Introducción
La colecistitis aguda (CA) es una afección frecuente que, en los adultos mayores con múltiples enfermedades crónicas, representa un desafío clínico importante debido a su alto riesgo de complicaciones y mortalidad. La elección entre la cirugía urgente o el tratamiento conservador, seguido de cirugía diferida, es un motivo de controversia en esta población vulnerable.
¿Qué es la Colecistitis Aguda?
La colecistitis aguda es la hinchazón e irritación repentina, o inflamación, de la vesícula biliar. Este fenómeno causa dolor abdominal intenso. La vesícula biliar es un órgano pequeño con forma de pera que se encuentra en el lado derecho del abdomen, debajo del hígado, y almacena la bilis producida en el hígado, que el cuerpo utiliza para digerir las grasas en el intestino delgado.
La colecistitis aguda se produce cuando la bilis queda atrapada en la vesícula biliar. A menudo, esto sucede porque un cálculo biliar bloquea el conducto cístico, el conducto a través del cual la bilis viaja hacia y desde la vesícula biliar. Cuando un cálculo bloquea este conducto, la bilis se acumula, causando irritación y presión en la vesícula biliar, lo que puede conducir a hinchazón e infección.
Otras Causas de Colecistitis Aguda
- Enfermedades graves, como el VIH o la diabetes.
- Tumores de la vesícula biliar (raro).
- Obstrucción del conducto biliar por cálculos o bilis espesa (barro biliar).
- Infección dentro de la vesícula biliar.
- Enfermedad muy grave que puede dañar los vasos sanguíneos y disminuir el flujo de sangre a la vesícula biliar.
Colecistitis Alitiásica Aguda
Entre el 5% y el 10% de las colecistectomías por colecistitis aguda son por colecistitis alitiásica, es decir, sin cálculos. Los factores de riesgo para esta forma incluyen:
- Cirugía mayor o enfermedad crítica (p. ej., quemaduras, sepsis, shock, traumatismo).
- Ayuno prolongado o nutrición parenteral, que predisponen a la estasis biliar.
- Inmunodeficiencia o infección por VIH.
- Vasculitis (p. ej., lupus eritematoso sistémico, poliarteritis nudosa).
- Diabetes.
- Aterosclerosis.
En niños pequeños, la colecistitis alitiásica aguda tiende a seguir una evolución febril sin un microorganismo infeccioso identificable.
Factores de Riesgo de Cálculos Biliares
Algunas personas tienen mayor riesgo de sufrir cálculos biliares, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar colecistitis aguda. Estos factores incluyen:
- Ser mujer.
- Embarazo.
- Terapia hormonal.
- Edad avanzada.
- Ser nativo americano o hispano.
- Obesidad.
- Bajar o subir de peso rápidamente.
- Diabetes.
La obstrucción repetitiva de la vía biliar puede conducir a una colecistitis prolongada (crónica), donde la vesícula biliar se vuelve gruesa y dura, perdiendo su capacidad normal de almacenar y secretar bilis.
Manifestaciones Clínicas en Adultos Mayores
El síntoma principal de colecistitis aguda es el dolor en la parte superior derecha o media del abdomen que, por lo regular, dura al menos 30 minutos. Este dolor puede ser agudo, de tipo cólico o sordo, continuo, e irradiarse a la espalda o por debajo del omóplato derecho. Frecuentemente, el dolor se presenta después de comer, más comúnmente tras una comida con grasa.
Otros Síntomas
- Heces de color arcilla.
- Fiebre (a menudo no muy alta).
- Náuseas y vómitos.
- Coloración amarillenta de la piel y de la esclerótica de los ojos (ictericia).
En los adultos mayores, la presentación puede ser atípica. El primer o único síntoma podría ser sistémico e inespecífico, como anorexia, vómitos, malestar general, debilidad, o fiebre (que en ocasiones puede estar ausente).
A la exploración física, el signo de Murphy (la inspiración profunda exacerba el dolor durante la palpación del cuadrante superior derecho del abdomen, deteniendo la inspiración) es característico, junto con defensa involuntaria de los músculos abdominales superiores del lado derecho.

Diagnóstico de la Colecistitis Aguda
El diagnóstico de la colecistitis aguda se basa en los signos y síntomas clínicos, apoyado por pruebas complementarias.
Sospecha Clínica y Pruebas de Laboratorio
La sospecha clínica se fundamenta en la presencia de dolor abdominal en hipocondrio derecho de al menos 8 horas de evolución, acompañado de fiebre mayor de 37.5 ºC, leucocitosis y defensa muscular. Las pruebas de laboratorio suelen incluir un hemograma (mostrando leucocitosis con desviación a la izquierda), estudio de coagulación y pruebas de función hepática. Las alteraciones colestásicas leves (bilirrubina de hasta 4 mg/dL y elevación escasa de la concentración de fosfatasa alcalina) son frecuentes. Incrementos más significativos, especialmente de lipasa (> 3 veces el valor normal), sugieren obstrucción del conducto biliar.
Diagnóstico por Imagen
El diagnóstico de confirmación por la imagen es fundamentalmente ecográfico:
- La ecografía transabdominal es la mejor prueba para detectar cálculos biliares. Hallazgos clave incluyen visualización de la litiasis, espesor de la pared vesicular mayor de 4 mm, signo de Murphy ecográfico, aumento de tamaño de la vesícula mayor de 5 cm en cualquier plano, y/o líquido libre perivesicular.
- La colegammagrafía (HIDA scan) es útil cuando los resultados ecográficos son ambiguos o si se sospecha una colecistitis alitiásica, ya que un defecto de llenado de la vesícula biliar por el radionúclido sugiere obstrucción del conducto cístico.
- En casos seleccionados, se solicitan tomografía computarizada (TC) abdominal, colangiorresonancia magnética (CRM) o colangiopancreatografía endoscópica (CPRE) para identificar complicaciones como perforación, abscesos, o coledocolitiasis.
Para el manejo clínico, se cursa una batería de pruebas estándar como ECG y radiología de tórax. El riesgo anestésico se evalúa mediante la clasificación ASA (American Society of Anesthesiology).
Riesgo de Coledocolitiasis
Se establece a partir de cuatro factores predictivos: valores duplicados de fosfatasa alcalina, transaminasas (ALT y AST), bilirrubina total y dilatación ecográfica del colédoco mayor de 8 mm (en septuagenarios) o de 10 mm (en octogenarios). La presencia de tres o más factores implica alto riesgo de coledocolitiasis y la petición de una CPRE.
Caso Clínico de un Adulto Mayor
Un varón de 95 años con antecedentes de cardiopatía isquémica y enfermedad pulmonar obstructiva crónica acude a consulta por dolor abdominal epigástrico, continuo, de unas 30 horas de evolución, asociado a náuseas, vómitos y fiebre de hasta 38 ºC. A la exploración física, presenta dolor en hipocondrio derecho con Murphy positivo. La analítica mostró bilirrubina de 3 mg/dL, AST 357 UI/L, ALT 315 UI/L, GGT 862 UI/L, FA 183 UI/L, PCR 7,2 mg/L y 10.900 leucocitos. La ecografía abdominal reveló una vesícula biliar muy distendida, con paredes engrosadas (4,5 mm), Murphy ecográfico positivo y material hiperecogénico con sombra acústica en su interior, hallazgos compatibles con colecistitis aguda litiásica. Este paciente fue ingresado para colecistectomía y tratamiento antibiótico.
Colecistitis Aguda. Diagnóstico por Ultrasonido//Dr.Daniel Flores
Enfoques Terapéuticos en el Paciente Geriátrico
El tratamiento de la colecistitis aguda requiere hospitalización, líquidos por vía intravenosa y analgésicos. Generalmente se inician antibióticos parenterales para tratar una posible infección. El paciente debe permanecer en ayunas y se puede considerar la aspiración nasogástrica si presenta vómitos o íleo.
Tratamiento Médico Conservador
El tratamiento médico incluye la monitorización de parámetros biomédicos (temperatura, frecuencia cardíaca, tensión y diuresis), ayuno por un mínimo de 2 o 3 días, aspiración nasogástrica en caso de íleo paralítico, sueroterapia y/o nutrición parenteral, analgesia y antibioterapia empírica (p. ej., penicilina con un inhibidor de la β-lactamasa o una cefalosporina de segunda generación).
La decisión de instaurar una terapia conservadora y diferir la cirugía en adultos mayores a menudo está influenciada por la edad avanzada del paciente, estados de anticoagulación y antiagregación plaquetaria, así como la presencia de comorbilidades. Esta estrategia puede ser la más adecuada en pacientes muy deteriorados, con gran dependencia o senilidad avanzada. Sin embargo, si la inflamación aguda no se resuelve, la vesícula biliar puede fibrosarse y contraerse, impidiendo la concentración normal de bilis, lo que es característico de la colecistitis crónica.
Tratamiento Quirúrgico: Colecistectomía
Aunque la colecistitis puede resolverse por sí sola, la colecistectomía temprana (extirpación de la vesícula biliar) es el tratamiento de elección definitivo, ya que cura la afección y alivia el dolor biliar, con tasas relativamente bajas de complicaciones y recurrencia. Se recomienda la colecistectomía tanto para la colecistitis litiásica como alitiásica dentro de los 7 días siguientes al ingreso hospitalario y dentro de los 10 días del inicio de los síntomas.
Colecistectomía Laparoscópica (CL)
La colecistectomía generalmente se realiza por vía laparoscópica. Este abordaje se ha impuesto como una opción segura frente a la terapia conservadora desde principios de los años 90. De hecho, la colecistectomía debería considerarse incluso en pacientes mayores con multimorbilidad, especialmente cuando existe incertidumbre clínica sobre la estrategia terapéutica.
Sin embargo, la CL en ancianos presenta desafíos significativos, incluyendo una mayor tasa de complicación intra y posquirúrgica, aumento de la morbi-mortalidad, de las conversiones a cirugía abierta, recuperación más tardía y estancia hospitalaria prolongada. Muchos casos acuden a urgencias con CA evolucionadas durante días o semanas, haciendo que el abordaje endoscópico sea técnicamente complejo y a menudo abocado a la conversión. Además, la infección biliar puede descompensar la patología de base del enfermo (metabólica, cardiaca, respiratoria y renal), enfrentando a cirujanos con pacientes ASA IV-V inestables o críticos.
Cirugía Urgente vs. Diferida
La elección entre cirugía urgente o tratamiento conservador más cirugía diferida es un motivo de controversia. Algunos estudios sugieren que la cirugía urgente y el tratamiento médico seguido de colecistectomía electiva obtienen resultados similares, aunque los enfermos sometidos a colecistectomía laparoscópica precoz son los que mejor evolucionan. En los ancianos deteriorados y con colecistitis graves, debe indicarse una colecistectomía urgente por encima de la terapia conservadora, ya que tienden a complicarse y acumulan una mayor morbimortalidad.
La cirugía puede retrasarse cuando los pacientes tienen un trastorno crónico grave subyacente (p. ej., enfermedad cardiopulmonar o hepática grave) que aumenta los riesgos quirúrgicos. En estos casos, la colecistectomía se difiere hasta que la terapia médica estabiliza las enfermedades asociadas o hasta que la colecistitis se resuelve. Una vez resuelta, la cirugía puede realizarse ≥ 6 semanas más tarde, aunque la cirugía tardía podría aumentar el riesgo de complicaciones biliares recurrentes.
Colecistostomía Percutánea
La colecistostomía percutánea es una alternativa a la colecistectomía para pacientes con riesgo quirúrgico muy alto, como los adultos mayores, aquellos con colecistitis alitiásica, enfermedad hepática grave, o pacientes en unidades de cuidados intensivos debido a quemaduras, traumatismos o insuficiencia respiratoria. Consiste en la colocación de una sonda a través del abdomen hasta la vesícula para drenarla.
Reversión de la Anticoagulación
Para la cirugía urgente, se busca que los enfermos tengan un tiempo de protrombina superior al 50% y un INR (International Normalized Ratio) inferior a 1,5. Esto se logra administrando vitamina K intravenosa o, si la operación no puede demorarse, trasfundiendo plasma fresco congelado. En otros casos, la anticoagulación y/o antiagregación se sustituyen por heparina de bajo peso molecular.
Protocolos de Actuación y Criterios
Los hospitales suelen establecer protocolos de actuación para la colecistitis aguda que guían las decisiones terapéuticas, especialmente en el paciente geriátrico. Un ejemplo de protocolo puede considerar:
- Ingreso en Cirugía General para colecistectomía urgente si presenta: evolución menor a 72 horas, clasificación ASA menor a III, no anticoagulación, no antiagregación, no comorbilidad, edad menor a 80 años y no intervenido previamente.
- Ingreso en Medicina Interna para tratamiento médico si presenta: evolución mayor a 72 horas, ASA III, anticoagulación, antiagregación, comorbilidad, edad mayor o igual a 80 años. Si presenta una sepsis grave, se considera la valoración por la Unidad de Cuidados Intensivos.
- Ingreso en Digestivo para colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) si presenta: dilatación de la vía biliar independientemente del tiempo de evolución.
Complicaciones de la Colecistitis Aguda
De no recibir tratamiento, la colecistitis aguda puede llevar a padecimientos graves y potencialmente mortales:
- Empiema (pus en la vesícula biliar).
- Gangrena (muerte del tejido de la vesícula biliar), una complicación común en personas mayores, diabéticos y quienes esperan a recibir tratamiento. La gangrena puede derivar en un desgarro de la vesícula biliar.
- Perforación (un orificio que se forma en la pared de la vesícula), lo que puede conducir a peritonitis (inflamación del revestimiento del abdomen). La vesícula biliar perforada tiene una tasa de mortalidad de hasta el 16%.
- Pancreatitis litiásica (inflamación del páncreas) debido al desplazamiento de cálculos biliares que bloquean el conducto pancreático.
- Obstrucción persistente de las vías biliares (colangitis).
- Síndrome de Mirizzi, donde un cálculo impactado en el conducto cístico comprime y obstruye el conducto colédoco.
- Fístula colecistoentérica, una comunicación anómala entre la vesícula y el intestino delgado, que puede causar íleo biliar si un cálculo grande migra y obstruye el intestino.
- Lesión de las vías biliares (puede ocurrir después de una colecistectomía).
El dolor abdominal creciente, la fiebre elevada y la rigidez abdominal sugieren empiema, gangrena o perforación. En los adultos mayores, la mayor morbimortalidad del abdomen agudo quirúrgico es una preocupación constante.
Estudios y Evidencia en Adultos Mayores
Estudio sobre Tratamiento de Colecistitis Aguda en el Anciano (2003-2009)
Un estudio retrospectivo en pacientes de 70 años o más tratados por colecistitis aguda entre 2003 y 2009 evaluó 173 episodios en 147 pacientes (edad media de 80.6 años). En 103 episodios se adoptó tratamiento médico, de los cuales 31 se operaron de forma electiva con un 100% de abordajes laparoscópicos, baja tasa de conversión (6.4%) y morbilidad (9.6%) sin registrarse mortalidad. Otros 70 episodios fueron intervenidos de urgencia con un 78.5% de abordajes laparoscópicos, una tasa de conversión del 19.7%, morbilidad del 53% y mortalidad del 3.5%. En el grupo de tratamiento médico, 15 cirugías no previstas y 6 decesos ocurrieron.
Este estudio concluyó que, considerando todas las variables, la cirugía urgente y el tratamiento médico seguido de colecistectomía electiva obtienen resultados similares, aunque los enfermos sometidos a colecistectomía laparoscópica precoz fueron los que mejor evolucionaron. Se enfatiza que en ancianos deteriorados y con colecistitis graves, debe indicarse una colecistectomía urgente por encima de la terapia conservadora, ya que tienden a complicarse y acumulan una mayor morbimortalidad.
Estudio sobre Tratamiento Quirúrgico vs. No Quirúrgico en Adultos Mayores Multimórbidos (2016-2018)
Un estudio retrospectivo de datos de Medicare en EE. UU. (2016-2018) evaluó a más de 32,000 adultos mayores con multimorbilidad hospitalizados por colecistitis aguda. Se compararon los resultados entre los tratados quirúrgicamente y los tratados de forma conservadora. La conclusión fue que la colecistectomía debería considerarse incluso en pacientes mayores con multimorbilidad, especialmente cuando existe incertidumbre clínica sobre la estrategia terapéutica.
Estudio sobre Colecistitis Aguda en Medicina Interna (CAULE, 2014)
Un estudio observacional retrospectivo en el Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE) analizó 179 pacientes con colecistitis aguda ingresados en Medicina Interna durante 2014 (mediana de edad 80 años, 57% varones). Las comorbilidades más prevalentes fueron cardiopatía (50%) y diabetes (27%). El 25% había tenido un episodio previo, y hubo un 39% de reingresos. Se realizó colecistectomía al 44% de los pacientes, de los cuales el 32% eran mayores de 80 años. La mortalidad fue del 5%, con 9 fallecimientos por complicaciones (perforación, absceso perivesicular o sepsis), la mayoría en la primera semana y en pacientes mayores de 80 años.
La edad media de los pacientes intervenidos fue de 70 años frente a 81 años en los no intervenidos. El estudio señaló que la no adopción de las recomendaciones actuales en el manejo de la colecistitis aguda explica los pobres resultados obtenidos. Se observó que los pacientes mayores de 80 años tienen más riesgo quirúrgico y episodios previos de colecistitis, y fueron menos intervenidos. Las razones para indicar tratamiento médico incluían la mayor edad del paciente, estados de anticoagulación y antiagregación.

Prevención
La prevención de la colecistitis aguda se centra principalmente en reducir el riesgo de formación de cálculos biliares:
- Baja de peso gradualmente: Las dietas rápidas para adelgazar pueden aumentar el riesgo de cálculos biliares.
- Mantener un peso saludable: El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo significativos.
- Elegir un plan de alimentación saludable: Consumir alimentos ricos en fibra y bajos en grasa puede disminuir el riesgo de cálculos biliares.
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