El envejecimiento poblacional es un fenómeno global que conlleva transformaciones profundas en las estructuras sociales, económicas y políticas de los países. En el caso de América Latina, las estimaciones sugieren que para 2025 más de la mitad de las naciones habrán experimentado un envejecimiento significativo en su demografía. Este proceso, caracterizado por una mayor esperanza de vida y una disminución de la fecundidad, plantea retos críticos para los sistemas de salud pública.

Dinámicas de mortalidad y causas principales
La tasa de mortalidad en personas mayores es un indicador sensible a factores externos, como se observó durante la pandemia de COVID-19. En Chile, si en 2019 la tasa de mortalidad por 100 mil habitantes era de 5,3, esta aumentó a 6,4 en 2021, para luego descender a 5,7 en 2023, retornando a niveles cercanos a la pre-pandemia.
Las principales causas de muerte en este grupo etario a nivel global y nacional incluyen:
- Enfermedades del sistema circulatorio: Representan la causa predominante, con una alta prevalencia de enfermedades isquémicas cardiacas y accidentes vasculares encefálicos.
- Tumores malignos: Especialmente los de órganos digestivos, que reflejan tasas que duplican a otros tipos de cáncer en personas mayores.
- Enfermedades respiratorias: Con la neumonía ocupando un lugar destacado, especialmente en mayores de 80 años.
Es notable que los accidentes vasculares encefálicos agudos han experimentado la disminución más significativa en la última década, con una reducción del 52,7% en su tasa de mortalidad.

Factores de riesgo y fragilidad en la vejez
El envejecimiento biológico se traduce en una acumulación de daños moleculares y celulares que aumentan la vulnerabilidad ante enfermedades. Factores como el tabaquismo, el sedentarismo (que alcanza al 95,7% de los adultos mayores) y la malnutrición -donde el sobrepeso y la obesidad afectan a casi el 60% de este grupo- son determinantes en la calidad de vida y el riesgo de mortalidad.
Síndromes geriátricos y evaluación integral
La Valoración Geriátrica Integral (VGI) es una herramienta diagnóstica esencial para identificar problemas físicos, funcionales y sociales. Los síndromes geriátricos, como la fragilidad, la incontinencia urinaria, las caídas y el delirio, complican el estado de salud. Específicamente, el delirio al ingreso hospitalario se ha identificado como un factor que triplica el riesgo de mortalidad en pacientes adultos mayores.
| Factor de riesgo | Impacto en la salud |
|---|---|
| Delirio al ingreso | Aumento del riesgo de mortalidad hospitalaria |
| Anemia e hipoalbuminemia | Menor tiempo de supervivencia y mayor riesgo de muerte |
| Dependencia funcional | Asociada a mayor exceso de mortalidad |
Estrategias de salud pública y futuro
Ante el rápido ritmo de envejecimiento, los países enfrentan el desafío de adaptar sus sistemas de atención. La transición de un modelo biomédico tradicional hacia un modelo de salud integral, que abarque a la persona en todas sus áreas de desarrollo, es fundamental. Iniciativas como las Garantías Explícitas de Salud (GES) y la formación en redes de atención buscan garantizar la equidad y mejorar la funcionalidad del adulto mayor.
La OMS, a través de la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030), insta a los Estados a combatir el edadismo y a crear entornos propicios -físicos y sociales- que permitan a las personas mayores mantener su capacidad funcional y disfrutar de una vida plena, reduciendo la brecha entre la esperanza de vida y los años vividos en buen estado de salud.