El concepto del "grito de júbilo" ha resonado a lo largo de la historia y en diversas culturas, especialmente en contextos religiosos y celebratorios. Este sonido vocal, cargado de emoción, encarna una profunda expresión de sentimientos. Para comprender su significado plenamente, es esencial analizar sus definiciones fundamentales, sus manifestaciones históricas en textos sagrados, su evolución en la práctica contemporánea y su interpretación teológica.
Definiciones Fundamentales
¿Qué es un Grito?
Un grito es un sonido inarticulado, una palabra o expresión proferidos con mucha fuerza y violencia. Puede ser una manifestación vehemente de un sentimiento. Como bien dice su definición, el grito obedece a un sentimiento que puede ser de miedo, alegría o estrategia, con lo cual se trata de llamar la atención. Este grito es espontáneo, por lo que no vale la manipulación, ordenando a hacer algo que no nace de los sentimientos, porque en tal caso se corre el riesgo de convertir a las personas en títeres.
Popularmente, la expresión "el último grito" se refiere a la última moda, mientras que "a grito limpio o pelado" significa a voces. Pedir algo "a gritos" indica necesitarlo mucho, y "poner el grito en el cielo" denota una indignación extrema.
¿Qué es el Júbilo?
La palabra júbilo se deriva de "jubileo", que era una fiesta judía que celebraban cada 50 años, y en el sentido cristiano era una concesión de indulgencias otorgada por el Papa. El sentido gramatical correcto de júbilo es "alegría intensa y ostensible".
Contexto de "Guerra"
El término "guerra" indica una acción de combate, y se toma de los hechos históricos de la lucha de Israel contra los enemigos que poseían la tierra prometida. En ciertos contextos, el "grito de júbilo" se fusiona con el "grito de guerra", adquiriendo una connotación estratégica o de victoria.
El Grito de Júbilo en el Contexto Bíblico e Histórico
Manifestaciones de Júbilo en el Antiguo Israel
El Arca del Pacto y el Clamor
En la Biblia, hay múltiples referencias a gritos que manifiestan alegría, victoria o temor reverencial. Por ejemplo, en 1 Samuel 4:5-7, se relata que cuando el arca del pacto del Señor entró al campamento, todo Israel gritó con voz tan fuerte que la tierra vibró. Al oír los filisteos el ruido del clamor, dijeron: «¿Qué significa el ruido de este gran clamor en el campamento de los hebreos?» Entonces comprendieron que el arca del Señor había llegado al campamento. Los filisteos tuvieron temor, pues dijeron: «Dios ha venido al campamento. ¡Ay de nosotros! Porque nada como esto ha sucedido antes».

Jericó: ¿Estrategia Militar o Júbilo Divino?
El pasaje del cual se saca el llamado "grito de guerra o júbilo" se desprende de lo ocurrido en el asedio y conquista de Jericó, en Josué capítulo 6, en los versos 15 al 21. El séptimo día, al despuntar el alba, el pueblo dio vuelta a la ciudad siete veces. Cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: «Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad». Después de advertir sobre la anatema, el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad y la tomó, destruyendo a filo de espada todo lo que en ella había.
En este relato, el ruido y los gritos fueron una estrategia militar para asustar a los habitantes que estaban detrás de las murallas y producir "temor", a fin de neutralizar el ataque. El resto fue un milagro hecho por el poder de Dios. Los muros cayeron debido a un fuerte temblor, y los gritos espantaron a la población, asustados, pensando que los hebreos eran una gran muchedumbre. Aquí la lucha fue real, el enemigo era real y la estrategia era un plan militar para amedrentarlos, lo cual produjo unos resultados positivos.
El Traslado del Arca con David
Otra manifestación de júbilo la encontramos en 1 Crónicas 15:27-28, donde David iba vestido de un manto de lino fino, también todos los levitas que llevaban el arca, asimismo los cantores y Quenanías, director de canto entre los cantores. David además llevaba encima un efod de lino. Así todo Israel iba subiendo el arca del pacto del Señor con aclamaciones, con sonido de bocina, con trompetas, con címbalos muy resonantes, con arpas y liras. Toda esta manifestación de júbilo era motivada por el hecho de llevar el arca del pacto, donde, según enseñan las Escrituras, estaba manifestada la presencia de Jehová.

Prácticas de Adoración en la Sinagoga
Dentro del quehacer litúrgico de la iglesia, se han introducido variantes que diversifican la adoración en el culto. Sobre el orden y la expresión de adoración en el culto, no existe un esquema doctrinal claro en la Biblia. En la Sinagoga, el culto consistía en cantar salmos y estudiar la Palabra del Antiguo Testamento, así como las enseñanzas del Talmud, que contenía la interpretación de los maestros de Israel sobre algunas porciones bíblicas y ciertas tradiciones. La parte más importante del culto era el estudio de la Torá.
El culto de adoración era el componente de los Salmos, la lectura de la Torá y la discusión de la misma, además de las diversas oraciones, contenidas en su liturgia, según la época del año y la fiesta que celebraban. El único elemento que se requiere para todos los servicios religiosos judíos es el de una serie de bendiciones llamadas Tefillá (rezo); también recibe el nombre de Amidá, o rezo de pie, y el Shemoné Esré, que originalmente estaba compuesto por dieciocho bendiciones. Hoy en día, los rezos que se realizan durante los días de semana se componen de diecinueve bendiciones, dentro de las que se incluyen trece peticiones por el bienestar y por la restauración mesiánica.
La danza era la forma cultural de celebrar socialmente sus fiestas religiosas o eventos especiales, tales como bodas. El uso del Shofar era una parte limitada del culto, y se usaba en eventos muy puntuales, según los estudios de la cultura hebrea. En la antigüedad se utilizó para hacer señales acústicas en varias ceremonias y rituales religiosos. El shofar todavía es utilizado de modo solemne por los judíos en las celebraciones del Rosh Ha-shaná y del Yom Kipur.
El "Grito de Júbilo" en la Música Cristiana Contemporánea
La Canción "Grito De Júbilo" de Michael Rodriguez
La canción "Grito De Júbilo" de Michael Rodriguez es una vibrante celebración de fe y gratitud hacia Dios. Las letras animan a los creyentes a expresar su alegría y agradecimiento abiertamente, enfatizando que una vida en Cristo está lejos de ser aburrida. La canción se abre con un llamado a aquellos que viven en gratitud a levantarse y regocijarse, destacando la transformación del dolor a la alegría que la fe puede traer. Esta transformación es un tema central, instando a los oyentes a aceptar el desafío de confesar sus vidas a Cristo.
El puente y el coro de la canción refuerzan este mensaje, instando a los oyentes a dar un "grito de júbilo". Este repetido llamado a la acción sirve como un recordatorio de que la verdadera salvación debe ser expresada desde lo más profundo del corazón. La referencia a Romanos 1:16, que habla de no avergonzarse del evangelio, fortalece aún más el mensaje de la canción. Anima a los creyentes a ser audaces en su fe, reconociendo el poder de Dios en sus vidas.
Rodriguez también se dirige a aquellos que pudieron haber dudado o permanecido en silencio en su fe, ofreciéndoles otra oportunidad para expresar su alegría y testificar del poder de Dios. Las letras sugieren que la fe no solo debe reflejarse en palabras, sino en la actitud y las acciones de uno. La canción concluye con una poderosa repetición del coro, reforzando la idea de que la alegría y la gratitud deben ser una expresión continua y externa de la fe. "Grito De Júbilo" es un llamado a vivir una vida de alegría visible y audible, celebrando el poder transformador de la fe.
Grande y Fuerte-Miel San Marcos (mi versión instrumental)
Tendencias Modernas y la "Restauración del Tabernáculo de David"
La corriente del "grito de júbilo" o "grito de guerra" aparece en California y se promueve dentro del pueblo hispanoparlante por cantantes cristianos, entre ellos Marcos Witt, a través de sus enseñanzas sobre la llamada "La restauración del tabernáculo de David". En esta corriente, el énfasis de la adoración se matiza principalmente sobre el canto, el grito y la danza, partiendo de citas bíblicas vinculadas al culto en el tabernáculo en la época del Rey David.
Sin embargo, en el relato de las murallas de Jericó se han tejido muchas interpretaciones erradas en los cultos cristianos, y se ha manipulado el hecho histórico para espiritualizarlo y sacar la llamada doctrina de la "guerra espiritual", con prácticas y actuaciones aberrantes en el culto cristiano, apoyada por la llamada "restauración del tabernáculo de David" dentro de un enfoque errado de una liturgia de adoración con matices judaicos y hasta profanos.
Interpretación y Aplicación del Grito de Júbilo
Diferencias entre el Contexto Bíblico Antiguo y la Iglesia Actual
Es crucial reconocer que el marco de la Iglesia es diferente al marco de Israel durante la época de David. Lo primero es que no somos judíos. No estamos en guerra literal, sino espiritual. No tenemos un arca del pacto, pues el velo del templo se rasgó (Lc 23:45) y por medio de Jesús tenemos acceso directo al Padre. No existe una liturgia bíblica cristiana similar a la judía, porque ahora tenemos dones y ministerios, además de libertad para tener acceso a Dios, y ya no hay un tabernáculo hecho por mano de hombre, ni necesitamos de un sacerdote que interceda por nosotros, ni estamos sujetos a la maldición de la ley. Todo esto se explica claramente en los libros de Gálatas y Hebreos.

La Adoración y la Alabanza Verdadera
Redefiniendo Adoración
El concepto de adoración se ha pervertido. Se entiende por adorar el hecho de cantar, danzar y dar un grito de guerra, pero adorar es un todo, es una actitud más que una simple liturgia. La adoración es algo espiritual, íntimo y personal. Las vidas rendidas al Señor en alabanza y adoración liberan la gloriosa presencia de Dios, no importando las circunstancias.
El Verdadero Sentido de Alabar
También se ha desvirtuado el término "alabanza", pues se cree que dando un grito o un chiflido estamos dando una expresión de alabanza, y nada tiene que ver con el sentido de la palabra. Alabar es "reconocer las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a la luz admirable". El sentido de la Real Academia Española respecto a la expresión "alabar" es "elogiar, celebrar con palabras". Es, por lo tanto, una expresión coherente, lógica y expresiva. Por ejemplo, el decirle a la esposa "qué lindo te queda ese vestido" o "cocinas muy bien, esta comida está para chuparse los dedos" son formas de alabanzas.
Gritar por gritar no tiene sentido, y menos por órdenes. Es problemático escuchar en el culto a hermanos que dicen que alaban a Dios articulando sonidos incoherentes con la boca (chiflando). Esta acción viene del mundo y tiene un sentido incorrecto e inmoral en la liturgia evangélica. En el diccionario de la lengua española, "chiflar" procede del latín sifilāre y se traduce como "mofar, hacer burla o escarnio en público". Cuando un cantante lo hace mal, la gente le chifla o silba, como rechazo a su mala actuación. También se puede usar el término "silbar", que es "producir silbos o silbidos" con la boca y, según el diccionario, se usa para "manifestar desagrado". Tales prácticas ordenadas desde el púlpito son absurdas e incluso antibíblicas, pues nuestro culto debe ser como dice san Pablo: «Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta» (Romanos 12:1-2).
El Culto Racional
El concepto racional involucra el saber lo que hago, por qué lo hago y cómo lo hago. No somos títeres, ni borregos del que está al frente. Debemos expresar nuestra adoración conscientes de lo que Dios manda. Expresar nuestros sentimientos según sea nuestro estado anímico, y no actuar por rutina o liturgia impuesta, anulando todas nuestras capacidades mentales y de conocimiento bíblico. Es necesario desechar las fábulas y todas aquellas acciones manipulativas dentro del culto, y dejar que el Espíritu fluya de acuerdo a la necesidad y emoción de cada persona.
Términos Bíblicos para la Alabanza y Adoración
En la Biblia encontramos las palabras alabad, alabanza, cantar, exaltar, etc. No podemos dar una fórmula o una receta de cómo adorar al Señor, porque la adoración es algo espiritual, íntimo y personal. Los siguientes términos hebreos ilustran la riqueza de la expresión de alabanza y adoración:
- TOWDAH (Todah): Significa levantar las manos con acción de gracias, presentar sacrificios de acción de gracias, no solamente por todo lo recibido sino también por lo que se espera recibir. Según el Salmo 100:4. Algunas razones del por qué es tan importante levantar las manos: Salmos 28:2; 134:2; 141:2; 63:4; 1 Timoteo 2:8.
- YADAH: El significado de esta es una acción voluntaria que expresa dependencia absoluta en Dios, extendiendo los brazos y levantando las manos, alabando al Señor (El antónimo de Yadah es: Exprimirse las manos en desesperación y angustia). 2 Crónicas 20:19; Salmo 63:4; 134:2; 1 Timoteo 2:8.
- HALAL: Significa celebrar con palabras, hablar entusiasmadamente de alguien o algo, presumir jactanciosamente. Salmos 98:1; 106:1; 35:27; 2 Crónicas 20:21.
- ZAMAR: Hacer ritmo y música. Tocar con los dedos de las manos un instrumento musical. Hacer música con fuerza, con vigor, con entusiasmo, con sentimiento. Salmo 57:9; 150:1-6; 2 Samuel 6:5.
- SHABACH (sajabac): Esta palabra significa: Expresión de Júbilo y Victoria. Expresiones en fuerte y alta voz, en otras palabras gritos de júbilo. Salmo 63:3; 47:1.
- BARAK: Significa: Bendecir al Señor, como un acto de Adoración (Proskuneo). Postrado, arrodillado en la presencia de Dios, esperando recibir un milagro del Señor. Salmo 95:6; Nehemías 8:6.
- TEHILLAH: Es la forma más exaltada de Alabanza al Señor. Es alabar al Señor con un cántico nuevo, un canto no aprendido previamente de memoria (un canto espontáneo). El énfasis principal del significado de esta palabra es darle libertad al Espíritu para que exprese en voz audible, palabras de gratitud y de adoración, estableciendo una relación íntima y amorosa con el Señor.
Necesita haber una coherencia entre lo que cantamos y lo que expresamos. Necesitamos expresar y vivir lo que cantamos.
La Importancia de la Expresión Externa del Gozo
El gozo interior debe expresarse exteriormente. La alabanza siempre es extrovertida, audible y visible (la adoración no necesariamente). Cuando exaltamos al Señor, cuando celebramos la victoria de Cristo en la cruz, automáticamente le estamos recordando al enemigo su derrota. El enemigo odia a Dios, por esta razón, quiere robarnos el gozo y la paz, y no quiere que nos demos cuenta de que él está derrotado. En el Salmo 66:2 se nos exhorta a expresar en la tierra la gloriosa y eterna alabanza celestial. En otras palabras, que podamos experimentar en adoración un pedazo del cielo en la tierra. El mundo necesita ver el amor y la gracia del Señor a través de la unidad del Cuerpo de Cristo en la tierra (La Iglesia). Unidos en el Espíritu alabando y adorando al Señor a una voz (Salmo 66:1-2). A la misma magnitud que sea nuestra revelación de Dios, también será nuestra alabanza y adoración al Señor. El Señor se expresa bien de nosotros, también nosotros debemos expresarnos bien de nuestro Dios y Padre.
La alabanza no es emocionalismo, pero sí es emocional. La alabanza es una disciplina que requiere la iniciativa del creyente a pesar de sus emociones. El no querer alabar al Señor, objetando que no me siento listo para ello, es verdadero emocionalismo. La verdadera alabanza es lo opuesto del emocionalismo; se debe alabar a Dios con entusiasmo, aunque no se tengan los deseos de hacerlo. La segunda función de la posición de pie es para indicar que se pone atención. «¿Sufre alguien entre ustedes? Que haga oración. ¿Está alguien alegre? Que cante alabanzas» (Santiago 5:13).
La Música como Vehículo de Expresión
Historia y Función de la Música
La música ha sido usada a lo largo de la historia de la humanidad como una forma de expresar emociones. Cantamos cuando estamos tristes o cuando estamos alegres, cantamos cuando estamos angustiados o cuando tenemos esperanza; incluso en culturas diferentes una de otra, la música es un elemento común como vehículo para exteriorizar la condición emocional interna del corazón. Incluso en la Biblia, una de las cosas que encontramos en abundancia son cánticos. Los Salmos, por ejemplo, son una amplia colección de canciones para todos los momentos que el pueblo de Dios atravesará, y vemos también cómo a menudo son usados para recordar verdades y transmitirlas de una generación a otra.
El Cántico del Mar Rojo
Un ejemplo de cántico de júbilo es el himno precioso, cuidadosamente construido, que expresa el júbilo del pueblo de Dios por la victoria dada en el mar Rojo y la confianza que eso estaba trayendo a ellos para continuar en el camino hacia la tierra prometida (Éxodo 15). Aunque pareciera una interrupción en la narrativa, este cántico es crucial para hacernos ver lo que el pueblo de entonces creía de Dios y es un llamado a nosotros a alabarlo porque tenemos incluso mejores razones que ellos entonces. Este canto hace evidente que Dios es digno de ser alabado por lo que Él es, por lo que ha hecho al vencer a sus enemigos y por su fidelidad, al asegurar un futuro para Su pueblo.
Esta composición que encontramos en el capítulo 15 está escrita en forma de poesía hebrea, la cual, a diferencia de la poesía occidental, que es más caracterizada por la métrica y la rima, en el caso de los hebreos es más caracterizada por el uso de paralelos, constantes y figuras que comunican una misma idea de manera repetitiva. No siempre es fácil ver una estructura en este tipo de poesía; sin embargo, este canto en particular deja ver algunas divisiones que facilitan su estudio.