La caquexia es un síndrome metabólico complejo y progresivo, caracterizado por una pérdida involuntaria de peso, masa muscular y fuerza, que no puede revertirse completamente con la ingesta alimentaria convencional. Afecta significativamente a la población anciana, con consecuencias devastadoras en su calidad de vida y mortalidad. Este síndrome se asocia generalmente a enfermedades crónicas graves y difiere del adelgazamiento normal relacionado con la edad, ya que implica alteraciones metabólicas profundas que dificultan la recuperación del peso perdido.

¿Qué es la Caquexia?
La caquexia es una afección en la cual una persona pierde más del 10% de su peso corporal, incluyendo tanto músculo como grasa, a pesar de mantener su dieta habitual. Este proceso se produce como consecuencia de un cuadro metabólico complejo y se caracteriza por la pérdida extrema de peso, músculo y grasa corporal. Aunque con la edad es habitual perder músculo y cuesta más mantenerlo, no hay que normalizar este diagnóstico entre las personas mayores.
Entre las causas de la caquexia se encuentran varios factores, que incluyen la respuesta inflamatoria crónica, el aumento del gasto energético y el desequilibrio en el metabolismo de proteínas y otras condiciones debilitantes. En el organismo existen procesos metabólicos algo complejos que dan origen a esta condición.
Estadios de la Caquexia
En función del grado de pérdida de peso, esta enfermedad incluye diferentes nombres:
- Precaquexia: pérdida de peso menor al 5%. En este estadio, es posible que se pierda el apetito y se baje de peso. Los tratamientos suelen ser eficaces en esta etapa. El médico y el especialista en nutrición (dietista) conversarán sobre cómo mejorar los síntomas o evitar que empeoren.
- Caquexia: Es posible que se pase de la precaquexia a la caquexia, según cuál sea el tipo y el estadio del cáncer, la forma en que se responde al tratamiento de esta enfermedad y los hábitos alimenticios. En esta etapa, quizás no se tenga interés por comer, se siga bajando de peso y continúe la pérdida de masa muscular (también llamada sarcopenia). Otros síntomas son la fatiga y la disminución de la fuerza.
- Caquexia refractaria o resistente a tratamientos: pacientes con caquexia que no responden al tratamiento contra el cáncer. En este estadio, continúa bajando de peso y se produce una pérdida de masa muscular grave. No existen terapias eficaces que prevengan o impidan su evolución.
Síntomas de la Caquexia
Los síntomas de la caquexia pueden desarrollarse de forma progresiva y, en ocasiones, pasar desapercibidos en sus primeras fases. Estos incluyen todo lo que tiene que ver con la falta de apetito y peso, y los signos son progresivos, afectando a todo el organismo:
- Pérdida de peso significativa e involuntaria: generalmente superior al 5% del peso corporal en pocos meses. Este adelgazamiento no está relacionado con dietas ni cambios voluntarios en la alimentación.
- Pérdida de masa muscular: La caquexia provoca una degradación progresiva del tejido muscular, lo que genera debilidad física y disminución de la movilidad. Por ejemplo: levantarse de una silla se convierte en una tarea difícil, subir escaleras requiere parar y descansar, caminar distancias cortas genera fatiga. La pérdida de función afecta también a los músculos respiratorios, que se debilitan.
- Debilidad muscular extrema y fatiga: dado que la pérdida de músculo es notoria, se producirá una debilidad muscular que provocará dificultades para realizar tareas cotidianas, incluso levantarse de una silla.
- Disminución o falta de apetito: La disminución del apetito es frecuente en este síndrome.
- Náuseas.
- Cambios en el estado de ánimo.
Causas y Tipos de Caquexia
En la población anciana, las causas más comunes de caquexia suelen ser enfermedades crónicas avanzadas.
Causas principales de la Caquexia en personas mayores:
- Enfermedades crónicas: Los ancianos suelen tener una mayor incidencia de enfermedades crónicas como cáncer, insuficiencia cardíaca, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), insuficiencia renal crónica, entre otras. La inflamación generada por el propio tumor y los cambios metabólicos del organismo favorecen el desgaste muscular.
- Cambios fisiológicos del envejecimiento: Con el envejecimiento, hay cambios fisiológicos que afectan el metabolismo, la absorción de nutrientes y la masa muscular.
- Fragilidad: Los ancianos suelen ser más frágiles y vulnerables a las enfermedades y sus consecuencias.
- Menor respuesta a tratamientos: En general, los ancianos pueden tener una menor respuesta a los tratamientos médicos, incluyendo terapias para combatir la caquexia.
Tipos de Caquexia según la enfermedad que la provoca:
Aunque la caquexia es especialmente habitual en el cáncer de páncreas y cáncer gástrico, no todas las personas se ven afectadas de igual manera.
- Caquexia cancerosa (tumoral o neoplásica): Este tipo de caquexia se produce en las personas que han sido diagnosticadas con algún tipo de cáncer, sobre todo, cuando este está ya avanzado. Es un síndrome de deterioro progresivo que causa debilidad, fatiga y pérdida de músculo esquelético y grasa. Los científicos no comprenden bien cómo se produce la caquexia en las personas con cáncer, pero piensan que la causa principal es la inflamación. Es posible que el aumento del metabolismo, la resistencia a la insulina y los cambios hormonales también tengan una función importante.
- Caquexia cardíaca: Se desarrolla en personas con insuficiencia cardíaca crónica. El organismo necesita más energía para mantener las funciones vitales, lo que puede provocar un deterioro progresivo del estado físico.
- Caquexia pulmonar: Asociada a enfermedades respiratorias crónicas como la EPOC.
- Caquexia renal: Aparece en pacientes con enfermedad renal crónica avanzada o en personas que reciben tratamientos como la diálisis.

Mecanismos subyacentes de la Caquexia por Cáncer
Aunque la caquexia es especialmente habitual en el cáncer de páncreas y cáncer gástrico, los investigadores han comenzado a entender mejor la biología que está a la base de la caquexia relacionada con el cáncer. Los resultados de varios estudios apuntan hacia la aplicación de métodos terapéuticos potencialmente fuertes.
- Inflamación: La inflamación puede producir falta de apetito, pérdida de músculo y grasa, cambios en la forma en que el cuerpo usa los nutrientes, disminución de la cantidad de alimentos que se consumen y aumento del metabolismo. Las pruebas de laboratorio muestran que ciertos cánceres, como los de mama, ovario y esófago, causan inflamación en el cuerpo.
- Cambios en el metabolismo: Algunos cánceres cambian el metabolismo o la forma en que el cuerpo usa los carbohidratos, las proteínas y las grasas de los alimentos. Estos cambios incluyen la descomposición rápida de las reservas de proteínas y grasas del cuerpo, lo que causa la pérdida de músculo y grasa. El aumento del metabolismo también significa que el cuerpo usa más energía, y por lo tanto, le cuesta más obtener la energía y las proteínas que necesita. Esto produce pérdida de peso y, en ocasiones, caquexia. No todas las personas con cáncer tienen un aumento del metabolismo; sin embargo, es común en quienes tienen cánceres de cabeza y cuello, pulmón y páncreas, así como cánceres del tubo digestivo superior.
- Resistencia a la insulina: Es posible que las personas con cáncer tengan resistencia a la insulina. En condiciones normales, después de consumir los alimentos, la insulina le indica a las células que dejen pasar la glucosa (azúcar) de la sangre a las células. Sin embargo, cuando se tiene resistencia a la insulina, las células ya no responden a esta sustancia, por lo que la glucosa no puede entrar en las células y se acumula en la sangre. Esto produce hiperglucemia, un problema de salud en el que hay un exceso de azúcar en sangre. Por otro lado, como la glucosa no puede entrar en las células, no está disponible para que las células la usen como fuente de energía, lo que a veces causa pérdida de peso y caquexia.
- Cambios hormonales: La caquexia en las personas con cáncer en ocasiones se produce por un cambio en las hormonas, mensajeros químicos que le dicen a las células lo que deben hacer. Hay dos grupos de hormonas que se relacionan con este tipo de caquexia: las hormonas catabólicas (descomponen el tejido) y las hormonas anabólicas (forman el tejido). En la caquexia por cáncer, el cuerpo tiene más hormonas catabólicas que anabólicas. Este desequilibrio produce destrucción muscular, lo que empeora la caquexia.
Diferenciación entre Caquexia, Desnutrición y Sarcopenia
Puede ser caquexia, pero también sarcopenia o desnutrición, tres condiciones que parecen iguales, pero que requieren cuidados muy distintos. Estas tres condiciones, a priori, parecen similares y, cuando no se diagnostican correctamente (algo muy habitual), los riesgos se multiplican. Aunque caquexia, desnutrición y sarcopenia implican pérdida de peso o pérdida muscular, sus orígenes, mecanismos y respuesta al tratamiento son completamente distintos.
Desnutrición
Surge de una ingesta insuficiente de alimentos, una absorción deficiente de nutrientes o un aumento en las necesidades nutricionales no satisfecho. Generalmente está relacionada con una ingesta insuficiente de alimentos, dietas desequilibradas o dificultades para comer. En estos casos, el cuerpo pierde peso porque no recibe energía ni proteínas suficientes.
- Tipos:
- Marasmo (crónica): consumo inadecuado de energía y nutrientes durante mucho tiempo. Se produce cuando, por distintas causas, no comemos cantidad suficiente de alimentos. Puede ocurrir de forma voluntaria (anorexia nerviosa) o relacionarse con enfermedades degenerativas como el Alzheimer o el Parkinson, donde de forma progresiva desciende la ingesta diaria, o por dificultad para masticar y tragar (disfagia).
- Kwashiorkor (aguda): se trata de un déficit de ingesta de proteína por un aumento de las necesidades (una enfermedad aumenta los requerimientos de todos los nutrientes y de proteína en particular). Si se mantiene la alimentación habitual o menos porque se pierde el apetito, puede aparecer la desnutrición, que será más grave que el marasmo, porque aparece de forma rápida y provoca un mayor desajuste en nuestro metabolismo.
- Pérdida: Pérdida de peso.
- Respuesta al tratamiento: Responde bien a intervención nutricional. Si se detecta pronto y se trata adecuadamente, tiene una evolución favorable. Si se consigue una alimentación correcta, se puede salir del estado de desnutrición, pero es preciso esfuerzo, conocimiento, ayuda y, sobre todo, voluntad por nuestra parte.
Sarcopenia
Es la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento. Con el paso de los años, el organismo tiende a perder músculo de forma natural, especialmente si la persona tiene una vida sedentaria o una ingesta insuficiente de proteínas. En la sarcopenia, la pérdida es muscular, y la grasa total del cuerpo puede mantenerse o incluso aumentar.
- Pérdida: Pérdida de masa muscular.
- Respuesta al tratamiento: Responde a una combinación de ejercicio de fuerza y nutrición adecuada. El tratamiento de la sarcopenia tiene dos pilares: ejercicio de fuerza y nutrición adecuada. No es necesario ir a un gimnasio; los ejercicios simples en casa, como levantarse y sentarse repetidamente o subir escaleras, son suficientes. Es un proceso lento y progresivo. Sin intervención, continúa avanzando a lo largo de años. El ejercicio, adaptado a la capacidad de la persona, también forma parte del tratamiento.
Caquexia
Es un síndrome más complejo que aparece como consecuencia de enfermedades crónicas graves, como el cáncer, la insuficiencia cardíaca o ciertas enfermedades respiratorias o renales. En estos casos, el organismo sufre alteraciones metabólicas e inflamatorias que provocan una pérdida acelerada de peso y masa muscular, incluso cuando la persona intenta alimentarse correctamente.
- Pérdida: Pérdida de peso y masa muscular.
- Respuesta al tratamiento: Es mucho más resistente al tratamiento y la nutrición sola no detiene ni revierte el proceso. A diferencia de la desnutrición, la caquexia no mejora solo con el apoyo nutricional, sino que se debe tratar con medicamentos y es difícil de detener una vez que comienza.
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Manejo y Apoyo en la Caquexia del Adulto Mayor
Abordar la caquexia en ancianos requiere un enfoque integral que considere tanto los aspectos físicos como los emocionales y sociales del paciente. El cuidado adecuado puede mejorar significativamente la calidad de vida de una persona mayor con caquexia. Tratar la caquexia a tiempo ofrece varios beneficios significativos que pueden mejorar la calidad de vida y el pronóstico de los pacientes. Al tratar la caquexia de manera temprana, se puede mejorar significativamente la calidad de vida del paciente.
Tratamiento Médico Multidisciplinario
Se necesita la ayuda de muchos tipos de proveedores de atención médica para controlar la caquexia. Es posible que el médico recete medicamentos como estimulantes del apetito (orexígenos) y antiinflamatorios. En la caquexia cancerosa, por ejemplo, se pueden recetar estimuladores del apetito para que la persona empiece a comer más.
- Especialista en nutrición y dietética: Puede que se le derive a un especialista en nutrición y dietética, quien puede que le recomiende suplementos nutricionales, como Ensure o Boost. Este profesional brinda asesoramiento y educación sobre alimentación a pacientes y cuidadores. Cuando es necesario, también supervisa el apoyo nutricional, como la alimentación por sonda (nutrición enteral) o por vena (nutrición intravenosa o parenteral). Detectar y tratar la desnutrición de manera temprana es la mejor manera de prevenir la caquexia en una persona que tiene cáncer. Hable con su médico sobre la posibilidad de hacer evaluaciones nutricionales con regularidad durante el tratamiento para saber si tiene riesgo de desnutrición y caquexia por cáncer.
- Fisioterapia: Es posible que el médico le recomiende fisioterapia para mejorar la fuerza y la resistencia. Al estar más fuerte, podrá moverse mejor y realizar las actividades cotidianas, lo que quizás le ayude a mejorar su calidad de vida. Los ejercicios para recuperar la masa muscular deben formar parte de la vida diaria de las personas mayores, por eso, es crucial que se mantengan activas practicando deporte cardiovascular, pero también incluyendo algo de fuerza.
- Logopedia (foniatría): Si se tienen problemas para tragar, es posible que el médico le derive a un logopeda (foniatra).
- Odontología: Si las llagas u otros problemas en la boca hacen que le cueste comer y beber, quizás le sugieran que consulte con un odontólogo.
Cuidados Diarios y Soporte
Cuando se brindan cuidados a alguien que sufre de caquexia, es importante tener en cuenta su bienestar físico, emocional y psicológico. Además del seguimiento médico, es importante prestar atención a distintos aspectos del día a día que pueden ayudar a mantener el bienestar físico y emocional.
- Alimentación adecuada: Es esencial para las personas con caquexia. Es recomendable ofrecer comidas pequeñas y frecuentes que sean ricas en calorías y nutrientes. En muchos casos, ofrecer comidas pequeñas, frecuentes y nutritivas facilita la ingesta y ayuda a mantener un mejor estado nutricional.
- Actividad física adaptada: Aunque la debilidad muscular puede limitar la capacidad de ejercicio, fomentar la actividad física dentro de los límites del paciente puede ayudar a mantener la fuerza muscular y mejorar la calidad de vida. Favorecer el movimiento dentro de las posibilidades de cada persona también resulta beneficioso. Actividades suaves, como caminar o realizar ejercicios adaptados, pueden contribuir a preservar la masa muscular y mejorar la movilidad.
- Apoyo emocional y psicológico: La caquexia puede tener un impacto emocional significativo en los pacientes y sus seres queridos. Brindar apoyo emocional y psicológico puede ayudar a lidiar con el estrés y la ansiedad asociados con la enfermedad. El bienestar emocional también desempeña un papel importante.
- Comunicación clara con el equipo médico: Es fundamental establecer una comunicación clara y abierta con el equipo médico que atiende al paciente. Esto incluye compartir información sobre los síntomas, los cambios en el apetito y cualquier preocupación que pueda surgir. Es importante estar atento/a a cualquier cambio en los síntomas de la caquexia.
- Higiene personal: El cuidado adecuado de la higiene personal, como bañarse regularmente, cepillarse los dientes y cuidar la piel, es esencial para el bienestar general del paciente.

Apoyo de Familiares y Amigos
Si se tiene caquexia, quizás se sienta cansado y no sea capaz de hacer las actividades cotidianas. Pida a sus familiares y amigos que le ayuden a planificar las comidas, comprar los víveres, cocinar y limpiar. Ellos querrán saber cómo pueden ayudar. Si las personas le ofrecen ayuda, acéptela. Es normal sentir angustia cuando un ser querido tiene caquexia. Quizás se preocupe por el adelgazamiento, el deterioro del funcionamiento físico y el cambio de aspecto. Es posible que haya días en los que su ser querido no tenga ganas de comer ni beber. Ofrézcale su ayuda, pero no lo obligue ni lo presione para comer. Hable con el médico para que derive a la persona con caquexia a un especialista en nutrición y a un fisioterapeuta. Asista a estas consultas para saber cuál es la mejor forma en la que usted puede ayudar. Aprender sobre la caquexia le permitirá saber qué esperar y aliviará su ansiedad. Además, el apoyo continuo de la familia y la comunidad desempeña un papel fundamental en mejorar la calidad de vida de los ancianos afectados.
Tecnología de Apoyo
Para complementar el cuidado de los ancianos que padecen caquexia, es esencial considerar soluciones que brinden seguridad y tranquilidad tanto a ellos como a sus seres queridos. El reloj Durcal es una herramienta ideal en este sentido, especialmente diseñado para personas mayores. Este dispositivo permite a los ancianos mantener su independencia mientras les proporciona un soporte vital en situaciones de emergencia. En caso de una caída o cualquier otra eventualidad, el dispositivo se conecta automáticamente con un servicio de teleasistencia, asegurando que reciban ayuda inmediata.