Cuidado del Adulto Mayor con Sonda Nasogástrica: Guía Completa

En el ámbito de la salud, hay una gran variedad de tipos de sondas, cada una con una función distinta. Aunque puede generar inquietud, los profesionales sanitarios conocen muy bien las técnicas para colocar estos tubos y no causar daños o algún traumatismo en el paciente. Las sondas funcionan como instrumentos tubulares para llegar a alguna parte del cuerpo a través de un orificio natural, ya sea con fines terapéuticos o por necesidad de cirugía. Estos tubos finos pueden alcanzar las vías respiratorias, urinarias, intestinales o rectales.

¿Qué es una Sonda Nasogástrica y para qué se utiliza?

Una sonda nasogástrica es un tubo delgado y flexible que se introduce por la nariz, pasa por el esófago y llega hasta el estómago. Es hueca y muy fina, aunque el tamaño dependerá de qué tipo de sonda sea. En los ancianos, la sonda nasogástrica se utiliza frecuentemente cuando existen dificultades para tragar o cuando se necesita asegurar la ingesta nutricional adecuada, así como la medicación necesaria para mantener un buen estado de salud.

La alimentación por sonda, también conocida como nutrición enteral, es una forma de suministrar nutrientes a una persona que no puede o no quiere comer, o que no consume suficientes nutrientes por vía oral para satisfacer sus necesidades nutricionales. Se administra una fórmula líquida a través de una sonda y se introduce directamente en el estómago o el intestino delgado.

Indicaciones para el Uso de la Sonda Nasogástrica en Adultos Mayores

La alimentación por sonda se puede utilizar para alimentar a las personas cuyo tubo digestivo funciona normalmente pero son incapaces de comer por vía oral (por boca) o no comen lo suficiente por vía oral para satisfacer sus necesidades nutricionales. Se incluyen a quienes presentan alguno de los siguientes casos:

  • Falta de apetito durante mucho tiempo.
  • Desnutrición proteico-energética grave (una fuerte deficiencia de proteínas y calorías).
  • Coma o estado de alerta muy reducido.
  • Dificultad para tragar causada por un accidente cerebrovascular u otro trastorno que afecta el cerebro y los nervios.
  • Insuficiencia hepática.
  • Una lesión en la cabeza o el cuello u otro trastorno que les impide comer por la boca.
  • Una enfermedad o afección grave (como una enfermedad crítica o una quemadura) que aumenta las necesidades nutricionales.
  • Un tubo de respiración que impide comer por vía oral.
  • Personas que sufren un alzheimer o una demencia en fase final o terminal.

En caso de enfermedad o lesión grave o desnutrición severa, se puede introducir la alimentación por sonda antes de la cirugía.

Esquema de las indicaciones de una sonda nasogástrica en ancianos

Ventajas de la Alimentación por Sonda (Nutrición Enteral)

En comparación con la alimentación intravenosa, la alimentación por sonda presenta las siguientes ventajas:

  • Se conserva mejor la estructura y la función del tracto digestivo.
  • Cuesta menos.
  • Probablemente causa menos complicaciones, en particular infecciones.

Tipos de Sondas de Alimentación y su Aplicabilidad

Los tipos de sondas dependen del material (silicona, cloruro de polivinilo (PVC) o poliuretano), del calibre (se mide en French 1Fr=0,33mm), de la longitud, del número de luces, con y sin guía metálica, y sondas específicas con un diseño distal tipo “Pigtail” o lastradas. En cada caso se verificarán las instrucciones que nos ofrezca el fabricante.

El lugar donde se introduce la sonda generalmente depende de la duración prevista de la alimentación:

Sondas de Alimentación a Corto Plazo

Para un periodo inferior a 4 a 6 semanas, se pasa una fina sonda de plástico a través de la nariz y la garganta hasta que alcanza el estómago (llamada sonda nasogástrica) o el intestino delgado (llamada sonda nasoduodenal o nasoyeyunal). Estas sondas son generalmente utilizadas en situaciones temporales, donde se espera que el paciente recupere la capacidad de digerir alimentos y medicación por sí mismo.

Sondas de Gastrostomía (PEG)

Para más de 4 a 6 semanas, o si la nariz está dañada o deformada, la sonda se inserta directamente en el estómago (llamada sonda de gastrostomía) o en el intestino delgado (llamada sonda de yeyunostomía) a través de una pequeña incisión practicada en el abdomen. Para las personas mayores que requieren soporte nutricional a largo plazo, las sondas de gastrostomía, conocidas como PEG (Percutaneous Endoscopic Gastrostomy), son a menudo la opción preferida. A diferencia de las sondas nasogástricas tradicionales que pasan por la nariz, las PEG se insertan directamente en el estómago a través de la pared abdominal.

Cirugía de Sonda Gastrostomía

Sondas Nasoenterales

Otro tipo de sonda considerado en el cuidado de personas mayores son las sondas nasoenterales. Estas son similares a las sondas nasogástricas, pero están diseñadas para extenderse más allá del estómago, alcanzando el intestino delgado.

Procedimiento de Colocación de la Sonda Nasogástrica

La colocación de una sonda nasogástrica debe ser realizada por un profesional de la salud capacitado, siguiendo estrictas pautas de higiene y garantizando la seguridad y comodidad del paciente. Las sondas nasogástricas, nasoduodenales y nasoyeyunales generalmente se pueden insertar mientras la persona está despierta.

Pasos previos a la inserción:

  • Realizar higiene de manos.
  • Identificar al paciente.
  • Informar al paciente y/o familia del procedimiento a realizar.
  • Examinar los orificios nasales del paciente y seleccionar el que presenta mayor flujo de aire. Esto se puede hacer obstruyendo uno de los orificios y sintiendo el paso de aire por el otro.
  • Utilizar una sonda nasogástrica adecuada según el motivo del sondaje y la edad/tamaño del paciente.

Durante la inserción:

Se lubrica la sonda y se inserta por la nariz y a través de la garganta. Puede causar arcadas y náuseas cuando entra en la garganta, por lo que se pide a la persona que trague o se le da agua con una pajita para ayudar con la deglución. La deglución puede disminuir o prevenir las arcadas y náuseas y ayuda a hacer pasar la sonda por la garganta. Una vez que la sonda ha pasado por la garganta y entra en el esófago, puede deslizarse fácilmente en el estómago o el intestino delgado. Se debe lubricar la punta de la sonda o activar el lubricante para facilitar su inserción, preferentemente con agua. Si hay resistencia en las fosas nasales, no se debe forzar la entrada de la sonda, sino cambiar de fosa nasal. Si la resistencia persiste, se puede probar con una sonda de menor calibre.

A veces los médicos hacen pruebas de diagnóstico por imagen, como una radiografía del abdomen, para asegurarse de que la sonda está colocada correctamente. Si la sonda utilizada tiene guía, se debe retirar. Alternativamente, se aspira suavemente con la jeringa para extraer contenido gástrico y verificar el pH. Según la finalidad del sondaje, se procede a colocar el tapón, la bolsa colectora, la aspiración o la nutrición.

Contraindicaciones:

En caso de fractura de base de cráneo, fractura facial y taponamiento nasal, está contraindicada la inserción de la sonda por las fosas nasales. La disminución del nivel de conciencia es una contraindicación relativa por el incremento del riesgo de aspiración.

Administración de la Alimentación por Sonda Nasogástrica

La alimentación por sonda nasogástrica en ancianos debe ser cuidadosamente planificada y administrada para asegurar un soporte nutricional adecuado.

Evaluación Nutricional Inicial y Selección de la Fórmula

Antes de comenzar la alimentación, se realiza una evaluación nutricional completa del anciano. Esto implica determinar sus necesidades calóricas diarias, requerimientos de proteínas, vitaminas y minerales, teniendo en cuenta su estado de salud, nivel de actividad y cualquier condición médica subyacente.

La alimentación por sonda se realiza utilizando fórmulas nutricionales especializadas que contienen un balance adecuado de nutrientes. Estas fórmulas vienen en diferentes composiciones para satisfacer diversas necesidades médicas y nutricionales, como fórmulas de alta proteína para la recuperación de tejidos, o fórmulas bajas en azúcar para pacientes diabéticos. La alimentación por sonda nasogástrica es realizada de preferencia con fórmulas poliméricas listas de nutrición enteral para pasarlas a través de la sonda, como Ensure, Pediasure, Enterex o Glucerna. Si la persona se encuentra hospitalizada, esta será preparada en el hospital.

Por lo general, se utiliza una fórmula que proporciona una dieta equilibrada completa, y las fórmulas se pueden adaptar a las necesidades de cada persona. Algunas fórmulas están diseñadas para tratar una deficiencia o un trastorno específicos y pueden contener un solo nutriente, como la fibra (para tratar el estreñimiento o la diarrea), o diferentes proporciones de nutrientes específicos, como proteínas, grasas o hidratos de carbono. La mayoría de las fórmulas no contienen lactosa o se elaboran con leche sin lactosa. Algunas fórmulas contienen proteínas parcial o totalmente degradadas. Estas fórmulas son bajas en grasa y gran parte de la grasa que contienen lo es en forma de aceite de triglicéridos de cadena media (TCM), siendo mejores para las personas que tienen problemas para absorber los nutrientes. Hay fórmulas especializadas disponibles para las personas con necesidades específicas, como la diabetes o la enfermedad renal; por ejemplo, los hidratos de carbono pueden estar restringidos para las personas con diabetes.

Posicionamiento y Administración

Antes de iniciar la técnica para alimentación por sonda nasogástrica, es importante sentar a la persona o levantar la espalda con una almohada, para evitar que los alimentos se regresen hacia la boca o sean succionados a los pulmones. Es fundamental colocar a la persona que va a recibir la nutrición enteral sentada o levantar la cabecera de la cama en un ángulo de 45º, debiendo mantenerla en esta postura mientras se esté administrando la alimentación y como mínimo hasta una hora después de haber terminado. Las personas con sondas de alimentación deben permanecer sentadas en posición vertical o con la cabeza de la cama elevada durante la alimentación y de 1 a 2 horas después. Esta posición reduce el riesgo de inhalación de la fórmula en los pulmones y permite que la gravedad ayude a desplazar la fórmula a través del tubo digestivo.

Ilustración de la posición correcta para alimentar a un adulto mayor con sonda nasogástrica

Pasos de administración:

  1. Realizar higiene de manos con agua y jabón antes de manipular la sonda.
  2. El paño sirve para proteger la cama y a la persona de los restos de comida que puedan caer de la jeringa.
  3. Conectar la jeringa en la abertura de la sonda, desdoblar el tubo y aspirar con la jeringa para retirar el líquido que se encuentra adentro del estómago.
  4. En caso de que se logre succionar más de la mitad de la cantidad de líquido de la comida anterior (alrededor de 100 ml), se recomienda alimentar a la persona más tarde, cuando el contenido sea inferior a 50 ml.
  5. No iniciar la alimentación en volúmenes máximos.
  6. La alimentación puede ser de forma continua, usando una bomba que suministra la fórmula constantemente, o por bolos, que consiste en administrar cierta cantidad de fórmula en momentos específicos del día. Por lo general, se da varias veces al día una cantidad relativamente grande de fórmula (llamada bolo). Sin embargo, si estas ingestas causan náuseas, se dan continuamente pequeñas cantidades de fórmula. Cuando se emplea una sonda nasoduodenal, nasoyeyunal o de yeyunostomía, a veces se administra una alimentación continua utilizando una bomba de infusión.

Monitoreo y Ajustes

El proceso de alimentación por sonda requiere un monitoreo continuo para asegurar que el anciano esté recibiendo la nutrición adecuada y para ajustar el plan de alimentación según sea necesario. Esto incluye revisar regularmente el peso del paciente, sus niveles de hidratación, la función renal y los marcadores nutricionales en la sangre.

Administración de Medicamentos por Sonda Nasogástrica

La administración de medicamentos por sonda nasogástrica requiere precauciones especiales:

  • La preparación del medicamento debe ser realizada inmediatamente antes de la aplicación por sonda.
  • Generalmente, el médico debe dar preferencia a la utilización de medicamentos líquidos, como jarabes, solución en gotas o suspensión.
  • La jeringa utilizada para administrar medicamentos por la sonda nasogástrica debe ser exclusiva para este fin.

Cuidados y Mantenimiento de la Sonda Nasogástrica

El cuidado adecuado de la sonda gástrica es de suma importancia, ya que de ello depende la salud del paciente, la prevención de infecciones y el correcto funcionamiento de la sonda.

Capacitación del Cuidador

Lo ideal es que el cuidador reciba entrenamiento en el hospital, con la ayuda de un enfermero, antes de realizar el procedimiento en casa. Después de que el personal de enfermería le enseñe cómo lavar la sonda y realizar el cuidado alrededor de las fosas nasales, es crucial establecer una rutina diaria para estas tareas.

Higiene de la Sonda

  • Siempre hay que enjuagar el tubo de la sonda antes y después de cada uso.
  • Lave el interior de la sonda después de cada administración (de fórmula nutricional o medicamentos) pasando 20-30 ml de agua con una jeringa o con el mismo sistema de infusión (en caso de nutrición continua, cada 6 horas). Se puede utilizar agua del grifo.
  • Después de terminar la alimentación, agregue agua tibia a la jeringa de alimentación y déjela fluir por efecto de la gravedad. Si el agua no pasa, pruebe cambiando de posición un poco o póngale el émbolo a la jeringa y empújelo suavemente hasta la mitad.
  • Después de cada toma de alimentación, se debe lavar con agua y jabón el émbolo y el exterior de la jeringa.
  • En caso de que haya una obstrucción en el tubo, se utiliza una jeringuilla con agua tibia.
Esquema de cómo limpiar una sonda nasogástrica después de la alimentación

Cuidado de la Piel

  • Limpie a diario la parte externa de la sonda utilizando una gasa, agua caliente y jabón.
  • Limpie la piel alrededor de la sonda con agua caliente y una toalla limpia después de cada alimentación.
  • Retire cualquier costra o secreciones en la nariz.
  • Al retirar un vendaje o apósito de la nariz, primero aflójelo con un poco de aceite mineral u otro lubricante. Luego retire con cuidado el vendaje o apósito.
  • Utilizar esparadrapos hipoalergénicos o apósitos transparentes de poliuretano para evitar una dermatitis de contacto.

Verificación de la Posición de la Sonda

Compruebe que la sonda está bien colocada antes de la administración de la fórmula nutricional tal y como le haya indicado el profesional sanitario. Debe mirar la posición de las marcas de la propia sonda; estas marcas deben aparecer en el mismo sitio.

Complicaciones Comunes y su Manejo

El riesgo de complicaciones relacionadas con la sonda nasogástrica y cómo se manejan es un factor crucial. Las complicaciones pueden variar desde menores, como irritación nasal, hasta graves, como neumonía por aspiración o malnutrición, si la alimentación no se administra correctamente.

  • Obstrucción de la sonda: Suele ser una de las complicaciones más comunes, de ahí la importancia del enjuague regular.
  • Vómitos o náuseas: Suelen ocurrir con menor frecuencia que la obstrucción, pero deben ser monitorizados.
  • Extracción accidental de la sonda: Puede ocurrir si el paciente intenta retirarla o por manipulación inadecuada por parte del personal sanitario o cuidador. Es importante asegurar la fijación adecuada.
  • Neumonía por aspiración: El riesgo aumenta si el paciente no mantiene una posición adecuada durante y después de la alimentación, o si hay un reflujo de contenido gástrico.

Duración del Uso y Calidad de Vida con Sonda Nasogástrica

La sonda nasogástrica puede utilizarse durante un máximo de 6 semanas, siempre que el estómago y los intestinos funcionen correctamente para permitir la absorción de nutrientes y medicamentos. La retirada de la sonda se realiza una vez que haya cumplido sus objetivos.

La pregunta de ¿cuánto tiempo puede vivir un anciano con sonda nasogástrica? es compleja y depende de múltiples factores. El factor más determinante es el estado de salud general del anciano antes de la colocación de la sonda. Las condiciones crónicas como enfermedades cardíacas, respiratorias, diabetes, enfermedades neurodegenerativas y el estado general del sistema inmunológico juegan un papel crucial en la supervivencia.

La supervivencia y calidad de vida también dependen de la calidad de la atención recibida y del manejo adecuado de la sonda nasogástrica. Esto incluye la correcta administración de la alimentación, el mantenimiento higiénico de la sonda, y la prevención y tratamiento oportuno de posibles complicaciones, como infecciones, obstrucciones o irritaciones. Una nutrición adecuada y equilibrada es esencial para mejorar la supervivencia y calidad de vida. El bienestar emocional y psicológico juega un papel importante en la calidad de vida y, potencialmente, en la supervivencia de los ancianos con sonda nasogástrica. Vivir con una sonda nasogástrica en la tercera edad puede ser un desafío tanto para el paciente como para los cuidadores de personas mayores y familiares.

Retiro de la Sonda Nasogástrica

Cuando la sonda nasogástrica ya no es necesaria, se retira con un movimiento continuo y moderadamente rápido. Después del retiro, es importante ayudar al paciente a adoptar una postura cómoda y realizar higiene de manos.

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