«No hablo como una anciana». Así de clara se muestra Ruth Sweedler al hablar de su estado de salud cuando le preguntan por su edad. «No me siento vieja, esa es la verdad», añade su hermana, Shirley Hodes. En una noticia publicada en la cadena CNBC, estas hermanas centenarias se muestran vitales y cabales.

Una Mente Aguda a los Cien Años
Quienes las conocen, señalan la memoria que tienen, pues son capaces de conversar sobre lo que ocurre en el mundo. «A mi médico le encanta hablar conmigo», cuenta Sweedler. «Me decía: ‘Eres increíble’». Su hermana Shirley, que vive en Carolina del Norte, asegura que le encanta «aprender cosas nuevas, sobre todo de los libros». Y reconoce: «Nunca hice crucigramas» pero «siempre leí mucho». La capacidad de mantener una
Factores que Contribuyen a la Lucidez
¿Cómo es posible que estas dos ancianas de más de 100 años sigan tan lúcidas? La cadena CNBC explora diversas facetas de sus vidas que podrían explicar esta longevidad cognitiva y vitalidad.
La Importancia del Trabajo y la Pasión
Según explica la cadena CNBC, a Ruth «le encantaba trabajar». Fue actriz aficionada al teatro y participaba a nivel local. «No es que sea muy religiosa», dice. «Pero soy consciente de que soy judía y me gusta participar». Cuando sus dos hijos crecieron, consiguió un trabajo a tiempo completo como profesora de apoyo. Estuvo casi 20 años y no se jubiló hasta los 70 años. También le habría encantado ser periodista, ya que «siempre me ha gustado entrevistar a la gente». Por ello, a sus 103 años, dice: «Si tienes la suerte de tener un trabajo que te gusta, aprovéchalo. Estar absorto en lo que haces es muy importante». Este enfoque en la pasión y el
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El Valor de las Relaciones Personales
Ambas hermanas hablan con entusiasmo de la importancia de la familia y, en especial, de un buen matrimonio. «No hay nada mejor», afirma Ruth Sweedler, viuda. Su hermana reconoce también haber tenido mucha suerte en este aspecto. «Era fácil llevarse bien con mi marido». Shirley reseña, además, la importancia de las relaciones personales. «La gente de la que te rodeas: amigos, familia, etc. tiene un efecto enorme en uno mismo. Eso es lo que más recordarás». Su hermana coincide: «Me gusta tener amigos». Mantener
Hábitos de Lectura y Aprendizaje Continuo
Ruth reconoce que casi no ve la televisión. «Salvo las noticias», puntualiza. Y «¡me encanta leer!«, dice. Para Shirley, no centrarse en el dolor es vital, a pesar de que las personas mayores suelen hacerlo. Por eso, ella fue a clases en la universidad local en cuanto se jubiló, lee muchos libros y se ha aficionado a los audiolibros. Shirley no tuvo la oportunidad de ir a la universidad cuando era joven. Es uno de sus pocos remordimientos. «No se puede tener todo», dice. Y «cuando tienes las cosas importantes de la vida, tienes que darte cuenta». La
Actitud Positiva y Gratitud
A pesar de haber tenido enfermedades o problemas ya superados, Shirley es consciente de que «tengo una salud decente, disfruto de salud, estoy agradecida por una vida maravillosa». Esta perspectiva positiva y la gratitud por la vida son aspectos que contribuyen a su bienestar general, a pesar de los desafíos físicos que conlleva la edad. Sin embargo, su hermana Ruth no puede viajar. Aunque solía caminar varios kilómetros cada día, su movilidad es tan limitada que ni siquiera puede salir al exterior siempre. A pesar de estas limitaciones, la actitud mental sigue siendo un factor clave.