A medida que envejecemos, mantener un estilo de vida activo es fundamental para conservar la salud y la vitalidad. Sin embargo, las articulaciones y los músculos pueden volverse más sensibles, lo que hace que los ejercicios de bajo impacto sean una opción ideal para las personas mayores. Estos ejercicios no solo son suaves para el cuerpo, sino que también ofrecen numerosos beneficios, como mejorar la movilidad, fortalecer los músculos y promover el bienestar general.
La práctica de alguna actividad física es recomendable en cualquier edad para evitar enfermedades que se aceleran o son provocadas por el sedentarismo. En el caso de los adultos de más de 60 años, el entrenamiento aporta múltiples ventajas, no solo a nivel físico, sino mental y emocional. Sin embargo, lo recomendable es hacerlo con ejercicios de bajo impacto que garanticen su seguridad y eviten lesiones complejas. Los ejercicios de bajo impacto minimizan el estrés en las articulaciones y los huesos, reduciendo el riesgo de lesiones. Incluso los ejercicios de bajo impacto pueden contribuir al fortalecimiento muscular.
Importancia de los Ejercicios de Bajo Impacto en Adultos Mayores
La actividad física es indispensable para la salud y el bienestar general en la tercera edad. Sin embargo, a medida que envejecemos, experimentamos una transformación completa. Nuestros cuerpos cambian con el paso de los años, perdiendo fuerza, resistencia e incluso masa muscular. A medida que pasan los años, el cuerpo empieza a experimentar una serie de transformaciones fisiológicas y morfológicas que pueden deteriorar las funciones y las capacidades corporales. No obstante, pese a estas circunstancias, siempre se hace importante la práctica de alguna actividad física que permita afrontar esta etapa de la vida de mejor manera.
Cuando practicamos un ejercicio de bajo impacto, nuestros pies suelen permanecer en contacto con el suelo o pedal/plataforma (si usamos una máquina de gimnasio). En este sentido, los ejercicios de bajo impacto aparecen como una alternativa ideal para lograr este propósito. Ello, gracias a sus características que permiten tener una opción de movimientos rítmicos y fluidos que no generan presión, ni sobrecarga excesiva en las articulaciones. A su vez, se trabaja en el incremento de la frecuencia cardíaca y en mejorar el sistema cardiovascular, generando un entrenamiento funcional.

Beneficios Clave
- Protege las articulaciones de lesiones.
- Mejora la resistencia cardiopulmonar.
- Mantiene el peso saludable.
- Optimiza la condición física.
- Aumenta la movilidad en las articulaciones.
- Mejoras en la coordinación motriz, el equilibrio y la atención.
- Estimula la memoria y mantiene la mente activa.
Tipos de Ejercicios de Bajo Impacto Recomendados
Para los adultos mayores, se recomienda hacer al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada para mantener un bienestar general. Estos ejercicios deben estar especialmente enfocados en reforzar el equilibrio, la coordinación y fortalecer los músculos, con el fin de ayudar a prevenir las caídas y mejorar la condición de salud. Incorporar ejercicios de bajo impacto en la rutina diaria puede proporcionar numerosos beneficios para la salud física y mental de las personas mayores. Desde caminatas y natación hasta yoga, hay muchas opciones disponibles que pueden adaptarse a diferentes niveles de habilidad y preferencias.
Ejercicios Cardiovasculares y Aeróbicos
Los ejercicios cardiovasculares son muy importantes para la salud física, especialmente para el sistema cardíaco y pulmonar. Practicar 60 minutos de cardio de bajo impacto a la semana puede ayudar a mejorar la salud cardiovascular, respiratoria y cerebral, además de disfrutar de una mayor autonomía e independencia.
- Caminar: Es una de las formas más accesibles y mejores de ejercicio. Puede realizarse en casi cualquier lugar, tanto en casa con una cinta de correr como en la calle, en el vecindario o en un parque. Caminar al menos durante 30 minutos al día brinda beneficios como mejorar la condición pulmonar, mantener un peso adecuado y prevenir el aumento de la presión arterial.
- Natación: Es un ejercicio excelente para todo el cuerpo que reduce el impacto en las articulaciones, gracias a la flotabilidad del agua. Es un deporte ideal incluso para personas con limitaciones de movilidad, ya que involucra dos tercios de los músculos del cuerpo, mejora la fuerza, la resistencia, la flexibilidad y estimula la circulación sanguínea.
- Ciclismo (bicicleta estática): Proporciona un excelente ejercicio cardiovascular sin el riesgo de caídas y sin arriesgar la salud de las articulaciones. Permite quemar calorías, aumentar la capacidad aeróbica, bajar los niveles de estrés, controlar la ansiedad y mejorar la memoria. Es importante usar esta máquina de forma adecuada, idealmente, el asiento debe estar a la altura de las caderas, permitiendo que las piernas se doblen ligeramente al pedalear.
- Bailar: Es un tipo de ejercicio aeróbico que, además de ejercitar diferentes músculos del cuerpo y mejorar la condición física, proporciona vitalidad y diversión. Al estar en constante movimiento, permite elevar el ritmo cardíaco, reduciendo los riesgos de sufrir de presión arterial alta y previniendo enfermedades asociadas al corazón.
- Elíptica: Un ejercicio cardiovascular ideal para adultos mayores debido al bajo impacto en las articulaciones. Permite trabajar el tren inferior y superior al mismo tiempo, a través de diferentes niveles de resistencia. Ayuda a mejorar la circulación de la sangre y mantener el corazón fortalecido.
Ejercicio de Bajo Impacto para personas con ARTROSIS (Cardio para Adultos Mayores) | Mariana Quevedo
Ejercicios de Fuerza
Los ejercicios de fuerza nos permiten prevenir y evitar la fragilidad que sufre nuestro organismo conforme avanza el tiempo, además de ayudarnos a mantener un cuerpo fuerte y sano. Las bandas elásticas son herramientas versátiles y de bajo costo que pueden ayudar a fortalecer los músculos sin poner demasiada presión en las articulaciones.
- Sentadillas: Estando de pie, separamos los pies a la distancia aproximada al ancho de los hombros. Se recomienda utilizar una silla como apoyo. Mantendremos la espalda recta y las rodillas alineadas para después doblarlas como si nos sentásemos en una silla imaginaria. Realizar dos series de entre 10-15 repeticiones.
- Elevaciones de hombros: Nos sentamos en una silla y dejamos los brazos a ambos lados. Levantamos los hombros hacia las orejas, aguantamos durante al menos tres segundos y los bajamos despacio. Hacer entre 10-15 repeticiones.
- Apertura y cierre de piernas: Seguimos sentados en una silla, apoyando los pies en el suelo, y abrimos y cerramos las piernas hacia los lados. Podemos incluir resistencia con nuestras propias manos para añadir dificultad al ejercicio.
- Zancadas con apoyo: Con este ejercicio, fortaleceremos las piernas. Ayudados también con una silla, adelantamos una pierna al frente y tratamos de apoyar la rodilla en el suelo, pero sin llegar a tocar la superficie. Realizar entre 10-20 repeticiones. Si se desea aumentar la dificultad, se puede retirar la silla y/o aumentar las repeticiones, siempre sin forzar.
- Pilates: Se trata de una actividad que ofrece diferentes beneficios a la mente y el cuerpo. Es un ejercicio anaeróbico con cientos de movimientos que permiten mejorar la condición física y mental, así mismo, trabaja los músculos mientras los relaja, aumenta la fuerza, la flexibilidad y optimiza la postura corporal.
Ejercicios de Flexibilidad y Estiramiento
Practicar de forma habitual estiramientos en la tercera edad ayuda al bienestar de músculos y articulaciones. Es aconsejable hacer estos ejercicios tres veces por semana, con estiramientos de entre 15 y 30 segundos y respiración normal. Este tipo de actividad ayuda a acondicionar los músculos y las articulaciones en la edad adulta, previniendo problemas posturales y mejorando la condición física. De la misma manera, mejora la movilidad, favorece el flujo sanguíneo, aumenta la fuerza muscular y evita ciertos dolores lumbares.
- Yoga: Combina ejercicios de estiramiento y respiración, mejorando la flexibilidad, el equilibrio y la fuerza muscular. Además, una forma moderna de yoga incluye posturas adaptadas a las limitaciones físicas de las personas que sufren alguna enfermedad o discapacidad física. Su ejecución aporta correcciones en la postura, libera el estrés, fortalece el sistema muscular, reduce los dolores lumbares, mejora el equilibrio y optimiza la circulación.
- Estiramiento de cuello lateral: Toma asiento y mantén la espalda recta. Inclina la cabeza hacia el lado que prefieras y relaja los hombros. Aguanta la posición durante 20-30 segundos. Repite el ejercicio ahora en el lado opuesto.
- Apertura de brazos: Ponemos los brazos en cruz y tratamos de colocarlos lo más atrás posible de nuestro tronco. Aguantaremos entre 10-15 segundos, hasta sentir cómo los músculos están tirantes.
- Estiramiento de caderas: Uno de los ejercicios de flexibilidad más sencillos para estirar las caderas. Permanece de pie y sube tu rodilla hacia el pecho para hacer un gran círculo con ella. De esta forma, la cadera se abre y se mueve en todas las direcciones.
- Estiramiento de cuádriceps: Para llevarlo a cabo, solo necesitas una pared donde apoyarte, agarrar tu tobillo para elevar el talón hacia arriba y hacia atrás hasta sentir cómo estira la parte delantera del muslo.
Ejercicios de Equilibrio y Coordinación
Los ejercicios de equilibrio son imprescindibles en la gimnasia para adultos. Este tipo de ejercicios son perfectos para cualquier nivel, pues no es necesario tener una gran práctica o habilidad.
- La pata coja: Levanta tu pierna y dobla la rodilla, y haz tres repeticiones con cada pierna. Puedes ayudarte de una silla u otro punto de apoyo. Para aumentar la dificultad, primero deberás usar solo un dedo para sostenerte y, por último, no usar ningún apoyo.
- Caminar en línea recta: Ponte de pie y coloca uno de tus talones delante de los dedos del otro pie. Avanza de esta forma, paso a paso, a tu ritmo y sin perder el equilibrio, hasta llegar a un total de 20 pasos.
- Caminar sentados: Permanece sentado y levanta las piernas -por lo menos 30 cm.- para simular que andas. Hazlo durante 30 segundos.
- Postura del árbol: Si practicas yoga de forma habitual, conocerás esta hatha (postura) con la que entrenar tu equilibrio y coordinación. Si no, solo tienes que levantar un pie a la altura de la rodilla, mientras entrelazas tus manos sobre la cabeza. Si quieres subir la dificultad, eleva tu pie por encima de la rodilla.

Un Enfoque Innovador: Entrenamiento Rítmico de Bajo Impacto
Un innovador método de entrenamiento está ganando atención por su enfoque de bajo impacto dirigido a personas mayores de 60 años. La propuesta busca mejorar la resistencia física sin someter al cuerpo a esfuerzos agresivos, convirtiéndose en una alternativa accesible y segura para mantenerse activo en la tercera edad.
La práctica se basa en ejercicios rítmicos que combinan movimiento corporal y coordinación al compás de la música. A través de patrones simples y repetitivos, los participantes trabajan su condición física mientras mantienen un ambiente dinámico y motivador. Este tipo de actividad surge dentro de las tendencias del fitness funcional, que priorizan el bienestar integral sobre la exigencia extrema. En este caso, el objetivo es adaptar el ejercicio a las capacidades reales de los adultos mayores, reduciendo el riesgo de lesiones.

La dinámica suele realizarse con apoyo de baquetas u objetos similares para golpear superficies de manera controlada. Los movimientos se acompañan de desplazamientos suaves, lo que permite involucrar tanto la parte superior como inferior del cuerpo. Incluso quienes presentan limitaciones de movilidad pueden participar, ya que algunos ejercicios pueden ejecutarse en posición sentada.
Uno de los principales beneficios es el fortalecimiento de la resistencia cardiovascular sin generar impacto en las articulaciones. Esto resulta clave para quienes buscan mantenerse activos sin afectar rodillas, caderas o espalda. A ello se suman mejoras en la coordinación motriz, el equilibrio y la atención. La combinación de ritmo y movimiento también contribuye a estimular la memoria y mantener la mente activa durante la práctica.
En comparación con actividades como nadar o montar bicicleta, este método ofrece una alternativa más accesible y flexible. No requiere equipos especializados ni grandes espacios, lo que facilita su realización en distintos entornos. Los especialistas recomiendan sesiones moderadas, ajustadas a la condición de cada persona, con una duración que puede variar entre 20 y 45 minutos.
Cómo Incorporar los Ejercicios de Bajo Impacto en Hábitos Saludables
Si deseamos comenzar una rutina de 60 minutos de cardio de bajo impacto para adultos mayores, lo primero que debemos hacer es acudir al médico para conocer cuáles son nuestras limitaciones y así realizar cualquier actividad física de forma satisfactoria. La terapeuta física de los Centros Médicos Colmédica, Tatiana Bojacá, comparte las siguientes recomendaciones para hacerlo adecuadamente:

- Asesoría profesional: Es importante contar con la asesoría de un profesional de la salud, quien orientará la condición de la persona para la realización o no de determinado ejercicio. Hacerlo bajo una orientación que evalúe las condiciones físicas al momento de iniciar un plan de ejercicios.
- Establecer metas pequeñas: La mejor forma de incorporar una rutina de ejercicios es establecer metas pequeñas e ir incrementando progresivamente su práctica hasta convertirla en un hábito saludable. Dependiendo del ejercicio de bajo impacto que se elija, se debe iniciar con una meta a corto plazo para incentivar su constancia.
- Horario y tiempo determinado: Se puede establecer un horario específico para el desarrollo de la actividad física, luego se puede iniciar con un tiempo determinado para llevar a cabo la actividad, hasta ir aumentando la tolerancia y la resistencia de la rutina. Fijar una rutina de 2 a 3 veces por semana o si la individualidad de cada persona permite incrementar la frecuencia.
- Vestimenta adecuada: Conseguir ropa holgada y cómoda, siendo el algodón el material más recomendable. También se necesitará calzado resistente, antideslizante y de la talla adecuada. Usar ropa adecuada según la actividad física a ejecutar.
- Calentamiento previo: A la hora de realizar una rutina completa de 60 minutos de cardio de bajo impacto para adultos mayores, el primer paso es hacer un calentamiento previo de 5 a 10 minutos para evitar lesiones.
- Escuchar al cuerpo: Es importante prestar atención a las señales del cuerpo y nunca forzar.
- Mantenerse hidratado: La hidratación es esencial durante cualquier actividad física.
- Control respiratorio: Mantener un control respiratorio en la ejecución de los ejercicios.
- Alimentación complementaria: Adoptar un plan de alimentación adecuado para complementar el entrenamiento.
A través de una rutina completa de ejercicios para adultos mayores, se puede mejorar la calidad de vida y lograr un envejecimiento saludable. Si se prefiere entrenar en el exterior pero se busca la tranquilidad que aporta el hogar, los relojes de teleasistencia son una solución que se ajusta a las necesidades. Senzia ayuda a promover un estilo de vida activo e independiente al que muchas personas no quieren renunciar, pero disfrutando de la seguridad que aporta la teleasistencia domiciliaria.