La enfermedad de Parkinson, un trastorno neurodegenerativo complejo y progresivo, puede dar lugar al reconocimiento de una pensión de Incapacidad Permanente. Sin embargo, este reconocimiento no es automático, incluso con un diagnóstico y una clasificación de la severidad funcional basada en la escala de Hoehn-Yahr. La decisión final depende directamente de la evaluación realizada por el Tribunal Médico.

Tipos de Incapacidad Permanente y Grados de Parkinson
La Ley General de la Seguridad Social establece distintos grados de incapacidad permanente, que se determinan en función de cómo la enfermedad afecta la capacidad laboral del individuo.
Incapacidad Permanente Total
Se logra el reconocimiento de una incapacidad permanente total por Parkinson si la etapa de la enfermedad en la que se encuentra el afectado se clasifica como estadio 2, según la escala de Hoehn-Yahr. Esto significa que el trabajador ha quedado inhabilitado para realizar las tareas propias de su profesión habitual, pero aún puede desempeñar otros trabajos.
Incapacidad Permanente Absoluta
Para obtener una incapacidad permanente absoluta por Parkinson, es necesario que el solicitante acredite que ya se encuentra en estadio 3 en la escala de Hoehn-Yahr. En este grado, el trabajador no está en condiciones de realizar ningún tipo de trabajo.
Gran Invalidez
Una vez alcanzado y superado el Estadio 4 de la escala de Hoehn-Yahr, se puede hablar de una Gran Invalidez. En este punto, el estado del trabajador implica un postramiento en silla de ruedas o en cama, lo que impide el desarrollo de las actividades más básicas de la vida diaria. Estas circunstancias hacen que se necesite la ayuda de una tercera persona para poder llevarlas a buen fin, como vestirse, comer o asearse.

El Proceso de Solicitud de Incapacidad Permanente
En principio, para poder solicitar la incapacidad permanente, es necesario estar de baja a causa de una incapacidad temporal previa, aunque no es un requisito indispensable en todos los casos. Se puede solicitar en cualquier momento, siempre y cuando se cumplan los requisitos previos legalmente estipulados.
Es importante señalar que, aunque el trabajador no pase por un periodo previo de incapacidad temporal y reciba el diagnóstico de su enfermedad mientras trabaja, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) puede ser reacio a conceder la incapacidad permanente directamente, aunque no es imposible.
Una vez admitida la solicitud, el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI, o CEI en Cataluña) valorará el caso y emitirá un informe. La valoración de la discapacidad originada por Parkinson se realiza atendiendo a los criterios establecidos para las deficiencias motóricas y sensoriales, regulados en el capítulo 3 del Real Decreto 1971/1999.
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Evaluación de la Función Motora y Cognitiva en Parkinson
La enfermedad de Parkinson es un trastorno progresivo que afecta al sistema nervioso. Los síntomas aparecen lentamente, siendo el temblor apenas perceptible en una sola mano uno de los primeros. En las etapas iniciales, el rostro puede tener una expresión leve o nula, los brazos pueden no balancearse al caminar y el habla puede volverse suave o incomprensible.
Para la evaluación de la discapacidad y la invalidez, se consideran diversos aspectos relacionados con las deficiencias motoras y cognitivas. A continuación, se detallan algunos criterios de evaluación:
Criterios de Evaluación Cognitiva
- 0 = Nulo: Sin dificultades.
- 1 = Leve: Falta persistente de memoria con rememoración parcial de eventos, sin otras dificultades.
- 2 = Moderada: Pérdida moderada de memoria con desorientación y dificultad moderada para resolver problemas complejos. Deterioro leve pero definido en las actividades en el hogar con necesidad de estimulación ocasional.
- 3 = Importante: Pérdida importante de la memoria con desorientación temporal y a menudo espacial. Deterioro importante en la resolución de problemas.
- 4 = Grave: Pérdida importante de la memoria con preservación de la orientación personal. Incapaz de emitir juicios o resolver problemas.
Criterios de Evaluación del Habla
- 0 = Normal.
- 1 = Levemente afectado: Ninguna dificultad para ser comprendido.
- 2 = Moderadamente afectado: Ocasionalmente debe repetir la frase.
- 3 = Gravemente afectado.
Criterios de Evaluación del Bloqueo en la Marcha
- 0 = Ausente.
- 1 = Bloqueo infrecuente durante la marcha: Puede tener vacilaciones al iniciar la marcha.
- 2 = Bloqueo ocasional durante la marcha.
- 3 = Bloqueos frecuentes.
Criterios de Evaluación de la Rigidez
- 0 = Normal.
- 1 = Dificultad leve: Rigidez (Evaluación en base a los movimientos pasivos de grandes articulaciones, con el paciente relajado y sentado).
Criterios de Evaluación del Movimiento de Manos y Agilidad de Extremidades Inferiores
- 0 = Normal.
- 1 = Leve enlentecimiento y/o reducción de amplitud.
- 2 = Deterioro moderado: Cansancio precoz y evidente. Puede presentar detenciones ocasionales del movimiento.
- 3 = Deterioro grave.
Criterios de Evaluación de la Estabilidad Postural
Respuesta a un desplazamiento posterior brusco producido por un tirón de hombros, con el paciente de pie, los ojos abiertos y los pies ligeramente separados.
- 0 = Ausencia.
- 1 = Enlentecimiento mínimo: Podría ser normal para algunas personas. Amplitud posiblemente reducida.
- 2 = Grado leve de enlentecimiento y pobreza de movimientos: Claramente anormal.
Comprendiendo la Enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson (EP) es un proceso neurodegenerativo complejo de aparición en la edad adulta, siendo la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente después de la enfermedad de Alzheimer. Su etiología es desconocida, atribuyéndose generalmente a una combinación de factores ambientales y genéticos.
La base anatomopatológica de la EP se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra pars compacta (SNpc) del mesencéfalo, junto con la presencia de inclusiones intracelulares conocidas como cuerpos de Lewy, formados por agregados insolubles de proteína alfa-sinucleína anormalmente plegada. Esta neurodegeneración resulta en la denervación dopaminérgica de las proyecciones de la SNpc hacia el núcleo estriado, lo que altera la fisiología normal de los ganglios basales (GB) y origina las principales manifestaciones de la enfermedad.

Manifestaciones Motoras
La EP se caracteriza clínicamente por la presencia de una tríada motora fundamental:
- Acinesia o lentitud de movimientos: Se presenta tanto en movimientos espontáneos como voluntarios, manifestándose típicamente con fatigabilidad y decremento progresivo de la amplitud durante movimientos repetitivos.
- Temblor de reposo: Presente en el 70% de los casos, típicamente grosero y de gran amplitud, con una frecuencia de entre 4 y 6Hz.
- Rigidez: Característicamente en rueda dentada.
Estas manifestaciones son consecuencia de la pérdida de inervación dopaminérgica en el estriado. Debido a la heterogeneidad clínica, se han propuesto subtipos, aunque sin consenso generalizado, como la forma de predominio tremórico (evolución más lenta y menor incapacidad) y la de predominio no tremórico (fenotipo rígido-acinético o con inestabilidad y trastorno de la marcha).
Manifestaciones No Motoras
En las últimas décadas, ha aumentado el reconocimiento de las manifestaciones no motoras, que pueden tener un impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes incluso mayor que las motoras. Estos síntomas incluyen apatía, depresión, alteraciones del sueño, disfunción autonómica y síntomas sensitivos.
Algunos de estos síntomas, como la hiposmia, el estreñimiento, la depresión y el trastorno de conducta del sueño REM, pueden preceder en varios años a las manifestaciones motoras clásicas y, por ende, al diagnóstico de la enfermedad. La existencia de este periodo prodrómico es crucial para futuras terapias modificadoras de la progresión, que podrían prevenir o retrasar el desarrollo de la enfermedad.