El envejecimiento de la población es un fenómeno global que presenta desafíos y oportunidades significativas para la sociedad. En este contexto, la forma en que representamos, entendemos y atendemos a las personas mayores adquiere una importancia crucial. La información sobre el adulto mayor abarca desde su visibilidad y dignidad en el espacio público hasta sus necesidades en salud, tecnología y cuidado.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre 2000 y 2050 la proporción de la población mundial de 60 años y más se duplicará, pasando del 11 % al 22 %. Se espera que el número total de personas de 60 años o más aumente de 900 millones en 2015 a 1400 millones para 2030 y a 2100 millones para 2050. Este crecimiento demográfico subraya la necesidad de políticas y herramientas que promuevan un envejecimiento saludable y una atención integral. Solo en Chile, el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) reporta 2,6 millones de personas mayores de 60 años, lo que representa el 15,6% de la población.
"Patrimonio Mayor": Hacia una Iconografía sin Discriminación
La representación visual de las personas mayores a menudo está ligada a estereotipos negativos de deterioro físico, aislamiento social y dependencia. Para combatir esta situación, se realizó el Concurso Nacional de Diseño “Íconos de personas mayores sin discriminación”, cuya propuesta ganadora fue “Patrimonio mayor”.
Esta iniciativa, creada por Francisca Demanet, Giulia Malesani y Roberto Simoncello, tiene como objetivo fortalecer la dignidad, la participación, el respeto y la autonomía de los adultos mayores. Los creadores señalaron que su principal motivación fueron sus propias experiencias con los adultos mayores y la observación en el espacio público, como en las calles o ferias.
Relacionar a las personas mayores con el espacio público se considera una forma de rescatar la historia nacional y local. Un ejemplo de los íconos de “Patrimonio mayor” retrata a Bruno Bernal, un reconocido atleta porteño, premiado por el Club Deportivo Santiago Wanderers, que a sus 80 años de edad participaba en distintos maratones.
La propuesta fue recibida con entusiasmo por diversas figuras. María Elvira Sánchez, dirigenta social e integrante del jurado por Gerópolis UV, destacó la relevancia de que líderes y compañeros de lucha conocieran la propuesta. Alejandro Rodríguez, director de Vínculos de la Universidad de Valparaíso, sostuvo que es “una iniciativa muy potente que probablemente generará un cambio muy significativo en la cultura chilena, en la forma en la cual nosotros imaginamos el mundo de los adultos mayores”. Paloma Cuchí, representante de la Organización Panamericana de la Salud en Chile, afirmó que el certamen “precisamente nos ayuda a ver el envejecimiento de una manera saludable y positiva”.
La encargada de la Dirección de Desarrollo Cultural del municipio porteño, Isabella Monsó, destacó la realización de la premiación en el edificio consistorial, donde se instaló una gigantografía con los íconos ganadores. Se espera que diversas instituciones gubernamentales, entidades públicas y organizaciones sociales adopten esta nueva iconografía, abandonando las representaciones estereotipadas que perpetúan el deterioro físico, el aislamiento social y la dependencia.

Adultos Mayores y Tecnología: Desafíos y Propuestas Innovadoras
Un estudio realizado por estudiantes de Diseño e Ingeniería, enfocado en el análisis de usuarios de servicios para personas de tercera edad, ha revelado importantes perspectivas sobre la relación de los adultos mayores con la tecnología.
Metodología y Hallazgos del Estudio
La investigación se llevó a cabo mediante entrevistas directas a adultos mayores, centradas en su relación con la tecnología, la indispensabilidad de objetos tecnológicos como el teléfono celular, y las debilidades en su uso. También se realizó una encuesta online a familiares de adultos mayores en el rango de 60 a 75 años, y se contactó directamente con trabajadores de SENAMA.
Las preguntas formuladas abordaron el uso de aparatos inteligentes en el hogar, horas de uso del celular, funciones básicas utilizadas, conocimiento de aplicaciones, facilidad de uso de estas, y si han realizado compras o pagos a través de sitios web. También se indagó sobre las actividades diarias, el tiempo libre, las dificultades en la vida (visión, motricidad, audición) y su impacto, el consumo diario de medicamentos y las actividades realizadas en el teléfono.
Los datos recopilados revelaron una desconfianza por parte del adulto mayor al momento de administrar sitios webs o aplicaciones, directamente ligada a un uso poco o nulo del celular. Se observó que el adulto mayor es un grupo etario vulnerable en cuanto a la recepción y entrega de información, tanto personal como financiera. A pesar de que la interacción con la tecnología puede ser una actividad favorita, si no se maneja correctamente, puede resultar peligrosa.
El teléfono, aunque no resulta indispensable para este grupo etario, sí ayuda a facilitar ciertas acciones básicas del día a día. Las encuestas a familiares confirmaron la presencia constante de dificultades motrices en los adultos mayores, así como retos en el uso de teléfonos celulares en cuanto a la lógica de uso, la visibilidad y el acceso a aplicaciones o sitios webs.
Propuesta de Aplicación para el Bienestar del Adulto Mayor
Como conclusión de la investigación, se detectó que las dificultades motrices son una problemática constante en el diario vivir del adulto mayor, y que existe una necesidad de una interfaz eficaz que les otorgue información verídica con respecto a emergencias, específicamente sobre su integridad física y la comunicación directa con sus seres más cercanos.
Así, la propuesta se ha direccionado hacia el estilo de vida saludable del adulto mayor, la recepción de información correspondiente a su integridad física, un seguimiento de su estado de salud de manera simple y elemental, que les permita interactuar dinámicamente con la interfaz, y la comunicación directa con su familia en casos de emergencia.
Las características clave de la aplicación incluyen:
- Registro de salud actualizado: De manera sencilla, ofrece recomendaciones de ejercicios y/o remedios caseros para síntomas sencillos, sin necesidad de acudir al médico o consumir fármacos, según los malestares.
- Estructuración del consumo de medicamentos: Una ayuda para organizar la toma de medicinas.
- Botón de emergencia: Comunicación directa con familiares cercanos, activable por el adulto mayor o automáticamente tras el progreso negativo de síntomas durante un número determinado de días.
- Interfaz intuitiva: Al iniciar la aplicación, se realizan preguntas básicas, simples y breves, asistidas por iconos que facilitan la comprensión y agilizan la respuesta. Por ejemplo, para un síntoma de malestar, se puede elegir entre 5 iconos que representan diferentes estados.
- Cuenta personalizada: Las respuestas a las preguntas iniciales crean un perfil de usuario adaptado a sus necesidades y enfermedades.
- Interacción diaria: El sistema realiza preguntas diarias sobre síntomas y estados del usuario para guiar la entrega de información de salud en la sección de recomendaciones, enfocándose en puntos relevantes a partir de los registros diarios. Para una persona con diabetes, por ejemplo, la interfaz preguntará sobre alimentación, hidratación, etc., y si los malestares persisten, indicará una posible falla que requiera asistencia médica, actuando de forma preventiva.

Cuidado Integral y Envejecimiento Saludable: El Rol de los Centros Día
El envejecimiento es un proceso natural que forma parte del ciclo de vida y comprende un amplio conjunto de procesos biológicos, psicológicos y sociales. Este fenómeno demográfico conlleva importantes retos, dado el descenso de la tasa de natalidad y el aumento de la esperanza de vida en la mayoría de los países, lo que genera una inversión en la pirámide poblacional. En Colombia, por ejemplo, la población mayor de 60 años pasó de 2.2 millones en 1985 a 5.2 millones en 2015, y se proyecta que en 2050 será de 14 millones.
Definiciones y Tipos de Envejecimiento
La OMS define el envejecimiento desde una perspectiva biológica como una combinación de procesos de deterioro molecular y celular que llevan a un descenso gradual de las funciones físicas y cognitivas, aumentando la probabilidad de adquirir enfermedades. Sin embargo, el concepto de envejecimiento saludable, ampliado por el Informe Mundial sobre Envejecimiento y Salud, es un proceso que fomenta y mantiene la capacidad funcional del adulto mayor en pro del bienestar en la vejez, sin ser sinónimo de envejecer sin enfermedades.
El envejecimiento saludable implica fortalecer estilos de vida que permitan lograr el máximo bienestar, salud y calidad de vida mediante el autocuidado, la ayuda mutua y la autogestión. Los estilos de vida con impacto significativo incluyen una alimentación adecuada, ejercicio físico periódico y seguro, buena higiene personal, sueño reparador, recreación y alta autoestima. Además, la OMS habla del envejecimiento activo, un proceso que optimiza las oportunidades de salud, participación y seguridad para mejorar la calidad de vida a medida que se envejece, considerando determinantes económicos, conductuales, personales, sociales, sanitarios y del entorno físico.
Se distinguen dos tipos principales de envejecimiento:
- Envejecimiento fisiológico (saludable): Un proceso lento y coordinado de deterioro funcional equilibrado en varios órganos y sistemas.
- Envejecimiento patológico (secundario): Se produce por un envejecimiento prematuro, generalmente específico de un tejido, debido a enfermedades crónicas que interfieren con el funcionamiento social y laboral, generando discapacidad.
Discapacidad en el Adulto Mayor
La discapacidad es un término genérico que abarca las deficiencias en las funciones y estructuras corporales, las limitaciones en la capacidad de llevar a cabo actividades y las restricciones en la participación social. El envejecimiento mundial está modificando la prevalencia de la discapacidad, ya que el riesgo de adquirir una deficiencia permanente aumenta con los años. Mundialmente, la prevalencia de discapacidad es cercana al 15%, explicada por el envejecimiento de la población y el incremento de las enfermedades crónicas no transmisibles, como el reumatismo y las cardiopatías.
La discapacidad en los adultos mayores conlleva una mayor acumulación de riesgos a la salud y debe ser asumida como un fenómeno complejo ligado a la funcionalidad y a las oportunidades sociales. El aumento de patologías avanzadas, junto con barreras ambientales, familiares, abandono o maltrato, generan dependencia y discapacidad, lo que provoca estados carenciales y situaciones de necesidad.

El Papel Fundamental del Cuidado y los Centros Día
El cuidado, una actividad humana con componentes profesionales y no profesionales, es esencial para la promoción y recuperación de la salud, relacionando cuerpo/mente y salud/enfermedad. En el cuidado del adulto mayor, se requiere una responsabilidad significativa, paciencia, respeto y compromiso. El autocuidado se convierte en una variable importante, asociada a la autonomía, independencia y responsabilidad personal.
Los centros día, también conocidos como estancias diurnas, son una opción para brindar cuidado integral a los adultos mayores. Representan una alternativa intermedia entre conservar el ambiente habitual/familiar y la institucionalización, y son cruciales para no institucionalizar al adulto mayor, evitando la separación de sus familias y brindando un respiro a los cuidadores. Para el adulto mayor sano, ofrecen actividad, recreación y dignificación. Sus objetivos generales son incrementar y mantener el mejor nivel posible de autonomía personal, además de apoyar a las familias o cuidadores ofreciendo tiempo libre y descanso, orientación, asesoramiento y el desarrollo de habilidades para mejorar la calidad de los cuidados.
Modelos y Servicios de los Centros Día
Existen modelos de centros día para mayores en situación de dependencia que requieren tratamientos y respuestas diferenciadas según sus necesidades particulares, con infraestructura y personal calificado. Los objetivos específicos para adultos mayores con envejecimiento patológico o discapacidad incluyen:
- Terapias de estimulación para retrasar procesos neurodegenerativos.
- Fomentar la autonomía personal.
- Potenciar capacidades físicas, cognitivas y funcionales.
- Estimular y entrenar actividades de la vida diaria.
- Fortalecer relaciones sociales para evitar el aislamiento y la progresión de cuadros demenciales.
- Ofrecer apoyo de un equipo multidisciplinario (médicos, psicólogos, fisiatras, entre otros).
Las modalidades de centros día incluyen la asistencia continua, donde las personas asisten a diario en horario completo, enfocándose en el apoyo a los cuidadores para prevenir el cansancio y el estrés. Estos centros cubren necesidades básicas, terapéuticas y sociales, reafirmando que el cuidado va más allá de la atención médica. El concepto de los centros día continúa en desarrollo, siendo una respuesta vital para cubrir las necesidades de cuidado, dignificación e integración de la población adulta mayor, con o sin discapacidad, y con o sin condiciones de salud específicas.