A medida que el Mes de la Historia de la Mujer llega a su fin, celebramos las extraordinarias contribuciones de las pioneras, visionarias y estrellas femeninas que han definido la música latina. Desde baladas poderosas hasta éxitos bailables atemporales, estas artistas increíbles han moldeado el género, empoderando a su público e inspirando a generaciones con sus letras, voces y arte.
¿Qué es el Pop Latino?
Según el Diccionario Oxford, la música pop se caracteriza por “una melodía y ritmo fuertes, y el uso de instrumentos eléctricos y amplificación”, y se distingue “de otras formas de música popular”. La mayoría de los temas pop son pegadizos, memorables y de amplio atractivo. En cuanto al “pop latino”, básicamente se trata de música pop en español.

Criterios de Selección y Figuras Influyentes
Al crear esta lista de las mejores artistas pop latinas de todos los tiempos, se priorizó a aquellas que han construido un catálogo que ha resistido la prueba del tiempo. Aunque hay varias artistas nuevas con un futuro brillante, no pudieron formar parte de esta lista basándose únicamente en uno o dos álbumes.
También se puso el foco en artistas cuya música ha inspirado a otros y creado tendencias duraderas; que cuentan con voces únicas y excepcionales; y que, en general, tuvieron un impacto significativo en las listas de Billboard. Los grandes logros en los charts llevan a una posición más alta en el ranking.
Se establecieron criterios claros para resaltar a las artistas femeninas que cantan en español, centrándose en la influencia del pop latino dentro del mundo hispanohablante. Además, se hizo un esfuerzo deliberado por concentrarse en el pop latino, excluyendo artistas de hip-hop/urbano y de música folklórica, con dos excepciones notables.
Pioneras y Catalizadoras del Pop Latino Global
- Celia Cruz: La indiscutible Reina de la Salsa, cautivó a audiencias globales con sus ritmos afro-caribeños en una época en que la salsa estaba mayormente confinada a los mercados latinoamericanos.
- Gloria Estefan: Sentó las bases para el auge global del pop latino con sus contribuciones en los años 80 y 90. En 1992, hizo historia como la primera latina en presentarse en el show del medio tiempo del Super Bowl.
- Shakira: Llevó el pop latino a alturas sin precedentes al combinar influencias colombianas con elementos de reggae y el hip-hop en canciones como “Hips Don’t Lie”. Este innovador éxito llegó al primer lugar del Billboard Hot 100.
SHAKIRA - Historia – Biografía - Documental
Artistas Emblemáticas y su Impacto en el Género
Ivy Queen: La Reina del Reggaetón con Sabor Pop
Ivy Queen, ampliamente conocida como la Reina del Reggaetón, mereció su lugar gracias a su versatilidad y éxitos con inclinaciones pop que ayudaron a globalizar el género puertorriqueño como su principal pionera femenina.
Javiera Mena: Vanguardia del Indie Pop Chileno
Pocos artistas han capturado la esencia del indie pop latinoamericano como Javiera Mena, cuya combinación de sintetizadores pegajosos y letras ingeniosas revolucionó el género. Nacida en Santiago de Chile, Mena emergió a mediados de la década del 2000 como una arquitecta clave de la edad dorada del indie pop chileno, fusionando temas introspectivos, melodías envolventes y narrativas queer irreverentes.
Su álbum debut de 2006, Esquemas Juveniles, es considerado un clásico del alternativo. Sin embargo, fue su segundo álbum, Mena (2010), el que consolidó su estatus como una de las autoras más visionarias del indie pop en América Latina, siendo comparada con referentes generacionales como Re de Café Tacvba. Con temas como “Luz de piedra de luna”, “Hasta la verdad” y el himno queer “Espada” de Otra Era (2014), Mena impregnó al electropop con una rara intimidad emocional. Como intérprete, compositora y productora, inspiró a innumerables actos del boom indie chileno, como Alex Anwandter, Gepe, Dënver, Adrianigual y Astro. Siempre fiel a sí misma, su identidad resplandece en toda su música, consolidándola como una figura clave para la representación LGBTQ+. Aunque nunca fue parte del mainstream, Javiera Mena es prueba de que el indie pop no necesita conformarse para dominar; puede, en cambio, trascender.
Ángela Aguilar: Talento Joven en la Música Regional Mexicana
La más joven de la dinastía Aguilar, Ángela - hija de Pepe Aguilar y nieta de Antonio Aguilar y Flor Silvestre - se ha consolidado como un referente de la música regional mexicana y una de las mujeres con más éxito en un género dominado por los hombres. Regia en el escenario, incluso haciendo que cantar rancheras montada a caballo parezca fácil, el vibrante falsete de esta joven de 21 años es tanto imponente como encantador, lo que la convierte en una de las vocalistas más sólidas de su generación.
La presencia de Ángela en las listas de Billboard es igual de notable que sus giras consecutivas por Estados Unidos con Jaripeo Sin Fronteras y Jaripeo Hasta Los Huesos, un espectáculo familiar concebido por Pepe en 2018. Hasta ahora, ha conseguido tres canciones No. 1 en la lista Regional Mexican Airplay de Billboard y cuatro top 10 en Latin Airplay, incluido su primer No. 1 en esa lista, “Por el contrario”, con Leonardo Aguilar y Becky G el año pasado.

Yuridia: La Voz Que Transforma Géneros
Ya sea que se siga a Yuridia desde su paso por el concurso La Academia (2005) o que se acabe de descubrir su música, el extraordinario registro vocal de la cantante mexicana y su emotiva forma de interpretar las baladas captarán la atención al instante. Desde que lanzó su álbum debut La Voz De Un Ángel hace exactamente 20 años, Yuridia se ha convertido en una figura cambiante de la industria, pasando de la balada al pop y, más recientemente, la música regional mexicana.
Esto último ha supuesto el regreso de Yuridia al top 10 de la lista Latin Airplay de Billboard después de más de una década y media. “Qué agonía”, una ranchera con Ángela Aguilar, alcanzó el No. 10 en esa lista y el No. 5 en Regional Mexican Airplay. El tema forma parte de su álbum Pa’ Luego Es Tarde (2022), que debutó en el No. 7 de la lista Regional Mexican Albums, su primera entrada en ese chart.
Alicia Villarreal: Del Norteño al Éxito Solista
Villarreal saltó al estrellato en 1994 como vocalista principal de la banda norteña Grupo Límite. Tras triunfar con canciones como “Te aprovechas” y “¡Ay! Papacito”, y con su coqueta frase “ajá”, Villarreal emprendió su carrera como solista. Su álbum debut, Soy Lo Prohibido (2001), le valió el No. 1 en la lista de Billboard Regional Mexican Albums y el No. 3 en Top Latin Albums. Mientras tanto, “Te quedó grande la yegua” - un poderoso himno mariachi que confronta al hombre machista - se ha convertido en uno de los temas clásicos de su carrera y aún resuena. El año pasado, su canción “Ojo por ojo” figuró en la lista Regional Mexican Airplay, consolidando su espacio en el mundo de la música mexicana.
Becky G: La Estrella Global que Conecta Culturas
Como una de las voces más versátiles de la música latina, Becky G ha logrado conectar culturas y sonidos sin esfuerzo, transformándose en una superestrella global. Nacida y criada en Inglewood, California como Rebbeca Marie Gomez, Becky se presentó inicialmente como rapera en su adolescencia, ofreciendo versos inspirados en sus raíces mexicanas-estadounidenses.
Su gran salto a la fama llegó en 2014 con el sencillo en inglés “Shower”, que alcanzó el No. 16 en el Hot 100, consolidándola como una creadora de éxitos emergente. Sin embargo, su verdadera evolución artística comenzó con incursiones audaces en el reggaetón que la llevaron al mainstream de la música latina. Colaboraciones como “Mayores” con Bad Bunny (No. 74 en el Hot 100) y “Sin pijama” con Natti Natasha (No. 70 en el Hot 100) se convirtieron en hits trascendentales. Canciones como “MAMIII” con Karol G - que superó 1.000 millones de reproducciones en Spotify y alcanzó el No. 1 en Hot Latin Songs - demostraron su capacidad para dominar tanto las plataformas de streaming como las listas de éxitos. Continuando con su expansión artística, la cantante de 28 años recientemente acogió la música mexicana, consolidándose como una representante auténtica y orgullosa de dos culturas.
Anitta: La Reina Brasileña del Pop Latino
La lista de artistas brasileños que han conquistado el mercado de habla hispana es lamentablemente pequeña. En las últimas dos décadas, ninguno ha sido tan exitoso como la imparable Anitta, quien ha estado dispuesta a invertir tiempo y esfuerzo en perfeccionar su español, mejorar su inglés y explorar una cornucopia de sonidos sin alejarse demasiado de su característico funk brasileño.
Aunque Anitta ha estado lanzando álbumes durante al menos 10 años, llamó la atención del público latino en 2017 con “Downtown” junto a J Balvin, que alcanzó el puesto No. 14 en la lista Hot Latin Songs de Billboard. Al principio, habría sido fácil descartar esto como una novedad. Pero a través de colaboraciones impactantes y producciones en solitario ingeniosas (incluyendo “Envolver”, que llegó al No. 2 del Billboard Global 200), el sonido de Anitta se ha convertido en el ingrediente que no sabías que faltaba en el pop latino.
Ednita Nazario: La Voz Emocional de Puerto Rico
Ednita Nazario es una reconocida cantante, compositora y actriz puertorriqueña de Ponce, Puerto Rico. Con su poderosa y dulce voz, ha influido significativamente en una generación a través de sus baladas románticas. Su estilo vocal sincero expresa una variedad de emociones, estableciéndola como una figura prominente en la industria de la música. Mejor conocida por éxitos atemporales como “Lo que son las cosas”, “Más mala que tú”, “Tú sabes bien” y “Si no me amas”, Ednita lanzó su carrera en la vibrante escena de la música latina de los 80. A lo largo de tres décadas de carrera, ha lanzado numerosos álbumes exitosos, incluidos Desnuda, El Corazón Decide, y Real, entre otros. La versatilidad de Ednita le permite mezclar pop, baladas y rock, mostrando su capacidad para adaptarse al cambiante panorama musical.
Natalia Jiménez: De La 5ª Estación a Solista Consolidada
Natalia Jiménez es una reconocida cantante y compositora española que se dio a conocer inicialmente como vocalista principal del popular grupo de pop latino La 5ª Estación. Nacida el 29 de diciembre de 1981 en Madrid, España, ganó fama a principios de la década de 2000 con éxitos como “Inmortal” y “El sol no regresa”. Tras la disolución del grupo, Jiménez comenzó una exitosa carrera en solitario, lanzando álbumes aclamados por la crítica y obteniendo múltiples nominaciones al Latin Grammy. Su poderosa voz y su capacidad para mezclar el pop con influencias latinas tradicionales han solidificado su estatus como una de las voces líderes en la industria de la música latina.
Milly Quezada: La Reina del Merengue
Quezada comenzó su carrera a finales de los 70 como parte de la banda de merengue Milly, Jocelyn & Los Vecinos, junto a su hermana Jocelyn. En los 90, emprendió su carrera como solista y desde entonces ha colocado siete álbumes en la lista Tropical Albums y nueve canciones en Tropical Airplay, incluyendo “Para darte mi vida”, en colaboración con Elvis Crespo, que alcanzó el No. 2 en 1998. Conocida como la Reina del Merengue, la artista dominicana es creadora de clásicos de fiesta como “Entre tu cuerpo y el mío”, “Volvió Juanita” y “Lo que más”. Quezada ha ganado tres Latin Grammys.
Carla Morrison: La Vulnerabilidad Convertida en Fuerza Musical
Con una voz que se asemeja a un tierno susurro y composiciones que se sienten casi divinas, Carla Morrison se convirtió en una de las estrellas más queridas de América Latina durante la década del 2010. Originaria de Tecate, Baja California, la cantautora fronteriza cautivó al público por primera vez con sus melodías emotivas de tintes folk y letras conmovedoras.
Su gran momento llegó con su álbum de 2012 Déjenme Llorar, nominado al Grammy, que incluyó éxitos etéreos como “Eres tú” y “Hasta la piel”, consolidando su reputación como una artista favorita de la escena indie. Aunque su ascenso fue poco convencional - marcado por las dificultades de ganar atención en una industria dominada por el pop - Morrison desafió todas las probabilidades y logró conquistar corazones en todo el mundo. Amplió su alcance con colaboraciones de alto impacto como “Vibras” junto a J Balvin en 2018, y “Mañana será bonito” de Karol G, la última de las cuales le dio su primera entrada en el Billboard Hot 100, en el No. 98, mientras que alcanzó el No. 19 en Hot Latin Songs. Morrison sigue redefiniendo la vulnerabilidad, demostrando que es su propia fuerza.

Mon Laferte: La Artista Atrevida y Versátil
Con una voz que canaliza emoción pura y una audaz capacidad de experimentación, Mon Laferte se ha convertido en una de las artistas más atrevidas de América Latina. Nacida en Viña del Mar, Chile, Monserrat Bustamante creció en la población Gómez Carreño de Viña del Mar junto a su madre Myriam Laferte, su abuela Norma y su hermana menor, Sol Bustamante. Tuvo una infancia compleja, marcada por las urgencias económicas, inestabilidad al interior de la familia y abuso sexual por parte de una pareja de su madre. En su adolescencia ella salió a las calles y boliches para cantar y así obtener dinero extra para la familia.
Musicalmente, el primer vínculo de Monserrat Bustamante estuvo directamente unido a la canción popular, la balada del dial AM y las grandes voces latinas. Cuando en 2003 ella se sumó al elenco de cantantes aspirantes en el programa "Rojo, fama contrafama", se convirtió en baladista. Poco después de su irrupción frente a las cámaras, el sello Warner la contrató para la edición de un primer álbum, facturado a través de una serie de canciones con la fórmula del éxito: melodías de amor, textos de desamor y una doble imagen de joven inocente y sexy en partes iguales. La chica viñamarina relacionada con el programa "Rojo" aparecería en nuevos dúos en el álbum Chocolate (2004), junto al cantante de la misma estación televisiva, Juan David Rodríguez, y en 2005 protagonizaría el musical La Quintrala. Fue el final -o el comienzo- de una historia cuyo prólogo se escribió en esas calles, bares y micros de Viña del Mar, los primeros escenarios de la aventura de Monserrat Bustamante en la canción.
Reinvención y Ascenso en México
Durante sus primeros años en México, Bustamante reactivó su proyecto musical como compositora, autora y sobre todo como el personaje que asumió para una etapa post "Rojo". La ex cantante romántica se perfiló en México primero como una audaz rockera, y reapareció con el nombre de Mon Laferte. Junto al músico y productor César Ceja, hombre clave de su siguiente trabajo, lanzó el disco Desechable (2011), con canciones plagadas de guitarras eléctricas y títulos pegadores, como "Un solo hombre no puedo tener", "Depresión", "Tóxico", "Desechable" y "Culpable", que cantó junto a su hermana menor, la artista visual y futura cantautora Sol Bustamante. César Ceja fue, además, el inspirador de Mon Laferte para escribir "Tu falta de querer".
Luego ella amplió su presencia en México, vinculándose con otras figuras chilenas que se trasladaron a ese país, como Paz Quintana, con quien grabó la canción "Igual que yo", de su siguiente disco, Tornasol (2013), y sobre todo con Mariel Villagra, quien escribió y la acompañó también en "Flor de amapola", del mismo trabajo. Sus primeros proyectos le valieron comparaciones con Amy Winehouse gracias a su sonido influenciado por el jazz, el blues y el rock.
Consolidación y Reconocimiento
En enero de 2015, la cantante presentó en Santiago su tercer álbum de su etapa mexicana, Mon Laferte vol. 1. El disco alcanzó a mostrar un par de singles, donde se revelaba la nueva vocación de la cantante, que se entroncaba con la música romántica y popular latinoamericana (que ella conocía desde niña), pero con guiños rockeros y una notable potencia vocal. La buena respuesta llevó al sello Universal a reeditar ese trabajo. De este modo, canciones como la citada "Tu falta de querer", una bomba de racimo en la historia de la cantante, junto con "Amor completo" llegaron a estar entre las más difundidas en México, y le redituaron ventas para obtener un disco de platino.
En varios sentidos, Mon Laferte vol. 1 terminó definiendo los bordes más nítidos de la chilena tras esos primeros pasos dubitativos, como aspirante a baladista manejada por productores y sellos disqueros, y luego en ese transcurso de la rockera indie emancipada que marcaron los álbumes iniciales publicados desde México. Los conciertos que en 2016 ofreció en el Auditorio Nacional de Ciudad de México, en los Grammy Latinos junto al colombiano Juanes, su reaparición multitudinaria en Chile, en el Teatro Cariola de Santiago, y sobre todo su triunfal actuación en el Festival de Viña del Mar de 2017 la terminaron de consagrar como una nueva estrella de la canción melódica.
La secuela de acontecimientos que derivaron en el ascenso de la viñamarina tuvo su rúbrica a fines de 2017, cuando Mon Laferte se convirtió en una nueva artista chilena (hasta entonces junto con La Ley, Beto Cuevas y Ana Tijoux) en obtener un Grammy Latino en la historia, justamente por la cumbia "Amárrame". La publicación de Norma (2018), su tercer disco esta línea estética, la marcó como "cancionista cebolla", según dijo la propia Mon Laferte en su momento. De hecho, en la fotografía de portada aparece picando una cebolla como imagen ilustrativa. El disco lleva uno de sus nombres de pila, pero sobre todo es el homenaje a su abuela materna, que fue fundamental en su formación y cuidado en sus tiempos en la Quinta Región.
Experimentación y Activismo
Desde su entrada en la lista Top Latin Albums de Billboard con La Trenza (2017, No. 12) y Norma (2018, No. 24), hasta su éxito en Regional Mexican Airplay junto a Alejandro Fernández “Que se sepa nuestro amor”, su música demuestra su versatilidad en géneros como el mambo, las rancheras y la salsa. Esa manifestación política y feminista se hizo patente otra vez frente a las cámaras y para todo el mundo en su segunda presentación en el Festival de Viña del Mar, en febrero de 2020, donde reunió a un amplio grupo de cantoras, cantantes y cantautoras chilenas en el escenario de la Quinta Vergara.
Un año después, ya en el contexto de la pandemia, Mon Laferte sorprendió con un álbum del todo mexicano, que vino a consolidar ese camino tan marcado que la llevó a una cumbre desde ese país. Por ese trabajo obtuvo en 2021 el Grammy Latino al Mejor Álbum de Cantautoría. En la ceremonia realizada en Los Angeles, Mon Laferte recibió la estatuilla luciendo su embarazo. Fue resultado de otro proyecto discográfico paralelo, el del disco pop 1940 Carmen, que ella escribió, produjo y grabó en esa misma ciudad en el verano boreal de 2021, cuando se recluyó en un Airbnb con el objetivo de quedar embarazada.
Mon Laferte fue la última cantante chilena en trabajar junto a Cecilia, poco antes de su muerte en julio de 2023, al grabar "Jauría de mujeres", una canción que la estrella de la Nueva Ola escribió durante el período en que estuvo detenida por delitos económicos, en los años '80. Luego, el 11 de septiembre de 2023, Mon Laferte arribó al país para participar en las conmemoraciones de los 50 años del Golpe de Estado.
Por ese mismo tiempo, desde México ella presentaría el disco Autopoiética, una obra mucho más arriesgada en el enfoque musical. Inspirado en el concepto de la autopoiésis, de los científicos chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela, el disco le redituó su quinto Grammy Latino, en 2024, como el Mejor Álbum de Música Alternativa. Allí utilizó el computador como una parte central de los componentes, junto con abundantes muestras de sonido y uso de la electrónica para acceder a espacios donde de pronto asoman trip-hop o house en convivencia con cumbia, vals y bolero chacha. Fue su último disco con el sello Universal.
Su lanzamiento de 2023, Autopoiética, explora el trip-hop, la cumbia rebajada, el reggaetón e incluso pinceladas de ópera, mientras aborda temas como el amor propio, la identidad y la experiencia del migrante. Feroz, tatuada y fiel a quien es, Mon Laferte es una artista visionaria cuya voz hechiza y cuyo arte rompe constantemente las normas.
Ese golpe musical fue el álbum Femme fatale, con el que ella incursionó en los espacios, ambientes y sonidos del jazz, depurando la figura de la lady crooner acompañada por big bands o pequeños combos en una suerte de fantasía musical. El disco contó con colaboraciones de las mexicanas Natalia Lafourcade y Silvana Estrada ("My one and only love"), junto con los argentinos Nathy Peluso ("La tirana") y Conociendo Rusia ("Esto es amor"). Con esa misma idea visual, un cabello platinado al estilo Marylin Monroe, un vestido rojo satín y una banda de aspirante a un cetro de belleza, Mon Laferte dio en 2026 su tercer concierto en un Festival de Viña del Mar. Allí tuvo como invitadas a Akriila y Javiera Electra, activistas de las disidencias sexuales, en otro gesto político de Mon Laferte desde los grandes escenarios. Su actuación se registra como uno de los momentos culminantes en su historia, aclamada por 15 mil personas y la ciudad donde ella se inició como cantante callejera.
Alaska: Icono de la Reinvención y Rebeldía Española
No hay mejor ejemplo de rebeldía mainstream y reinvención en la música española que Alaska, la intrépida artista que emergió durante la transición de España tras la dictadura de Franco. Como figura emblemática de La Movida Madrileña - un movimiento cargado de punk que abrazó la libertad, la irreverencia y la contracultura en la post-dictadura - se convirtió en un ícono de la individualidad irreverente.
Con su estética vanguardista y letras subversivas, su grupo Alaska y los Pegamoides lanzaron el éxito de 1982 “Bailando”, que fusionó punk y disco en un himno electrizante. Más de tres décadas después, su atractivo visionario prevaleció, entrando en la lista Spain Digital Song Sales de Billboard en 2018 en el No. 5. Más allá de la música, la influencia de Alaska permea los medios y las artes españolas: desde salir en programas de televisión irreverentes (Alaska y Mario) hasta aparecer en las primeras películas de Pedro Almodóvar (Pepi, Luci, Bom y Otras Chicas del Montón), encarnó la audaz experimentación de España en los 80. Su evolución hacia Alaska y Dinarama (con éxitos como “Ni tú ni nadie” y “¿A quién le importa?”, que luego la interpretó Thalía) y, posteriormente, Fangoria, un acto de synth-wave oscuro, consolidó su estatus como una creadora camaleónica, mezclando géneros y épocas con maestría. Alaska es una feminista punk provocadora, una voz de innovación artística que sigue resonando a través de las generaciones.
