El Colegio de Trabajadoras y Trabajadores Sociales de Chile A.G. es una asociación gremial, constituida como sucesora legal del Colegio de Asistentes Sociales de Chile, creado por la Ley N°11.934 del año 1955 y modificada por la Ley N°17.695 del año 1972. Se rige por sus Estatutos y por las disposiciones del Decreto Ley 2757 de fecha 29 de Junio de 1979 y sus modificaciones posteriores.
La organización, denominada "COLEGIO DE TRABAJADORAS Y TRABAJADORES SOCIALES DE CHILE, A.G.", tiene su domicilio en la Provincia de Santiago, Región Metropolitana, y sus actividades se extienden a todo el territorio nacional, sin perjuicio del establecimiento de sedes Provinciales.
Objeto y Principios Fundamentales
El objeto principal del Colegio es velar y promover la racionalización, desarrollo, protección, progreso, prestigio y prerrogativas de la profesión de Trabajadora y Trabajador Social, su regular y correcto ejercicio, y el bienestar económico-social y gremial de sus miembros.
El Colegio fundamenta su acción en los principios y valores que configuran el Trabajo Social Profesional, reconociendo el valor del ser humano y respetando sus diferencias sociales, económicas, ideológicas, culturales, étnicas y sexuales. Además, promueve las relaciones y la conducción democrática de la organización y sus miembros, el mejoramiento de la calidad de vida y la igualdad de oportunidades, vela por la formación profesional de los trabajadores sociales y defiende los derechos y libertades humanas.
Funciones Esenciales del Colegio
Para lograr sus objetivos, el Colegio deberá, entre otras cosas:
- Velar por la buena conducta profesional de sus colegiados, manteniendo la disciplina y la ética profesional, formulando recomendaciones y aplicando normas correccionales.
- Prestar protección a sus colegiados y dictar normas relacionadas con la ética profesional.
- Crear instancias de bienestar para los colegiados.
- Mantener contacto permanente con universidades nacionales y extranjeras para conocer programas y métodos de estudio, buscando un óptimo desempeño de la profesión y promoviendo sus transformaciones según las necesidades del país y los avances de las Ciencias Sociales.
- Fomentar el perfeccionamiento profesional y la especialización a través de cursos de post-grado, capacitación, distribución de literatura y obtención de becas, realizando cursos, congresos, seminarios, estudios o informes.
- Fomentar la cooperación y difundir los conocimientos profesionales mediante debates, foros, conferencias y publicaciones técnicas.
- Requerir y prestar asistencia a Institutos, Universidades, Academias, Colegios Profesionales y autoridades públicas y privadas.
- Crear bibliotecas y centros de documentación técnico-profesional, así como editar obras y revistas.
- Mantener informados a los colegiados sobre los adelantos científicos y técnicos en el área profesional.
- Propiciar la presencia técnica en Congresos de la profesión, a nivel nacional e internacional.
- Coordinar su acción con instituciones similares del país o del extranjero.
- Contribuir a la creación de Bolsas de Trabajo para sus asociados.
- Dictar normas o recomendaciones técnicas relativas al ejercicio profesional.
- Proponer a las autoridades proyectos de modificaciones legales o reglamentarias.
- Denunciar o deducir querella ante la justicia ordinaria por el ejercicio ilegal de la profesión.

El Rol del Trabajador Social en la Sociedad Chilena
El trabajador social cumple un rol fundamental en la construcción de una sociedad más justa, equitativa e inclusiva. En Chile, el Trabajo Social ha estado históricamente vinculado a la intervención en problemáticas sociales complejas, al acompañamiento de personas y comunidades en situación de vulnerabilidad y al diseño de políticas y programas orientados al bienestar social.
Quienes se preguntan qué hace un trabajador social suelen asociar la profesión únicamente con la ayuda directa, pero su campo de acción es mucho más amplio. El trabajador social analiza realidades sociales, diseña estrategias de intervención, coordina redes, evalúa programas y participa activamente en la formulación de políticas públicas. En un país marcado por desigualdades sociales, cambios demográficos, desafíos en salud, educación, vivienda y protección social, el rol del trabajador social se vuelve indispensable.
El Trabajo Social en Chile surge y se desarrolla como respuesta a necesidades sociales concretas. Desde sus inicios, la profesión ha estado ligada a la intervención en contextos de pobreza, exclusión, desigualdad y vulneración de derechos. Su mirada integral permite comprender a las personas no solo desde su situación individual, sino también desde su contexto social, cultural, económico y territorial.
Las funciones del trabajador social son diversas y se adaptan al contexto en el que se desempeña, actuando como un puente entre personas, comunidades e instituciones. Una de las fortalezas del Trabajo Social es su amplio campo laboral, siendo el sector público uno de los principales espacios de trabajo. El impacto del trabajador social va más allá de la intervención individual, contribuyendo a la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y solidaria.
Historia y Evolución del Trabajo Social en Chile
Antecedentes Fundacionales
El Consejo Directivo de la Junta Central de Beneficencia Pública inició estudios sobre la necesidad de organizar y sistematizar la asistencia social en instituciones como Casa de Huérfanos y Expósitos (1778), Sociedad Protectora de la Infancia (1894), Gotas de Leche (1901) y Ollas Infantiles (1908). Estas ayudas, aunque satisfacían necesidades básicas, eran manejadas por personal no idóneo, generando dependencia.
La visita a Chile del médico belga René Sand, secretario de la Cruz Roja Internacional y fundador de los primeros cursos de servicio social en Europa, fue crucial. Sus aportes permitieron avances significativos para la concreción de la aspiración del médico Alejandro del Río, miembro del Consejo de la Junta Nacional de Beneficencia, de contar con un centro de formación de profesionales especializadas en la organización de la ayuda social.
Hitos Relevantes en la Cronología Profesional (1925-2015)
- 4 de Mayo de 1925: Fundación de la primera escuela de Servicio Social de Chile y América Latina por el médico Alejandro del Río, con respaldo de la Junta Nacional de Beneficencia. La escuela, llamada "Escuela de Servicio Social de la Beneficencia Pública", comenzó a funcionar bajo la dirección de la profesional belga Srta. Jenny Bernier. Su objetivo era la formación de visitadoras sociales para sistematizar la asistencia social en Chile. El Plan General de Estudios, de 4 semestres, combinaba formación teórica y práctica, incluyendo visitas institucionales.
- 1926: Publicación de la Revista Servicio Social, una publicación trimestral de la Escuela de Servicio Social de la Junta de Beneficencia de Santiago.
- 1929: Creación de la Escuela de Servicio Social “Elvira Matte de Cruchaga”, dependiente de la Universidad Católica de Chile, con el objetivo de formar profesionales que ejercieran una labor de apostolado. Ese mismo año, la duración de la carrera se extiende a 3 años, como resultado de los acuerdos de la Primera Conferencia Internacional de Servicio Social en París.
- 1932: Asume la dirección de la escuela de Servicio Social de la Beneficencia Pública Luz Tocornal de Romero, la primera directora chilena de la unidad académica.
- 1936: Oficialización de la formación de Servicio Social a través de Escuelas del Estado, dependientes del Ministerio de Educación Pública, creadas en el gobierno del Presidente Pedro Aguirre Cerda.
- 11 de Noviembre de 1944: Celebración de la Primera Jornada del Círculo de Estudios Sociales, acordándose esta fecha como conmemoración nacional del Servicio Social profesional.
- 1955: Dictación de la Ley Nº 11.934 que crea el Colegio de Asistentes Sociales de Chile. Los objetivos gremiales eran velar por el progreso, prestigio y prerrogativas de la profesión, mantener la disciplina y prestar protección a los asistentes sociales, así como estimular investigaciones y perfeccionar la legislación. La afiliación era obligatoria para quienes ejercían la profesión con título universitario.
La historia del trabajo social en Chile
Estructura Organizacional del Colegio
La duración del Colegio es indefinida y el número de sus asociados, ilimitado. El ingreso es voluntario y personal, requiriendo el título de Asistente Social o Trabajadora/or Social otorgado por una universidad chilena reconocida por el Estado, o por una universidad extranjera con título revalidado o reconocido por convenio bilateral. Se requiere la aprobación de ingreso por los dos tercios de los miembros del Consejo Nacional, previa calificación del Consejo Provincial respectivo. También existen socios honorarios.
El Colegio de Trabajadoras y Trabajadores Sociales de Chile A.G. se estructura en tres niveles:
- Nivel Nacional: Asamblea Nacional, Consejo Nacional, Tribunal de Ética Nacional, Comisión Revisora de Cuentas Nacional.
- Nivel Regional: Coordinadora Regional, Asamblea Regional, Consejo Regional.
- Nivel Provincial: Consejo Provincial, Asamblea Provincial, Directorio Provincial, Comisión de Revisora de Cuentas Provincial.
Además, existen departamentos, comisiones y comités, con prioridad para la constitución y funcionamiento permanente de las Comisiones de Derechos Humanos, Bienestar y Ética en todos los niveles provinciales.
Asamblea Nacional
Es la entidad máxima del Colegio, representando al conjunto de sus colegiados y formada por los Directores de los Consejos Provinciales y los Consejeros Nacionales. Sus acuerdos obligan a los colegiados presentes y ausentes, siempre que cumplan con los estatutos y la ley. Preside el Presidente del Consejo Nacional. Sesiona de forma ordinaria (entre octubre y noviembre de cada año para presentar memoria y balance) o extraordinaria (por iniciativa del Consejo Nacional o a solicitud del 20% de los dirigentes provinciales).
Deberes y Derechos de los Colegiados
Obligaciones
- Cumplir con la función propia de la profesión con estricto apego a las normas éticas, morales y legales.
- Conocer y cumplir los estatutos, reglamentos y código de ética del Colegio, así como las disposiciones de sus autoridades y los fallos del Tribunal de Ética.
- Asistir a reuniones y asambleas, y cooperar con la labor del Colegio, salvo excusa legítima.
- Pagar la cuota de incorporación, cuota ordinaria y cuotas extraordinarias.
- Firmar el Registro de Colegiados y comunicar cambios de domicilio o datos personales.
Derechos
- Elegir y ser elegidos como autoridades del Colegio.
- Participar con voz y voto en la Asamblea Provincial.
- Presentar proyectos o proposiciones de interés profesional o institucional al Consejo Nacional y Provinciales.
- Gozar de todos los beneficios establecidos en los reglamentos.
Pérdida de la Calidad de Colegiado
La calidad de colegiado se pierde por fallecimiento, renuncia escrita, pérdida del título profesional, expulsión o cancelación en el Registro de la Orden (acordada en segunda instancia por dos tercios del Consejo Nacional, previa sentencia del Tribunal de Ética) o por mora en el pago de cuotas sin justificación por 12 meses corridos (la cesantía es causa suficiente para no aplicar esta medida).
Control Ético y Disciplinario
Los colegiados quedan sometidos al control ético y disciplinario del Colegio. Las medidas disciplinarias incluyen amonestación verbal, censura por escrito, multa, suspensión, cancelación en el Registro de la Orden y expulsión. Estas medidas son aplicadas por el Tribunal de Ética, conforme a un reglamento que garantiza un debido proceso con normas sobre audiencias, defensa y admisión de pruebas.
El Código Deontológico y la Práctica Profesional
La finalidad última de los Colegios profesionales y del Consejo es su servicio a la ciudadanía, lo que implica velar por una buena praxis y un ejercicio competente de los profesionales de trabajo social. El primer código deontológico en trabajo social editado por el Consejo General del Trabajo Social fue aprobado en 1999, estableciendo un marco de regulación de los principios éticos y criterios profesionales.
Las organizaciones colegiales asumen como uno de sus objetivos primordiales la promoción y desarrollo de la deontología profesional, así como velar por su cumplimiento y difundir los preceptos del Código entre los profesionales y las instituciones sociales.
El trabajo social es una profesión basada en la práctica y una disciplina académica que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas. Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales.
El trabajador social es la persona física que acredite estar en posesión de cualquier título oficial que faculte para ejercer la profesión de trabajo social obtenido en alguna de las universidades. El Trabajo Social está fundado sobre los valores indivisibles y universales de la dignidad humana, la libertad y la igualdad, tal y como se contemplan en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, las instituciones democráticas y el Estado de Derecho.
Los profesionales del trabajo social promueven la implicación de las personas usuarias, favoreciendo que estas se responsabilicen en la toma de decisiones y acciones que puedan afectar a su vida, siempre que no vulneren los derechos e intereses legítimos de terceros. Tienen el deber de proporcionar la información necesaria sobre disposiciones legislativas y administrativas, derechos, deberes, ventajas, desventajas, recursos y programas pertinentes, basándose en las características y capacidades de comprensión de la persona usuaria.
Aspectos Éticos y Confidencialidad
- En la selección de colegas y otros profesionales, el trabajador social actuará de acuerdo con los criterios éticos del Código.
- En las peritaciones, se mantendrá el respeto personal al colega de la parte contraria o al autor del trabajo profesional, ciñéndose a los aspectos técnicos.
- El profesional ha de conocer la normativa, organización y funcionamiento de la entidad en la que trabaja, respetando sus objetivos. En caso de contradicción con los principios de la profesión, actuará conforme al Código.
- Se dispone de autonomía para elegir y aplicar las técnicas idóneas, medios y condiciones que favorezcan las relaciones e intervenciones profesionales.
- La documentación profesional está sujeta a criterios de confidencialidad, limitando su uso al objetivo profesional.
- Los informes realizados deben permanecer sujetos al deber y derecho general de confidencialidad.
- Desde su responsabilidad principal hacia la persona usuaria, el trabajador social debe proponer los necesarios cambios de política, procedimientos y actuaciones mediante los canales apropiados.
Secreto Profesional
El secreto profesional de los trabajadores sociales se extiende a toda información confidencial, cualquiera que sea la manera en que se haya recabado. Se entiende por información confidencial aquella de carácter personal que la persona usuaria no quiere que se revele. La autorización para obtener información se considera concedida por el mero hecho de su solicitud dentro de la intervención profesional.
El trabajador social, al remitir o trasladar información, indicará por escrito al receptor que es confidencial y solo puede utilizarse para el fin solicitado, atendiendo al principio de prudencia. Existen excepciones al secreto profesional, como cuando se reciba orden judicial, cuando sea denunciado por un usuario por delito o infracción deontológica, o cuando la intervención social se realice en equipo y sea necesaria la información.
Aportes en Educación Escolar

Los trabajadores sociales aportan en múltiples ámbitos relevantes para la sociedad, incluyendo la educación, donde es particularmente importante la etapa de formación en contextos escolares. La incidencia de las visitas domiciliarias es significativa para aumentar la participación de los padres en la educación de sus hijos.
Existen problemáticas en el escenario actual, como que los altos cargos en el mundo laboral provienen mayoritariamente de colegios prestigiosos. El rol de la educación pública es la equidad, un atributo que es puesto en riesgo en el contexto escolar. Se ha debatido sobre el copago, selección y lucro en el sistema educativo chileno, y la ley de Inclusión prohíbe estas prácticas, aunque la educación pública está alicaída.
El rol del trabajador social en el contexto escolar apunta a un foco de trabajo que potencia la interacción en las escuelas, la comunidad y los niños. El hogar es un espacio valioso de aprendizaje. Estudios han analizado las prácticas de las escuelas municipales para aumentar la participación de las familias, enfocándose en visitas domiciliarias originadas por inasistencia escolar, riesgo para el estudiante, verificación de condiciones de vida, renovación de beneficios o problemas conductuales. El objetivo de estas visitas es evaluar las necesidades del niño o mejorar la relación entre las escuelas y las familias.