El envejecimiento de la población es una tendencia demográfica global que presenta importantes desafíos para los sistemas de salud. El aumento de la esperanza de vida está provocando que ciertas patologías crónicas se conviertan en un problema médico con gran impacto socio-sanitario y económico en los países desarrollados. Las personas mayores de 65 años representan una proporción significativa de los ingresos hospitalarios, lo que subraya la necesidad de comprender las causas subyacentes y las estrategias de prevención.
Panorama General de la Hospitalización en la Población Adulta Mayor
El censo de 2001 en España estimaba la población mayor de 65 años en 6.964.267 individuos, representando el 17% del total. Las proyecciones demográficas indican que este envejecimiento se acentuará en el futuro, con importantes consecuencias para el sistema sanitario y de protección social. Para comprender la problemática de este grupo de edad, se debe tener en cuenta que más del 20% de esta población vive sola, su nivel cultural y educativo es inferior al de las generaciones siguientes, y casi un 10% presenta algún grado de deterioro cognitivo. Más de un tercio de los pacientes ingresados en los hospitales son ancianos, y en cualquier momento, casi la mitad de los pacientes de un hospital tienen más de 65 años. El sistema sanitario ha pasado de atender a pacientes jóvenes con patología aguda a pacientes con patologías crónicas no resolubles definitivamente, lo que exige una gestión continua de los problemas sociosanitarios.

Índices de Morbilidad Hospitalaria
Un estudio realizado en 32 hospitales públicos de Andalucía entre enero de 1998 y diciembre de 1999, que analizó la morbilidad hospitalaria en personas mayores de 65 años, registró un total de 308.052 altas hospitalarias. Estos ingresos se tradujeron en un índice anual de hospitalización para las personas mayores del 15,2% (IC95% 15,1-15,3). La frecuentación del género masculino, con un 18,6% (IC95% 18,5-18,7), fue significativamente mayor que la del femenino, con un 12,7% (IC 95% 12,6-12,8). La edad media de los pacientes fue de 74,2 años en los hombres y de 75,9 años en las mujeres.
Se observaron diferencias importantes al examinar la distribución por provincias de la frecuentación hospitalaria, con valores que pueden oscilar entre un índice anual del 14,4% en Málaga y un 32,7% en Almería, un fenómeno que puede ser explicado por la intensa correlación estadística observada entre el número de camas y el índice de frecuentación.
Principales Causas de Hospitalización en Hombres Adultos Mayores
Insuficiencia Cardíaca: La Causa Más Frecuente
El Dr. José Gutiérrez Rodríguez, geriatra del Hospital Monte Naranco de Oviedo, advierte que la insuficiencia cardíaca es la causa más frecuente de hospitalización en mayores de 65 años y condiciona una mortalidad del 50% a los 5 años de su diagnóstico, superando con creces a enfermedades como el cáncer. La prevalencia de la insuficiencia cardíaca se incrementa con la edad, pasando del 1% en sujetos de 40 años al 10% en mayores de 75 años. A pesar de la alta prevalencia, el conocimiento de esta patología y la detección de sus síntomas por parte de la población es muy escasa.
La insuficiencia cardíaca es una enfermedad debilitante en la que el corazón no puede bombear suficiente sangre al organismo. La diabetes, la hipertensión y otras enfermedades del corazón hacen que este órgano falle y deje de bombear sangre con la fuerza y la intensidad que necesita el cuerpo, lo cual lleva a los pacientes a sentirse cansados o con dificultad para respirar, incluso sin hacer ningún esfuerzo.

Enfermedades Circulatorias, Respiratorias y Digestivas
Según el estudio de morbilidad hospitalaria en Andalucía, los motivos de ingreso más frecuentes en personas mayores de 65 años son las enfermedades del aparato circulatorio (20,7%), seguidas por las enfermedades del sistema digestivo (18,4%) y las enfermedades del aparato respiratorio (11,8%). Este orden se mantiene inalterable al considerar el número de días de hospitalización causados. Se observaron diferentes patrones de enfermar por sexos: los hombres presentaron un mayor porcentaje de ingresos en las enfermedades de los aparatos respiratorio, urinario, digestivo y circulatorio.
Los diagnósticos principales de ingreso en esta población estuvieron constituidos por la insuficiencia cardíaca (13.344 ingresos), reagudizaciones de bronquitis crónica (11.283), fracturas de cuello de fémur (10.708), intervenciones de cataratas (9.898) e infarto agudo de miocardio (8.785). Un número reducido de grupos de patologías agrupan la mayor parte de los ingresos hospitalarios.
| Diagnóstico Principal de Ingreso (Andalucía, 1998-1999) | Número de Ingresos |
|---|---|
| Insuficiencia cardíaca | 13.344 |
| Reagudizaciones de bronquitis crónica | 11.283 |
| Fracturas de cuello de fémur | 10.708 |
| Intervenciones de cataratas | 9.898 |
| Infarto agudo de miocardio | 8.785 |
Estudio Reciente en Servicios de Urgencias
Un estudio observacional retrospectivo analizó los motivos de ingreso más frecuentes en 102 adultos mayores de 60 años en el servicio de urgencias del Hospital Central de Policía Rigoberto Caballero (marzo-septiembre 2024). La media de edad fue de 72,49 años, predominando el sexo masculino. Los principales motivos de consulta fueron dificultad respiratoria, alteración del estado de conciencia y fiebre. Las principales causas de internación fueron el Accidente Cerebrovascular (15,68%), la Neumonía Adquirida en la Comunidad (10,78%) e Infecciones de Piel.
Caídas y Sus Consecuencias en la Tercera Edad
Las caídas son un problema importante para la salud pública en todo el mundo. Se calcula que anualmente se producen 684.000 caídas mortales, lo que las convierte en la segunda causa mundial de defunción por traumatismos involuntarios. Las mayores tasas de mortalidad por esta causa corresponden a los mayores de 60 años en todas las regiones. Aunque no resulten mortales, cada año cerca de 37,3 millones de caídas revisten suficiente gravedad como para requerir atención médica, causando la pérdida de 38 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD).
La edad es uno de los principales factores de riesgo de sufrir caídas, aumentando el riesgo con la edad. Del 20% al 30% de las personas mayores que se caen sufren lesiones de moderadas a graves, como contusiones, fracturas de cadera y traumatismos craneoencefálicos. La magnitud del riesgo puede depender de trastornos físicos, sensitivos y cognitivos relacionados con el envejecimiento. Además, las tasas de mortalidad y los AVAD perdidos son sistemáticamente más altas en los varones, lo que podría deberse a que estos adoptan más frecuentemente comportamientos de riesgo y tienen trabajos más peligrosos.
Prevención de caídas en el Adulto Mayor
Otras Patologías Relevantes
Durante el simposio de patología cardiovascular, además de la insuficiencia cardíaca, se trataron otras enfermedades como la fibrilación auricular no valvular, un problema muy prevalente en personas mayores relacionado con el incremento del riesgo de sufrir un ictus cardioembólico; y la estenosis aórtica que, cuando progresa y se hace severa y sintomática, disminuye la expectativa y calidad de vida del paciente. El recambio de esta válvula mediante prótesis aórticas transcatéter puede mejorar el pronóstico vital de pacientes mayores de 80 y 90 años.
La patología respiratoria se encuentra representada en estas edades por la patología infecciosa, como las exacerbaciones de bronquitis crónicas, EPOC y neumonías. La mayor parte de la patología respiratoria se encuentra asociada al uso del tabaco, lo que explicaría el claro predominio del sexo masculino en los servicios de neumología estudiados. La neumonía adquirida en la comunidad es una enfermedad frecuente, con alta comorbilidad, un número considerable de estancias hospitalarias, costes elevados y alta tasa de mortalidad.
La patología quirúrgica de los ancianos se concentra en un número reducido de diagnósticos: cataratas, patología biliar, fracturas de cuello de fémur, hernia inguinal, hipertrofia de próstata y neoplasias de colon.
Comorbilidad y Mortalidad Hospitalaria en Adultos Mayores
Si bien en las personas mayores habitualmente es difícil encontrar una sola causa responsable del ingreso, la comorbilidad es lógicamente frecuente, con un número medio de diagnósticos notificados por alta de 3,4. Se han producido un total de 14.572 altas por fallecimiento en el estudio andaluz, lo que se traduce en un índice de mortalidad intrahospitalaria del 8,6%. El número de hombres fallecidos (14.572, con una mortalidad hospitalaria del 9,1%) fue significativamente mayor que los óbitos en las mujeres (11.943, con una mortalidad hospitalaria del 8,0%).
En los hombres, las exacerbaciones de la bronquitis crónica fueron la primera causa de mortalidad, seguidas del infarto de miocardio y la insuficiencia cardíaca. En las mujeres, la principal causa de mortalidad hospitalaria fue la insuficiencia cardíaca.
Factores que Contribuyen a Problemas Durante la Hospitalización en Adultos Mayores
Cuando muchas personas mayores salen del hospital, pueden estar en peor estado que antes de enfermarse. Esto se debe, en parte, a que suelen tener enfermedades graves y debilitantes al ingresar. Sin embargo, otra razón es que permanecer ingresado en un hospital puede causar problemas, con independencia de la edad. Es más probable que los mayores tengan previamente estos problemas o los desarrollen, y que las consecuencias sean graves, por las siguientes razones:
- Confusión: Son más propensos a presentar confusión repentina y grave (delirio).
- Deshidratación: Experimentan sed con menos rapidez o intensidad, lo que les lleva a beber menos, sobre todo en un hospital.
- Caídas: Son más propensos a sufrir caídas y, si se caen, a tener una lesión grave, como una fractura.
- Incontinencia: Pueden tener especial dificultad para levantarse de una cama alta tras cirugía, con una enfermedad grave o con varios dispositivos médicos conectados, lo que les impide llegar al baño a tiempo.
- Pérdida de la independencia: Pueden volverse incapaces de cuidar de sí mismos porque el personal sanitario les proporciona estos cuidados.
- Pérdida de tejido muscular: Cuando pasan mucho tiempo en la cama o inmovilizados, suelen perder más tejido muscular y con mayor rapidez que los más jóvenes.
- Úlceras por presión: Son propensos a desarrollarlas (escaras), ya que suelen tener menos grasa bajo la piel y el flujo sanguíneo a la piel es menor.
- Efectos secundarios de los fármacos: Al estar en tratamiento con varios fármacos antes y durante la hospitalización, aumenta la probabilidad de efectos adversos e interacciones. Los ancianos son más sensibles a los efectos de ciertos fármacos.
- Desnutrición: Cambios físicos relacionados con la edad, trastornos (incluyendo problemas dentales) y fármacos pueden reducir el apetito o la absorción de nutrientes.
Muchos ancianos tienen dificultad para recuperarse psicológica y físicamente de la experiencia de estar ingresados en un hospital, así como de haber estado enfermos.
Estrategias Preventivas y Manejo Interdisciplinar en el Ámbito Hospitalario
Las intervenciones sanitarias son más eficientes cuando el manejo del paciente se realiza de forma interdisciplinar entre los distintos especialistas implicados. Algunos hospitales han desarrollado protocolos para intentar prevenir los problemas que puedan aparecer cuando las personas de edad avanzada están hospitalizadas. Estas estrategias están diseñadas para ayudar a las personas mayores a que sigan con su actividad tan bien como lo hacían antes de enfermar.

El Papel Indispensable del Geriatra
La atención geriátrica basada en la selección de pacientes subsidiarios de la implementación de las intervenciones, en la evaluación pronóstica para predecir efectos adversos y complicaciones médicas y en el manejo clínico de los pacientes complejos durante su periodo de hospitalización y convalecencia, ha demostrado beneficios para el paciente, en términos de función y calidad de vida, y para el sistema, en términos de ahorro de costes sanitarios y sociales. El geriatra, con formación específica para atender a personas mayores, puede ayudar a prevenir problemas comunes, evitando la prescripción de medicamentos o combinaciones que son particularmente propensos a causar problemas en adultos mayores y suspendiendo aquellos con beneficio mínimo o efectos adversos potenciales.
Sin embargo, el Dr. José Gutiérrez Rodríguez ha denunciado la existencia de grandes diferencias territoriales en España en cuanto al desarrollo de Servicios de Geriatría en los hospitales.
Estrategias Hospitalarias Específicas
- Equipo multidisciplinar: Formado por profesionales de la salud que trabajan de forma conjunta para cuidar a los ancianos, evaluando sus necesidades y coordinando su atención.
- Equipo con un solo foco de atención: Se centra en la prevención y manejo de un problema concreto, como la desnutrición o las úlceras por presión, a menudo dirigido por una enfermera.
- Protocolos: Los hospitales pueden seguir pautas de atención desarrolladas específicamente para personas mayores.
- Unidad de Enfermería Geriátrica: Diseñada para la atención a las personas mayores hospitalizadas y cuenta con personal formado específicamente en este tema. En ella se anima al anciano a levantarse de la cama tan pronto y tanto como sea posible, a vestirse cada mañana para seguir su rutina diaria habitual, y a comer en un comedor común. Se insta a personalizar la habitación con objetos personales y se alienta a familiares y amigos a participar en los cuidados.
Prevención General de Caídas en Mayores
Hay numerosas intervenciones para prevenir las caídas, especialmente importantes en la población adulta mayor. Estas incluyen:
- Ejercicios para mejorar la marcha y el equilibrio y entrenamiento funcional.
- Práctica del taichí.
- Evaluación de la vivienda y modificación de su diseño.
- Reducción o eliminación del consumo de psicótropos.
- Intervenciones multifactoriales, como evaluaciones individuales del riesgo de caídas, seguidas de intervenciones y derivaciones médicas.
- Suplementos de vitamina D para personas con deficiencia de esta sustancia.