El Significado de Cerrar los Ojos en Adultos Mayores: Interpretaciones y Causas

Siempre es bueno tener una actitud receptiva y empática cuando se interactúa con personas mayores. La comunicación, especialmente con adultos que presentan algún cuadro de desorientación o hablan de situaciones que resultan incoherentes, requiere una comprensión profunda. Como el adulto mayor no logra comprender si sus ideas son incorrectas o resultan incoherentes, contradecirlo o hacerlo ver que está equivocado, solo le generará ansiedad. Muchas veces, las aparentes incoherencias de un adulto mayor son consecuencia de que nadie le habla y lo considera, lo que le hace sentir invisible. En todo orden de relaciones es importante desarrollar una actitud empática con el otro, pero con los adultos mayores es esencial; descalificarlos por decir incoherencias no ayuda.

La comunicación no verbal es fundamental en las interacciones cotidianas porque puede complementar, reforzar o hasta contradecir el mensaje. A través de gestos, expresiones faciales y posturas, las personas transmiten emociones, actitud e intenciones. Los estudios más recientes indican que, del 100% de toda nuestra comunicación, el 55% corresponde al lenguaje corporal, el 38% al tono, velocidad y ritmo de la voz y el 7% restante a las palabras. La importancia de la comunicación no verbal radica en su capacidad para revelar lo que las palabras a veces no pueden. Por ejemplo, si alguien dice estar contento mientras evita el contacto visual y mantiene una postura cerrada, sus gestos no verbales podrían contradecir su mensaje verbal. Así, la observación de estas señales es esencial para obtener una comprensión completa de las interacciones humanas.

Esquema de la comunicación no verbal y sus componentes

Factores Físicos y Sensoriales que Influyen en la Visión y Audición del Adulto Mayor

Con la edad, la forma en que los sentidos (gusto, olfato, tacto, vista y oído) dan información acerca del mundo cambia. Dichos sentidos se vuelven menos agudos, y esto puede hacer que sea más difícil notar los detalles. Los cambios sensoriales pueden afectar el estilo de vida, generando problemas para comunicarse, disfrutar las actividades y permanecer involucrado con las personas, lo que puede llevar al aislamiento.

La información sensorial se convierte en señales nerviosas que son transportadas al cerebro, donde se transforman en sensaciones significativas. Se requiere una cierta cantidad de estimulación antes de que se haga consciente de la sensación, lo que se denomina umbral. El envejecimiento eleva este umbral, necesitando más estimulación para hacerse consciente de la sensación. El envejecimiento puede afectar todos los sentidos, pero normalmente la audición y la visión son los más afectados. Los dispositivos como anteojos y audífonos o los cambios en el estilo de vida pueden mejorar la capacidad de oír y ver.

Impacto de la Salud Visual en la Calidad de Vida

Una buena salud visual condiciona el bienestar de las personas que, con el paso del tiempo, pierden capacidad visual incluso si nunca han sufrido problemas de este tipo. La pérdida de la visión va de la mano con el paso del tiempo. Existen diversas afecciones que pueden llevar a que un adulto mayor cierre los ojos con frecuencia:

  • Fatiga visual: La edad y el aumento del uso de las nuevas tecnologías pueden ser el detonante más leve. Sin embargo, una exposición prolongada a las pantallas puede generar fatiga y cansancio ocular, que es desagradable y reduce la capacidad de concentración. El músculo ciliar reside en el interior del ojo y su función es la de enfocar la vista. Cuando su capacidad disminuye, pierde su capacidad de enfoque próximo y da lugar a la fatiga visual. Sus síntomas más frecuentes son: escozor, picor de ojos, sensación de arenilla o quemazón, sequedad y lagrimeo.
  • Presbicia o vista cansada: Se produce cuando la retina pierde flexibilidad y no se ajusta adecuadamente para enfocar la luz. Suele manifestarse a partir de los 40 años y de forma gradual. La dificultad para enfocar los ojos en objetos cercanos es el problema más común.
  • Fotofobia: Si la claridad provoca un malestar inmediato, podría ser fotofobia. Los ojos secos, la conjuntivitis, la migraña o las cataratas son algunas de las patologías más frecuentes tras esta afección. Si aparece, se debe acudir a un especialista.
  • Sequedad ocular: Con la edad, las glándulas lagrimales producen menor cantidad de lágrimas, factor que propicia esta alteración. El síndrome del ojo seco puede producirse debido a la sequedad del ambiente, la luz del sol, el tabaco, algunos antihistamínicos o el uso de lentillas.
  • Cataratas: Son opacidades que cubren completa o parcialmente el cristalino, dificultando la visión. Las personas que sufren de esta dolencia también pueden experimentar destellos, visión doble en un ojo o halos alrededor de las luces.
  • Degeneración macular: Es el trastorno visual más común en personas de más de 60 años. La mácula es la parte del ojo que hace que veamos los detalles con claridad, necesaria para leer o conducir.
  • Glaucoma: Esta afección del nervio óptico se asocia con tener una presión ocular elevada. Se trata de una enfermedad muy difícil de detectar en etapas iniciales, pues presenta ausencia de síntomas.
  • Problemas de músculos oculares: Nuestros músculos oculares pueden sufrir problemas funcionales que afectan a nuestra visión. Uno de ellos es el nistagmo, trastorno que provoca movimientos oculares involuntarios, rápidos y repetitivos. Otra enfermedad son los espasmos musculares oculares, como el blefarospasmo (afecta a los músculos del parpadeo) y el espasmo del músculo recto (modifica el movimiento horizontal o vertical).
Infografía sobre las principales afecciones oculares en la vejez

Cambios Sensoriales Asociados a la Edad

Visión

La visión se presenta cuando la luz es procesada por el ojo e interpretada por el cerebro. A medida que se envejece, la córnea se vuelve menos sensible, las pupilas pueden disminuir su tamaño y reaccionar más lentamente, y el cristalino se vuelve amarillento, menos flexible y ligeramente opaco. Las almohadillas de grasa que brindan soporte al ojo se reducen y los ojos se hunden en las órbitas. Los músculos oculares se vuelven menos capaces de rotar completamente el ojo.

La nitidez de la visión (agudeza visual) puede disminuir gradualmente. Además, es posible que se sea menos capaz de tolerar el resplandor, lo que puede causar problemas al conducir de noche. Es más difícil diferenciar azules y verdes que rojos y amarillos. Con la edad, la sustancia gelatinosa (vítreo) dentro del ojo comienza a reducirse, lo que puede crear unas partículas pequeñas llamadas moscas volantes. La reducción de la visión periférica (visión lateral) es común, lo que puede limitar las actividades y la capacidad de interactuar con otros.

Audición

Los oídos tienen dos funciones: oír y mantener el equilibrio. A medida que se envejece, las estructuras dentro del oído comienzan a cambiar y sus funciones disminuyen. La capacidad para captar los sonidos disminuye y se pueden presentar problemas para mantener el equilibrio. La pérdida de audición relacionada con la edad se denomina presbiacusia, afectando a ambos oídos por igual. También puede haber problemas para escuchar una conversación cuando hay ruido de fondo. Incluso una pérdida auditiva leve se ha asociado con una mayor probabilidad de desarrollar demencia.

El ruido anormal y persistente en el oído (tinnitus) es otro problema común. El tapón de cerumen también puede causar dificultad para oír y es común con la edad.

Diagrama de los cambios sensoriales en el ojo y el oído debido al envejecimiento

Efectos de Medicamentos y Enfermedades Neurológicas

Nuestro estado de salud condiciona nuestra capacidad visual, siendo este el sentido que más utilizamos a lo largo de nuestra vida. Sufrir una enfermedad crónica, especialmente de tipo neurológico, puede propiciar el empeoramiento de nuestra visión.

  • Neuropatía óptica inducida por medicamentos: Antibióticos como las tetraciclinas pueden ocasionar neuropatía óptica, que se produce cuando no le llega suficiente sangre al nervio óptico y provoca una pérdida de la visión.
  • Medicinas anticolinérgicas: Empleadas para el asma o la hipertensión, entre otros, provocan la relajación del músculo ciliar, manifestando una visión borrosa temporal.
  • Efectos adversos de medicamentos oculares: Algunos medicamentos específicos para tratar los ojos pueden provocar efectos adversos tras su empleo, como sensación de quemazón, lagrimeo, ojos rojos, escozor o visión borrosa.
  • Enfermedad de Parkinson: Aunque se caracteriza por los temblores, también puede afectar al bienestar visual. Esta enfermedad neurológica puede ocasionar visión borrosa y dificultad para enfocar objetos, sequedad y vista cansada.
  • Migraña ocular: Es un tipo de cefalea localizada a un lado de la cabeza o alrededor del ojo. En casos más severos, un profesional debe aplicar un tratamiento preventivo.

La Comunicación No Verbal: Contacto Visual y sus Interpretaciones

El Lenguaje de la Mirada

Como parte del lenguaje facial, la mirada expresa lo que el mensaje muchas veces calla. La mirada huidiza transmite inseguridad. De la misma forma, tampoco creemos ciento por ciento a quien nos mira fijamente o a quien desvía sus ojos en una conversación más de una vez sin explicación alguna. La mirada es única en el sentido de que es tanto un canal (receptor) como una señal (emisor). Indica que estamos atendiendo a los demás y se emplea en la percepción de las señales no verbales, siendo especialmente importante para regular y manejar los turnos de palabra. El que habla se encuentra con la mirada del que escucha para averiguar si está atento y también para señalar su turno de palabra. Por lo tanto, podemos decir que una función de la mirada es sincronizar, acompañar o comentar la palabra hablada.

Sin embargo, la mirada no es igual en todas las culturas del mundo. En Estados Unidos el contacto visual se considera un aspecto importante, mientras que en muchas culturas asiáticas, como la japonesa, trata de evitarse.

Fotografía de dos personas conversando, una mirando a los ojos y la otra desviando la mirada

Mitos y Realidades del Contacto Visual

Se dice que quienes son mentirosos no miran a los ojos al hablar. Sin embargo, hay estudios que afirman que este es un mito. Una investigación sobre el engaño de Riggio y Friedman descubrió que, contrariamente a la creencia común, los mentirosos tendían a entablar más contacto visual que cuando decían la verdad. Esto se debe a que probablemente conocían la creencia común sobre el engaño y compensaban en exceso con los ojos cuando mentían.

Por otro lado, la ansiedad social es un temor intenso y persistente a ser observado y juzgado por los demás. Este miedo puede dificultar el contacto visual y la interacción en situaciones diarias. Una desviación excesiva de la mirada puede constituir conductas desadaptativas en la comunicación. Mirar al otro indica sentimientos activos de una manera amistosa, mientras que el desviar la mirada va unido a la timidez. La gente que mira más es vista como más agradable, pero la forma extrema de mirada es vista como hostil y dominante. La intensidad de la mirada también tiene una significación: el mirar intensifica la impresión de algunas emociones, como la ira, mientras que el mirar menos destaca otras, como la vergüenza.

Un estudio publicado en Cognition encontró que puede desviarse la mirada porque el cerebro no puede pensar las palabras correctas y centrarse en una cara al mismo tiempo. Este efecto se hace más notable cuando alguien está tratando de encontrar palabras que emplea con poca frecuencia. Aunque hacer contacto visual y mantener una conversación es posible, ambos pueden recurrir al mismo grupo de recursos cognitivos y, a veces, el cerebro no puede hacer dos cosas a la vez de manera eficiente.

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El Significado de Cerrar los Ojos Durante la Interacción Verbal

Cerrar los ojos al hablar es una acción que puede tener diferentes interpretaciones y significados. Algunas personas pueden hacerlo de forma inconsciente, mientras que otras lo hacen de manera consciente como una estrategia de comunicación. Estas son algunas de las posibles interpretaciones:

  • Incomodidad o inseguridad: Una posible interpretación es que la persona se sienta incómoda o insegura. Al cerrar los ojos, puede ser una forma de protegerse o bloquear visualmente a su interlocutor.
  • Concentración: Otra interpretación es que la persona está concentrada en lo que está diciendo. Al cerrar los ojos, puede bloquear las distracciones visuales y enfocarse completamente en sus palabras o en sus pensamientos y recuerdos importantes.
  • Expresión emocional y conexión profunda: Cerrar los ojos al hablar también puede ser una forma de expresar emociones intensas. Al cerrar los ojos, la persona puede estar tratando de conectarse más profundamente con sus sentimientos y transmitirlos de manera más auténtica. Esto incluye también la transmisión de entusiasmo o emoción.
  • Tic nervioso: Una posible explicación es que puede ser un tic nervioso relacionado con el estrés o la ansiedad. Algunas personas tienen la tendencia de cerrar los ojos cuando se sienten nerviosas o ansiosas, ya que esto puede proporcionarles cierta sensación de alivio o calma.
  • Estrategia consciente: Por otro lado, cerrar los ojos al hablar también puede ser una estrategia consciente de comunicación. Al cerrar los ojos, la persona puede transmitir una sensación de calma, serenidad y confianza en su discurso.
Ilustración de una persona cerrando los ojos con expresión de concentración o emoción

Cerrar los Ojos al Escuchar: ¿Ayuda o Perjudica la Percepción Auditiva?

En el contexto de escuchar una charla o sonidos, el acto de cerrar los ojos tiene implicaciones particulares. Un equipo de investigación pidió a los participantes que escucharan sonidos de pájaros, trenes, tambores, teclados y remos de canoa con auriculares mientras se reproducía un ruido suave de fondo. La información visual relevante mejoró aún más su desempeño: ver una foto relacionada les ayudó a identificar el sonido que oían a un volumen 2.92 dB menor.

Sin embargo, Yu Huang, profesor asociado del Instituto de Vibración, Choque y Ruido de la Universidad Jiao Tong de Shanghái, explica que "contrariamente a la creencia popular, cerrar los ojos en realidad perjudica la capacidad de detectar estos sonidos". Los datos sobre la actividad cerebral de los participantes durante las pruebas ofrecieron una pista sobre el posible motivo de este fenómeno: "En un entorno sonoro ruidoso, el cerebro necesita separar activamente la señal del ruido de fondo".

Estos hallazgos se aplican a entornos ruidosos, pero un artículo de la Universidad de Lübeck publicado en 2020 demostró que, incluso en una habitación silenciosa, cerrar los ojos no mejora necesariamente la audición. Cuando se les pidió a los participantes que prestaran atención a una de dos secuencias alternas de números hablados, cerrar los ojos aumentó las oscilaciones alfa en su cerebro, un indicador de la atención auditiva. Por estas razones, las asociaciones que representan a las personas sordas y con discapacidad auditiva recomiendan mirar al frente y mantener la boca descubierta al hablar con alguien con pérdida auditiva.

Estrategias para una Comunicación Efectiva y el Cuidado Ocular

Disponer de una buena salud visual es muy importante para mantener una vida activa e independiente en edades avanzadas. La detección precoz es un determinante clave para evitar problemas oculares que sean un motivo del por qué cierran los ancianos los ojos con frecuencia. Para ello, es fundamental prestar atención a los cambios en la visión y acudir a revisiones periódicas, especialmente a partir de los 40 años, cuando se recomienda una revisión anual al oftalmólogo.

Además, fortalecer y hacer más flexibles los músculos oculares es posible gracias a ejercicios como enfocar objetos cercanos y lejanos o seguir patrones de movimiento con los ojos. Es importante usar gafas de sol que bloqueen los rayos ultravioletas y llevar la graduación correcta en nuestras gafas para evitar la degradación de la vista u otros posibles problemas. ¡No hay que olvidarse de descansar!

Fotografía de un adulto mayor sonriendo mientras usa gafas, dando una sensación de bienestar visual

Para mejorar el contacto visual y la comunicación interpersonal:

  • Introducir movimiento en conversaciones incómodas: Si es necesario afrontar una conversación incómoda, realizar otra acción al mismo tiempo puede ayudar, por ejemplo, iniciar el diálogo mientras se cocina para cruzar miradas de forma intermitente.
  • Establecer contacto visual con acercamientos: Es recomendable no mirar todo el rato. Si se necesita desviar la mirada para reflexionar, se puede comentar al interlocutor, diciendo: "Disculpa, pero no te estaba mirando porque estaba pensando".
  • Entrenar el contacto visual: Si la vergüenza o inseguridad dificultan el contacto visual directo, se aconseja fijar un punto en el rostro de la otra persona y dirigir ahí la atención, por ejemplo, a un triángulo que abarca los ojos y la boca, alternando entre esa zona y la mirada. Si se siente ansiedad, realizar ejercicios de respiración para relajarse.

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