Abuso a Personas Mayores: Tipos, Factores de Riesgo y Prevención

El abuso a personas mayores es una grave problemática social que atenta contra los derechos humanos de millones de individuos en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 1 de cada 6 personas mayores de 60 años ha sufrido algún tipo de abuso en entornos comunitarios. Esta situación, que atenta contra la dignidad de la persona maltratada, requiere la actuación tanto de los gobiernos como de la ciudadanía para su prevención y erradicación.

Infografía con estadísticas clave sobre el abuso a personas mayores a nivel mundial.

¿Qué se considera «maltrato a los ancianos»?

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 15 de junio como el «Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez», con el objetivo de hacer más visible esta dura realidad. La OMS define el maltrato a los ancianos como “un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza”.

Este tipo de maltrato puede adoptar diversas formas, incluyendo el abuso físico, psíquico, emocional o sexual, y el abuso de confianza en cuestiones económicas. También puede ser el resultado de la negligencia, ya sea intencional o no.

Alcance y Detección del Maltrato a Personas Mayores

La información sobre el alcance del maltrato en la población de edad avanzada es escasa, aunque estudios en países desarrollados y en desarrollo sugieren que un porcentaje significativo de personas mayores de 60 años son víctimas de alguna forma de maltrato. Un estudio de 2017, basado en investigaciones de 28 países, estimó que el 15,7% de las personas de 60 años o más han sido objeto de alguna forma de maltrato. Sin embargo, es probable que esta cifra sea una subestimación, ya que se estima que solo se notifica 1 de cada 24 casos de maltrato en la vejez, en parte debido al miedo de los afectados a informar a familiares, amigos o autoridades.

El maltrato en la vejez ocurre tanto en el ámbito privado como en establecimientos institucionales, observándose una proporción más elevada de personas maltratadas en estos últimos. Debido al aislamiento que experimentan muchas de las víctimas, la detección de esta problemática puede ser muy difícil. Numerosas investigaciones sugieren que el abuso, la negligencia y la violencia contra estas personas son mucho más frecuentes de lo que se reconoce.

Mapa conceptual que ilustra las dificultades en la detección del maltrato a personas mayores.

Tipos de Maltrato a las Personas Mayores

El maltrato, en cualquiera de sus formas, puede tener consecuencias físicas y psicológicas devastadoras a medio y largo plazo. A continuación, se detallan los tipos de maltrato que sufren con mayor frecuencia las personas en la vejez:

Maltrato Físico

Se define como el uso de la fuerza ejercida sobre la persona mayor que puede derivar en golpes, restricciones físicas, bofetadas, zarandeos, castigos físicos, empujones, quemaduras, ingesta forzada, heridas u otras lesiones que provocan dolor y/o incapacidad.

Abuso Sexual

Se caracteriza por el contacto de naturaleza sexual no consentido. Puede manifestarse de forma explícita o encubierta, incluyendo insinuaciones, gestos y/o palabras inapropiadas, tocamientos, manoseos, exhibición de genitales, desnudez forzada, e incluso violación.

Negligencia y Abandono

Supone una amenaza contra la salud de la persona cuidada. Engloba deficiencias o irregularidades en la administración de comida y fármacos, descuido en la higiene, o no facilitar asistencia médica necesaria. El comportamiento negligente se traduce en un descuido de las necesidades básicas, ya sea intencional o no.

Abuso Económico

Se refiere a toda explotación, aprovechamiento o uso impropio de los bienes y enseres de la persona cuidada. Puede consistir en sustracción, falsificación de objetos y/o documentos, o apropiación ilegal de bienes.

Restricciones y Maltrato Psicológico

Si bien las restricciones pueden ser necesarias por prescripción médica, su aplicación inapropiada constituye una forma de maltrato. Esto incluye contenciones físicas (cinturones, arneses) o químicas (fármacos sedantes) innecesarias. El maltrato psicológico se manifiesta con amenazas, castigos, humillaciones, coacciones, insultos, comportamiento menospreciativo, rechazo de opiniones, ridiculización, infantilización, ignorar a la persona o falta de respeto hacia sus opiniones. Estas acciones dañan gravemente la autoestima, pudiendo derivar en sentimientos de culpa, inseguridad, depresión, ansiedad, despersonalización y aislamiento.

Auto-negligencia

En ocasiones, las personas de avanzada edad llevan a cabo comportamientos que amenazan su propia salud, seguridad o integridad a través del abandono o fracaso en el autocuidado, no por demencia o enfermedad mental grave, sino por sentirse incapaces de afrontar las rutinas diarias.

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Factores de Riesgo del Maltrato a Personas Mayores

La violencia suele ser el resultado de una combinación de interacciones individuales, relacionales y socioculturales. Numerosos factores interactúan y confluyen en la generación de situaciones de maltrato en personas ancianas:

Factores de Riesgo Individuales

  • Alteraciones en el comportamiento psicológico: Cambios bruscos en la conducta, agresividad (física, verbal o psicológica), modificación de la personalidad, conducta demandante o invasiva, intolerancia a cambios ambientales, falta de aceptación de la dependencia, o sufrir trastornos psicopatológicos.
  • Indefensión aprendida: Situación en la que el anciano no siente capacidad para defenderse, inhibiendo su respuesta ante situaciones hostiles o dolorosas.
  • Carencia o falta de estimulación sensorial: Dificultades auditivas, visuales, trastornos del habla o de la comprensión, que dificultan la comunicación y la denuncia de maltrato.
  • Déficit neurocognitivo: Demencia, alzhéimer, delirium o trastornos amnésicos, que dificultan la detección del maltrato.
  • Género: Diversos estudios señalan un mayor porcentaje de mujeres ancianas maltratadas que de hombres.
  • Problemas físicos: Inmovilidad, incontinencia, insomnio, hipertensión o úlceras, que pueden hacer a la persona más vulnerable.
  • Edad: Algunos estudios sugieren un mayor riesgo de sufrir maltrato pasados los 75 años.

Factores de Riesgo Relacionales

  • Vivienda compartida: Compartir la vivienda con familiares puede ser un factor de riesgo, ya que cónyuges o hijos adultos pueden ser los perpetradores.
  • Dependencia económica: Tanto si el agresor depende económicamente de la persona mayor, como si es la persona mayor quien depende del agresor, aumenta el riesgo.
  • Relaciones disfuncionales previas: Antecedentes de relaciones familiares disfuncionales, especialmente con violencia, incrementan el riesgo.
  • Sobrecarga en la mujer: La mayor carga de cuidado recae en las mujeres, y su incorporación al mundo laboral puede agravar esta situación.
  • Interdependencia: El grado de dependencia (emocional, física, económica) entre cuidador y cuidado puede repercutir negativamente.
  • Difícil relación intersubjetiva: Una compleja relación entre cuidador y persona cuidada puede propiciar un trato inadecuado.

Factores de Riesgo Socioculturales

  • Percepción negativa sobre la vejez: Representar a los ancianos como frágiles, débiles, dependientes, o considerar que su opinión carece de importancia (edadismo).
  • Entorno familiar: Debilitamiento de vínculos intergeneracionales, conflictos por distribución de bienes, o migración de parejas jóvenes que dejan a los padres solos.
  • Institucionales: Bajo nivel de atención sanitaria, escasos servicios sociales, centros asistenciales inadecuados, o personal de atención sanitaria mal formado y sobrecargado.
  • Económicos: Falta de fondos para pagar los cuidados, tanto en el ámbito familiar como institucional.

Factores de Riesgo en el Cuidador

  • Falta de apoyo: Ser la única persona que brinda cuidados en una unidad familiar o percibir falta de apoyo de otros profesionales.
  • Insatisfacción personal: Sentir que las propias necesidades no están cubiertas o no haber asumido experiencias traumáticas puede generar frustración.
  • Cambio en el ritmo de vida: Horarios excesivos, abandono del trabajo formal o privación de vacaciones pueden afectar el equilibrio emocional del cuidador.
  • Conflicto familiar: Discusiones en la unidad familiar entre el cuidador principal y otros miembros debido a la convivencia con el anciano.
  • Cansancio: La falta de descanso físico y emocional es un factor de riesgo influyente.
  • Estado emocional por el deterioro de la otra persona: La personalidad del adulto mayor puede experimentar cambios, provocando tristeza, enfado y frustración en el cuidador.
  • Psicopatología o enfermedad física del cuidador: Sufrir alguna de estas condiciones puede ser un elemento desencadenante de la conducta de maltrato.
  • Uso y/o abuso de alcohol u otras sustancias: El consumo puede alterar el estado psicológico y favorecer el maltrato.
Diagrama de Venn mostrando la intersección de factores de riesgo individuales, relacionales y socioculturales en el abuso a personas mayores.

La Importancia de la Prevención en el Maltrato a Ancianos

La prevención del maltrato a ancianos requiere un enfoque multifacético. Las instituciones gubernamentales deben llevar a cabo campañas de sensibilización dirigidas tanto al público general como a los profesionales sanitarios. Es fundamental implementar políticas sobre la atención en residencias para definir y mejorar el nivel de los servicios, así como programas de apoyo a los cuidadores (gestión del estrés, asistencia).

La formación de calidad para las personas que cuidan a nuestros mayores, tanto en el ámbito profesional como particular, es primordial. En el entorno familiar, todos los miembros deben implicarse y abordar conjuntamente la situación, minimizando los problemas asociados al cuidado de una persona mayor. La consulta con un profesional de la psicología puede mejorar el estado emocional del cuidador y del cuidado, así como ayudar al resto de la familia a concienciarse de la necesidad de su apoyo.

A nivel general, la sociedad puede contribuir prestando mayor atención a los mayores que nos rodean, participando en programas de asistencia para reducir la soledad y brindándoles el cariño que necesitan y merecen. La concienciación y la acción colectiva son claves para construir una sociedad más justa y protectora con sus mayores.

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Marco Legal y Sanciones

En algunos ordenamientos jurídicos, se contemplan aumentos de pena para personas condenadas por agredir a un menor de 18 años, un adulto mayor o una persona en situación de discapacidad. Este incremento de la sanción se aplica cuando la víctima sufre lesiones graves, castración o mutilación de un miembro importante.

El maltrato es considerado un delito de acción penal pública, lo que significa que cualquier persona puede presentar una denuncia. Si quien maltrata tiene el deber especial de cuidado o protección respecto de la víctima (niño, adolescente, adulto mayor o persona con discapacidad), la pena es mayor si la maltrata de manera relevante o no impide el maltrato cometido por otro.

Las condenas por maltratar a menores, adultos mayores o personas con discapacidad pueden acarrear la pérdida, temporal o a perpetuidad, de cargos, empleos u oficios que involucren relación directa con estos colectivos. También se puede decretar la prohibición de acercarse a la víctima o a su domicilio.

Referencias

  • Organización Mundial de la Salud (OMS).
  • Asamblea General de las Naciones Unidas.
  • Estudio de 2017 basado en 52 investigaciones realizadas en 28 países.
  • Peter Decalmer y Frank Glendenning, "El maltrato a las personas mayores".
  • Eastman (British Geriatrics Society).
  • Shell (1982), investigación en Manitoba (Canadá).
  • Canadian National Advisory Council on Aging (1991).
  • Pillemer y Wolf (Boston, EE. UU.).
  • Hell (1988), estudio de Manitoba (Canadá).
  • Pillemer, Wolf y Finkelhor (1988).
  • Tomlin (1989), informe de la British Geriatrics Society.
  • Wolf y Pillemer (1989).
  • Godkin y otros (1989).
  • P. Townsend, "The Family Live of Older People".
  • Linda George.
  • The National Council on Aging.

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