Identidad y Linaje
Bardo I, también conocido como Bard de Esgaroth, Bardo el Arquero y Bardo el Matador del Dragón, es un prominente personaje de la novela «El Hobbit» de J.R.R. Tolkien. Era descendiente en línea directa de Girion, el último Señor del Valle.
Antes de los eventos que lo harían famoso, Bardo sirvió como capitán de una compañía de arqueros en la Ciudad de Valle y posteriormente como soldado en la Ciudad del Lago, siendo reconocido como uno de los arqueros más hábiles entre los hombres. Se destacaba por su rostro adusto y su espíritu, y aunque sus amigos a veces lo acusaban de profetizar desastres, reconocían su valía y coraje. Poseía una voz severa y una cara ceñuda.
En las adaptaciones cinematográficas, Bardo es presentado como un hombre corpulento de pelo negro y barba poblada. Además de su hijo, Bain, Bardo también tiene dos hijas: Sigrid y Tilda.
El nombre "Bardo" pertenecía a la lengua de Dale, representada en el libro por el nórdico antiguo. En otros nombres germánicos, la raíz "bard" hace referencia a la barba.
El Fin de Smaug

El momento decisivo en la historia de Bardo llegó durante el último y devastador ataque de Smaug sobre la Ciudad del Valle y Esgaroth. Bardo se mantuvo firme con la compañía de arqueros a la que pertenecía, disparando al dragón con un gran arco de tejo hasta que solo le quedó una flecha. En ese instante crucial, un viejo zorzal, que había escuchado las conversaciones entre Bilbo y los Enanos, se posó en su hombro. Siendo Bardo un hombre de la raza de Valle, entendía el lenguaje de estas aves, lo que permitió al zorzal comunicarle el único punto vulnerable de Smaug: un hueco en su pecho izquierdo que no resplandecía con las gemas.
Con esta información vital, Bardo apuntó al punto débil del dragón y, con la Flecha Negra, heredad de su familia, logró matarlo, clavando la flecha directamente en el corazón de Smaug. Este acto heroico convirtió a Bardo en el salvador de su pueblo.
Liderazgo y Restauración del Reino de Dale
Tras la muerte de Smaug, Bardo se convirtió en el Rey de Esgaroth. Condujo a los hombres del Lago a la Montaña Solitaria, exigiendo una parte del tesoro a los enanos. En el reparto del tesoro después de la Batalla de los Cinco Ejércitos, Bardo recibió la decimocuarta parte del oro y la plata de Bilbo a cambio de la Piedra del Arca. Posteriormente, compartió su recompensa con el Señor de la Ciudad del Lago para reconstruir la ciudad, y entregó a Thranduil las esmeraldas de Girion.

Bardo dirigió el ejército de los Hombres en la Batalla de los Cinco Ejércitos. Tres años después de estos eventos, tras la reconstrucción de la ciudad, Bardo se convirtió en el primer rey del Dale restaurado, gobernando con sabiduría y capacidad. Las fechas exactas de su reinado y muerte no son especificadas en la narrativa.
Origen del Personaje en la Obra de Tolkien
En el concepto original de «El Hobbit», J.R.R. Tolkien pretendía que Bilbo Bolsón fuera el asesino del dragón Smaug, apuñalándolo mientras dormía. Sin embargo, Tolkien cambió de idea y decidió que Smaug moriría en Esgaroth, lo que le obligó a crear un nuevo héroe: Bardo, un personaje que resultaría ser descendiente de Girion. Curiosamente, tras la creación de este cazador de dragones, Tolkien consideró inicialmente la posibilidad de que Bardo muriera en el naufragio de la Ciudad del Lago.
Bardo en las Adaptaciones Cinematográficas
Muerte de Smaug latino HD UBER
En la trilogía cinematográfica de «El Hobbit» dirigida por Peter Jackson, Bardo es interpretado por el actor Luke Evans. Su voz en algunas versiones animadas fue proporcionada por John Stephenson y André Sogliuzzo.
Se le presenta por primera vez cruzándose con la compañía de Bilbo y Thorin a lo largo del Río que Corre. Los enanos le pagan para que los lleve de contrabando a la Ciudad del Lago y les consiga las armas y provisiones necesarias. Bardo los acoge en su casa. Al enterarse de la verdadera identidad de Thorin, Bardo muestra gran preocupación por la búsqueda de los enanos, creyendo que el dragón destruiría todo a su paso si despertaba. El Señor de la Ciudad del Lago y su mano derecha, Alfrid, conscientes de su linaje como descendiente de Girion, lo mantenían bajo vigilancia constante, temiendo que pudiera socavar su autoridad.

Durante la destrucción de la Ciudad del Lago por parte de Smaug, Bardo logra escapar de su celda e intenta enfrentarse al dragón. Su hijo, Bain, consigue encontrarlo y proporcionarle la última Flecha Negra, lo que le permite acabar finalmente con Smaug. Tras este acto, Bardo se convierte en un héroe para los supervivientes, a quienes guía para refugiarse en los restos de Dale.
Posteriormente, Bardo intenta alcanzar un acuerdo pacífico con Thorin sobre el tesoro, reclamando la parte prometida al pueblo de la Ciudad del Lago. Ante la negativa de Thorin a ceder mientras el ejército de Thranduil permaneciera, Bardo se une a regañadientes a Thranduil en su ataque. En las películas, Bardo pronuncia frases impactantes como: "Nos destruirá a todos", "¡No puede ver más allá de sus propios deseos!" y "... ¡Eso es lo que nos traerás!". Se aprecian detalles como el parecido de los cascos de los soldados de la Ciudad del Lago con los de Minas Tirith, y la imagen de Bardo levantando su enorme arco con la Flecha Negra.