuevas posiciones sexuales o incorporar actividades sensuales como masajes o ayudas sexuales para variar. Estos dispositivos, incluidos los vibradores, pueden añadir una nueva dimensión a la vida íntima. Las parejas mayores suelen necesitar más estimulación, por lo que las ayudas sexuales pueden ayudar a la excitación y a alcanzar el orgasmo. Si hay sequedad vaginal o relaciones sexuales dolorosas, un lubricante a base de agua puede ser muy útil.
Fomentar la conexión emocional es clave, ya que la intimidad no es solo física. Participar en actividades que fortalezcan el vínculo, ya sea a través de pasatiempos compartidos, conversaciones significativas, simplemente pasando tiempo de calidad juntos o abrazándose y tomándose de la mano.
Salud y Búsqueda de Apoyo Profesional
Mantenerse a salvo también es importante: a menos que se esté en una relación monógama y comprometida, usar protección para proteger la salud. Si se es sexualmente activo y no se está en una relación monógama, considerar hacerse una prueba de detección de ETS (infecciones de transmisión sexual) anual, ya que no hay límite de edad para estas pruebas.
Si se notan desafíos o cambios que están afectando la intimidad, es recomendable buscar asesoramiento profesional. Hablar con un proveedor de atención médica o con un especialista en salud conductual autorizado que se especialice en temas relacionados con la intimidad en la vejez puede ofrecer soluciones y apoyo. “Con la edad, cambia el funcionamiento hormonal, el cuerpo, los intereses, la dinámica en la relación de pareja y la dinámica en la relación con una misma”, afirma la sexóloga Lina Restrepo, invitando a las mujeres a educarse sobre estos cambios.
En resumen, la sexualidad en la tercera edad es posible y puede ser gratificante. La edad es solo un número; se puede seguir disfrutando de una vida sexual vibrante y satisfactoria sin importar la edad. La capacidad de la mujer para sentir placer y alcanzar el orgasmo se mantiene indemne.