¿Qué es la Certificación de Discapacidad?
La Certificación de Discapacidad busca determinar la situación de discapacidad de la persona que lo solicite con el objetivo de facilitar el acceso a los beneficios del Estado. Esta certificación es un paso fundamental para garantizar el reconocimiento y los derechos de las personas con diversas condiciones, incluidas aquellas que afectan la visión.
Proceso de Solicitud del Certificado de Discapacidad
La solicitud de la certificación de discapacidad se puede realizar durante todo el año a través del sitio web de la COMPIN, un organismo encargado de evaluar y emitir dichos certificados.
Documentación Requerida
Para iniciar el trámite, es indispensable recopilar la documentación necesaria. Debes presentar la siguiente información y documentos directamente en la COMPIN:
- Cédula de identidad vigente.
- Informe Biomédico-Funcional: Este informe debe ser completado y firmado por un médico de la Red de Salud. En él deben estar adjuntados los certificados y exámenes que acrediten los diagnósticos. Es importante que este informe esté en formato PDF. También puede ser realizado por un psicólogo, fonoaudiólogo, terapeuta ocupacional o kinesiólogo, adjuntando los certificados, exámenes e informes médicos que acrediten los diagnósticos.
- Informe Social y de Redes de Apoyo: Este documento debe ser completado y firmado por el asistente o trabajador social de la Red de Salud.

Pasos para la Solicitud Online
Es necesario que la persona que solicita la certificación tenga la ClaveÚnica. Para realizar la solicitud en línea, deberás escribir tu RUN y ClaveÚnica, y luego hacer clic en “Continuar”. Como resultado del trámite, habrás solicitado formalmente la certificación de discapacidad.
Baja Visión: Definición y Contexto Global
La baja visión es una condición que, al igual que en el queratocono y otras patologías, puede afectar significativamente la calidad de vida. Esta circunstancia puede ocurrirle a cualquier ser humano en algún momento de su vida, tenga o no antecedentes familiares, haciendo fundamental conocer algunos datos sustanciales para su plena comprensión.
En el mundo, más de 269 millones de personas poseen baja visión. Las mujeres son estadísticamente más propensas a padecer esta contingencia. Más del 80% de las causas que desencadenan patologías discapacitantes que acarrean baja visión son generalmente evitables, es decir, prevenibles o tratables. Teniendo en cuenta el envejecimiento de la población, así como los cambios en el estilo de vida, se proyecta que las patologías crónicas que conllevan signos y síntomas de baja visión, como la retinopatía diabética, aumenten exponencialmente en los próximos años.
El 90% de las personas con discapacidad visual residen en países de bajos ingresos, es decir, en aquellos en vía de desarrollo y los no desarrollados.
¿Qué se entiende por Baja Visión?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la baja visión se define como la pérdida de agudeza visual y/o campo visual que incapacita para la convencional realización de las actividades esenciales de la vida cotidiana. Ejemplos de estas actividades incluyen leer y escribir, cocinar, ver la televisión o deambular por la vía pública de forma autónoma. Aunque es habitual que la pérdida de visión afecte a ambos ojos, es crucial destacar que la persona conserva un mínimo de visión utilizable. De allí que la baja visión sea un concepto distinto al de la ceguera total.

Desafíos en la Obtención y Renovación del Certificado de Discapacidad Visual
A pesar de la existencia de la certificación, no son pocas las veces que la obtención de este documento es rechazado por la junta interdisciplinaria evaluadora. En estos casos, resulta esencial articular la normativa vigente con parámetros socioambientales para defender una negativa explícita.
Se han dado casos en los que la denegación se produce al solicitar la renovación por vencimiento del término del certificado. Esto ocurre incluso cuando no han desaparecido las causas de la enfermedad ni sus efectos asociados, que son restrictivos y limitantes para poseer una visión óptima.
Una situación idéntica se presenta cuando el solicitante de certificación de discapacidad tiene ciego un solo ojo, conservando buena visión en el otro. Estos escenarios ponen de manifiesto la complejidad de la evaluación de la discapacidad visual.
Análisis de la Normativa y Precedentes Legales
En un caso relevante, una persona en Buenos Aires con visión en un solo ojo decidió demandar al Gobierno de la Ciudad, logrando que un juez ordenara cautelarmente al Ministerio de Salud que le ampliara el período de validez de su certificado primogénito. Aunque la ciudad apeló la medida y el Certificado Único de Discapacidad (CUD) se renovó temporalmente, se insistió con el argumento del rechazo: que el otro ojo conservaba una visión de 10/10.
Posteriormente, la Sala III de la Cámara de Apelaciones del Fuero Contencioso Administrativo ordenó al Gobierno de la Ciudad a volver a evaluar el caso. Desde 2015, tras el fallo de primera instancia, la persona recuperó su CUD, debiendo someterse nuevamente a una evaluación profesional, que determinará si le corresponde o no dicha certificación.
Según los argumentos del Ministerio de Salud, la Norma Nacional de Discapacidad Visual (Disposición 639/2015) señala que solo puede otorgarse el CUD a quien tenga un tercio de visión en el ojo que tenga mejor visión, es decir, que la vista de su mejor ojo debe ser inferior a 3/10. Esta fue la razón por la cual se denegó la renovación del certificado de discapacidad en el caso mencionado.
Hablamos de DISCAPACIDAD VISUAL
No obstante, oftalmólogos expertos en baja visión sostienen que quien posee un solo ojo, aunque tenga todas sus funciones vitales intactas y una visión perfecta en el otro ojo, su actividad social es altamente restrictiva. Argumentan que, si bien la normativa lo afirma, se debería evaluar y modificar la postura de denegar este certificado. Cuando un individuo pierde la visión de un ojo, pierde la mitad de su campo visual, así como la noción de profundidad, dificultándosele dimensionar las distancias, entre otros inconvenientes. Según el fallo de la Cámara de Apelaciones que ordenó reanalizar el caso, no se puede poner en duda la situación de capacidades limitadas en las que se encuentra el individuo.
La Importancia de Comprender la Baja Visión
Quienes padecen baja visión necesitan que se entienda que no son "ciegos", pero tampoco poseen una visión normal. Es imprescindible que la sociedad en su conjunto comprenda en qué consiste la baja visión.
Tener una deficiencia visual no implica que una persona sea mejor ni peor que cualquier otra que vea normalmente. Probablemente, como consecuencia de la deficiencia visual, se dificulten ciertas actividades, lo que no impide, por otra parte, tener extremas habilidades para hacer otras cosas. Es fundamental valorar la diferencia, ya que ella existe y sin lugar a dudas servirá para enriquecernos. En definitiva, no se deben subestimar las posibilidades ni sobrestimar las dificultades. Una persona con discapacidad visual no es ni un ser de segundo orden ni tampoco un superhéroe.
Como afirmó la Dra. Silvina Cotignola, abogada especializada en discapacidad y familia: "ejercer sus derechos no constituye meros privilegios".
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