La vida universitaria, especialmente en España, a menudo ha estado marcada por tradiciones que buscan integrar a los nuevos estudiantes. Sin embargo, algunas de estas prácticas, conocidas como novatadas, han evolucionado de rituales de paso a situaciones problemáticas. A lo largo de la historia, las sociedades han implementado ritos de paso para marcar transiciones importantes en la vida de un individuo, como el paso de la niñez a la adultez.
Definición y Evolución de los Ritos de Paso
Ritos de Paso según Arnold Van Gennep
El antropólogo francés Arnold Van Gennep, a principios del siglo XX, definió los "ritos de paso" como las numerosas transiciones personales que un individuo debe llevar a cabo en su desarrollo social. Estas transiciones incluyen el paso entre la juventud y la edad adulta, la soltería y el matrimonio, o la pertenencia a un grupo social. Tradicionalmente, estas etapas se celebraban con ritos específicos.
Ritos de Iniciación en Sociedades Antiguas y Modernas
Para Van Gennep, uno de los ritos de paso más importantes eran los "ritos de iniciación", que en muchas sociedades escenificaban el paso de la condición infantil a la adulta. En las sociedades antiguas, estos ritos estaban estrechamente relacionados con la resistencia del cuerpo humano y la madurez física, superándose habitualmente con marcas corporales como cicatrices o mutilaciones rituales. Estas marcas manifestaban el tránsito del individuo a la edad adulta, reconociéndole a partir de ese momento los demás adultos como un igual.
En las sociedades modernas, el ritual iniciático ha perdido paulatinamente su importancia individual y social, perviviendo solo como parte del protocolo de acceso a sectas, sociedades secretas, órdenes aristocráticas o militares, y entidades filantrópicas como los clubes rotarios.
Las Novatadas como Rito de Iniciación Moderno
Argumentos a Favor de las Novatadas
Las "novatadas", entendidas como el periodo de bromas con que se recibe a los nuevos estudiantes en Residencias y Colegios Mayores, y también en algunas Facultades o Escuelas Universitarias de muchas ciudades españolas, han sido identificadas por sus defensores como uno de esos tradicionales ritos de iniciación. Un periodo de novatadas relativamente breve, dirigido por un grupo de veteranos ingenioso y que no traspase la delgada línea roja de la humillación personal o los castigos físicos a los novatos, puede contribuir a facilitar el conocimiento, la integración y la cohesión de los diferentes estudiantes de una ciudad universitaria.
Debate sobre la Ética en la práctica profesional
Problemas y Abusos en las Novatadas
A pesar de estar oficialmente prohibidas en Estatutos y Reglamentos universitarios, las novatadas se repiten todos los años. En determinados casos, estas prácticas caen en excesos poco presentables, generando situaciones de violencia, acoso, maltrato y humillación que van mucho más allá de unas simples bromas iniciáticas o integradoras de un joven grupo de estudiantes recién llegados.
El 13 de septiembre de un año reciente, los medios de comunicación informaron sobre la expulsión temporal de cuatro estudiantes veteranos de un Colegio Mayor de Madrid. La razón fue la realización de novatadas vejatorias a los nuevos residentes. Dichas novatadas fueron grabadas por una cámara oculta, mostrando a algunos veteranos golpeando y obligando a beber directamente de botellas de bebidas alcohólicas a un grupo de novatos aterrorizados, uno de los cuales acabó en el hospital con un coma etílico.
Consecuencias Legales y Sociales de las Novatadas
Implicaciones Legales
Es importante recordar, como advertencia para aquellos "listos" a quienes se les suele ir la mano en estos temas, que el Código Penal español, en su artículo 173.1, castiga con una pena de seis meses a dos años de prisión, bajo el título "de las torturas y otros delitos contra la integridad moral", a quien "infligiera a otra persona un trato degradante, menoscabando gravemente su integridad moral".
Presión Social y Exclusión
Muchos se preguntan por qué jóvenes adultos soportan estas vejaciones. La explicación reside en la convivencia posterior en sus Residencias o Colegios Mayores. Los novatos que se encierran en su habitación y se niegan a participar en las novatadas saben que sufrirán un peculiar "bullying" durante el resto del curso. Experimentarán una situación de exclusión y aislamiento social total respecto de sus compañeros que sí superaron el "rito iniciático" impuesto por sus veteranos.
Ante este preocupante panorama, la gran mayoría opta por soportar cualquier cosa durante un mes o mes y medio, esperando que llegue pronto la "fiesta del novato", que se celebra entre finales de septiembre y mediados de octubre. Esta fiesta marca el fin oficial de las novatadas y de su particular pesadilla. Sin embargo, algunos no pueden soportar la presión y abandonan precipitadamente su Residencia o Colegio Mayor, generando el consiguiente disgusto de sus familias, quienes no saben qué hacer con un estudiante que está comenzando, con no demasiado buen pie, su nueva vida universitaria.

Conclusión y Reflexión sobre la Tradición
En definitiva, la historia de las novatadas, a pesar del esfuerzo de los órganos de dirección de la mayoría de Colegios Mayores y Residencias Universitarias, al practicarse mayoritariamente en la vía pública, depende del buen o mal sentido y responsabilidad de muchos veteranos. Hay quienes tienen un gran sentido del humor y organizan bromas o actividades lúdicas ciertamente graciosas en las que los jóvenes se conocen, se integran y lo pasan realmente bien, generándose entre ellos esa especial clase de amistad que surge entre personas que viven algunas dificultades en común.
Al final, lo que sucede en esta materia no es más que un fiel trasunto de la vida misma, en la que, junto con personas normales, respetuosas y de buen humor, uno puede encontrarse individuos crueles o desequilibrados a la vuelta de cualquier esquina. Siendo positivos, podríamos concluir que aprender a "torearlos", dentro de unos límites racionales, puede formar parte también de la formación vital de un joven universitario. Sin embargo, en los tiempos actuales, en los que se ha desarrollado una importante sensibilidad social frente a todos los tipos de maltrato, las novatadas, que tienen su origen hace siglos, no pueden considerarse una tradición socialmente aceptable.