La colección de publicaciones abarca un conjunto de trabajos que pertenecen a la órbita de la Secretaría Ejecutiva, preparados para períodos de sesiones, conferencias de alto nivel, cumbres, etc. Estos materiales pueden asimilarse a uno u otro tipo de publicación, dependiendo de las características de los temas tratados en las reuniones y del tipo de materiales preparatorios. Los Estados Miembros de las Naciones Unidas y sus instituciones gubernamentales pueden reproducir esta obra sin autorización previa.
El impacto socioeconómico en el rendimiento académico
Un estudio realizado en Chile revela una preocupante disparidad en el rendimiento escolar: "Un estudiante socioeconómicamente desfavorecido (en Chile) tiene una probabilidad seis veces mayor de tener un bajo rendimiento que un estudiante socioeconómicamente favorecido". Este análisis, basado en los datos de la prueba PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes) de 2012, indica que un 75% de los alumnos vulnerables que realizaron el examen internacional obtuvieron un bajo rendimiento en matemáticas.
La organización señala que los problemas de aprendizaje son el resultado de la combinación y acumulación de diversas barreras y desventajas. Además, el documento analiza cómo los bajos resultados de un estudiante pueden afectar el desarrollo de un país. Existe una correlación entre el tiempo dedicado al estudio y los resultados en PISA. Los alumnos con bajo rendimiento en matemáticas dedicaron un promedio de 2,8 horas semanales a sus deberes escolares, mientras que aquellos clasificados en el nivel 2 dedicaron 4,2 horas semanales.
El informe internacional también destaca que las alumnas tienen más del doble de probabilidad de tener un bajo rendimiento en matemáticas que los estudiantes masculinos. Según el análisis de la organización internacional, el comportamiento de los profesores influye directamente en el desempeño escolar. Los estudiantes chilenos tienen menor probabilidad de tener bajo rendimiento cuando sus docentes muestran mayor entusiasmo en las clases y tienen más expectativas en sus alumnos.

Desafíos y medidas para mejorar el rendimiento escolar
Jorge Schiappacasse, director de Impulso de Políticas Públicas de Elige Educar, considera que la ley que crea el Sistema de Desarrollo Profesional Docente es una de las mayores contribuciones para combatir la desigualdad, ya que "la carrera docente es la que ataca el corazón de estos problemas por dos razones: porque mejora el estándar general de los aprendizajes y de las condiciones laborales".
El experto de Elige Educar también señala la importancia de impulsar la asistencia en la educación parvularia, afirmando que "es importante mejorar la educación inicial, especialmente la asistencia".
Se enumeran diez medidas para mejorar el rendimiento escolar, entre las que se incluyen:
- Reducir las desigualdades en el acceso a la educación inicial.
- Limitar la separación de los estudiantes por nivel académico.
- Ofrecer refuerzo individualizado a los colegios y a las familias desfavorecidas.
- Identificar a los estudiantes de bajo rendimiento y diseñar una estrategia adecuada a su perfil.
El sistema educativo chileno: avances y desafíos
Los datos reflejan un sistema educativo chileno de calidad general baja, pero en una ruta lenta y consistente de mejora hasta al menos 2012, con importante segregación, sesgo de género y una fuerte correlación entre el nivel socioeconómico y los logros académicos. Sin embargo, se deben considerar los avances: Chile es, junto a Lituania y Brasil, el país que ha mejorado de manera más acelerada sus resultados, alcanzando en 2012 el primer lugar en Latinoamérica en todas las áreas PISA.
La Ley de Inclusión, si bien no tiene su foco principal en la mejora de los aprendizajes, implica una fuerte restricción a la autonomía de los colegios, lo que podría tener consecuencias negativas para el desarrollo del sistema. El informe insiste en que los recursos deben enfocarse en el "bajo rendimiento", lo que implicaría un incremento en el gasto público para mejorar las condiciones salariales de los profesores. No obstante, esto no va unido a mecanismos adecuados para evaluar el desempeño y la efectividad de los docentes en el aula, lo que genera dudas sobre su impacto en los aprendizajes, a pesar del alto costo fiscal.
Es urgente implementar de manera adecuada el Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Educación, cuya puesta en marcha se ha dilatado injustificadamente. Este sistema se originó en el primer gobierno de la Presidenta Bachelet y fue aprobado durante el del Presidente Piñera con un amplio consenso.
Hacinamiento y pobreza: factores determinantes en el rendimiento académico
Dante Contreras, profesor del Departamento de Economía de la Universidad de Chile y director del Centro de Estudios para el Conflicto y la Cohesión Social (COES), explora la relación entre el hacinamiento, la pobreza y los bajos resultados en indicadores internacionales de educación. América Latina, a pesar de las mejoras en el nivel de bienestar, sigue siendo una región con elevados niveles de pobreza y desigualdad. La privación material, consecuencia directa de la insuficiencia de ingresos, se manifiesta en el hacinamiento, una variable relevante en el análisis de dicha privación.
Estudios documentan la influencia de factores socioeconómicos como el ingreso y la educación de los padres en el rendimiento escolar. Sin embargo, el hacinamiento ha recibido menos atención. Un hogar más hacinado puede facilitar la propagación de enfermedades, aumentando el ausentismo escolar, y generar mayor contaminación acústica, dificultando la concentración del escolar. La falta de espacio y la precariedad del hogar, sumadas a un entorno de características similares, pueden conllevar una baja calidad de vida.
Una investigación reciente (Contreras, Delgadillo y Riveros, 2017) examinó el efecto del hacinamiento en el desempeño académico de los niños en América Latina, controlando por factores socioeconómicos. Los resultados mostraron que la influencia del hacinamiento sobre los puntajes de lenguaje y matemáticas es negativa y estadísticamente significativa, superando incluso el impacto de otros factores socioeconómicos. Por ejemplo, en los resultados de lenguaje, el impacto de los niveles de educación secundaria y terciaria de la madre es significativamente menor al asociado a la condición de hacinado.
Se estudia también si un niño que vive en un hogar hacinado podría sustituir el tiempo dedicado a actividades académicas en su vivienda, evaluando la existencia de bibliotecas en el colegio y las horas de permanencia en el establecimiento educacional. Las políticas públicas que mejoren la calidad del tiempo de los niños en las escuelas tenderían a compensar dichos efectos.

La vulnerabilidad en comunidades rurales y el abandono escolar
La vinculación entre la escuela y la comunidad rural se caracteriza por profundas desigualdades estructurales, incluyendo el abandono escolar de los jóvenes y la consecuente falta de oportunidades para mejorar sus condiciones de vida. El sistema educativo a menudo no permite la inclusión social ni la igualdad de oportunidades para niños y adolescentes de comunidades rurales y de bajos ingresos económicos. Muchos de estos jóvenes abandonan sus estudios e ingresan a un mercado laboral para el que carecen de las habilidades y conocimientos suficientes.
La situación de los jóvenes latinoamericanos en zonas rurales es precaria: se incorporan antes que los jóvenes urbanos al trabajo, tienen menos posibilidades de continuar sus estudios, presentan altos niveles de desocupación y sus perspectivas son inciertas. Los jóvenes de comunidades rurales tienen menos oportunidades de desarrollo porque la educación no se adapta a sus características. La falta de referentes teóricos sobre las condiciones educativas y sociales de los medios rurales e indígenas en México tiene consecuencias en el establecimiento de políticas y acciones de apoyo, ya que no se toman en cuenta sus particularidades.
La educación debe ser apropiada para cada estudiante, independientemente de sus capacidades intelectuales, modalidades de inteligencia, estilos de aprendizaje, capacidades físicas y sensoriales, creencias religiosas y culturales, sexualidad, género y clase social. Para ello, se requiere aplicar principios de justicia curricular, eliminando del currículo todos aquellos aspectos socialmente injustos, para lograr que sea "respetuoso con las distintas idiosincrasias de los colectivos y personas que tienen que convivir en esa institución". Los currículos deberán motivar al alumno a continuar estudiando, considerando las distintas necesidades de los jóvenes de comunidades rurales en comparación con los de zonas urbanas.
Características y limitaciones de las comunidades rurales
Las comunidades rurales presentan rasgos distintivos como el predominio del trabajo agrario, baja densidad de población, escasa diferenciación y movilidad social, y vínculos personales de naturaleza primaria. A esto se suman limitaciones para su desarrollo, entre las que destaca el aislamiento respecto de las zonas urbanas. Las relaciones humanas suelen ser limitadas, y la atención educativa para poblaciones infantiles y adultas es inadecuada. Estas características derivan en condiciones de injusticia social que colocan a los habitantes de las comunidades rurales en una situación de vulnerabilidad.
La vulnerabilidad social está intrínsecamente ligada a la pobreza, entendida como la negación de oportunidades y opciones básicas para el desarrollo humano. Ante este panorama, los servicios educativos son cruciales como mecanismo para dotar a los ciudadanos de los conocimientos que les permitan acceder a su derecho fundamental a una vida digna y proveerse de los medios para alcanzar el bienestar social.
El nivel de escolaridad alcanzado en la educación formal es un factor importante en la reducción de la pobreza. Las transformaciones estructurales que favorezcan el desarrollo sustentable de las comunidades rurales deben producirse en los ámbitos político, económico, social, educativo y cultural.
Causas del abandono y rezago escolar en contextos rurales
Los adolescentes de comunidades rurales suelen ingresar tempranamente al campo laboral. Por causas económicas, participan en las tareas de sus padres y desempeñan trabajos útiles para la familia y comunidad sin remuneración. Presentan limitadas oportunidades para acceder a niveles educativos elevados e ingresar a campos laborales diversos. Las juventudes rurales se conciben como un sector laboralmente vulnerable, con mayores problemas para conseguir empleo y dificultades para que este sea de buena calidad, lo que les obliga a conformarse con trabajos de bajos ingresos.
En el ciclo 2012-2013, la deserción escolar en Yucatán, México, fue del 2.9%. Las causas de la deserción escolar son diversas. Para Román (2013), las principales causas son la vulnerabilidad social y económica: "mientras más pobres, vulnerables y excluidos son los estudiantes, mayores son sus probabilidades de no aprender lo necesario, de no alcanzar buenos desempeños, de reprobar grado, de dejar de asistir a clases, o finalmente desertar del sistema escolar". Los bajos niveles de educación básica son causa y efecto de la pobreza rural en países en desarrollo.
El rezago escolar se define como la población de 15 años o más que no ha concluido la educación secundaria. En las comunidades indígenas de Yucatán, las causas del rezago se clasifican en económicas, políticas, sociales, culturales, familiares y personales. El fracaso escolar en las comunidades rurales es producto del bajo presupuesto federal destinado a la educación, la economía de las familias, la falta de atención de los padres y el desinterés de los propios estudiantes. El rezago educativo entre la población maya hablante de Yucatán se debe a la combinación de elementos culturales y escolares.
La escuela, las estrategias de enseñanza y el trabajo de los profesores son factores asociados al fracaso y abandono escolares. Lo que la escuela ofrece no siempre es apropiado al contexto de las comunidades, ni responde a los intereses y necesidades de los jóvenes. Se han planteado recomendaciones para mejorar la oferta educativa y lograr la cobertura deseada, considerando las características y necesidades de las poblaciones rurales.
El calendario escolar oficial registra 200 días obligatorios de clase. Sin embargo, en comunidades rurales apartadas, los días efectivos de clase se reducen por el ausentismo del profesorado, el incumplimiento de horarios y la escasa supervisión. Los docentes tienen dificultades para trasladarse a comunidades de alta marginación y permanecer ahí toda la semana laboral, y existe una alta movilidad del profesorado, afectando la estabilidad del alumnado y la consolidación de los equipos docentes.
Las escuelas en contextos de pobreza suelen tener menores recursos. A esto se suman las condiciones de vulnerabilidad socioeconómica de los estudiantes y el capital cultural de sus familias, que se traducen en bajas expectativas escolares y precarias condiciones materiales de vida.

Investigación sobre las experiencias de jóvenes en comunidades rurales
Se realizó un estudio cualitativo, de tipo descriptivo, utilizando el enfoque de relatos de vida, centrado en las experiencias de tres jóvenes (uno masculino y dos femeninos) de una comunidad rural llamada "San Blas", que abandonaron la escuela y actualmente trabajan. La investigación siguió el método de "historia oral", recopilando relatos personales sobre sus experiencias escolares, las causas de su deserción, y la importancia y utilidad que otorgan a la educación.
Casos de estudio: Sofía, Martha y el tercer participante
- Sofía: Abandonó sus estudios de secundaria para ayudar con las tareas del hogar. A pesar de las dificultades con las matemáticas, su madre la animó a continuar. La inserción al mundo laboral le reportó un sueldo propio y la independencia para adquirir bienes.
- Martha: Dejó la secundaria y se dedicó a las labores del hogar y a la venta de productos de su huerto. Intentó retomar sus estudios, pero se le negó la reinscripción por edad, siendo remitida al Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA).
- Tercer participante: Abandonó sus estudios de bachillerato para trabajar y pagar artículos robados.
La comunidad rural de San Blas, ubicada en Yucatán, México, está organizada y cuenta con planteles educativos básicos. Se realizaron entrevistas semiestructuradas de aproximadamente 40 minutos cada una, en dos sesiones por participante, en sus domicilios. Se transcribieron las entrevistas conservando el lenguaje natural de los entrevistados y se compararon las respuestas para encontrar similitudes y diferencias.
La desmotivación como factor clave del fracaso escolar
Sofía aspiraba a ser médico, pero reconoció que esa meta estaba lejos de su situación actual. Al tomar la decisión de abandonar los estudios, su madre la animó a continuar. Afrontó dificultades en matemáticas, olvidando o confundiendo procedimientos. Las implicaciones del abandono escolar fueron inmediatas: tuvo que ayudar con las tareas del hogar, sin percibir consecuencias más allá de ello.
Desde 1948, la educación es considerada un derecho universal, pero Latinoamérica se caracteriza por una profunda desigualdad en la distribución de recursos, y los esfuerzos realizados no han logrado revertir la exclusión social y la desigualdad en el derecho a la educación. Un problema común en la región es la inequidad de sus sistemas educativos, donde el fracaso escolar está determinado fundamentalmente por el origen socioeconómico.
En Chile, a pesar de los altos índices de término de la educación secundaria, persiste la preocupación por la relación entre fracaso escolar y el factor socioeconómico. En escuelas y liceos de grupos vulnerables se evidencian con más frecuencia rezago escolar, expulsiones y sobreedad. Distintas investigaciones confirman una alta estratificación social también en los logros académicos.
El fracaso escolar, aunque polisémico, se caracteriza por bajos aprendizajes, desmotivación, repitencias, rezago escolar, ausencias reiteradas y dificultades conductuales. Se comprende como un proceso en el que los estudiantes incumplen las expectativas e exigencias institucionales. El fracaso escolar es un fenómeno complejo con múltiples variables, y se deben evitar modelos explicativos reduccionistas que atribuyen la responsabilidad a los propios estudiantes o sus familias (herencia genética, falta de interés, déficit familiar, indisciplina).
Otras investigaciones parten del reconocimiento de que el fracaso escolar es un problema social y político, enfatizando la importancia de una perspectiva relacional y estructural. Destacan los factores sociales, culturales y del funcionamiento del sistema educativo, especialmente la cultura escolar y el estilo de los profesores. Las instituciones y agentes del sistema educativo validan prácticas de patologización y exclusión de la diversidad.
La investigación se desarrolló entre marzo y agosto de 2019 en dos programas del Servicio Nacional de Menores (SENAME) en Temuco, Chile, con el objetivo de conocer las motivaciones y causas del fracaso escolar en jóvenes ingresados en dichos programas. La investigación fue exploratoria, utilizando un diseño metodológico que integró estudio de caso, investigación etnográfica y entrevista en profundidad.
Hallazgos clave de la investigación
Se seleccionaron dos centros del SENAME con jóvenes de entre 14 y 18 años que presentaban rezago escolar, repitencias, ausentismo, entre otras características. Se realizaron entrevistas en profundidad a 11 jóvenes (7 mujeres y 4 hombres), 7 profesionales del SENAME y 4 profesionales de la educación. La construcción de la muestra se realizó mediante muestreo bola de nieve y criterio de saturación de la información.
Una categoría principal que emergió como resultado del proceso de entrevistas y análisis de los discursos de los jóvenes es la desmotivación. Los jóvenes describían sus escuelas como un lugar de "encierro", "estrés", "latero" y "aburrimiento". Destaca una visión negativa y desesperanzadora del sistema escolar, cuya característica principal es que, en resumen, no se interesa realmente por sus estudiantes.
Las razones de la desmotivación son múltiples, pero se vinculan con la expresión "jóvenes Ni-ni" (que no estudian ni trabajan), aunque este concepto debe ser flexibilizado. La desmotivación y la ausencia de sentido en las prácticas escolares no siempre reflejan vagancia, sino que pueden ser el reflejo de problemas complejos.
En un segundo punto, esta visión desmotivada y la búsqueda de estrategias para hacer más llevadera la experiencia escolar llevan a algunos jóvenes a autodefinirse como estudiantes problemáticos. Se observa una fijación de los docentes y el sistema escolar por la disciplina escolar y el discurso meritocrático, reflejo de un modelo que explica el fracaso escolar a partir de la responsabilidad de los propios jóvenes y sus familias. La vigencia de este discurso normalizador se observa en los discursos de los propios jóvenes, quienes se culpabilizan y autodeprecian con etiquetas como "atrasados", "fracasados" o "anormales".
En tercer lugar, la investigación evidenció que, tras diversas experiencias de fracaso escolar, la mayoría de los jóvenes se sintió responsable, atribuyéndolo a problemas relacionados con su limitada capacidad para responder a los requisitos escolares. Por ejemplo, una joven mencionó que dejar de estudiar fue lo más grave que le pasó, pero que se debió a decisiones propias como consumir drogas o robar.