Las Ortesis: Mejorando la Calidad de Vida en el Adulto Mayor

Cuando se enfrenta una lesión, un dolor persistente o un proceso de rehabilitación en la edad avanzada, es común que surjan dudas y una sensación de incertidumbre. Términos como "férula", "soporte" o "inmovilizador" pueden generar más preguntas que respuestas, y el miedo a elegir un producto incorrecto que retrase la recuperación o no cumpla su función es una preocupación real. Las ortesis son dispositivos médicos que pueden transformar la vida de las personas con problemas de movilidad, dolor crónico o dificultades en las extremidades, siendo una herramienta vital para mejorar la calidad de vida en el adulto mayor.

Esquema de las distintas ortesis según la zona del cuerpo

¿Qué es una Ortesis y Por Qué es Crucial para el Adulto Mayor?

En términos sencillos, una ortesis es un dispositivo externo diseñado para apoyar, alinear o mejorar la función de una parte del cuerpo. A diferencia de un simple vendaje, este tipo de soporte ofrece una solución biomecánica específica. Las ortesis son herramientas versátiles cuya aplicación va mucho más allá de un soporte básico, desempeñando roles fundamentales en el sistema musculoesquelético de los adultos mayores.

Sus funciones principales incluyen:

  • Función Estabilizadora: Limita selectivamente el movimiento de una articulación dañada para protegerla, permitiendo el movimiento en rangos seguros.
  • Función Correctora: Aplica fuerzas controladas para corregir gradualmente una deformidad o una mala alineación. Estas órtesis se utilizan principalmente para corregir progresivamente una deformidad.

Ortesis vs. Prótesis: Una Distinción Fundamental

Es fundamental no confundir los términos ortesis y prótesis, ya que su propósito es completamente distinto. Una ortesis modifica la función de una parte del cuerpo existente, proporcionando apoyo para las articulaciones, los ligamentos, los tendones, los músculos y los huesos dañados. En cambio, una prótesis es una parte artificial del cuerpo, diseñada para reemplazar un miembro (inferior o superior) después de una amputación. La forma más sencilla de entenderlo es: una rodillera deportiva que brinda soporte a los ligamentos es un ejemplo de ortesis, mientras que una pierna artificial que permite caminar a una persona amputada es una prótesis.

Beneficios Clave de las Ortesis para la Calidad de Vida en la Tercera Edad

El impacto de una ortesis adecuada va mucho más allá del soporte físico, proporcionando beneficios significativos en el bienestar general de los adultos mayores:

  • Mejoras en la movilidad y autonomía: Las ortesis pueden ayudar a las personas mayores a moverse con mayor facilidad, lo que les permite realizar tareas cotidianas sin dolor o con mayor seguridad, compensando la función perdida y ayudando a soportar el peso.
  • Reducción del dolor crónico: Al proporcionar un soporte adecuado y corregir la alineación, las ortesis pueden disminuir el dolor asociado a condiciones como la artritis o la escoliosis, aliviando la presión sobre las partes enfermas.
  • Corrección y prevención de deformidades: Mantienen las articulaciones en una posición correcta, previniendo deformidades y contracturas musculares que pueden surgir con la edad o a causa de enfermedades.
  • Mejora de la postura: Las ortesis de columna, por ejemplo, pueden ayudar a mantener una postura correcta, previniendo lesiones futuras y aliviando la presión en ciertas áreas, lo que es vital para la salud vertebral del adulto mayor.
  • Aumento de la confianza: Saber que se cuenta con el soporte adecuado puede incrementar la confianza en la capacidad para realizar actividades físicas o mantener un estilo de vida activo, fomentando la participación social y la independencia.

Aplicaciones Específicas de las Ortesis en Condiciones Comunes del Adulto Mayor

La forma más sencilla y práctica de entender el universo de las ortesis es clasificarlas según la zona del cuerpo para la que han sido diseñadas, ofreciendo soluciones específicas para proteger, estabilizar o corregir cada articulación y segmento corporal, especialmente relevantes en la población adulta mayor.

Rehabilitación Física en el Adulto Mayor

Rehabilitación Post-Ictus (Accidente Cerebrovascular)

El ictus es una de las principales causas de discapacidad en adultos, y en este contexto, las ortesis juegan un papel fundamental en el proceso de rehabilitación, especialmente en el adulto mayor. Tras un ictus, los problemas motores son una de las secuelas más frecuentes, como la hemiplejia (parálisis de un lado del cuerpo), hemiparesia (debilidad parcial) o espasticidad (aumento del tono muscular que provoca rigidez).

  • Soporte de hombro con cincha de brazo y antebrazo: Tras un ictus, el brazo afectado suele perder tono muscular debido a la debilidad o parálisis, lo que puede originar una subluxación del hombro. Este soporte proporciona sujeción al miembro superior, ayudando a mantener la correcta alineación de la articulación del hombro, reduciendo el dolor y la tensión.
  • Férula palmar funcional: Las alteraciones en la mano, como la espasticidad muscular y la falta de control motor, pueden provocar posturas incorrectas de la muñeca, los dedos o el pulgar. Esta férula está diseñada para mantener la mano en una posición anatómicamente adecuada, previniendo deformidades y contracturas musculares y facilitando el trabajo de recuperación funcional.
  • Rodillera para Genu Recurvatum leve: El Genu Recurvatum, una hiperextensión excesiva de la rodilla, es frecuente en pacientes con daño neurológico. Esta rodillera limita la hiperextensión y proporciona mayor estabilidad durante la marcha, reduciendo el riesgo de caídas y protegiendo la articulación.
  • Órtesis antiequino (pie caído): Boxia y Boxia Plus: El pie caído, causado por debilidad en los músculos que levantan la punta del pie, es una alteración común. La órtesis antiequino Boxia ayuda a elevar el antepié durante la fase de balanceo de la marcha, reduciendo el riesgo de tropiezos y caídas y mejorando el patrón de marcha. El Boxia Plus es una versión más avanzada que ofrece un mayor control dinámico del tobillo.

Apoyo General para Articulaciones y Tejidos Blandos

Existen soluciones específicas para cada articulación, diseñadas para ofrecer soporte, inmovilización o asistencia funcional.

  • Ortesis de extremidades superiores: Incluyen muñequeras y coderas específicas para condiciones como la tendinitis (codo de tenista o golfista), el síndrome del túnel carpiano o esguinces, comunes en adultos mayores. El estabilizador de dedo pulgar de Actimove Sports Edition es un ejemplo de muñequera para tendinitis, y la codera Actimove ayuda a aliviar el dolor en afecciones como el codo de tenista o codo de golfista.
  • Ortesis de extremidades inferiores:
    • Rodilla: Es una de las categorías más amplias. Las rodilleras proporcionan un soporte fundamental, por ejemplo, la Rodillera Actimove Sports Edition ofrece alivio del dolor mediante compresión médica y calor terapéutico, con bisagras metálicas para estabilidad adicional. La Rodillera Actimove Sports Edition Con rótula abierta es adecuada para el tratamiento del dolor de rodilla. La Rodillera Actimove Sports Edition Patella Strap alivia el dolor aplicando presión en el tendón rotuliano.
    • Tobillo y Pie: Las tobilleras elásticas o estabilizadoras son clave para la recuperación de esguinces o para proporcionar estabilidad en la marcha. Las ortesis diseñadas para introducirse en los zapatos pueden cambiar el peso del paciente a distintas partes del pie para compensar la función perdida, prevenir una deformidad o lesión, ayudar a soportar el peso o aliviar el dolor y prestar apoyo.
  • Ortesis de columna (Dorsolumbar): Las fajas y corsés, también conocidos como arneses, brindan un soporte fundamental para la zona baja y media de la espalda, ayudando a inmovilizar la parte torácica y mantener en buena posición la espina dorsal, lo que es vital para corregir problemas de postura o para proporcionar estabilidad en la columna vertebral después de una cirugía o para tratar la escoliosis.

Soluciones Ortésicas Avanzadas para la Movilidad Severa

Para casos de parálisis o debilidad severa, especialmente en adultos mayores con condiciones neurológicas, han surgido soluciones ortésicas más complejas y tecnológicas que pueden restaurar o mejorar significativamente la capacidad de movimiento.

Órtesis de Posicionamiento y Función

  • Órtesis para la muñeca y la mano (WHO): Transfiere fuerza desde una muñeca activa a unos dedos paralizados, permitiendo una función de agarre para aquellas personas con lesiones cervicales, comunes en traumas o enfermedades degenerativas que afectan al adulto mayor.
  • Órtesis para tobillo y pie (AFO): Se usa comúnmente en personas que han experimentado un accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple y lesión total de la médula espinal a fin de ayudar al tobillo y permitir que el pie despeje el suelo durante la fase de despeje al caminar.
  • Órtesis para la rodilla, el tobillo y el pie (KAFO): Permite a las personas que viven con parálisis estabilizar la rodilla y el tobillo. Aunque conlleva mucho esfuerzo, las personas que usan la KAFO, incluso aquellas que no tienen flexión de cadera, pueden usar las escaleras balanceando sus piernas mientras se apoyan en las muletas con el antebrazo.
  • Órtesis de marcha recíproca (RGO): Consisten en un par de KAFO con tobillos sólidos que encierran las articulaciones de la rodilla y las bandas de las piernas y muslos. Cada pierna de la órtesis se fija a una unión pélvica con una articulación de la cadera, lo cual soporta la flexión y extensión de la cadera. Al rotar el torso, el usuario cambia el peso hacia la pierna delantera, lo cual permite que la pierna contraria se mueva hacia atrás.

Neuroprótesis y Exoesqueletos Robóticos

Estas tecnologías emergentes ofrecen un futuro prometedor para la rehabilitación y la autonomía de personas mayores con parálisis.

  • Sistema Parastep: Es una "neuroprótesis" que afecta tanto la estructura del cuerpo como el sistema nervioso. Es un sistema portable de FES (estimulación eléctrica funcional) que facilita la marcha recíproca mediante la estimulación de los músculos de la pierna en el momento indicado.
  • Exoesqueletos Robóticos: Equipos de exoesqueleto harán más que brindar a los usuarios un contacto ocular con otros. Los beneficios de salud podrían incluir una mejor densidad ósea y disminución del dolor. Ejemplos como ReWalk, Ekso Bionics y Parker Indego permiten a personas con paraplejia la oportunidad de pararse y caminar de forma independiente, mejorando la velocidad y la distancia, la fluidez, la marcha y el equilibrio al caminar.
Persona mayor utilizando un exoesqueleto para caminar

Consideraciones para la Elección y Uso Correcto de una Ortesis en el Adulto Mayor

La elección de una ortesis es un paso fundamental para garantizar una recuperación efectiva, segura y rápida. No todas las ortesis son iguales ni sirven para todas las lesiones; la personalización según el diagnóstico, la actividad y la anatomía es la clave del éxito, especialmente en el adulto mayor.

El Proceso de Selección

Para asegurar el bienestar del adulto mayor, es crucial considerar varios factores al elegir una ortesis:

  • Diagnóstico profesional y prescripción médica: El primer paso, y el más importante, es siempre obtener un diagnóstico preciso de un profesional de la salud. Un médico traumatólogo, un kinesiólogo o un fisioterapeuta es quien puede determinar la naturaleza de la lesión o condición y el tipo exacto de soporte que se necesita. Nunca se autodiagnostique ni utilice una ortesis por recomendación de un amigo; un uso incorrecto puede agravar la lesión.
  • Material y nivel de soporte: El material de la ortesis está directamente relacionado con su función y el nivel de soporte que ofrece. Materiales flexibles (neopreno, tejidos elásticos) son ideales para lesiones leves o prevención. Materiales semirrígidos y rígidos (plástico, metal, fibra de carbono) se utilizan para inmovilización postoperatoria o lesiones graves.
  • Talla y ajuste correctos: Una ortesis que no se ajusta bien es, en el mejor de los casos, ineficaz y, en el peor, perjudicial. Si está muy suelta, no brindará el soporte necesario; si está muy apretada, puede cortar la circulación y causar molestias. Para asegurar la talla correcta, se deben medir los contornos de la zona afectada y comparar con la guía de tallas del fabricante. Una buena prueba es verificar que se puede pasar un dedo entre la correa y la piel.
  • Nivel de actividad: Es importante pensar en las actividades que el adulto mayor realizará con la ortesis. Si es activo o practica algún deporte, puede buscar productos sin neopreno que no den demasiado calor, como la rodillera Actimove Sports Edition Open Patella Adjustable, fabricada con tecnología COOLMAX® Air para un secado rápido y transpirabilidad. Para uso diario, se pueden preferir soportes con características diseñadas específicamente para la comodidad.

Cuidado, Mantenimiento y Pautas de Uso

Para asegurar la máxima eficacia y prolongar la vida útil de una ortesis, es fundamental adoptar una rutina de cuidado y mantenimiento adecuada, siguiendo siempre las instrucciones específicas del fabricante.

  • Higiene y secado: La higiene es un pilar para prevenir irritaciones, roces y la acumulación de bacterias. Lave las partes textiles a mano con agua fría y jabón neutro. Deje secar la ortesis completamente al aire libre, en un lugar con sombra y buena ventilación.
  • Ajuste dinámico e inspección periódica: Adapte la tensión de las correas y velcros según la actividad. Revise regularmente el estado de la ortesis, prestando especial atención a costuras, velcros y cualquier parte rígida. Si detecta daños importantes o siente que ya no proporciona el soporte adecuado, es momento de evaluar un reemplazo.
  • Tiempo de uso diario y uso nocturno: El tiempo de uso diario depende exclusivamente de la recomendación del médico tratante. Para algunas lesiones agudas, se puede indicar un uso casi continuo, mientras que en otros casos solo se requiere durante la actividad para dar estabilidad. Por lo general, no se recomienda dormir con una ortesis deportiva, a menos que el médico lo indique de manera explícita, lo cual es más común en casos postoperatorios o para tratar condiciones que requieren inmovilización total.
  • Síntomas de ajuste incorrecto: Es común sentir una leve presión o una sensación extraña durante los primeros días, ya que el cuerpo necesita un periodo de adaptación. No obstante, una ortesis bien ajustada nunca debe causar dolor agudo, adormecimiento, hormigueo o irritación en la piel. Si se experimenta alguno de estos síntomas, es una señal de que el ajuste podría no ser el correcto o la ortesis no es la adecuada.

Aspectos Económicos y Cobertura

A menudo, las ortesis pueden ser costosas, y su cobertura por parte de compañías de seguro o planes de salud (como Fonasa o Isapre en Chile) depende de varios factores. Generalmente, es indispensable contar con una orden médica que justifique su uso terapéutico. La cobertura final dependerá de las condiciones específicas del plan de salud y de si el producto está codificado. Es importante consultar con el especialista y la aseguradora para entender las opciones disponibles.

En definitiva, la recuperación y el mantenimiento de la calidad de vida en el adulto mayor a menudo requieren un abordaje multidisciplinar en el que las ortesis desempeñan un papel fundamental. Estos dispositivos permiten compensar las limitaciones motoras, proporcionar soporte a las articulaciones y ayudar a mantener una correcta alineación corporal, mejorando la movilidad, aumentando la estabilidad y previniendo deformidades.

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