El contacto con la naturaleza es fundamental para el bienestar humano, y para los adultos mayores, la interacción con entornos verdes, especialmente los jardines, adquiere una importancia vital. Estos espacios no solo ofrecen un refugio de paz y belleza, sino que se transforman en herramientas terapéuticas que promueven la salud física, mental y emocional, mejorando significativamente su calidad de vida.
¿Qué es un Jardín Terapéutico?
Un jardín terapéutico, a diferencia de un jardín tradicional, es un espacio accesible para todos que tiene por objetivo propiciar terapias y actividades que estimulen o potencien aspectos físicos, psicológicos y socioemocionales de la persona. Estos entornos están diseñados para apoyar actividades relacionadas con las plantas y la naturaleza, independientemente del estado físico o cognitivo de quienes los visitan.

Implementación en Residencias de Mayores
En residencias de mayores como Monte Rincón en Logroño, se valora enormemente el contar con más de 2.000m2 de espacios exteriores ajardinados. Dánae, terapeuta ocupacional del centro, destaca que tener un jardín terapéutico es un gran privilegio, explicando los múltiples beneficios que este entorno aporta a los residentes.
Muchas personas mayores a menudo expresan su añoranza por las actividades en el jardín o la huerta que realizaban en sus pueblos, y que ahora, debido a situaciones ligadas al envejecimiento o la movilidad reducida, ya no pueden practicar. Por este motivo, residencias como Emera y, en particular, Monte Rincón, optan por adaptar sus jardines para que todas las personas residentes, tanto válidas como dependientes, puedan beneficiarse de estar en contacto con la naturaleza.
Los espacios exteriores de la residencia Monte Rincón ya contaban con rampas y mobiliario adaptado (barandillas, bancos), pero, además, se decidió habilitar la huerta con bancales que permiten colocar sillas de ruedas por debajo y peanas con macetas a la altura adecuada, facilitando la participación en actividades de cultivo y cosecha a personas con mayor dependencia.

Historia y Reconocimiento
La Horticultura y Jardinería Social y Terapéutica (HJST) se ha utilizado en psiquiatría a lo largo de la historia. En el siglo XIX, hospitales psiquiátricos ya contaban con amplios jardines para calmar a los pacientes. Su reconocimiento formal como terapia llegó en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, tratando a soldados con trastorno de estrés postraumático.
Aplicación en Personas Mayores
En el ámbito de las personas mayores, la HJST se aplica en dos dimensiones:
- Social y psicoemocional: Creación de nuevas amistades, fomento del sentido de grupo y pertenencia, comprensión y expresión de emociones.
- Terapéutica e individualizada: Mantenimiento de capacidades cognitivas en personas con demencia o enfermedades crónicas, mediante experiencias sensoriales y la orientación temporal que ofrece la diversidad de árboles y plantas (ej. "El madroño tiene frutos rojos, así que estamos en diciembre").
Adaptación según el Grado de Dependencia
Es fundamental adaptar las actividades a las capacidades de cada persona:
- Personas con movilidad reducida: Se utilizan bancales elevados, mesas de cultivo, herramientas ergonómicas y sillas de ruedas adaptadas.
- Personas con deterioro cognitivo: Actividades sencillas como plantar semillas, regar o tocar plantas aromáticas estimulan los sentidos y la memoria, apoyándose con carteles visuales.
- Personas con dependencia total: Pueden realizar actividades pasivas como oler flores, tocar hojas de diferentes texturas o escuchar el sonido del agua.
Diseño y Organización de un Jardín Terapéutico
Un jardín terapéutico debe ser accesible para todos los usuarios y cuidadosamente diseñado para maximizar sus beneficios.
Elementos Clave para el Diseño
- Accesibilidad Universal: Zonas con rampas, senderos amplios y firmes, y mobiliario adaptado y cómodo a la sombra que invite a la contemplación.
- Estimulación Multisensorial: Es crucial pensar en la organización y distribución para que el jardín en su conjunto estimule los sentidos y fomente sensaciones agradables y relajantes. Esto se logra con una vegetación colorida, olores agradables (lavanda, romero, menta, lilas), texturas diversas al tacto, y sonidos naturales (pájaros, agua).
- Ubicación del Espacio Sensorial: Si se busca potenciar la estimulación multisensorial, es mejor ubicar el espacio sensorial en un lugar un poco aislado, sin mucho bullicio, para facilitar la concentración.
- Diversidad de Vegetación: Es importante buscar un equilibrio en las especies plantadas para que el jardín se adapte al ritmo de la naturaleza durante las cuatro estaciones, sin perder su encanto y ofreciendo siempre algo nuevo que descubrir.
- Huerta: Es aconsejable instalarla en un lugar soleado, que no dé mucha sombra a primera hora de la mañana y, si es posible, con agua cerca.
- Elementos de Fauna: Construir casas de pájaros o comederos ayuda a que las aves visiten el jardín más a menudo, deleitando con su canto.

Colaboración Multidisciplinar
La gestión de un jardín terapéutico, como el de Emera Monte Rincón, se aborda de forma multidisciplinar junto al equipo de jardinería y profesionales de la salud. Esto asegura un entorno que proporcione efectos positivos en todos los usuarios, realicen o no una acción específica en el mismo.
La Influencia de la Naturaleza y la Luz
Karin Palmlöf, fundadora y CEO de Jardines Terapéuticos KDJ y presidenta de la Asociación Española de Horticultura y Jardinería Social y Terapéutica, enfatiza que la naturaleza y la luz son dos factores que influyen directa y positivamente en cómo nos sentimos, actuamos y nos relacionamos.
- Luz Natural: Afecta hormonas como la melatonina (relacionada con el sueño) y el cortisol (relacionado con el estrés), regulando nuestro ritmo cardiaco, el sueño y el estado de ánimo. Un paseo de apenas 30 minutos al día puede ser suficiente para que una persona mayor note estos beneficios.
- Entorno Invitador: Tener acceso a un jardín que invite a participar, que facilite la autonomía y despierte el interés, es crucial para motivar a salir, especialmente cuando el clima u otros factores desmotivan.
"Jardines Sanadores": El natural espacio de terapia del Hospital San Borja | Sana Mente
Beneficios Adicionales y Evidencia Científica
Más allá de ser una actividad recreativa, la jardinería y el contacto con la naturaleza ofrecen una gama de beneficios importantes para las personas mayores. Un creciente cuerpo de investigación sugiere que el contacto con la naturaleza tiene numerosos beneficios para nuestra salud física y mental, especialmente para aquellos que viven en entornos urbanos con acceso limitado a entornos naturales. Estar expuesto a la naturaleza durante al menos 120 minutos a la semana está relacionado con una mejor percepción de salud.
- Bienestar Mental y Hormonal: La jardinería estimula la liberación de hormonas de la felicidad como la serotonina y la dopamina, y disminuye el cortisol, la hormona del estrés. Ayuda a restaurar el sentido de equilibrio en la vida, a controlar la ansiedad y a estar presente en el momento.
- Conexión y Propósito: La jardinería proporciona una sensación de logro y propósito, así como de orgullo por ser parte del ciclo de vida de las plantas.
- Interacción Multisensorial: Es una actividad que involucra todos los sentidos: tacto (con la tierra), olfato, vista y, si se cultivan alimentos, el gusto.
- Impacto en la Identidad: Estudios con poblaciones marginalizadas han mostrado que la jardinería les brinda apoyo en la recuperación de su identidad, transfiriendo el cuidado de las plantas al cuidado de sí mismos.
- Reducción de Inactividad y Problemas de Salud: La jardinería juega un papel importante en la promoción de la salud y el bienestar, reduciendo la inactividad y problemas relacionados como la obesidad.
Cómo Empezar con la Jardinería
Para aquellos adultos mayores que deseen experimentar los beneficios de la jardinería, el primer paso es simplemente empezar. No es necesario realizar grandes viajes o tener amplios terrenos; un pequeño espacio en casa, un balcón o incluso unas macetas de interior son suficientes.
- Definir el Espacio: Determinar dónde se ubicarán las plantas, ya sea un pequeño rincón, un patio o un grupo de macetas.
- Elegir las Plantas: Investigar las necesidades de agua, luz y cuidados de las plantas para cultivarlas de la mejor manera. Se pueden plantar semillas, esquejes o comprar plantas en un vivero.
- Explorar Opciones: Cultivar hierbas aromáticas en pequeñas macetas para tener ingredientes frescos en la cocina, o involucrar a la familia en el proceso de plantar una semilla y observar su crecimiento.
La jardinería, como actividad mantenida en el tiempo y a lo largo de todas las estaciones, ofrece una oportunidad de expresión personal y un espacio de placer que, con el tiempo, permite experimentar plenamente sus múltiples beneficios. La naturaleza tiene un efecto terapéutico comprobado en personas de todas las edades, pero es particularmente valiosa para los adultos mayores, ofreciendo una mejora significativa en el estado de ánimo, el bienestar físico, la socialización y la estimulación cognitiva.