El abuso sexual contra personas mayores, especialmente mujeres, es una realidad preocupante que a menudo permanece oculta. Este tipo de violencia es un tabú que se mantiene en gran medida sin ser reportado y no detectado, volviéndolo invisible. Con el envejecimiento de las sociedades a nivel global, se espera que este problema crezca dramáticamente.
La Sexualidad en la Tercera Edad y la Vulnerabilidad al Abuso
La sexualidad no acontece solo en la adolescencia o la etapa adulta, sino que persiste en todas las etapas de la vida. A pesar de esto, cuesta entender que una mujer de la tercera edad pueda ser agredida sexualmente. La doctora en sociología e investigadora del Programa de Estudios de Violencia(s), Derechos y Salud, de la UNAM, Sonia Frías, enfatiza la necesidad de desmitificar la figura "del adulto solo", reconociendo que muchas personas eligen vivir solas por voluntad propia. Sin embargo, esto no niega la condición vulnerable de muchas personas de la tercera edad.
Los estereotipos negativos, como la creencia de que las personas mayores no son seres sexuales, su mayor dependencia de otros, y su posible lealtad dividida hacia miembros del personal o residentes, son barreras únicas para informar, detectar y prevenir la agresión sexual en hogares de ancianos.
Incidencia y Tipos de Abuso en Personas Mayores
El abuso de ancianos ocurre cuando un cuidador confiable o un adulto hiere a consciencia a una persona mayor (alguien mayor de 60 años). Incluye muchos tipos de abuso, tales como físico, sexual, emocional, verbal y financiero. También puede significar rechazar a sabiendas a una persona mayor hasta el punto de que resulta dañada, como retener su comida o atención médica. El abuso de ancianos puede ocurrir en el hogar, en un hogar de ancianos o establecimiento de vida asistida, o en público.
Los expertos no tienen la seguridad de qué tan común es el abuso de ancianos, dado que muchas víctimas no lo denuncian o no son conscientes de ello. Se estima que una de cada diez personas en hogares de ancianos son víctimas de abuso sexual, pero menos del 30% de estos casos se informan. El abusador, en la mayoría de los casos, es alguien del hogar de ancianos.
El abuso sexual de ancianos generalmente comienza como un toque físico leve y casi siempre es no consensual. En general, el delincuente selecciona a las víctimas que son más vulnerables, como las que tienen demencia, accidente cerebrovascular o las que están en cama. Las mujeres de edad avanzada son más vulnerables en comparación con los hombres. Las víctimas a menudo tienen demencia y están confundidas. Desafortunadamente, el abuso sexual en personas mayores no siempre es fácil de detectar porque cualquier hematoma o lesión generalmente se atribuye al frágil estado de salud del paciente.

Casos Reales y la Cruel Realidad en México
En México, la esperanza de vida ha aumentado significativamente, alcanzando los 75.2 años en 2020. Sin embargo, con más de 7 millones de adultas mayores, la violencia también es un factor común para este sector. La violencia contra las mujeres de la tercera edad se replica en los estados.
Trágicos Ejemplos
- El caso de "Doña Guty", una mujer de 106 años que vivía sola en la Ciudad de México y fue encontrada en el suelo por una niña que le llevaba comida. Tras su traslado al hospital, se levantó una denuncia de oficio por "omisión de cuidados" por parte de la familia.
- En agosto de 2019, en Iztapalapa, una mujer de 70 años fue violada y golpeada, falleciendo en el hospital.
- En enero de 2021, una mujer de 72 años fue violada y asesinada en su domicilio en Milpa Alta.
- En abril, se reportó el abuso sexual contra otra mujer mayor internada en un hospital general.
- En Puebla, una mujer de 67 años falleció después de una violación en Atlixco, y en Chuautla de Tapia, dos sujetos robaron y violaron a una mujer de 68 años.
Hasta principios de agosto de 2021, el Instituto para el Envejecimiento Digno (Ined) de la Ciudad de México registró 38 casos de violencia y 34 de abandono, con Iztapalapa y Gustavo A. Madero como las alcaldías con mayor incidencia.
Desafíos en la Detección y Prevención
Rosa Kornfeld-Matte, primera Experta Independiente sobre el disfrute de todos los derechos humanos por las personas de edad, designada por el Consejo de Derechos Humanos en mayo de 2014, ha destacado que la violación de personas mayores sigue siendo un tabú, sin ser reportado y no detectado, y por lo tanto invisible. Ella advierte que este problema crecerá dramáticamente con el envejecimiento de nuestras sociedades.
Uno de los desafíos es la perpetuación del mito de que los extraños son quienes cometen estos crímenes. Lamentablemente, la mayoría de los abusadores son miembros de la familia, parientes u otros confidentes típicamente en posiciones de cuidado. Kornfeld-Matte subraya que la conciencia y atención son cruciales y deben ser oportunas.
Agresión sexual en personas mayores | Vejez creativa con Patricia Kelly
Cómo Actuar Ante el Abuso de Ancianos
Si usted es una anciana o persona mayor:
- Manténgase en contacto: Sea socialmente activa y no pase mucho tiempo sola. Aislarse de otras personas puede aumentar el riesgo de abuso. Manténgase en contacto con familiares y amigos.
- Hable alto: Si el abuso ocurre en el hogar, intente encontrar el coraje para hablar. Todos tenemos derecho a un entorno seguro. Si un familiar es un abusador, considere hablar con otros miembros de la familia o amigos que puedan ayudarla.
- Llame a la policía: Llame a la policía si está en peligro inmediato. La policía puede ayudar a detener la violencia y conectarla con otros servicios comunitarios.
- Denuncie: Si el abuso ocurre en un establecimiento de cuidados a largo plazo, infórmelo a la administración y a sus familiares. Si sus familiares no pueden ayudarla, comuníquese con el defensor del pueblo para cuidados a largo plazo de su estado.
- Planifique para el futuro: Planifique su futuro financiero con personas confiables. Asegúrese de que sus finanzas estén en orden. Hable con su familia, cuidadores y médicos sobre sus deseos de atención médica.
Si usted o alguien que conoce ha sido víctima:
Se recomienda buscar la ayuda de familiares, amigos u organizaciones comunitarias. El abuso de ancianos es más probable que ocurra si la persona mayor tiene demencia u otro problema grave para pensar o recordar.
Los familiares y amigos de un adulto mayor pueden ayudar a prevenir el abuso al:
- Llamar o hacer visitas lo más seguido posible. Mantener el contacto con la persona. Si la persona se encuentra en un hogar de ancianos, mantener el contacto con el personal de allí y considerar hacer visitas sorpresa.
- Estar atentos a las señales de advertencia que puedan indicar el abuso. Muy a menudo, el comportamiento de una persona mayor, incluso si tiene confusión, le dirá que algo está mal. Incluso con la demencia, las personas a menudo pueden expresar sus sentimientos si se toma el tiempo de escuchar, observar y tomar nota.
- Asegurarse de que el adulto mayor esté alimentándose adecuadamente y tomando los medicamentos requeridos. Una persona mayor debilitada no podrá pensar claramente sobre sus cuidados o comunicar cualquier abuso sufrido.
- Consultar las cuentas bancarias y estados de cuenta de la tarjeta de crédito de la persona, con su permiso, para notar las transacciones no autorizadas.
Muchos estados ofrecen números gratuitos durante las 24 horas para obtener informes de abuso de carácter confidencial. Llame al 911 si la persona mayor se encuentra en peligro inmediato.
Si la persona mayor puede hablar, pregúntele sobre algún signo de abuso que note, como hematomas, actividad financiera inusual o miedo a los cuidadores. De ser posible, documente cualquier signo de abuso con fotos, videos o declaraciones escritas. Contacte a la policía local. También puede denunciar el abuso a una agencia local de servicios de protección para adultos.
El Rol de los Hogares de Ancianos
Los residentes de hogares de ancianos a menudo son maltratados de diferentes maneras, y uno de los tipos de abuso más horribles es el abuso sexual. A diferencia de un hospital, los hogares de ancianos son administrados por agencias privadas, y hay poca información sobre lo que está sucediendo. Se desconoce el número exacto de ancianos abusados sexualmente en hogares de ancianos, pero no hay duda de que no es un número pequeño.
Trágicamente, muchas personas mayores en hogares de ancianos no tienen familia o están aisladas de su familia, por lo tanto, no tienen a quién acudir cuando son maltratados. Cualquier persona que tenga un familiar anciano en un hogar de ancianos debe ser consciente de que el abuso sexual es real y bastante común. Los miembros de la familia deben estar muy atentos y también deben comprender que la víctima puede estar demasiado asustada para presentarse.
Raúl Solalinde Guerra, director ejecutivo de la Fundación El Pueblito de los Abuelos, considera que el abuso sexual de adultas mayores "es un crimen doble". Insiste en la necesidad de contar con personal público especializado en brindar atención integral a personas adultas, ya que "las buenas intenciones del presidente y una pensión no resuelven sus problemas".
Si sospecha que su ser querido está siendo abusado sexualmente en un hogar de ancianos, debe hablar con un abogado especializado en abuso de hogares de ancianos de inmediato, ya que muchas veces, estos delincuentes sexuales se salen con la suya porque el paciente y sus familiares no tienen forma de probar su reclamo.