Vulnerabilidad y Resiliencia frente al Cambio Climático

El cambio climático representa uno de los mayores desafíos para la salud global del Siglo XXI. Si bien la Tierra ha presentado patrones de calentamiento y enfriamiento a lo largo de cientos de miles de años, el Antropoceno marca un punto de inflexión en el aumento de temperatura.

Causas y Manifestaciones del Cambio Climático Antropogénico

Este aumento se debe, principalmente, a las emisiones de gases de efecto invernadero intensificadas por el modelo de producción, distribución y consumo preponderante a partir de la mitad del Siglo XX, destacando la quema de combustibles fósiles y el cambio de uso de suelo. Como resultado, la temperatura global ha alcanzado niveles no registrados en al menos los últimos 2000 años.

En 2024, la temperatura media anual de la superficie de la Tierra rompió récord con 1,45 grados Celsius más que en la época preindustrial, acercándose peligrosamente al límite incremental de 1,5 grados Celsius. La influencia antropogénica en el calentamiento global está asociada a una mayor intensidad y frecuencia de fenómenos atmosféricos extremos que se manifiestan en:

  • Olas de calor
  • Sequías prolongadas y plurianuales
  • Huracanes y tormentas torrenciales
  • Lluvias continuas
  • Aumento del nivel del mar
  • Inundaciones severas
Infografía sobre el aumento de la temperatura global y sus causas principales

Impactos del Cambio Climático en la Salud Humana

Si bien se han documentado ampliamente los impactos del cambio climático en la salud física y mental de seres humanos, existe una brecha de conocimiento respecto a cómo estos impactos se distribuyen en poblaciones vulnerables. Los cambios extremos de temperatura, humedad del ambiente y toxicidad del aire derivada de incendios, son la ruta para enfermedades cardiorrespiratorias, enfermedades infecciosas, enfermedades de la piel y alergias.

Eventos Climáticos Extremos y Riesgos para la Salud

  • Los golpes de calor generan complicaciones en la fertilidad, el embarazo y los resultados perinatales, elevan el riesgo de nacimientos prematuros y afectan la salud mental materna.
  • El calor extremo recrudece las condiciones físicas y la resistencia de trabajadores a la intemperie (jornaleros de la construcción, campesinos, comerciantes de calle), quienes pueden presentar casos de deshidratación e insuficiencia renal.
  • El calor intenso produce trastornos del sueño, ya que algunas casas retienen el calor en interiores.
  • El cambio climático también es conductor de inseguridad alimentaria. Durante 2022, se registraron 121 millones adicionales de personas con moderada o grave inseguridad alimentaria asociada a sequías e inundaciones atribuidas al cambio climático.
  • El calentamiento global ha contribuido a un aumento de la humedad atmosférica y la intensidad de las precipitaciones. Estas generan inundaciones y depósitos de agua estancada, propicios para la proliferación de dengue, vibriosis, leptospirosis o cólera.
  • Las variaciones de temperatura, sumadas a la agricultura intensiva, el cambio de uso de suelo y los procesos acelerados de urbanización, favorecen la supervivencia y expansión geográfica de algunos vectores. El riesgo de transmisión promedio anual de Aedes Albopictus y Aedes aegypti aumentó en 46% y 11% respectivamente, intensificando enfermedades como dengue, zica y chikunguña.

#EnVivo | Impacto del cambio climático en la salud pública

Dimensiones de la Vulnerabilidad en Salud

Los impactos del cambio climático en la salud no son lineales ni poseen igual magnitud en sus trayectorias. Las dinámicas del cambio climático acentúan estructuras preexistentes de inequidad y vulnerabilidad de ciertas poblaciones. Esta revisión ha permitido identificar cuatro dimensiones de vulnerabilidad que configuran las condiciones de distribución de enfermedades en contexto de crisis climáticas.

1. Vulnerabilidad de Género

Aproximadamente el 70% de las personas que viven bajo el umbral de la pobreza son mujeres, y el cambio climático es un agravante de esta situación. Los resultados muestran patologías de género producidas biológica y socialmente debido al cambio climático, es decir, por su condición social, de género o por la misma fisiología femenina y su metabolismo frente a la adaptación al calor.

  • En mujeres embarazadas, la exposición a calor excesivo impacta negativamente en la salud materna, con una asociación significativa con la reducción de la edad gestacional, incremento del riesgo de parto prematuro y bajo peso del recién nacido.
  • La mortalidad y morbilidad por calor excesivo es más alta en mujeres mayores de 65 años comparada con hombres. En Europa, entre mayo y septiembre de 2022, se registraron 61 672 muertes por calor en 35 países.
  • Las mujeres de países de bajos ingresos y territorios rurales están especialmente afectadas por el calentamiento global. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, 158 millones de mujeres y niñas podrían estar empobrecidas para 2050 en el peor de los escenarios de cambio climático.
  • Las mujeres que dependen de actividades agrícolas son particularmente vulnerables al cambio climático, representando el 49% en países de bajos ingresos, ya que las sequías e inundaciones intensificadas modifican los ciclos agrícolas y destruyen cultivos.

2. Vulnerabilidad Socioeconómica y Migración

La exposición a fenómenos climáticos extremos, además de otros determinantes políticos y económicos o relacionados a conflictos internos, aumentarían la probabilidad de ocurrencia de desplazamientos forzados o voluntarios. Los procesos de migración y sus condiciones podrían elevar la vulnerabilidad en salud de poblaciones migrantes, en vista de que los desastres naturales están asociados a brotes de enfermedades agravadas por el colapso de infraestructura sanitaria.

La pobreza es la palanca más potente de enfermedad, por ser generadora de procesos destructores de la salud y bienestar de seres humanos. Las poblaciones empobrecidas que atraviesan mayor adversidad debido a procesos históricos de inequidad en la distribución de recursos básicos y a una sistemática segregación racial, poseen un riesgo mayor de daño.

  • Las y los trabajadores que cumplen actividades a la intemperie (agricultores migrantes, vendedores ambulantes o trabajadores de la construcción), sufren directamente los efectos de olas de calor. La mortalidad ocupacional relacionada con calor intenso es 35 veces más alta entre trabajadores agrícolas.
  • La frágil infraestructura de viviendas es otro factor de vulnerabilidad. Precarios materiales de construcción y la falta de equipamiento para acondicionar el aire generan acumulación térmica, repercutiendo en estrés y trastornos del sueño.
  • Los impactos económicos atribuibles al cambio climático afectan los medios de vida de las personas, especialmente de aquellas vinculadas a la agricultura, silvicultura, pesca, energía y turismo.
  • Los países de bajos ingresos, que emiten menos gases de efecto invernadero que los países desarrollados, son impactados particularmente por el cambio climático. América Latina, responsable del 8,3% del total de emisiones, es una región de vulnerabilidad desproporcionada por sus condiciones de inequidad social y ambiental.

3. Vulnerabilidad Urbana y Geográfica

Para 2050 se estima que el 70% de la población mundial vivirá en las ciudades. La salud de las poblaciones está influenciada fuertemente por sus procesos urbanos y mecanismos de distribución de riqueza. Ciudades con un crecimiento desordenado y de histórica segregación socioespacial marcan procesos de inequidad en salud y merman las oportunidades de mejorar el bienestar entre generaciones.

  • En la complejidad del cambio climático, aquellas ciudades con servicios básicos deficientes, obsoletos o sin mantenimiento, son una bomba de tiempo que potencia desastres y, consecuentemente, la distribución de enfermedades y mortalidad de poblaciones vulnerables asentadas en urbes.
  • Esta determinación geográfica de algunos barrios segregados y zonas costeras expuestas al aumento del nivel del mar, huracanes o inundaciones, genera el desplazamiento de personas.
  • La destrucción de espacios verdes debido al crecimiento de las ciudades potencia los efectos de desastres climáticos. Territorios deforestados y suelos erosionados aumentan la vulnerabilidad de sus habitantes cuando no se retiene materia que se desplaza por el espacio después de las inundaciones.

4. Vulnerabilidad de la Infraestructura y Servicios de Salud

Los eventos climáticos destruyen, interrumpen y colapsan la infraestructura y capacidad de respuesta de hospitales y servicios de salud. Son dinámicas que pueden darse si la infraestructura de hospitales está previamente deteriorada, su capacidad de funcionamiento depende de una materialidad de servicios básicos obsoleta o por la inoperancia de algunos gobiernos.

  • Con el Huracán María en Puerto Rico en septiembre de 2017, la mayoría de los hospitales colapsaron abruptamente por la falta de electricidad y agua. Personas con enfermedades preexistentes, como diabéticos, pacientes que necesitaban diálisis o asmáticos, no pudieron ser atendidos. Después de María, la tasa de mortalidad aumentó en un 62% respecto del año anterior.
  • A la problemática se suma la aún insuficiente formación de profesionales de la salud en temas de cambio climático, la débil planificación intersectorial para enfrentar crisis climáticas y la falta de sistemas de información para monitoreo y acciones inmediatas.
Mapa global de zonas con alta vulnerabilidad climática

Múltiple Interseccionalidad de Vulnerabilidades: Casos de Estudio

Se propone abordar la perspectiva de múltiple interseccionalidad de vulnerabilidades en contexto de cambio climático, para comprender cómo varias dimensiones convergen durante eventos climáticos elevando el riesgo de morbilidad y mortalidad en poblaciones históricamente condicionadas por su situación económica, etnia, género o condición migratoria.

  • El huracán Katrina, ocurrido en 2005, es un caso documentado de múltiple interseccionalidad. Su intensidad de categoría cinco fue relacionada con el aumento del nivel del mar y de temperatura. Entre los 105 000 habitantes que no poseían auto para evacuar, dos tercios correspondieron a población afroamericana. El 80% de los barrios más afectados por la ruptura de diques e inundaciones fueron aquellos de residentes afrodescendientes. El 40% de otras etnias, como las vietnamitas-americanas, perdieron acceso a servicios de salud y medicación aún un año después del huracán.
  • En Guatemala, se ha evidenciado que las comunidades indígenas Mayas de Alta Verapaz están expuestas a riesgos incrementales en salud debido a precipitaciones intensas, inundaciones y deslaves cada vez más frecuentes, pero se las considera marginalizadas del Estado y reciben una mínima respuesta frente a emergencias.
  • Las comunidades costeras de República Dominicana, compuestas por afrodescendientes y poblaciones mestizas en su mayoría, han enfrentado un incremento de huracanes, tormentas, inundaciones y el aumento del nivel del mar, registrando impactos sociales como inseguridad alimentaria y el aumento de riesgo de enfermedades infecciosas. La comunidad de Cristo Rey es un territorio de hacinamiento, desempleo y frágiles viviendas, situación que empeora con eventos climáticos extremos.
  • Durante las olas de calor registradas en Rio de Janeiro, Brasil, en noviembre de 2023, se estimó un exceso de mortalidad de 1 392 personas, afectando especialmente a adultos mayores y mujeres con un significativo número de muertes dentro de viviendas. Las inundaciones de Rio Grande do Sul en 2024 afectaron a 48 674 productores agrícolas y 21 000 trabajadores dependientes, suspendiendo la educación de niñas y niños por la destrucción de 1064 escuelas.

Resiliencia Social y Estrategias de Adaptación

El cambio climático se ha posicionado como el gran problema y desafío mundial del siglo XXI, aglutinando múltiples enfoques: económico, ecológico, político y social. Si bien toda la población mundial es y será afectada por el fenómeno, existen sectores que por sus condiciones de vulnerabilidad física, social y motivacional-actitudinal se ven más impactados.

Definición y Características de la Vulnerabilidad

La vulnerabilidad está asociada con el debilitamiento de las relaciones de los componentes de un sistema, impactando directamente en el bienestar de los que de él dependen. Puede estar referida a las características de una persona, grupo o comunidad y su situación específica, las cuales inciden en la capacidad de anticipar, lidiar, resistir y recuperarse del impacto de una amenaza.

En el caso de las comunidades, se comprende como un proceso en el que interactúan la amenaza y la vulnerabilidad para generar las condiciones que subyacen a un desastre, atravesadas por cuestiones económicas, ambientales, sociales y políticas. La vulnerabilidad es:

  • Física: cuando involucra aspectos de clima, ubicación e infraestructura de la población, servicios públicos, de salud, de educación, entre otros.
  • Motivacional-actitudinal: cuando se relaciona con la autoimagen comunitaria respecto a las capacidades para enfrentar riesgos.
  • Social: se manifiesta cuando una comunidad experimenta estrés socio-ambiental y se alteran sus medios y condiciones de vida, al estar frente a un evento perturbador, como fenómenos hidrometeorológicos agravados por el cambio climático.

La vulnerabilidad se distingue por ser dinámica, acumulativa, desigual y situada, y es posible desplegar acciones para reducirla, las cuales estarían orientadas a fortalecer la resiliencia.

Fomentando la Resiliencia Social

La resiliencia social es la capacidad de una comunidad para enfrentar determinadas perturbaciones, desplegando para ello relaciones inter e intracomunitarias pertinentes entre sus miembros y actores sociales involucrados. Estas relaciones les permiten, además de recuperarse del estrés, generar aprendizajes sociales para transformar su realidad socioambiental.

La resiliencia social tiene como rasgo característico poner en el centro de sus tareas las relaciones políticas y y de poder entre los actores sociales involucrados, no solo los miembros de la comunidad, sino también aquellos relacionados con la gestión del riesgo y la vulnerabilidad social, como funcionarios gubernamentales, organizaciones civiles, entidades educativas y económicas.

Se comprende como un proceso dinámico y específico en el que interactúan factores de protección (asociados a formas de organización comunitaria) que se dinamizan frente a determinados factores de riesgo. Una comunidad puede ser resiliente frente a los riesgos de inundaciones, pero ello no implica que lo sea frente a otro tipo de riesgos, por ejemplo, desempleo o violencia social.

Las escuelas desempeñan un papel fundamental porque son centros en los que se desarrollan capacidades para enfrentar riesgos.

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Estudio de Caso: Vulnerabilidad y Resiliencia en Jóvenes de Veracruz, México

Un estudio realizado en el estado de Veracruz, México, donde las inundaciones frecuentes asociadas al cambio climático son un problema recurrente, tuvo como propósito conocer la vulnerabilidad y resiliencia social en jóvenes de bachillerato de tres localidades: Cotaxtla, Tlacotalpan y José Cardel. Estas localidades fueron elegidas porque han sufrido inundaciones frecuentes en años recientes.

Metodología del Estudio

En la primera etapa, se aplicó un cuestionario a 411 estudiantes y se realizaron 16 entrevistas a actores clave. Los hallazgos de esta consulta indicaron desconocimiento de acciones para gestionar su vulnerabilidad y de los impactos regionales agravados por el cambio climático.

Talleres de Educación Ambiental y Sensibilización

Esta información sirvió como insumo para el diseño de talleres de educación ambiental sobre la vulnerabilidad y resiliencia social ante el cambio climático. En estos talleres participaron un total de 436 estudiantes y 42 profesores de bachillerato, con la participación de instancias gubernamentales. El propósito de estos talleres fue contribuir a identificar colectivamente y gestionar acciones de resiliencia social, orientadas a la reducción de la vulnerabilidad social derivada de fenómenos hidrometeorológicos agravados por el cambio climático.

El primer bloque de talleres tuvo como propósito central que los participantes comprendieran el fenómeno del cambio climático, sus causas y consecuencias a nivel global y local, así como la manera en que las acciones cotidianas lo agravan y las que pueden incidir en su mitigación y adaptación. El punto de partida se centró en temas relacionados con el cambio climático, y los problemas de salud y ambientales derivados. El análisis de datos reveló desconocimiento hacia estos temas por parte de los jóvenes, concretamente en lo referido a consecuencias locales como las de la salud (virus de zika, chikungunya y dengue) relacionados con inundaciones. Las actividades incluyeron experiencias lúdicas para desplegar acciones relativas a la adaptación al cambio climático.

En el segundo bloque de talleres, realizado entre mayo de 2016 y febrero de 2017, intervinieron en promedio 150 estudiantes y 20 profesores. El propósito fue que la población estudiantil identificara los componentes de su vulnerabilidad social frente a fenómenos hidrometeorológicos agravados por el cambio climático y cómo gestionarlos a través de acciones de resiliencia social. Se incluyó el análisis de programas de prevención de riesgo por inundaciones, la importancia de la conservación del medio ambiente y el cálculo de la huella ecológica. Con los profesores se trabajó en materia de educación ambiental y su incorporación como eje transversal en los programas de estudio.

El tercer y último bloque de actividades se realizó a través del taller "Acciones comunitarias ante el riesgo de inundaciones", con la participación de 36 estudiantes y ocho profesores. El propósito fue aportar experiencias de aprendizaje lúdico para que desarrollaran sus capacidades de resiliencia, tanto individual como social, en lo relacionado con acciones de respuesta frente al riesgo de inundaciones (antes, durante y después), con la idea de generar un plan de acciones comunitarias para cada población. Se contó con la participación de investigadores expertos y representantes de diversas dependencias gubernamentales (Medio Ambiente, Protección Civil, Salud) para tejer redes intracomunitarias de apoyo y cooperación. Los temas abordados fueron comunicación del cambio climático, vulnerabilidad social (atención a la salud ante inundaciones), resiliencia social y elaboración de mapas de riesgo.

Resultados y Continuidad

El producto de los talleres fue la elaboración de un mapa de riesgo de cada localidad y la formulación de un plan de acciones a desarrollar desde cada escuela orientadas a la prevención de estos riesgos antes y durante las inundaciones. Como parte de las estrategias de continuidad, los grupos que asistieron promovieron actividades resilientes en su escuela, una de las cuales fue la reproducción del taller con un mayor número de estudiantes y posteriormente la generación de brigadas juveniles de acción frente a inundaciones.

Desafíos Climáticos en Chile

En 2019, Chile cumplió 10 años desde que una megasequía se instaló en parte importante del país, en el contexto de la década más cálida de los últimos 100 años. Coquimbo, una de las regiones afectadas, lidia además con la desertificación y la degradación de sus tierras, golpeando las zonas rurales.

  • Al menos un 25% del déficit de precipitación durante la megasequía es atribuible al cambio climático antrópico.
  • La posición media de la isoterma 0°C, durante los eventos de precipitación estaría más alta, lo que implica una reducción del manto nival y, consecuentemente, una menor reserva de agua para la estación seca y erosión pluvial en una mayor área de las cuencas.
  • El 2019 fue uno de los años más secos de los últimos 40 años en la región de Coquimbo, que presenta problemas derivados de la desertificación y la sequía, con un 84,3% de su territorio manifestando erosión.

El cambio climático afectará las zonas de producción agropecuaria e impactará en los territorios agrícolas de Chile. Conocer los potenciales impactos de las amenazas climáticas, la vulnerabilidad y resiliencia a escala local, es esencial para el desarrollo e implementación de estrategias de adaptación. Un estudio reciente tuvo como propósito estimar la vulnerabilidad y resiliencia, a nivel comunal, del territorio agrícola de la Región del Biobío, ante los efectos del cambio climático en el escenario climático actual y futuro. Los resultados indican que para las proyecciones de cambio climático para el período 2046-2065, el nivel de vulnerabilidad y resiliencia de la Región del Biobío alcanza niveles medios y bajos, siendo la comuna de Los Ángeles la mejor preparada para enfrentar escenarios climáticos adversos.

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