La Brecha de Género en las Pensiones: Un Análisis Detallado de los Desafíos para la Mujer

Introducción a la Brecha de Género en Pensiones

La brecha de género en las pensiones es un indicador crucial que cuantifica la diferencia en los montos de las pensiones entre hombres y mujeres, evidenciando los menores ingresos con los que las mujeres cuentan al momento de jubilar por vejez. Este indicador también refleja la distancia a recorrer para alcanzar la igualdad en las pensiones derivadas de los ahorros de los cotizantes. Un informe elaborado por la Dirección de Estudios de la Subsecretaría de Previsión Social, titulado “¿Cómo interpretar la brecha de género en pensiones?”, aborda esta problemática. La Dirección de Estudios de la Subsecretaría de Previsión Social publicó esta Nota Ciudadana N°18 para analizar este fenómeno. Quienes han estudiado el tema, sugieren que la brecha de pensiones es expresión de la división sexual de los trabajos y de las trayectorias de vida.

Infografía comparativa de las pensiones promedio entre hombres y mujeres

La Brecha en Cifras: Remuneración, Cotizaciones y Retiros

La crisis sanitaria y económica en el país ha castigado con fuerza la participación laboral femenina, acentuando aún más la brecha previsional en desmedro de las mujeres. Este es el cuarto reporte anual que realiza la División de Estudios de la Superintendencia de Pensiones para hacer un zoom a la persistencia de la brecha entre mujeres y hombres tanto en el sistema de pensiones como en el seguro de cesantía.

Remuneración Imponible y Brecha Salarial

  • En junio del año pasado (2022), la remuneración imponible registró montos promedio de $884.201 en mujeres, mientras que en hombres fue de $1.099.174, lo que significó una brecha de la remuneración imponible de las mujeres respecto de los hombres de -19,6%.
  • El análisis de la remuneración imponible del total de cotizantes muestra que los promedios para hombres y mujeres en junio de 2022 fueron de $1.069.219 y $940.112, respectivamente, lo que representa una brecha de -12,1%, mayor en 3,2 p.p. respecto de junio de 2021.
  • Las diferencias también se aprecian en materia de remuneraciones de las y los cotizantes del sistema de pensiones, ya que mientras en el caso de las mujeres el promedio en junio de 2021 fue de $863.162, en los hombres alcanzó los $947.901, lo que da cuenta de una brecha de 8,9%.
  • Según el Informe de Género sobre el Sistema de Pensiones y Seguro de Cesantía de la Superintendencia de Pensiones (diciembre de 2019), los montos promedio de remuneración imponible son inferiores para las mujeres: $739.593 frente a $871.272 para los hombres, estimando la Superintendencia la brecha salarial en un 15,1%.
  • La remuneración imponible promedio en el seguro de cesantía en junio de 2021 fue de $803.925 en el caso de las mujeres y de $970.357 en hombres, con una brecha de 17,2%.
  • Según el INE, las mujeres en Chile ganan en promedio un 29,7% menos en comparación a los hombres.

Densidad de Cotizaciones

Resultado de esta crisis es que, por ejemplo, en materia de densidad de cotizaciones se observan diferencias significativas. Mientras las mujeres alcanzaron una densidad de 47,7%, en los hombres llegó a 58,1%. Si bien en ambos casos los datos son algo mejores a los observados en 2020, cuando anotaron 45,9% y 56,3% respectivamente, las mujeres se concentran en los tramos de bajas densidades de cotización, mientras que una mayor cantidad de hombres se concentra en los tramos más altos.

  • En junio del año pasado (2022), la proporción de cotizaciones fue menor en mujeres que en hombres, con un 46,6% vs. un 54,5%.
  • El reporte precisa que el 52,8% de las mujeres se concentra en los cinco tramos de densidad de cotizaciones más bajas, mientras que en el caso de los hombres es un 37,8%, con bajas de más de 2 puntos porcentuales (p.p.) en ambos casos respecto de junio 2020.
  • Por tramos etarios también se aprecian diferencias, ya que entre los 25-60 años los hombres presentan densidades de cotización en torno al 60% en promedio, mientras que para las mujeres en el tramo de 25-50 años se observan los valores máximos, en torno al 50%.
  • A junio de 2021, las mujeres representaron el 46,8% del total de personas afiliadas al sistema de pensiones y el 42,1% del total de cotizantes, mostrando en el segundo indicador un avance de 7,1% en 12 meses.
  • Aunque en junio de 2021 las mujeres representaron un 44,7% del total de personas afiliadas activas del sistema de capitalización individual obligatoria, esa proporción es 9,7% inferior respecto del universo de hombres afiliados que cotizaron en el mes.
  • En el caso de las y los nuevos pensionados entre julio 2020 y junio 2021, las mujeres anotaron una densidad promedio de 55,5% y los hombres de 65%, con una brecha promedio por sexo de 9,5%.
Gráfico de barras comparando la densidad de cotizaciones por género y tramo etario

Impacto de los Retiros de Fondos de Pensiones

De acuerdo con el reporte, a junio de 2022, alrededor de 11,3 millones de afiliadas y afiliados habían realizado algún retiro de fondos y un 69,9% efectuó los tres. En este caso, la proporción también fue mayor en hombres que en mujeres, con un 75% frente a un 62,5% de mujeres. El saldo de los fondos de pensiones también se vio afectado en mayor medida para las mujeres que para los hombres producto de los retiros de fondos. Si se consideran los montos retirados, estos fueron mayores también para los hombres, con un promedio aproximado de $5.140.000, frente a un promedio de $4.095.000 para las mujeres.

Montos de Pensiones Autofinanciadas y Brechas

  • Entre julio 2020 y junio 2021, un total de 87.713 personas se pensionaron por vejez edad y anticipada, un 28,3% menos que en el período julio 2019-junio 2020. Esta reducción fue significativamente más pronunciada en mujeres que en hombres, de 40,1% y 12,8%, respectivamente.
  • El total de pensiones de vejez completamente autofinanciadas pagadas en junio de 2022 fue de 592.079. Respecto de montos pagados, el promedio del componente autofinanciado para mujeres fue de $136.728 y de $179.261 para hombres, lo que significa una brecha promedio por sexo de -23,7%. Si se considera además el beneficio de la PGU, la brecha se reduce a -11,6%. Eso sí, se acentúa en el caso del Retiro Programado (-42,1%) y disminuye con la PGU a -14,9%.
  • En junio de 2021 se pagaron 562.958 pensiones de vejez autofinanciadas, un 13,4% menos respecto de junio 2020. Del total, el 52,5% correspondió a mujeres, las que obtuvieron un monto promedio de pensión pagada 49,4% menor al de los hombres.
  • El Informe de Género sobre el Sistema de Pensiones y Seguro de Cesantía, publicado por la Superintendencia de Pensiones en diciembre de 2019, demuestra que hay una brecha del 39% entre las pensiones percibidas por hombres y mujeres. Mientras la jubilación promedio de los hombres es de $290.070, la de las mujeres es de $176.856.
  • Al analizar los montos de pensión pagados en junio de 2021, se observa una contribución del Aporte Previsional Solidario (APS) en la reducción de la brecha de pensión por sexo: mientras los montos promedio de la pensión autofinanciado de mujeres y hombres fueron de $116.117 y $150.734, respectivamente, lo que implicó una brecha de promedio por sexo de 23%.
  • Considerando a todas las personas pensionadas por vejez tanto del sistema de capitalización individual (AFP y compañías de seguro) y del sistema antiguo (IPS), como a los beneficiarios del Pilar Solidario (pensiones financiadas completamente con PBS o APS de vejez), el monto promedio de la pensión total de las mujeres en junio de 2021 alcanzó a $229.030 y el de los hombres, a $346.250.
Tabla comparativa de montos de pensiones autofinanciadas por género y año

Factores Explicativos de la Disparidad

Diversos elementos complejizan la capacidad de ahorro de las mujeres a la hora de pensionarse. La brecha de género en las pensiones es expresión de la división sexual de los trabajos y de las trayectorias de vida.

Baja Participación Laboral Femenina

Uno de los principales factores es la baja participación laboral femenina. Según el Informe de Género sobre el Sistema de Pensiones y Seguro de Cesantía de la Superintendencia de Pensiones (diciembre de 2019), la participación laboral de las mujeres fue del 48,8% en el primer trimestre de 2019, considerablemente menor al 70,2% de los hombres. Esto se traduce en que más de la mitad de las mujeres no cotiza ni tiene ahorros para la vejez. De acuerdo al INE, en el primer trimestre de 2019, la participación laboral de las mujeres fue de un 48,8%, mientras que la de los hombres fue de 70,2%, lo que se traduce en que más de la mitad de las mujeres no cotiza y no tiene ahorros de vejez. A esto hay que agregar los montos promedio de remuneración imponible.

Brecha Salarial y Segregación Laboral

La brecha salarial es un factor determinante. A pesar de la ley 20.348 de igualdad salarial, las mujeres trabajadoras dependientes perciben un ingreso un tercio menor que el de un hombre en las mismas condiciones, una brecha que aumenta con mayores años de educación. Por ejemplo, las mujeres con Enseñanza Media (sin estudios universitarios) tienen un promedio salarial de $292.000 pesos chilenos, en contraste con los $749.100 de las mujeres universitarias. La segregación laboral, tanto horizontal como vertical, también influye en la brecha. En 2018, solo el 42,1% de las empresas del IPSA tenían mujeres en sus directorios, y de 327 directores titulares, solo 21 eran mujeres (6,4%).

La plataforma interactiva NiMásNiMenos, iniciativa creada por la Universidad de Talca, permite calcular la brecha salarial de género, poniendo en evidencia las disparidades existentes en el mercado laboral.

Trayectorias de Vida y Trabajo No Remunerado

Las mujeres destinan, en promedio, 5,89 horas diarias al trabajo no remunerado (hogar, cuidado, comida), mientras que los hombres dedican 2,74 horas. El tiempo total de trabajo, remunerado y no remunerado, es mayor en las mujeres. La división sexual del trabajo y las trayectorias de vida, marcadas por roles de cuidado, impactan directamente en las carreras laborales de las mujeres, generando interrupciones y menores oportunidades de ahorro previsional. Estas interrupciones o lagunas previsionales, períodos sin cotización, son particularmente comunes en mujeres debido a responsabilidades de cuidado y domésticas, así como a la intermitencia laboral. Esto se traduce en menor ahorro y, consecuentemente, pensiones más bajas.

Diagrama de flujo mostrando cómo las responsabilidades de cuidado afectan la carrera laboral femenina

Edad de Jubilación y Esperanza de Vida

Chile es uno de los pocos países de la OCDE con edad de jubilación diferenciada por sexo: 60 años para las mujeres y 65 para los hombres. A pesar de que las mujeres tienen una mayor esperanza de vida (90,8 años frente a 85,7 años en hombres), la menor edad de jubilación implica cinco años menos de ahorro. Las AFP, utilizando tablas de mortalidad diferenciadas por sexo, calculan automáticamente menores pensiones para las mujeres debido a su mayor esperanza de vida y menor edad de jubilación. En contraste, en países de la OCDE se utilizan tablas únicas.

El Sistema de Pensiones Chileno y sus Componentes

El sistema de pensiones chileno, basado en la capitalización individual (Decreto Ley N° 3.500 de 1980), administra los ahorros personales a través de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). El monto de la pensión se ve afectado por factores como el tiempo trabajado, el salario, la edad de jubilación y el género. Las variaciones económicas y las inversiones de las AFP en bolsa también pueden incidir en las pérdidas o ganancias de los ahorros.

Componentes clave del sistema:

  • Cotización Obligatoria: 10% de las remuneraciones imponibles mensuales con un tope de 90 UF.
  • Comisiones de las AFP: Las AFP cobran una comisión por la gestión de administración. Las AFP deben informar el valor de sus comisiones de forma clara.
  • Cotización Adicional/Comisión por Depósito: Destinada al financiamiento de la AFP y seguros de invalidez y sobrevivencia (SIS).
  • Cotización de Cargo del Empleador: Iniciada con la Ley N° 21.735, comienza con un 1% y aumenta gradualmente hasta el 7%.

Los principales indicadores muestran que las proporciones de mujeres afiliadas y cotizantes de los sistemas, así como las brechas de remuneraciones imponibles y los indicadores de duración de los períodos sin cotizaciones, dan cuenta de los impactos de la crisis sanitaria y económica en el mercado del trabajo reflejados en las disminuciones significativas de los cotizantes en los períodos de mayores efectos negativos en 2020.

Como un hecho relevante en relación a los cotizantes, destaca que a partir de octubre de 2020, la Ley 21.269 permitió la incorporación de los y las Trabajadoras de Casa Particular (TCP) al seguro de cesantía, lo que constituye un importante avance en materia de protección laboral de este segmento del mercado del trabajo caracterizado por un alto porcentaje de feminización e informalidad laboral. Sin embargo, los indicadores de brechas en densidades de cotización, saldos acumulados y expectativa de vida entre hombres y mujeres dan cuenta de los distintos factores que explican las brechas de género en los montos de pensión de vejez pagados.

Testimonios y Experiencias Personales

Las experiencias de vida de las mujeres chilenas ilustran la cruda realidad de la brecha de género en las pensiones.

Viviana Cataldo: La Vendedora con Pensión Mínima

Viviana Cataldo (53), casada, madre de dos hijos y vendedora de Los Andes, trabaja desde 1989, con lagunas por cese de contrato y eventos personales. "Siempre me he desempeñado en la venta, perfumería, ropa, lo que sea", cuenta. "Empecé a imponer a los 26 años, mis hijos tenían 5 años. Y llevo más de veinte años trabajando de manera formal”. Su sueldo es levemente mayor al mínimo. Recibe cerca de $160.000 pesos líquido, entre los descuentos obligatorios y los ahorros personales. La AFP calcula para ella una esperanza de vida de 105 años, y en este momento sus ahorros fluctúan entre los 11 y los 16 millones de pesos. “Debo tener unos 11 y 16 millones ahorrados. Me sacaron un aproximado que iba a vivir hasta los 105 años. Y la AFP me calcula una pensión mensual de cerca de $100.000 pesos”, dice Viviana.

Luz Eliana Godoy: La Profesional del Servicio Público

Luz Eliana Godoy (53) trabaja hace 35 años como Técnica en Administración dentro del servicio público. Es casada con hijos. Cuando entró a trabajar, las AFP estaban recién debutando en Chile. “Comencé a imponer en 1987 y recuerdo que en ese tiempo las AFP todavía era algo desconocido. Mis familiares y cercanos estaban molestos porque habían sido obligados a cambiarse”, dice. A la fecha, Luz Eliana tiene ahorros que, con una expectativa de vida sobre los 80 años, resultan en una pensión de $230.000 pesos aproximadamente, lo que es menos de la mitad de su sueldo actual. Para comentar la brecha de género, Luz Eliana cuenta que su marido calcula sacar el triple de pensión que ella. “Él tiene un sueldo mayor que el mío, pero lleva menos años imponiendo, desde 1993”, dice. “Sin mi pareja estaría muy mal”.

Fotografía de dos mujeres profesionales de diferentes edades

Beneficios y Compensaciones Estatales para Mujeres

El Estado ha implementado diversas medidas para mitigar la brecha de género en las pensiones.

Bono por Hijo

Este beneficio estatal consiste en la entrega de un monto equivalente a 18 meses de salario mínimo a las mujeres al cumplir 65 años. Es una medida importante que disminuye la brecha, especialmente en pensiones más bajas, aunque no asegura su resolución para todas.

Compensación Automática (No Postulada)

Se otorga como una pensión complementaria (similar a una renta vitalicia) calculada en Unidades de Fomento (UF) a mujeres pensionadas. El pago comenzó en enero de 2026 y no requiere postulación. La compensación mínima es de 0,25 UF y puede extinguirse en caso de fallecimiento. Quienes cumplan los requisitos y tengan 65 años o más recibirán el pago en enero de 2026. Esta compensación se pagará junto con la pensión autofinanciada y estará sujeta a impuestos y cotizaciones de salud.

Aporte Previsional Solidario (APS)

El APS es un complemento financiado por el Estado que se suma a la pensión autofinanciada, siempre que se cumplan los requisitos. Su monto varía según la pensión autofinanciada. El total de pensiones de vejez pagadas que incluyen Aporte Previsional Solidario (APS) fue de 383.361 en junio de 2021, un 8,4% más que en junio 2020. Del total, el 32,5% correspondió a mujeres.

Pensión Básica Solidaria de Invalidez (PBSI)

El Instituto de Previsión Social (IPS) administra la PBSI. Las personas beneficiarias de esta pensión la recibirán hasta el último día del mes en que cumplan 65 años de edad.

Desafíos y Propuestas de Reforma Previsional

La baja pensión promedio en Chile, a menudo menor al sueldo mínimo y en más de la mitad de los casos por debajo de la línea de pobreza, representa un desafío significativo. Las bajas pensiones generan desconfianza en el sistema y en las AFP. Aun cuando el escenario no se vislumbra muy favorable, existen propuestas para que este aumento en la brecha no llegue a esos extremos y se pueda acortar de forma más rápida. La académica Valentina Paredes comenta que “este sistema es un reflejo del mercado laboral y luego un reflejo de la expectativa de vida de hombres versus mujeres, y es por la confección de este sistema que las mujeres van a recibir menos pensiones”. “El sistema de capitalización individual sí es perjudicial para las mujeres”, agrega la Cooperativa de Economía Feminista Desbordadas.

Hablemos de Pensión: Beneficios para mujeres en la reforma de pensiones | Capítulo 2

Propuestas para una Reforma Previsional

Desde la perspectiva de la economía feminista, se piensa que la lógica del sistema de AFP tiene como ideal a un sujeto masculino “que no se ajusta al diverso número de realidades que existe en el país, de trayectorias de vida y de cargas de cuidado. Y esa invisibilización recae más fuertemente sobre las mujeres, porque son quienes menos se ajustan a estos ciclos de vida ideales”. “Principios para una reforma al sistema de pensiones”, publicado por Espacio Público en 2017, retoma algunas propuestas para superar la brecha:

  • Aumentar el monto de las pensiones actuales y futuras: Especialmente relevante para la clase media y las mujeres. Se propone aumentar la tasa de cotización, además de revisar los parámetros de la Pensión Básica Solidaria.
  • Rediseñar el Bono por Hijo: Hacerlo retroactivo para las mujeres pensionadas antes de su implementación.
  • Reforzar la Seguridad Social: Destinar parte de las cotizaciones a un pilar de reparto y mejorar los beneficios de acceso para las mujeres.
  • Utilizar tablas de mortalidad únicas: Eliminar la diferenciación por sexo en las tablas de esperanza de vida para reducir la brecha, una medida propuesta por la Comisión Bravo en 2015. La académica Valentina Paredes señala que, aunque no existiera discriminación en el mercado laboral, el sistema seguiría dando menores pensiones para mujeres que para hombres “porque cuando se calcula la pensión, se calcula con una esperanza de vida mayor para mujeres que para hombres”.
  • Mejorar la Educación Previsional: Desarrollar estrategias de comunicación para informar mejor a la ciudadanía y reducir la desconfianza.

La economista e investigadora del Centro de Políticas Públicas de la Universidad San Sebastián, Karol Fernández, expuso que en Chile existe un 42% de brecha de pensión entre hombres y mujeres cuando la brecha salarial es solo de un 13%. “Las mujeres tenemos todas las condiciones para terminar con una pensión más baja que los hombres. Primero, durante la vida laboral, cotizamos por un salario que es más bajo. Después, salimos y entramos del mercado laboral más que los hombres por maternidad, por cuidado, por las razones que sean, pero somos más inestables en el mercado laboral. Además, se debe contemplar que la mujer jubila cinco años antes que un hombre. De hecho, Fernández enfatizó que realizó un estudio que concluyó que la variable con más peso en la brecha es esta. Su recomendación para quienes emiten boletas es que al cotizar elijan la opción de cotizar completo para que se les pague, por ejemplo, más en las licencias médicas, ya que la seguridad social protege ante contingencias como enfermedad, maternidad, vejez y muerte.

Contexto Internacional y Envejecimiento Poblacional

A nivel internacional, la brecha de género en pensiones es un fenómeno común. La Unión Europea, en su informe "Gap in pensions: Looking ahead" (2017), reconoce una brecha del 40% entre pensiones de hombres y de mujeres. Este informe reconoce que la futura disparidad de género de las pensiones puede mejorarse con “políticas coordinadas, que abarcan tanto el mercado laboral como el diseño del sistema de pensiones. Para el mercado laboral, las políticas deberían centrarse en cerrar brechas relacionadas con el género en el empleo y los salarios.” Los países líderes del G20 tienen un importante papel que cumplir en este escenario. El informe evaluó leyes y regulaciones en ocho áreas que afectan oportunidades económicas de las mujeres en 190 países, entre septiembre de 2019 y octubre de 2020. Cabe señalar que desde el año 2019 solo 27 economías de todo el mundo han promulgado reformas que apuntan a avanzar hacia la equidad de género, siendo Chile una de ellas. Según el informe, lograr la igualdad jurídica de género requiere un esfuerzo establecido por parte de los gobiernos, la sociedad civil y las organizaciones internacionales. La directora gerenta de Políticas de Desarrollo y Alianzas del Banco Mundial, Mari Pangestu, advierte que "si bien es alentador que muchos países hayan tomado medidas proactivas para ayudar a las mujeres a atravesar la pandemia, está claro que queda mucho por hacer, especialmente en materia de licencia parental e igualdad salarial".

El envejecimiento de la población, tanto a nivel mundial como en Chile, presenta desafíos para los sistemas de pensiones. Para 2050, se proyecta que el 28,2% de la población chilena será mayor de 60 años. La población adulta mayor en Chile está conformada por un 55% de mujeres y un 45% de hombres. La percepción de las mujeres jubiladas chilenas a menudo está teñida de pesimismo y resignación, con sentimientos de fracaso y pobreza inevitable. La economista e investigadora del Centro de Políticas Públicas de la Universidad San Sebastián, Karol Fernández, analizó las pensiones de las mujeres en Chile.

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