Al hablar sobre las pensiones en Chile, suelen surgir dudas críticas hacia los "110 años" de las Tablas de Mortalidad. Muchas personas han escuchado que las pensiones en Chile se calculan como si todos viviéramos hasta los 110 años. Sin embargo, esto es una simplificación de cómo funcionan las tablas de mortalidad, que son herramientas utilizadas para estimar la expectativa de vida de la población.
"Las pensiones se calculan proyectando que viviremos 110 años", es una de las afirmaciones que ha tomado fuerza a través de redes sociales y de la que incluso algunos diputados y senadores han hecho eco. Se trata de una edad que efectivamente existe en el tope de las llamadas "tablas de mortalidad" del sistema de cotización individual en Chile, pero cuya funcionalidad es muy diferente a la que se está diciendo, según expertos en el tema.
¿Qué Son las Tablas de Mortalidad?
Según la Superintendencia de Pensiones (SP), las tablas de mortalidad son herramientas estadísticas utilizadas para calcular las pensiones en Chile, diferenciándose -por ejemplo- de las tablas poblacionales del INE. Estas tablas son instrumentos que permiten estimar, en promedio, cuántos años vivirán las personas según distintos factores.
Estas tablas se emplean tanto en el retiro programado por AFP como en las rentas vitalicias, determinando la distribución del ahorro previsional y las provisiones financieras necesarias. Respecto a la polémica de los 110 años de edad en las tablas, la SP aclara que se trata de la edad máxima posible, pero que no necesariamente es la esperada, con una baja probabilidad de alcanzarla.
Desde la institución destacan la importancia de considerar la expectativa de vida real (de 90,8 para mujeres y 86,6 para hombres) al calcular pensiones para asegurar un financiamiento adecuado a lo largo de la jubilación.

Factores que Influyen en el Cálculo de la Pensión
El cálculo de tu pensión considera varios elementos clave:
- Tu saldo acumulado
- Tu edad al pensionarte
- La expectativa de vida estimada
- Otros factores del sistema
Con esta información, se determina cómo se distribuirán tus fondos para financiar tu pensión a lo largo del tiempo. Las tablas de mortalidad, elaboradas por la Superintendencia de Pensiones (SP) y la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), son la referencia para estimar la probabilidad, aunque sea reducida, de que personas de edades avanzadas sobrevivan hasta los 110 años.
Desglosando el Mito de los 110 Años
El sistema no asume que todas las personas vivirán hasta los 110 años. Las pensiones se calculan con los ahorros previsionales acumulados durante tu vida laboral. Las Tablas de Mortalidad consideran 110 años como edad máxima de vida; sin embargo, esto no quiere decir que la pensión se calcule hasta esa edad.
La Tabla de Mortalidad reconoce que es posible que en Chile personas vivan hasta los 110 años, con probabilidades muy bajas. Un hombre de 65 años tiene un 0,02% de probabilidad de llegar a los 110 años (esto es equivalente a decir que 2 de cada 10.000 hombres llegarían a esa edad).
En Chile, la probabilidad de una mujer de llegar a los 110 años es de 2 sobre 1.000, o sea 0,2%, y en el de los hombres es de 0,01%. Es ínfima esa probabilidad, es mucho mayor la probabilidad de que se muera a los 61, por ejemplo. Todas las probabilidades de muerte para cada tramo de año se meten en una 'juguera' y finalmente se calcula la expectativa de vida de una mujer promedio a los 60 años y la de un hombre a los 65.
Así, la expectativa, de acuerdo a las tablas vigentes hoy, es de 90,7 años para mujeres de 60 años, es decir, 30,7 años más de vida. En el caso de los hombres, el número se ubica en los 85,6. "En verdad el hasta donde llega la tabla es completamente secundario, porque las pensiones se calculan en base a las expectativas promedio de supervivencia y no respecto a los extremos, los que, en cualquier caso, tienen una probabilidad tan pequeña de cumplirse que al final dan lo mismo", enfatiza Salvador Valdés, profesor de Economía de la PUC e investigador de Clapes UC.
Contexto Internacional
Cabe destacar que las tablas chilenas actuales se construyeron en 2015 con asesoría de la OCDE y la misma entidad observó: "La edad máxima de 110 años asumido por las tablas chilenas es baja en comparación con los estándares internacionales (...) 120 se está convirtiendo en el estándar". De hecho, en sus respectivos sistemas de jubilación, países como Suiza la tabla llega a los 140 años, en Japón sobrepasa los 125 y en otros como Alemania y EE.UU. toca los 120. Todo, en línea con el aumento de la expectativa de vida de las personas. En los últimos 30 años, la expectativa de vida de los chilenos ha aumentado en 6,7 años en el caso de los hombres y en 8,7 en las mujeres.

Modalidades de Pensión y el Uso de las Tablas de Mortalidad
Para entender para qué se usan las tablas de mortalidad en Chile, primero hay que diferenciar las dos opciones que tiene la gente al momento de jubilar después de haber cotizado en el sistema AFP: pensionarse a través de la modalidad de las rentas vitalicias o el retiro programado. Actualmente, 206 personas mayores de 100 años reciben una pensión del sistema de AFPs. Sobre 90 años, hay casi 16 mil.
Rentas Vitalicias
Las rentas vitalicias las ofrecen compañías de seguros y la oferta que le hagan a una persona dependerá, en gran medida, de cuánto logró ahorrar el pensionado. "El monto de la renta no cambia y se paga por igual todos los meses hasta que la persona fallezca", explica el ex superintendente de Pensiones y ex ministro de Economía del Gobierno de Michelle Bachelet, Alejandro Ferreiro.
Dentro de la lógica de cómo funcionan los seguros, "habrá algunos que mueran antes y por lo tanto se le va a pagar por menos años, y otros que morirán después y se les va a pagar más tiempo. De alguna manera los que viven menos compensan o subsidian a los que viven más. En el fondo, al jubilar, el pensionado le transfiere sus ahorros a la compañía a cambio de que la compañía asuma la obligación de pagarle de por vida un monto fijo reajustado en UF", detalla.
Retiro Programado
Por otro lado, existe el retiro programado, que es aquel donde los fondos se mantienen en la cuenta de la AFP y se van retirando en cuotas mensuales que la administradora va recalculando anualmente de modo que el ahorro y sus intereses duren por el resto de la vida del cotizante. A diferencia de las rentas, estos ahorros son heredables en caso de que la persona fallezca.
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¿Por qué hacer la diferencia?
Porque las tablas de mortalidad solo se usan para los cálculos de las pensiones del sistema AFP. "Lo que hace una tabla de vida es preguntarse cuántas personas que tienen actualmente 65 años, en el caso de los hombres, y 60 en el de las mujeres, van a estar vivas en distintas edades", afirma Salvador Valdés. Por ejemplo, una mujer a los 60 años puede morirse en cualquier momento hacia adelante y las tablas contemplan la probabilidad de que se muera al año siguiente, también un año después de eso y así sucesivamente hasta el extremo de la cola: los 110 años.
Según cifras de la Superintendencia de Pensiones, actualmente hay casi 3 millones de personas que reciben algún tipo de pensión: 585 mil tienen pensión básica solidaria (aporte estatal a personas que nunca cotizaron), 630 mil se pensionan con el sistema antiguo y casi 1,5 millones están jubilados bajo el sistema de AFP. De estos últimos, casi la mitad recibe rentas vitalicias y el resto retiro programado.
Respecto a las rentas vitalicias, si las tablas de mortalidad estuvieran mal calculadas o subestimadas, sería la compañía de seguros la que asume el riesgo, pero indirectamente afectaría a las pensiones porque es probable que la compañía después no tenga cómo pagarle su pensión, según Osvaldo Macías, superintendente de Pensiones.
¿Podría Reducirse la Tabla de Mortalidad para Aumentar las Pensiones?
Ante las explicaciones de los expertos, de que la pensión se calcula en base a la edad media de supervivencia, pero que igual se consideran los 110 años, siendo que son probabilidades muy bajas, Emol consultó sobre la posibilidad de recortar las tablas para poder distribuir esa parte del ahorro en los años en que hay más posibilidades de que la gente esté viva.
"Como la probabilidad de llegar a 110 años es tan, tan bajita, si nosotros acortáramos la tabla a 100 años, se produce solo un leve aumento en la pensión", confirma el superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías. Así, calcula que "para un hombre de 65 años la pensión mensual subiría solo 0,16% y la de una mujer aumentaría 0,61%".
Esto significa que aunque se recorten 10 años, de 110 a 100, la pensión sube muy poco porque la probabilidad de llegar a esas edades es muy baja, entonces el efecto en la pensión es insignificante, ya que el sistema casi no considera que alguien pueda llegar a esa edad.
¿Y si se recorta aún más?
"Si yo corto las tablas a 85 años, ahí la pensión se dispara. Ocurre eso porque la probabilidad de que yo llegue a los 85 no es insignificante y ahí sí que empieza a ser incidente. Si la cortamos a 85, la pensión para un hombre de 65 años aumentaría en 13,96% y para una mujer de 60 aumentaría en 17,3%."
Es verdad que son números mucho más altos, pero mucha gente se va a quedar sin pensión, porque si se calcula que 85 es la última edad posible, significa que todo aquel que viva más allá de 85 no va a tener plata. Entonces, el tema es que los 85 es una edad que ya es probable de alcanzar, de hecho, es la expectativa media de un hombre de 65 y está por debajo de la de una mujer de 60.
Andrés Guerra, gerente general de Previsionarte, menciona que "por supuesto existe la posibilidad de bajar la edad, el tema es quién asume el riesgo de sobre-vida. O sea, se baja la edad a 100 años o menos y se calculan todas las pensiones hasta esa edad, pero ¿qué va a pasar con el chileno que cumpla más que eso? ¿quién le paga la pensión?".

El Seguro de Longevidad: Una Solución Potencial
"La forma de hacer un recorte responsablemente es con un seguro de longevidad", asegura Macías. Este es un tema que también abordó la ministra del Trabajo, María José Zaldívar, y que aseguró que "es una de las alternativas que se está manejando". Consiste en efectivamente disminuir los años que debe autofinanciarse el pensionado y, si vive más allá de lo establecido por la tabla, habrá un seguro que pague la diferencia.
Por ejemplo, si el dinero ahorrado durante la vida laboral cubre hasta los 87 años -que es donde corta la nueva tabla- y el pensionado sigue vivo, ya no paga la AFP o la compañía de seguros, sino que empieza a pagar este seguro de longevidad. En un estudio que hizo la ex superintendenta de Pensiones, Solange Berstein, se calculó que habría que poner más o menos un 1,5% del sueldo mensual de cada uno de los cotizantes, de cada afiliado de las AFP, para que se pudiera financiar a los que vivan más que la expectativa de vida de la tabla, confirma Guerra.
Con la posibilidad de este seguro, efectivamente se pueden aumentar las pensiones, pero en ningún caso se eliminan las tablas de mortalidad. Una de las alternativas es que un 1% (de los 5 puntos de la cotización adicional que propone la reforma) se destine a un seguro de longevidad y el otro 14% al ahorro personal, según María José Zaldívar.
Macías, por su parte, explica que "un seguro de longevidad lo que me permite es ir acumulando un fondo y a las personas se les calcula una expectativa de vida menor, por ejemplo 85. Como nadie sabe quién morirá antes y quién después, si todos aportamos a un seguro, evidentemente que lo que ocurrirá es que los que vivan más que el promedio se van a beneficiar y los que vivan menos, no, pero mientras vivieron van a haber obtenido una pensión más alta".
Aclaraciones Clave sobre el Sistema de Pensiones Chileno
Las AFP no calculan tu pensión como ellas quieran, sino que es la Superintendencia de Pensiones la que regula el cálculo. Se confunde la esperanza de vida promedio con la edad máxima considerada en las tablas de mortalidad.
Las AFP son un actor más de un sistema mixto en el que también participa el Estado administrando el Pilar Solidario del Sistema de Pensiones. El sistema de pensiones en Chile es mixto y desde 1981 cuenta con prestaciones solidarias administradas por el Estado. El Pilar Solidario fue fortalecido en 2008 y que en 2022 se reforzó con la Pensión Garantizada Universal.
Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) no se quedan con tus fondos. Están obligadas por ley a invertir parte de su patrimonio en los mismos fondos en que están los ahorros de los afiliados, por lo que, si la rentabilidad es negativa, su inversión también lo es. Las utilidades de las Administradoras no provienen, en ningún caso, del ahorro previsional de los afiliados.