La reforma de pensiones genera una profunda división en la opinión pública chilena, marcada por la identificación política. Las personas que se identifican con la izquierda están más dispuestas a aprobar la reforma de pensiones en comparación con quienes se identifican con la derecha, que se inclinan más por rechazarla. Esta es una de las principales conclusiones de una encuesta realizada por Criteria, empresa de investigación de mercados y opinión pública, que aclara que este sondeo no fue un encargo de la Asociación de AFP, uno de sus clientes.
La Percepción Ciudadana según Criteria
Aprobación o Rechazo a la Reforma de Pensiones
La encuesta de Criteria revela una clara divergencia en la postura frente a la reforma previsional. El 50% de quienes tienen una identificación política de izquierda creen que el Congreso debería aprobar la propuesta acordada por la comisión de Trabajo del Senado y el Ejecutivo; un 15% de ellos estima que hay que rechazarla, y un 35% no lo tiene claro. En cambio, entre quienes declaran una identificación política de derecha, solo un 21% está por aprobar la reforma de pensiones acordada, un 43% está por rechazarla, y un 36% no se pronuncia por ninguna de las dos opciones.
Quienes tienen una identificación política de centro están más indecisos, pero igualmente hay una inclinación a aprobar. Un 37% está por aprobar el acuerdo alcanzado, mientras que un 18% está por rechazarlo, y el 45% no tiene claro si el Congreso debería aprobar o rechazar la reforma. Los más indecisos son quienes no tienen una identificación política: el 51% de ellos no tiene claro, un 29% apunta a rechazarlo, y el 20% prefiere que se apruebe. En el total, la encuesta muestra que un 29% de los encuestados prefiere que se apruebe la reforma, un 28% está por rechazarla, y el 43% no lo tiene claro.
Cristián Valdivieso, director de Criteria, analiza que "La gente de izquierda en general tiende a validarla, tanto en sí misma como en sus mecanismos. Y la gente que se identifica con la derecha tiende más bien a criticarla y a enjuiciarla negativamente en sí misma y en sus mecanismos. El grueso de la ciudadanía, respecto al acuerdo de la comisión de Trabajo del Senado, no tiene mucho conocimiento. Esa es la verdad.”
Nivel de Conocimiento y Politización de la Reforma
Estos resultados se dan en un contexto de considerable desconocimiento sobre la complejidad del proyecto de ley. La encuesta, realizada entre el 20 y 22 de enero a cerca de 1.000 personas de un panel online, consultó cuán familiarizados están con la propuesta de reforma previsional del gobierno del Presidente Gabriel Boric. La mayoría, el 55%, responde que están “nada” o “poco” familiarizados, mientras que un 45% afirma que “algo” o “mucho”.
Valdivieso estima que "Los datos muestran que hay poco nivel de conocimiento específico de la reforma y sus distintos mecanismos. Más bien hay un conocimiento genérico. Y que la gente que está más metida en el tema de la reforma, son quienes tienen más identificación política. La reforma, desde esa perspectiva, está muy politizada."
Curiosamente, quienes tienen menos conocimiento del proyecto son aquellos que no tienen una identificación política: el 68% de ellos asegura que está “nada” o “poco” familiarizado con la reforma. En contraste, algo más de la mitad de quienes se identifican con la izquierda (54%), el centro (51%) y la derecha (52%), afirman que están algo o muy familiarizados.
"Mi impresión es que esto está polarizado políticamente, eso es esencialmente. Que, de alguna manera, el mundo de la izquierda está a favor, el mundo de la derecha está más en contra, que hay poco conocimiento general", reafirma Valdivieso.

El Préstamo Reembolsable: Un Punto de Fricción
Uno de los temas específicos consultados por Criteria en este sondeo fue el préstamo reembolsable. La propuesta de reforma de pensiones acordada por el Senado plantea que los trabajadores cotizantes presten al Estado un 1,5% del 6% de cotización adicional para mejorar las pensiones de los actuales jubilados, con el compromiso de que el Estado devolvería ese préstamo a los cotizantes al jubilar. Ante esta propuesta, se produce un empate en la opinión general: un 45% se mostró “muy en desacuerdo” o “en desacuerdo” y un 44% dice estar “muy de acuerdo” o “de acuerdo”.
Al analizar por identificación política, la respuesta es mucho más marcada. El 70% de los encuestados de izquierda está de acuerdo o muy de acuerdo con el préstamo reembolsable, y un 24% está en desacuerdo o muy en desacuerdo. Entre quienes se identifican con la derecha, el 57% está en desacuerdo o muy en desacuerdo, mientras que el 37% está de acuerdo o muy de acuerdo, y el 6% no sabe o no contesta.
Quienes no tienen ninguna identificación política están más cerca de la derecha en este punto, con un 56% en desacuerdo o muy en desacuerdo con el préstamo del 1,5% de sus cotizaciones. Por su parte, el 58% de las personas de centro está de acuerdo o muy de acuerdo con el préstamo, el 31% en desacuerdo o muy en desacuerdo, y un 10% no sabe o no contesta.
Valdivieso comenta: “Lo que eso muestra es que cualquier porcentaje que vaya a solidaridad hoy en día está más en tensión negativa que positiva. Es decir, que el discurso respecto de que la solidaridad no termina beneficiando al conjunto del sistema, y que más bien termina perjudicando a las personas que aportan la solidaridad, está más instalado que el discurso que, hoy por ti, mañana por mí, que son los discursos que están en tensión”.
Además, al consultar sobre la confianza en la devolución del préstamo ("Si se aprobara que los cotizantes le presten al Estado una parte de su cotización adicional de 6%, ¿cuánto confías en que el Estado te la devolverá al momento de tu jubilación?"), un 68% no confía nada o poco, el 26% confía bastante o mucho, y el 6% no sabe o no contesta. Los que no confían en la devolución son principalmente personas de derecha (79%) o que no tienen identificación política (76%), así como también quienes están en el centro (60%). En contraste, quienes son de izquierda tienen más confianza (55%) en que se va a devolver.

Futuro de la Administración de Fondos de Pensiones
La ciudadanía prefiere poder elegir entre un administrador estatal y las actuales AFP para gestionar la cotización adicional, en lugar de tener una sola de esas opciones. Ante la pregunta: “Si se aprobara una cotización adicional con cargo a los empleadores, ¿quién preferirías que administrara tu cotización adicional?”, el 24% responde “una empresa estatal”, un 15% opta por “las actuales administradoras de fondos (AFP)”, y un 45% “preferiría poder elegir entre ambas”. Un 16% no sabe o no contesta.
Al consultar a las personas “¿qué debería hacer una reforma de pensiones respecto de las AFP?”, la mayoría (53%) prefiere “reformar las AFP, mejorando la competencia y su funcionamiento”. En segundo lugar (41%), las personas hablan de “eliminar las AFP, y que sólo exista un ente estatal de pensiones”. Solo un 6% elige “mantener las AFP como están”.
Las personas que se identifican con la derecha prefieren en un 68% “reformar las AFP, mejorando la competencia y su funcionamiento”. En contraste, las personas de izquierda optan mayoritariamente (59%) por “eliminar las AFP, y que sólo exista un ente estatal de pensiones”. El centro también prefiere (59%) reformarlas, mientras que las personas que no tienen una identificación política están muy divididas entre eliminarlas (46%) y reformarlas (46%).
Ciclo de Diálogos: ¿Cuáles debieran ser los cambios para el Chile del futuro?
La Reforma y el Debate Legislativo
Avances en la Comisión de Hacienda del Senado
En una sesión de la Comisión de Hacienda del Senado sobre la reforma de pensiones, los parlamentarios avanzaron en la votación de artículos. Los ministros de Hacienda y Trabajo explicaron la gradualidad del aumento de la Pensión Garantizada Universal (PGU), cómo aumentarían las tasas de reemplazo, en especial de las mujeres, y el costo para el Fisco. Tras la exposición de los detalles, se terminó por aprobar el aumento de la PGU como se plantea en la reforma.
La comisión también comenzó a discutir la licitación del 10% de stock de los afiliados, que serían seleccionados aleatoriamente y tendrían la opción de escoger, pero la votación quedó pendiente. Además, la comisión aprobó otros artículos relativos a un nuevo régimen de inversión y la existencia de carteras de referencia o benchmark.
Contradicciones Políticas y Retiros de Fondos AFP
El Caso de Sebastián Sichel y la Credibilidad Política
El debate sobre los retiros de fondos de AFP ha puesto en evidencia contradicciones políticas, generando un impacto en la credibilidad de algunas figuras públicas. El ex candidato presidencial Sebastián Sichel se vio obligado a reconocer que había hecho retiros de sus fondos de AFP, a pesar de haberse mostrado como un férreo opositor a esa política. Sichel justificó sus acciones argumentando que trasladó los fondos a su APV como ahorro voluntario para mejorar sus pensiones futuras y "arrancar de políticos irresponsables que quieren financiar lo que no pueden financiar a través de los ahorros, como ha pasado en otros países en que la izquierda ha gobernado".
Inmediatamente después de este reconocimiento, surgieron cuestionamientos sobre la credibilidad del candidato, ya que sus acciones contradecían su discurso público. Este hecho generó nerviosismo en su sector en medio del debate por un cuarto retiro, y si bien el efecto electoral de este traspié no es claro, fue sin dudas negativo al arrojar dudas sobre su idoneidad para el desafío presidencial.
Curiosamente, para muchos en la derecha, lo más grave no fue que Sichel hiciera los retiros o eludiera reconocerlos, sino que intentara comprometer el 100% de los fondos previsionales para que no cayeran en manos de un gobierno de Gabriel Boric o Yasna Provoste, lo que contradijo su postura anterior de no creer en el retiro del 100%. Este cambio de opinión en tan poco tiempo, con la excusa de una supuesta estatización de los fondos, generó fricciones incluso dentro de su propio sector.
Varias autoridades y figuras de la derecha, como la ministra de Medio Ambiente Carolina Schmidt, la ex ministra Marcela Cubillos, el ex ministro Mario Desbordes y la vocera del comando de Sichel Katherine Martorell, también tuvieron que reconocer haber retirado sus fondos previsionales. La aprobación del proyecto de cuarto retiro por la Cámara, con 18 parlamentarios yendo contra las directrices de Sichel, evidenció el naufragio de su intento por ordenar a su sector. Finalmente, el mismo presidente Sebastián Piñera emitió un comunicado oficial informando que no había hecho uso del retiro del 10% de las AFP.

Críticas Sistémicas al Modelo AFP y Propuestas de Cambio
La Perspectiva Crítica de Izquierda y el Modelo Neoliberal
Desde una perspectiva crítica, el sistema de pensiones actual y el rol de las AFP son objeto de profundas objeciones. El gobierno de Gabriel Boric es criticado por "abandonar su programa de cambio al sistema de pensiones, pasó de la crítica a cómplice de un modelo que perpetúa las miserias de millones de trabajadores y jubilados". La negociación con la derecha, centrada exclusivamente en el porcentaje de cotización adicional que irá a cuentas individuales versus algo de “solidaridad”, se considera un insulto a quienes votaron por un cambio y una traición ideológica que evidencia la debilidad política del Frente Amplio.
El verdadero rostro de este sistema no está solo en el gobierno, sino en las empresas y bancos que han convertido el sufrimiento de los jubilados en una fuente inagotable de riqueza. Las AFP no son más que la maquinaria mediante la cual los grandes conglomerados financieros y empresariales -nacionales y extranjeros- acumulan fortunas. Estos fondos de pensiones, administrados con el pretexto de asegurar el futuro de los trabajadores, se han utilizado históricamente para financiar proyectos de inversión que enriquecen a las élites mientras empobrecen a quienes originaron esos recursos. La desigualdad generada por este modelo es una herida abierta en la sociedad chilena.
A septiembre de 2023, las AFP, conformadas por apenas 7 empresas, acumularon ganancias por más de $349 mil millones, lo que representa un incremento del 11,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Esto equivale a más de $1.279 millones diarios en utilidades. Mientras tanto, la rentabilidad bruta del Fondo C alcanzó un -5,5% en el mismo periodo, evidenciando una paradoja cruel: los fondos de pensiones pierden, pero las AFP ganan cada vez más.
Más indignante aún, la mitad de quienes recibieron su primera pensión autofinanciada en septiembre de 2023 obtuvieron menos de $89.771 mensuales. Incluso aquellos que cotizaron entre 35 y 40 años alcanzaron pensiones inferiores a $285.600, cifras que no permiten una subsistencia digna. El modelo previsional chileno, fundado bajo la dictadura y mantenido por todos los gobiernos subsecuentes, se basa en la falacia neoliberal del chorreo: "a mayor crecimiento económico, mayores oportunidades para todos". Décadas de aplicación han demostrado que este mito es una mentira descarada.
Las pensiones son miserables porque los salarios son bajos, los empleos precarios y las lagunas previsionales extensas. Mientras tanto, las AFP han amasado fortunas administrando los ahorros de los trabajadores para financiar a las grandes corporaciones, exacerbando la desigualdad social y económica. Los bancos, por su parte, han encontrado en estos fondos una forma segura y lucrativa de seguir concentrando el poder económico, permitiéndose grandes capitalizaciones con los dineros de los trabajadores, que luego acuden a ellos para préstamos que son entregados con tasas altísimas de intereses.
El pilar solidario, un parche al sistema, es financiado mayoritariamente con impuestos regresivos como el IVA, que representa el 39% de los ingresos fiscales. Esto significa que el financiamiento de la Pensión Garantizada Universal (PGU) recae desproporcionadamente en el consumo de la clase trabajadora, mientras las élites económicas siguen beneficiándose de exenciones tributarias y esquemas que blindan sus ganancias. Es un robo institucionalizado: los más pobres sostienen con su consumo el sistema que alimenta las fortunas de unos pocos.
La lucha por la seguridad social es histórica para la clase trabajadora. "Difícilmente se encontrarán soluciones a los problemas si se repiten las mismas fórmulas que ya han fracasado. El Estado no puede seguir actuando como el respirador artificial de este agotado y deslegitimado sistema", reflexionan los investigadores de la Fundación SOL. Este sistema, "quebrado socialmente", ha servido más como caja pagadora para grandes empresas que como un mecanismo para garantizar pensiones dignas. Este modelo es insostenible y profundamente injusto.
La única solución real, según esta perspectiva, es acabar con las AFP y construir un sistema de reparto solidario, administrado democráticamente por comités de jubilados, trabajadores y técnicos. Este modelo tripartito no solo devolvería a los trabajadores el control sobre sus ahorros, sino que también garantizaría pensiones dignas para todos, rompiendo con la lógica perversa de un sistema diseñado para enriquecer a unos pocos. Llegado a este punto es necesario preguntarse no es solo a quién beneficia la capitalización individual, sino también a quién representa realmente este gobierno.

Polarización sobre el Fin de las AFP y la Capitalización Individual
Un estudio más, la encuesta Chile Dice 2022, refuerza la polarización ideológica. Entre quienes expresaron estar de acuerdo con el fin de las AFP, un 55% se identificó políticamente de izquierda; un 31% se identificó políticamente de centro y un 23% de derecha. Respecto de la capitalización individual, los encuestados debieron manifestarse “de acuerdo”, “neutral” o “en desacuerdo” al presentarse la afirmación “Que en el futuro sistema previsional el 100% de las cotizaciones previsionales vaya a cuentas de capitalización individual”.
Reacciones Legislativas al Nuevo Modelo Propuesto
Visiones Opuestas sobre la Reforma Previsional
El anuncio del gobierno respecto de un nuevo modelo de seguridad social ha reavivado la conversación, y las reacciones en el ámbito legislativo reflejan la profunda división existente. Según un legislador, la ministra está tratando de instalar titulares engañosos, afirmando: “Ustedes buscan quitarle la propiedad de los fondos previsionales a los trabajadores y que el Estado se haga cargo de los mismos. No sé cuál de las dos opciones es más peligrosa”.
Por otro lado, el gobierno ha indicado que su propuesta tiene el doble objetivo de “superar la hegemonía de las AFP como las conocemos hasta el día de hoy, que tenga legitimidad democrática, que tenga legitimidad social, y que al mismo tiempo mejore significativamente las pensiones de los actuales jubilados y futuros jubilados.” Los legisladores a favor esperan contar con los votos necesarios para comenzar la discusión.
La senadora Alejandra Sepúlveda (FRVS) ha expresado su satisfacción por el anuncio del gobierno de enviar al parlamento una “reforma que es tan importante para el país y que ha sido fruto, además, de un proceso de participación ciudadana”. Al mismo tiempo, agregó que “se han tomado en consideración varias aristas que son importantes para la ciudadanía, el derecho de propiedad de los fondos como también el que sean heredables”.