La interrupción de las clases presenciales ha generado una profunda preocupación a nivel global, especialmente en lo que respecta a sus efectos en los estudiantes más vulnerables. Además de posibles retrocesos en los aprendizajes y un aumento en la deserción escolar, se corre el riesgo de que familias con actitudes sexistas influyan más en sus hijos. Los especialistas también temen por los adolescentes, etapa en que las interacciones sociales son claves para el desarrollo del cerebro y la salud mental.
Una Catástrofe Generacional: La Alerta de la ONU
A principios de semana, la Organización de Naciones Unidas pidió a los países dar preferencia a la reapertura de colegios apenas las condiciones lo permitan. El secretario general de la ONU, António Guterres, enfatizó que ‘una vez que la transmisión local de covid-19 esté controlada, devolver a los alumnos a la escuela e instituciones de enseñanza de la manera más segura posible debe ser una de las prioridades fundamentales’.
En su discurso, Guterres explicó que el mundo enfrenta una ‘catástrofe generacional’ a causa del cierre de escuelas, dando a entender que se está desperdiciando potencial humano y poniendo énfasis en que las desigualdades -muchas de ellas ya arraigadas- solo irán en aumento si no se toman medidas. A continuación, analizamos el impacto que supone que los estudiantes no asistan a clases presenciales.
Impactos Clave del Cierre de Clases Presenciales
Deterioro de los Aprendizajes
El cierre de las aulas ha tenido un impacto directo y significativo en el proceso de aprendizaje. Según una investigación del Instituto IFO de Investigación Económica de Alemania, durante la suspensión de clases presenciales los estudiantes de ese país dedicaron un 50% menos de tiempo a las actividades de aprendizaje, pasando de más de siete horas diarias dedicadas a temas escolares, a casi cuatro.
La falta de intercambio de conocimientos se considera grave, considerando que a nivel global y previo a la pandemia, solo una cuarta parte de los alumnos de enseñanza media terminaban sus estudios con competencias que se consideran básicas. En el caso de Chile, prepandemia ya preocupaba que casi dos de cada tres niños que terminaban 2° básico no entendieran bien lo que leen, mientras la mitad de quienes tienen 15 años no manejaran conceptos esenciales de matemáticas.
Susana Claro, doctora en Economía de la Educación en Stanford y académica de la Escuela de Gobierno de la U. Católica, indica que ‘se ha visto que en el verano, los niños retroceden hasta medio año de lo que aprendieron el año anterior por faltas de estímulo, esto principalmente en sectores socioeconómicos donde hay menos oportunidades. Entonces, esto es como tener cuatro veranos juntos, lo que se suma al estallido social, que antes cerró varias escuelas’.

Aumento de Brechas Escolares y Desigualdad
El efecto del cierre de colegios no ha sido homogéneo, generando un aumento de las brechas escolares ya existentes. Juan Pablo Valenzuela, académico del Instituto de Estudios Avanzados en Educación e investigador del CIAE de la U. de Chile, plantea que ‘hay evidencia mundial en base a pandemias (anteriores) más acotadas’. Organismos como Unicef o la OCDE han detectado que la diferencia se produce entre quienes tienen y quienes no tienen condiciones que permiten un mejor estudio desde casa, desde contar con luz hasta tener un escritorio, así como quienes pueden verse respaldados por apoderados con cierto capital cultural, o tienen acceso a un computador.
Magdalena Vergara, directora ejecutiva de Acción Educar, ejemplifica esta situación: ‘Un estudio a partir de un programa online de matemáticas en EE.UU. muestra que, desde mayo, los estudiantes de menores ingresos han disminuido su progreso en el curso de matemática en 36%, mientras que los estudiantes de altos ingresos lo han aumentado en 45,4%’. Vergara también recuerda que tener acceso a un computador no es lo único que hace la diferencia, ya que ‘la educación virtual requiere de habilidades complejas, que son dispares en los niños, como la autorregulación y la autonomía. Lo anterior podría aumentar la brecha de aprendizajes entre los propios compañeros’.

Riesgos para la Salud Mental y Social
Mayor Riesgo en Salud Mental Adolescente
Un artículo publicado por la revista Lancet Child and Adolescent Health, que incluye las voces de especialistas del MIT y la U. de Cambridge, advierte que durante la adolescencia, el entorno social y las interacciones con compañeros son importantes para el desarrollo del cerebro, la salud mental y el sentido de sí mismo. Por esta razón, la interrupción del contacto cara a cara podría tener consecuencias a largo plazo en ellos.
De hecho, el texto recuerda que los jóvenes son especialmente vulnerables a problemas de salud mental, y que el 75% de los adultos que alguna vez han presentado una condición asociada, dijeron haber experimentado los primeros síntomas antes de los 24 años.

Prolongación del Sexismo
Académicos de la U. Abierta de Cataluña advirtieron en una publicación en la revista International Journal of Social Psychology que al no estar socializando constantemente con otros, la opinión de familias con actitudes sexistas podía influir más en sus hijos, especialmente en su elección de carrera. Se alerta que ‘las mujeres son particularmente propensas a encontrarse con este tipo de situación, porque se enfrentan con mayor frecuencia a actitudes sexistas sobre sus habilidades en materia de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas’.
Peligro de Abusos y Violencia Doméstica
Mantener a los niños en sus casas y con responsabilidades escolares a distancia ‘los expone, junto a sus familias, a altas dosis de estrés, preocupación y ansiedad, aumentando la exposición de niños, niñas y jóvenes frente a eventuales hechos de violencia doméstica y sexual en contextos de cuarentena’, indica un informe recién publicado, realizado por Juan Pablo Valenzuela a propósito de la pandemia y la eventual reapertura de las escuelas.
Desmotivación y Aumento de la Deserción Escolar
La Unesco teme que, ante una situación laboral más precaria y desmotivación debido a la falta de clases presenciales, 24 millones de alumnos de todos los niveles en el mundo abandonen las salas de clases de forma permanente. Susana Claro añade que ‘en Chile, el Ministerio de Educación estimó que habrá 80 mil niños adicionales abandonando los colegios’, y recuerda que ‘el 2019 ya había 66 mil que estaban fuera’. Los niños con necesidades educativas especiales que no han podido ser diagnosticados podrían verse especialmente frustrados por esta situación.
Menor Desarrollo Físico
La psicóloga Carla Cerda, de la red de colegios Cognita, menciona que ‘se invitó a los niños a hacer challenges’ a propósito de los desafíos de actividad física que han estado enviando a sus alumnos por video. ‘Son cosas como quién se mantiene saltando más tiempo, quién puede hacer lagartijas, o cómo hacen un baile’, explica al respecto. Esto, ya que la falta de actividad física (que se puede acrecentar por la mayor exposición a pantallas) es un tema que preocupa a los colegios, un lugar donde los niños no solo practican deportes, sino que tienen acceso a patios para explorar.
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El Abandono Escolar en Chile: Un Problema en Ascenso
Frente a estos desafíos, el abandono escolar es un problema que ha venido en ascenso y que, por tanto, se debe priorizar dentro de las políticas públicas del país. De acuerdo con el Ministerio de Educación (Mineduc), un total de 50.529 estudiantes se desvincularon entre 2021 y 2022, es decir, que en el último año no figuran en ningún establecimiento educativo. La cifra es un 24 % mayor que la que hubo en 2019, antes de la pandemia.
El estudio, que se ha denominado “Dropout in youth and adult education: a multilevel analysis of students and schools in Chile”, muestra que el abandono escolar en Chile está influenciado por una combinación de factores individuales y del entorno escolar. Entre los factores individuales destacados se encuentran el rendimiento académico, el género, el nivel socioeconómico y la edad de los estudiantes.
Para el investigador Enrique Baleriola, profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, el sistema educativo o la sociedad como tal les han fallado a todas estas personas que abandonaron la educación escolar, “es decir, no les está brindando una motivación, una adaptación o unas posibilidades que hagan que estas personas de verdad tengan la facilidad para poder seguir estudiando sin preocuparse de si su escuela va a cerrar o no, de manera independiente a la responsabilidad de su familia, de los hijos o el esposo.”
Para revertir esta situación, los investigadores proponen buscar otros modelos realmente inclusivos, ya que los actuales, enmarcados en la lógica neoliberal, afectan a los estudiantes más vulnerables, como los de las EPJA (Educación de Personas Jóvenes y Adultas).
Referencia: Contreras-Villalobos T, López V, Baleriola E y González L (2023) Deserción en la educación de jóvenes y adultos: un análisis multinivel de estudiantes y escuelas en Chile. Frente. psicol. 14:1163088.