La palabra información, proveniente del latín informatio, -ōnis ('concepto', 'explicación de una palabra'), es un vocablo omnipresente e imprescindible en prácticamente todo tipo de contexto situacional o disciplinario en la actualidad. Su significado ha evolucionado y se ha ramificado, abarcando desde definiciones cotidianas hasta complejas elaboraciones científicas y filosóficas.
Definiciones Generales de Información
Según el Diccionario de la Lengua Española (DRAE), el término información posee múltiples acepciones que delinean su amplio espectro:
- Es la acción y efecto de informar.
- Se refiere a la oficina donde se proporciona información sobre algo.
- Constituye una averiguación jurídica y legal de un hecho o delito.
- También designa las pruebas que se realizan sobre la calidad y circunstancias necesarias en una persona para un empleo u honor, uso más frecuente en plural.
- Abarca la comunicación o adquisición de conocimientos que permiten ampliar o precisar los que se poseen sobre una materia determinada.
- Son los conocimientos comunicados o adquiridos mediante una información.
- En Biología, es la propiedad intrínseca de ciertos biopolímeros, como los ácidos nucleicos, originada por la secuencia de las unidades componentes.
- Antiguamente, se refería a la educación, instrucción.
Tipos Específicos de Información
Más allá de las definiciones generales, existen contextos específicos donde el término información adquiere connotaciones jurídicas, biológicas o de índole social y política:
- Información ad perpetuam o información ad perpetuam rei memoriam: En Derecho, se refiere a la información que se realiza judicialmente y a prevención, para que algo conste en lo sucesivo.
- Información de dominio: Es un medio supletorio para inscribir el registro de bienes en el de la propiedad cuando se carece de título escrito.
- Información de pobreza: En Derecho antiguo, era la información que se hacía ante los jueces y tribunales para obtener los beneficios de la defensa gratuita.
- Información de sangre: Antiguamente, la información con la que se acreditaba que en la ascendencia y familia de una persona concurrían las calidades de linaje requeridas para un determinado fin.
- Información de vita et moribus: La información que se realizaba sobre la vida y costumbres de quien iba a ser admitido en una comunidad o antes de obtener una dignidad o cargo.
- Información en derecho: Alegato extraordinario impreso, con el cual, a veces, en apelación civil de mayor cuantía, se sustituyen los informes orales de las partes litigantes.
- Información genética (o información génica): En Biología, es el conjunto de mensajes codificados en los ácidos nucleicos que origina la expresión de los caracteres hereditarios propios de los seres vivos mediante reacciones bioquímicas.
- Información parlamentaria: Una investigación sobre algún asunto importante, encargada a una comisión especial de cualquiera de los cuerpos colegisladores.
- Información privilegiada: Se refiere a la información que, por referirse a hechos o circunstancias que otros desconocen, puede generar ventajas a quien dispone de ella.
La Información en la Teoría y el Pensamiento Contemporáneo

El concepto de información ha sido cada vez más ubicuo, y lo mismo ha sucedido con las tecnologías que la procesan. Tanto una como las otras, han sido protagonistas indiscutibles de la escena mundial y en las comunidades académicas desde hace varias décadas. La irrupción de la teoría de la información y el desarrollo tecnocientífico que la ha acompañado han impactado de múltiples modos a la sociedad, la cultura y la ciencia en todas sus manifestaciones y disciplinas.
La Amplia Generalidad del Concepto
Desde el sentido común, la palabra información es un vocablo imprescindible en prácticamente todo tipo de contexto situacional o disciplinario. En el uso cotidiano, el término es polisémico o asume funciones de sinónimo de modo indiscriminado. Campbell sintetizó, a principios de la década de los ochenta, los ámbitos culturales y científicos más renombrados en los cuales la información jugaba un papel destacado, planteando interrogantes clave:
- ¿Qué tienen en común los códigos utilizados para enviar mensajes desde una nave espacial y los genes de una molécula de ADN?
- ¿Cómo se relacionan la segunda ley de la termodinámica y la comunicación, al grado de hablar de la "entropía" de una partitura musical, una página escrita o una conversación?
- ¿Por qué los problemas de la teoría matemática de la probabilidad se relacionan con la forma en que nos expresamos oralmente o por escrito?
La respuesta a todas estas preguntas es "información". El hecho de que un solo concepto pueda ligar tantas ideas distintas revela su gran generalidad y poder. Campbell afirmó que no ha sido posible fijar su significado, una observación que sigue siendo válida en la actualidad.
Evolución Histórica y Científica
En la Edad Media, la información tuvo varios usos populares y literarios, pero además poseía un significado más activo y constructivo: "algo que da cierta forma o carácter a la materia o a la mente, una fuerza que modela la conducta, que capacita, instruye, inspira o guía".
Una vez que el concepto de información fue definido científicamente en los años cuarenta, su impacto fue tal que incluso la palabra recuperó otros significados, matizando el sentido activo. Se comenzó a ver como algo que "informa" al mundo material de modo semejante a los mensajes de los genes que instruyen a la maquinaria de la célula para construir un organismo, o las señales de un transmisor de radio que guían un vehículo espacial. Así, además de la definición científica y sus implicaciones teóricas y tecnológicas, el concepto se constituyó en un principio universal que opera y "da forma a lo informe, especifica el carácter peculiar de las formas vivas e incluso ayuda a determinar, por medio de códigos especiales, los modelos de pensamiento humano".
La Teoría de la Información y su Relación con la Entropía
¿Qué es la entropía?
La creación de un concepto científico de información solo podía darse dentro de una teoría de la información, como parte de un sistema explicativo que permitiera resolver problemas de orden teórico o abstracto y de orden fenomenológico y práctico. Campbell exploró dicha teoría como la entrada hacia un terreno del conocimiento tan vasto como la naturaleza y tan complejo como la mente del hombre.
Es crucial comprender la información en el marco de fuerzas complementarias que explican el mundo: la entropía como agente del caos y la información como elemento no casual "que explota la incertidumbre inherente al principio de la entropía para generar nuevas estructuras, para conformar al mundo de nuevas maneras". La teoría de la información demuestra que existen buenas razones para considerar que las fuerzas no accidentales son tan universales como las de la causalidad, aun cuando la entropía ha sido presentada como el principio más abrumadoramente poderoso.
La metáfora apropiada para el proceso de la vida quizá no sea el tiro de un par de dados, sino las frases de un idioma, que llevan información parcialmente predecible y prácticamente impredecible. Estas frases se producen por reglas que obtienen mucho de poco, generando una ilimitada riqueza de significados a partir de una cantidad limitada de palabras. Permiten que el lenguaje resulte familiar a pesar de ser sorprendente, y limitado a pesar de ser impredecible dentro de sus fronteras.
De este modo, Campbell concluye, a modo de afirmación universal, que, gracias a la teoría de la información y de forma opuesta a la afirmación de la entropía (excepción y confusión como regla que gobierna el mundo), es posible comprender que el sentido y el orden pueden prevalecer frente al caos, y que el orden también es completamente natural.
De la Sociedad de la Información a las Sociedades del Conocimiento

En esta ruta intelectual, el concepto de información se convirtió también en una teoría de carácter social, como un modo de observar y explicar el desarrollo de la sociedad. Esta concepción quedó fijada en la denominada Sociedad de la Información. De igual modo, la información cobró tal relevancia que Castells acuñó la expresión "la era de la información", que incluye a la economía, la sociedad y la cultura.
Distinción Clave: Información vs. Conocimiento
Es fundamental destacar la apreciación del documento de la Unesco titulado Hacia las sociedades del conocimiento, respecto a la concepción de la Sociedad de la Información. Se afirma que esta última se basa en los progresos tecnológicos, pero a pesar del advenimiento de una sociedad mundial de la información donde la tecnología ha superado todas las previsiones en cuanto a la cantidad de informaciones disponibles y la velocidad de su transmisión, aún queda un largo camino por recorrer para acceder a auténticas sociedades del conocimiento.
El cambio de percepción de la información al conocimiento es vital para comprender el cambio de paradigma de desarrollo social. El documento de la Unesco realiza una fuerte crítica a la limitante que impone para las sociedades basar su progreso únicamente en la expansión de tecnologías de información y comunicación. Aunque una información pueda "mejorarse" (por ejemplo, suprimiendo interferencias o errores de transmisión), no crea forzosamente sentido. Además, la información seguirá siendo una masa de datos indiferenciados hasta que todos los habitantes del mundo gocen de igualdad de oportunidades en la educación para tratar la información disponible con discernimiento y espíritu crítico, analizarla, seleccionar sus distintos elementos e incorporar los más interesantes a una base de conocimientos.
Muchas personas se darán cuenta de que, en lugar de dominar la información, es esta la que los domina. El exceso de información no es forzosamente una fuente de mayor conocimiento; es necesario que los instrumentos para tratar la información estén a la altura. El documento de la Unesco establece de modo contundente que estas concepciones de sociedad no deben confundirse. El nacimiento de la Sociedad de la Información, basada en la revolución de las nuevas tecnologías, es tan solo un instrumento para alcanzar el modelo de sociedades del conocimiento.
Lo anterior implica diferenciar entre el uso del concepto de información respecto al de conocimiento, ya que "La información es efectivamente un instrumento del conocimiento, pero no es el conocimiento en sí". La información es en potencia una mercancía que se compra y vende en un mercado, y cuya economía se basa en la rareza. En contraste, un conocimiento -a pesar de determinadas limitaciones como secretos de Estado o conocimientos esotéricos- pertenece legítimamente a cualquier mente razonable, sin que ello contradiga la necesidad de proteger la propiedad intelectual. La excesiva importancia concedida a las informaciones respecto a los conocimientos pone de manifiesto cómo nuestra relación con el saber se ha visto modificada por la difusión de los modelos de economía del conocimiento.
La Era de la Información según Manuel Castells
Un componente que impulsó la difusión del concepto de Sociedad de la Información fue la promesa implícita respecto a la posibilidad de arribar a escenarios de desarrollo social benéficos con base en el salto tecnológico y el inmenso potencial que brindan. Manuel Castells expuso hacia 1996 que la revolución tecnológica centrada en las tecnologías de la información estaba modificando aceleradamente la base material de la sociedad, destacando el advenimiento de "la era de la información".
De modo específico, Castells propone el concepto de sociedad informacional y global y, sobre la base de una perspectiva de paradigma tecnoeconómico o sociotécnico, subraya que durante las dos décadas finales del siglo XX se llevó a cabo la Revolución de la tecnología de la información.
Para entender cómo florecen las nuevas tecnologías de la información, Castells considera esenciales diversos factores: el rol de los programas de macroinvestigación en los Estados Unidos y los extensos mercados desarrollados por el Estado; y la innovación descentralizada por una cultura de creatividad tecnológica y modelos de rápido éxito personal, lo que "agrupó a su alrededor redes de empresas, organizaciones e instituciones para formar un nuevo paradigma sociotécnico".
Castells argumenta que la información y el conocimiento siempre han sido componentes cruciales del crecimiento económico. Para este autor, la evolución de la tecnología ha determinado la capacidad productiva de la sociedad y los niveles de vida, así como las formas sociales de la organización económica. El surgimiento de un nuevo paradigma tecnológico, organizado en torno a nuevas tecnologías de la información más potentes y flexibles, hace posible que la misma información se convierta en el producto del proceso de producción. Los productos de las nuevas industrias de las tecnologías de la información son aparatos para procesar la información o el mismo procesamiento de la información.
Al transformar los procesos del procesamiento de la información, las nuevas tecnologías de la información intervienen en todos los dominios de la actividad humana y establecen conexiones infinitas entre los diferentes dominios, agentes y elementos de dichas actividades. Una de las ideas centrales que aporta Castells para entender mejor la revolución tecnológica consiste en caracterizar la aplicación del conocimiento y de la información a aparatos de generación de conocimiento y "procesamiento de información/comunicación" que retroalimentan acumulativamente la innovación y sus usos. En consecuencia, lo distintivo no es el conocimiento y la información como tales, sino su aplicación en los términos antes indicados, destacando la capacidad de penetración de los efectos de las nuevas tecnologías.
Sociedad Red y el Modelo Cultural de Interacción Social
Castells establece que, si la revolución tecnológica asociada a la información y el conocimiento se analiza en términos sociológicos, la sociedad red representa un cambio cualitativo en la experiencia humana, tomando la acción social como el modelo cambiante de las relaciones entre naturaleza y cultura. Sobre esta premisa, han existido tres modelos:
- El primero se caracterizó por el dominio de la naturaleza sobre la cultura.
- El segundo surgió en los orígenes de la Edad Moderna, asociado con la Revolución Industrial y el triunfo de la razón, lo cual permitió el dominio de la naturaleza por la cultura.
- El tercer modelo se distingue porque "la cultura hace referencia directa a la cultura"; una vez dominada la naturaleza, esta se revive o preserva de modo artificial como una forma cultural.
Debido a la convergencia de la evolución histórica y el cambio tecnológico, hemos entrado en un modelo puramente cultural de interacción y organización sociales. Por ello, la información es el ingrediente clave de nuestra organización social, y los flujos de mensajes e imágenes de unas redes a otras constituyen la fibra básica de nuestra cultura social. "Es el comienzo de una nueva existencia y, en efecto, de una nueva era, la de la información, marcada por la autonomía de la cultura frente a las bases materiales de nuestra existencia". Sin embargo, no es necesariamente un momento de regocijo, porque "solos al fin en nuestro mundo humano, habremos de mirarnos en el espejo de la realidad histórica".
La promesa de la era de la información es la liberación de una capacidad productiva sin precedentes por el poder de la mente. "Pienso, luego produzco". Al hacerlo, tendremos tiempo libre para experimentar con la espiritualidad y la posibilidad de reconciliarnos con la naturaleza, sin sacrificar el bienestar material de nuestros hijos, cumpliendo el sueño de la Ilustración.
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