El envejecimiento es una etapa natural de la vida que todos enfrentaremos, y es fundamental que, como comunidad, adoptemos una actitud de respeto y cuidado hacia las personas mayores. Es por ello que, en diversas instancias, se busca fortalecer un modelo de trabajo que garantice el respeto, la integración y la autonomía de las personas mayores, mediante la incorporación de estrategias de vinculación territorial y un compromiso institucional.
Compromiso Institucional y Sello Buen Trato
La protección y el respeto de los derechos de nuestros adultos mayores son pilares fundamentales para el bienestar social. Un ejemplo de este compromiso es la entrega del Sello Buen Trato a las Personas Mayores por parte del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA).

Para la obtención de esta acreditación, los organismos deben satisfacer con éxito requisitos técnicos exigidos por el SENAMA, los cuales incluyen: el compromiso institucional con el buen trato, la capacitación y formación permanente de sus equipos de trabajo, y el aseguramiento de la accesibilidad universal. Programas dedicados a la persona mayor, al lograr el 100% de los criterios de evaluación que propone el Sello Buen Trato, reflejan el compromiso institucional por promover, difundir y garantizar los derechos de las personas mayores.
La Guía del Buen Trato a las Personas Mayores es un documento que representa el compromiso que las instituciones tienen con la protección y el respeto de los derechos de nuestros adultos mayores. Con este objetivo, se ponen en marcha diversas iniciativas orientadas a mejorar su calidad de vida, como programas de vinculación, de atención domiciliaria para personas con dependencia severa y centros diurnos del adulto mayor.
Dignidad, Autonomía y Combate a la Discriminación
Los estereotipos y discriminaciones basadas en la edad son una realidad que debemos enfrentar con acciones concretas, pues no solo afectan la autoestima y el bienestar emocional de nuestros mayores, sino que también tienen repercusiones negativas en su salud física y mental. Es común escuchar que alguien se refiere a una persona mayor como “abuelito” o “abuelita” cuando no hay ningún parentesco o cuando esa mujer u hombre no tienen nietos. También que se les trate como niños, como si no tuvieran discernimiento.

Ser adulto mayor no es sinónimo de fragilidad. Al contrario, son personas activas, lúcidas y dignas del mismo respeto que se le da a cualquier otro ciudadano. Los adultos mayores son sujetos de derechos. Es obvio, pero es importante recordarlo y reconocer sus potencialidades, valores y carencias. Los adultos mayores son capaces de ser autónomos y tomar sus propias decisiones.
Junto con lo anterior, es crucial promover la participación activa de los adultos mayores en la vida comunitaria. Su integración plena en los espacios públicos y las actividades es vital para el tejido social. Es importante que mantengan actividades sociales y recreativas. Para ellos también es importante tener momentos de ocio para salir de la rutina, ya sea ir a un parque, escuchar música, cantar o bailar.
¡Aún pueden aprender cosas nuevas! Ofréceles la posibilidad de aprender nuevos pasatiempos u oficios, ligados o no a sus gustos. Deja que colabore con las tareas de la casa, si es que quiere. Procura mantener su autoestima alta y ser conscientes “del valor que tienen como persona con toda una vida llena de experiencias y conocimientos, aparte del derecho a exigir consideración no solo por lo que se fue sino por lo que se es”.
Cuidado Personal e Higiene Diaria
Los cambios que se producen a medida que envejecemos, hacen de la persona mayor una persona vulnerable y susceptible de llegar a algún nivel de dependencia. Conocer las necesidades y capacidades de la persona adulta mayor y potencializar las posibilidades y habilidades es esencial para mantener su bienestar y dignidad.
Fomento de la Autonomía en el Cuidado Personal
Muchas personas mayores se desmotivan cuando son incapaces de cuidarse. Permítale a la persona mayor que elija su ropa, su peinado, etc. Lo primero que se debe hacer es preparar el entorno para cualquier tarea de cuidado.
Higiene Bucal
Motívele a la persona adulta mayor para que se realice un correcto cepillado después de comer (desayuno, almuerzo, merienda). Para aquellas personas que no pueden agarrar el mango del cepillo, se puede poner una tira de goma a modo de cinturón para que se pueda colocar cómodamente alrededor de la mano. Infórmele sobre la importancia de realizar este cuidado, luego del desayuno, almuerzo, merienda o las veces que tenga que hacerlo.
Afeitado del Vello Facial
La dificultad para afeitarse puede representar para el paciente una pérdida de independencia. Para ayudar a cortar el vello facial (barba, bigotes y patilla) al adulto mayor, prepare todo el material que necesita (máquina de afeitar, espuma/gel, loción post-afeitado) y llévelo a la habitación de la persona adulta mayor.
Aseo Corporal General (Baño Parcial)
Para el aseo corporal, se pueden seguir los siguientes pasos, utilizando una toalla pequeña para el agua y otra para el jabón:
- Cara y Cuello: Haga un guante con la toalla pequeña y lave la cara, en este orden: frente, pómulos, nariz, cuello y orejas.
- Brazos y Axilas: Lave los brazos con pasadas largas, firmes y delicadas, desde las muñecas hasta las axilas. Eleve los brazos y lave las axilas con agua y jabón.
- Tórax y Abdomen: Lave con agua y jabón el tórax (pecho) y el abdomen (barriga) hasta la zona de los genitales, poniendo cuidado en los pliegues de la piel bajo las mamas (senos) en mujeres, y en el ombligo tanto en hombres como en mujeres.
- Espalda y Glúteos: Coloque a la persona de lado. Descubra espalda y glúteos (nalgas), lávelos con pasadas largas y firmes desde el cuello hasta las nalgas.
- Genitales: Coloque una lavacara o un bidet y lave los genitales con agua tibia corriente en cantidad suficiente.
- Pies: Utilice una lavacara y lave los pies con agua corriente y jabón.
En caso de un baño parcial, lave la cara, cuello, brazos (extremidades superiores), pecho (tórax) y espalda. Apóyelo para salir del baño, seque el cuerpo bien, particularmente los pies. Arréglele la cama y déjele cómodo a la persona adulta mayor. Explíquele a la persona adulta mayor la necesidad de los cuidados diarios de los pies: lavarlos y masajearlos.
Higiene pacientes encamados
Asistencia en Movilidad y Transferencias
Cuando una persona se va haciendo dependiente, va perdiendo la autoestima, por lo que una asistencia adecuada es crucial.
Preparación del Entorno
Lo primero que se debe hacer es preparar el entorno. Si es una cama articulada, se deben asegurar las ruedas y bajar las barras laterales. Después, hay que regular la cama para que, cuando la persona mayor esté sentada, pueda apoyar los pies en el suelo.
Transferencia de la Cama a la Silla o Bipedestación
Luego se le explica al adulto mayor lo que se va a hacer. Se le va a ayudar a colocarse de lado o en posición fetal. Si puede colaborar, se le pide que saque sus piernas fuera de la cama y con su brazo menos adepto se le pedirá que suba hacia arriba. Para que la persona se sienta segura sentada debe tener los pies bien apoyados en el suelo.

Transferencia al Coche
Primero se prepara el entorno abriendo la puerta del auto, colocando la silla cerca de él con las ruedas aseguradas y los reposapiés retirados. El adulto mayor debe sentarse al borde de la silla con los pies bien apoyados. Se va a poner de pie y va a dar pasitos para ingresar al auto con una mano en el hombro del cuidador. Esta debe colocar las manos debajo de las axilas del adulto y levantarlo (para esto debe bloquear la rodilla del adulto con la suya cuidando que no se golpee la cabeza). Primero el adulto mayor debe tener la espalda bien apoyada en el respaldo, sobre todo la zona lumbar. Luego hay que asegurarse de que las caderas estén alineadas y los pies bien apoyados en el reposapiés.
Transferencia de Silla al Inodoro
El paso de la silla al inodoro sería igual que pasar de una silla a un sillón o de una silla a otra, pero en este caso el adulto mayor se quedaría de pie para luego bajar los pantalones o hacer lo que se necesite.
Vestido
Muchas personas necesitan la ayuda de una o dos personas para el vestido. Si hay que colocar ropa cerrada, se empieza colocando los brazos en los lados correspondientes.
Cambio de Pañal
Lo primero de todo es informarle al paciente que le van a realizar un cambio de pañal, asegurando siempre su dignidad y comodidad.
Comunicación y Relación Respetuosa
La relación y comunicación con los adultos mayores puede ser una tarea compleja, pues aún existen muchos estereotipos en relación a ellos. Para educar y sensibilizar sobre cómo relacionarnos con los adultos mayores, respetando su dignidad y derechos, se pueden considerar los siguientes tips:
- Una buena comunicación comienza desde la comunicación no verbal. Preocúpate de tu presentación personal y tu actitud.
- Usa un tono de voz tranquilo y certero. No le grites.
- Si algo no sabes, dile que lo ayudarás a averiguar.
- Cuida el lenguaje no verbal.
- Sé empático o empática con él o ella.
- Así como hablas, es importante escucharlo o escucharla proactivamente. No mires el celular o hacia otros lados.
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Apoyo y Recursos Comunitarios
Según la CASEN del 2017, las personas mayores de 60 años en Chile corresponden al 19,3% de la población nacional, un porcentaje que ha ido creciendo. Para aquellos que necesitan ayuda externa para el cuidado en casa, existen plataformas y servicios especializados. Se puede encontrar cuidadores, enfermeros, asistentes gerontológicos y acompañantes terapéuticos, ya sea creando una oferta de empleo o viendo los perfiles profesionales disponibles y contactándolos directamente.