En los últimos años, la comprensión del valor nutricional de los alimentos ha evolucionado significativamente. Ya no se limita a la cantidad de energía aportada, sino que también se analizan los nutrientes específicos y su impacto en la salud humana. Los lácteos constituyen un alimento muy completo para el organismo humano, siendo fundamentales para el desarrollo músculo-esquelético durante la infancia y la adolescencia y manteniendo su relevancia en todas las etapas de la vida.
Importancia de los Lácteos para la Salud de los Adultos Mayores
En adultos mayores, la malnutrición y las deficiencias de calcio y proteína contribuyen a un mayor riesgo de caídas y fracturas, especialmente en las residencias de cuidado a largo plazo. La leche, en particular la de vaca, cabra u oveja, es uno de los alimentos más importantes, y se recomienda tomar entre 2 y 4 raciones de lácteos al día según la edad y el estado fisiológico de la persona.

Impacto de la Matriz Alimentaria en la Absorción de Nutrientes
El concepto de «matriz alimentaria» ha ganado relevancia en la investigación nutricional, destacando cómo la estructura de los alimentos influye en la digestión y absorción de nutrientes. En el caso de los productos lácteos, su organización interna modula la biodisponibilidad del calcio, las proteínas y los lípidos (grasas). Investigaciones previas han demostrado que la ingesta insuficiente de calcio y proteína es común en los adultos mayores institucionalizados, lo que agrava la pérdida de masa muscular y ósea.
Nutrientes Clave en los Lácteos y sus Funciones
Dentro de la leche y sus derivados, destacan por su cantidad y alta biodisponibilidad el calcio y la vitamina D. Estos también están relacionados con:
- La coagulación sanguínea.
- El metabolismo energético y neuromuscular.
- La función de enzimas digestivas.
- La división celular.
Además, los lácteos aportan proteínas de alto valor biológico.
Prevención de Fracturas y Sarcopenia
La Dra. Carla Leiva, nutricionista de la Pontificia Universidad Católica de Chile y miembro del Comité Científico de Lácteos del Consorcio Lechero, explica que los lácteos aportan no solo calcio, sino también proteínas de alto valor biológico e incluso naturalmente aportan vitamina D, sobre todo los productos fortificados. Por lo tanto, su consumo reduce el riesgo de fracturas y pérdida de masa muscular (sarcopenia) en adultos mayores. Los ancianos son más vulnerables a tener problemas de huesos, debido a la disminución de densidad mineral ósea, y la sarcopenia, lo que puede devenir en alteraciones de la salud ósea y muscular, haciéndolos dependientes del cuidado permanente y disminución de calidad de vida.
El peor veneno que devora tus músculos en adultos mayores - Causa sarcopenia grave
Evidencia Científica sobre el Consumo de Lácteos
Un ensayo clínico aleatorizado realizado en 60 residencias de ancianos en Australia (publicado en el British Medical Journal en 2021) es un claro ejemplo de los beneficios del consumo de lácteos. Participaron 7.195 residentes (68% mujeres, edad media de 86 años), divididos en un grupo de intervención que recibió una dieta suplementada con leche, yogur y queso, y un grupo control que mantuvo su dieta habitual. En este estudio, a diferencia de otros, no se excluyó a la población con intolerancia a la lactosa, ni se utilizaron fármacos para la osteoporosis.
Resultados del Estudio Australiano
Tras dos años de seguimiento, la intervención nutricional redujo el riesgo de fracturas totales en un 33% y de fracturas de cadera en un 46%. Además, se observó una disminución del 11% en el riesgo de caídas. Estos efectos se evidenciaron a partir del tercer mes para las caídas y del quinto mes para las fracturas. El análisis de la composición corporal mostró que los residentes del grupo de intervención mantuvieron su peso y masa magra, mientras que el grupo control experimentó una pérdida significativa de ambos parámetros. Las Guías Alimentarias Australianas definen una ración como 250ml de leche, 200g de yogur o 40g de queso al día. También se les proporcionó vitamina D antes de la intervención. Otro dato interesante es que después de los 80 años es más difícil aumentar la masa ósea.
Recomendaciones para el Consumo de Leche en Adultos Mayores
El geriatra Dardo Roldán recomienda la ingesta de leche o productos lácteos en cualquiera de sus presentaciones a las personas mayores debido a sus múltiples propiedades beneficiosas para la salud y la prevención de enfermedades. El alto contenido en proteínas afecta positivamente al control del sobrepeso y la obesidad. Asimismo, el consumo de leche con bajo contenido graso contribuye a evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares. Dos raciones diarias de lácteos conllevarían una reducción del riesgo de sufrir diabetes, síndrome metabólico e hipertensión.
Consideraciones sobre la Leche Entera
La leche entera es igualmente recomendable, incluso cuando una persona está a dieta o tiene el colesterol alto. La leche entera es capaz de aportar nutrientes en una proporción superior al nivel calórico que aporta. Propiedades como la capacidad de la grasa láctea de elevar el colesterol bueno o la importante presencia de lípidos bioactivos son positivos a nivel cognitivo.
Estrategias para una Ingesta Adecuada
Para el médico, lo ideal es siempre tratar de reforzar los momentos en que se usa la leche habitualmente, tanto en el desayuno como en la merienda, para tener una adecuada distribución de la ingesta sin alterar el consumo de los otros alimentos. La SUGG elaboró junto a Conaprole un documento en el que se detallan los beneficios de tomar leche: «Es una fuente importante de calcio, proteínas de alto valor biológico, vitaminas (A, B2, B12 y D) y otros micronutrientes (magnesio, fósforo, potasio, zinc, selenio)».

Recomendaciones Específicas para Casos Particulares
En las personas mayores con disminución del apetito y/o con dificultad para alimentarse (alteraciones de la masticación y/o de la deglución), es esencial el consumo de 2 o 3 porciones de leche descremada o semidescremada, quesos bajos en grasa o yogur al día. De esta manera, se asegura la calidad nutricional de la alimentación a través de un alimento natural, disponible y que se consume directamente o formando parte de preparaciones muy diversas.
La Relación entre Lácteos, Salud Cardiovascular e Inmunidad
Seguir consumiendo lácteos luego de la niñez es una decisión que se debe mantener a lo largo de la vida. Los lácteos son un aporte a la salud cardiovascular, a la formación y conservación de la masa muscular, por su proteína de alta calidad, y a la prevención de osteoporosis, ya que su calcio tiene alta biodisponibilidad.
Lácteos y Regulación de Glucosa y Presión Arterial
La hipertensión y diabetes 2, que son frecuentes en personas cada vez más jóvenes, causan problemas graves en adultos mayores. En este contexto, consumir proteína láctea contribuye a aumentar la respuesta de la insulina en las personas con diabetes del tipo 2, a la vez que los lácteos bajos en grasa se han asociado inversamente con la glicemia y la presión arterial.
Fortalecimiento del Sistema Inmune
En el sistema inmune, también se ha observado que la matriz láctea, que es la estructura de nutrientes que posee, contribuye a fortalecerlo.
La Importancia de la Actividad Física Complementaria
Pese a estos resultados, no solo con lácteos se puede tener una buena salud ósea. En el estudio australiano mencionado, se especificó que no sirve de mucho una intervención aislada, sino que tiene que complementarse con actividad física, ya que tiene directa relación con la generación de masa muscular y el fortalecimiento de los huesos. La Dra. Arias detalla que, aunque se ha puesto énfasis en promocionar el consumo de leche o sus derivados, la prevalencia de fractura de cadera, de debilidad de estructura ósea y sarcopenia han ido en incremento. Esto se debe, en gran parte, a las alarmantes cifras de sedentarismo en la población mundial y local.
Beneficios del Ejercicio en Adultos Mayores
Es por esta razón que, además de promover la ingesta diaria de lácteos, se debe difundir las bondades de realizar actividad física. Hacer ejercicio no solo ayuda a la estructura ósea del cuerpo, sino a la salud cardiovascular, por ejemplo, reduciendo factores de riesgo de mortalidad por todas las causas. El entrenamiento tiene que ser adaptado e incorporar otras condicionantes de la condición física, que tienen que ver con trabajos de equilibrio, por ejemplo. También es relevante que la persona de más edad disfrute de aquella actividad como tal.
La Tríada de Nutrientes: Vitamina D, Calcio y Proteínas
La nutricionista de la PUC resalta que los productos lácteos se fortifican en muchos países, no solo con proteínas y calcio, sino también con vitaminas, siendo la vitamina D una de las más relevantes presentes en estos productos. Los lácteos, en general, no son tan buena fuente de vitamina D, pero sí son un excelente medio de transporte. Esta vitamina tiene funciones sobre la masa muscular, porque estimula la miogénesis (creación de nueva masa) y la contractilidad. Por eso, es como una tríada de vitamina D, calcio y proteínas, que ejercen esta función de preservar masa muscular, intervenir en el recambio óseo y en la absorción intestinal de calcio. Leiva comenta que se está trabajando para en algún momento tener una ley al respecto, que mandataría a la industria procesadora láctea para que fortifique la leche con dicho nutriente.
Las 3 porciones diarias de lácteos recomendadas, junto a una alimentación saludable y actividad física permanente, evitando el sedentarismo, pueden hacer la diferencia en una mejor salud de los adultos mayores. Es un tema de salud pública y de decisiones de consumo que no pueden ser vistos a la ligera. Existe evidencia científica que reafirma la importancia del consumo de lácteos en cada etapa de la vida.