La Sexualidad y la Masturbación en la Vejez: Desafíos, Realidades y Contexto Sociocultural

La sexualidad humana es un fenómeno complejo y multifacético que acompaña al individuo a lo largo de todas las etapas de su vida. Sin embargo, históricamente, la sexualidad de las personas ancianas ha sido objeto de numerosos prejuicios y mitos, siendo a menudo marginada o negada por la sociedad. En las condiciones actuales, con un creciente número de personas en edad geriátrica, es fundamental abordar la sexualidad en la vejez, incluyendo la masturbación, para desterrar tabúes y promover una comprensión más completa y respetuosa.

Foto temática de una pareja de ancianos sonriendo y cogidos de la mano

La Normalización de la Sexualidad en la Tercera Edad

Durante siglos, la sexualidad se ha relacionado únicamente con la reproducción, negando el disfrute sexual a las personas ancianas. No obstante, es un error catalogar al anciano como indiferente o con escasa actividad sexual, pues no hay un límite cronológico después del cual la vida sexual desaparece. La sexualidad es una dimensión vital, influida por las relaciones interpersonales, el contexto sociocultural y las experiencias vividas, y no un privilegio reservado a la gente joven.

Los aspectos que condicionan la conducta sexual están sujetos a cambios dependientes de la época, el desarrollo socioeconómico, la cultura y la ideología de cada país. En el anciano, además, intervienen de manera significativa los prejuicios, los mitos e inhibidores sociales. El cerebro es el principal órgano sexual, y la disminución de las hormonas sexuales circulantes no anula el deseo sexual; frecuentemente, la falta de motivación por la actividad sexual tiene su origen en factores psicológicos o culturales.

Estudio sobre la Sexualidad en Ancianos: Policlínico "Ana Betancourt"

Un estudio descriptivo y longitudinal realizado en 125 sujetos en edad geriátrica en el Policlínico Docente "Ana Betancourt" de La Habana, Cuba, tuvo como propósito definir el patrón sexual característico de las personas ancianas. Los resultados de esta investigación revelaron datos significativos:

  • El 75 % de los ancianos mantienen el interés por el sexo y manifestaron deseo sexual.
  • El 69,6 % realiza el acto sexual, predominando el coito vaginal, seguido del sexo oral.
  • Los trastornos más comunes en el funcionamiento sexual fueron la pérdida de la erección en el hombre y la disminución de la lubricación vaginal en la mujer.
  • El 78,4 % de los ancianos exhibió un bajo índice general de conocimiento sobre los cambios que ocurren en la sexualidad con el transcurso de los años, lo que demuestra que la información que poseen sobre sexualidad humana no se corresponde con los criterios actuales.

La discusión de este estudio subraya que la actividad sexual existe en los ancianos y, en muchas ocasiones, constituye la norma más que la excepción. El hombre que desarrolla una vida sexual activa y no pierde la confianza en sí mismo, será capaz de lograr erecciones y orgasmos hasta edades muy maduras. La mujer, por su parte, mantiene casi intacta su capacidad orgásmica, y el contacto con el pene preserva la elasticidad y forma de las paredes vaginales, mostrando un mayor vigor y tono muscular en sus genitales si mantienen regularidad en los encuentros sexuales.

Infografía: Porcentaje de interés y actividad sexual en la tercera edad según estudio

La Masturbación en la Vejez: Un Acto Natural y con Múltiples Beneficios

La masturbación, definida como la estimulación sexual de los propios genitales u otras zonas erógenas, es una práctica común en ambos sexos y a cualquier edad. Históricamente, ha sido representada en el arte desde la prehistoria y discutida en escritos antiguos. Sin embargo, en los siglos XVIII y XIX, algunos teólogos y médicos europeos la calificaron de «atroz», «deplorable» y «espantosa», aunque estos tabúes disminuyeron significativamente durante el siglo XX.

Hoy en día, las perspectivas sobre la masturbación varían; mientras algunas religiones la ven como espiritualmente perjudicial, otras la consideran inofensiva o adoptan un punto de vista situacional. La masturbación se considera normal incluso en la primera infancia, y su estudio ha aumentado, desafiando antiguas condenas sociales.

Beneficios y Consideraciones de la Masturbación

Se han atribuido diversos beneficios médicos y psicológicos a una actitud saludable hacia la actividad sexual en general y a la masturbación en particular. Entre ellos:

  • Aumento del deseo sexual: Las investigaciones científicas confirman que la masturbación puede aumentar el nivel de testosterona en el cuerpo, lo que, a su vez, incrementa el deseo sexual.
  • Diagnóstico médico: En hombres, si se experimentan problemas de impotencia en relaciones con parejas pero no en solitario, se pueden descartar causas fisiológicas como enfermedades vasculares.
  • Salud prostática: Estudios sugieren que la eyaculación frecuente en varones podría reducir la probabilidad de desarrollar cáncer de próstata.
  • Salud cardiovascular: Algunos profesionales consideran la masturbación un ejercicio cardiovascular, y quienes se recuperan de un infarto pueden reanudar la actividad física gradualmente según su estado.
  • Alivio de tensiones: Es un medio para lograr autosatisfacción y alivio de las tensiones.
  • Menor riesgo de ITS: La masturbación en solitario es una actividad sexual casi libre de riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS).
  • Conocimiento del propio cuerpo: La masturbación mutua, por ejemplo, permite a las personas explorar y comunicar sus "centros de placer".

Aunque existen beneficios, también se mencionan riesgos menores, como la posibilidad de que objetos introducidos como ayuda a la masturbación queden atascados. Un pequeño porcentaje de varones puede experimentar el síndrome de enfermedad posorgásmica (SEPO), que provoca dolor muscular intenso y otros síntomas después de la eyaculación.

Mitos y verdades de la masturbación #1 | Urólogo Dr. Fernando Hernández

Frecuencia y Actitud hacia la Masturbación en Adultos Mayores

Estudios como los de Alfred C. Kinsey en la década de 1950 y encuestas más recientes en el Reino Unido demuestran la alta prevalencia de la masturbación a lo largo de la vida, tanto en hombres como en mujeres. Contrario a la creencia popular, varios estudios revelan una correlación positiva entre la frecuencia de la masturbación y la frecuencia de las relaciones sexuales, lo que sugiere que no es solo un sustituto, sino también un complemento de la actividad sexual en pareja.

En el contexto de la tercera edad, la masturbación puede ir acompañada de sentimientos negativos de culpa. Un estudio de Juan Carlos Sierra y colaboradores (2022) comparó parámetros de la masturbación en hombres y mujeres mayores de 50 años:

  • Los hombres informaron haber tenido su primera experiencia de masturbación a edades más tempranas, la practican con mayor frecuencia y presentan una actitud más negativa hacia ella que las mujeres.
  • Las mujeres, por su parte, dijeron experimentar con mayor intensidad el orgasmo obtenido mediante la masturbación en solitario.

Estos hallazgos sugieren que, a pesar de una actitud más negativa en hombres, la practican con mayor frecuencia, posiblemente viéndola como un sustituto. Las mujeres, en cambio, experimentan el orgasmo de manera más intensa en este contexto. La actitud y la frecuencia de la práctica de la masturbación son variables importantes en la facilidad y satisfacción orgásmica en las relaciones sexuales.

Gráfico comparativo de la frecuencia de masturbación entre hombres y mujeres mayores

El Contexto Sociocultural de la Sexualidad en la Vejez

El "contexto legal" en relación con la masturbación de personas ancianas se enmarca más en un trasfondo sociocultural y ético que en leyes específicas, dado que la masturbación es una práctica privada y no regulada directamente por el derecho en la mayoría de las jurisdicciones. Sin embargo, la historia y la evolución social han configurado las percepciones sobre la sexualidad en la vejez, influyendo en su aceptación o condena.

Los tabúes históricos y la educación recibida en épocas pasadas han llevado a que la sexualidad de los adultos mayores, incluyendo la masturbación, sea un tema poco tratado o, incluso, mal visto. Sin embargo, en la actualidad, existe un esfuerzo consciente por desterrar estas creencias. Talleres y conversaciones sobre "Sexualidad para Personas más allá de los 60 años" promueven una visión donde el deseo sexual no tiene fecha de caducidad. Expertos como la sexóloga Valérie Tasso enfatizan que la sexualidad es una condición innata que nos acompaña desde el nacimiento hasta la muerte, y que los adultos mayores son "seres sexuados" que pueden y deben disfrutar de su sexualidad.

La reivindicación de la sexualidad en la vejez incluye la aceptación de la masturbación y el uso de herramientas como los juguetes eróticos, que pueden ser aliados perfectos tanto en relaciones de pareja como en solitario. La meta es que cada persona viva su sexualidad "a su manera, siempre dentro del respeto hacia el prójimo y hacia uno mismo, e independientemente del género o de si ya ha cumplido los 60." Esta evolución en la percepción social es crucial para un contexto donde la sexualidad en la vejez, incluyendo la masturbación, sea vista como una parte normal, saludable y digna de la vida.

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