Visitar a su proveedor de atención médica regularmente es fundamental, incluso si se siente saludable. Estas consultas tienen un propósito esencial en la vida del adulto mayor, buscando no solo la detección temprana de problemas, sino también la promoción de un bienestar integral a lo largo de los años.
La Importancia de las Consultas Médicas Regulares
Las consultas regulares son clave para mantener la salud a medida que se envejece. Incluso si usted se siente bien, estos chequeos pueden ayudarle a evitar problemas en el futuro.
Propósitos Clave de las Consultas
El objetivo principal de estas visitas es:
- Detectar problemas de salud en sus etapas iniciales.
- Evaluar su riesgo para futuros problemas de salud.
- Fomentar un estilo de vida saludable y preventivo.
- Actualizar las vacunas y otros servicios de atención preventiva.
- Ayudarle a que se familiarice con su proveedor de atención médica, lo cual es invaluable en caso de una enfermedad.
Por ejemplo, la única manera de averiguar si usted tiene presión arterial alta es mediante chequeos regulares. Afecciones como el azúcar alta en sangre y los niveles de colesterol alto pueden no presentar síntomas en sus etapas tempranas, pero un simple examen de sangre puede detectarlas.
Un geriatra es un médico especialista en adultos mayores. Es importante saber que no es necesario presentar patologías asociadas a la vejez para acudir a una consulta con un geriatra. Estos profesionales no solo tratan patologías, sino que también acompañan a los pacientes en el desarrollo de estrategias para llevar una vejez saludable, abarcando aspectos físicos y de salud mental, los cuales mejoran significativamente la calidad de vida.

Envejecimiento de la Población: Un Panorama Global
En todo el mundo, las personas viven más tiempo que antes, con la mayor parte de la población teniendo una esperanza de vida igual o superior a los 60 años. Todos los países están experimentando un incremento tanto de la cantidad como de la proporción de personas mayores en la población.
Datos y Cifras Clave
- En 2020, el número de personas de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años.
- Entre 2015 y 2050, el porcentaje de los habitantes del planeta mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 12% al 22%.
- En 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, alcanzando los 1400 millones. Para 2050, esta cifra se habrá duplicado a 2100 millones.
- Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique entre 2020 y 2050, hasta alcanzar los 426 millones.
- Los países de ingresos bajos y medianos están experimentando los cambios más importantes; en 2050, dos tercios de la población mundial de más de 60 años vivirá en estas regiones.
Este cambio en la distribución de la población hacia edades más avanzadas, conocido como envejecimiento de la población, plantea desafíos importantes para garantizar que los sistemas de salud y asistencia social estén preparados para afrontarlo.
Comprender el Proceso de Envejecimiento
Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que conduce a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, un mayor riesgo de enfermedad y, en última instancia, la muerte. Es importante destacar que estos cambios no son lineales ni uniformes, y su vinculación con la edad cronológica es relativa.
Más allá de los cambios biológicos, el envejecimiento suele asociarse a otras transiciones vitales, como la jubilación, el traslado a viviendas más apropiadas y el fallecimiento de amigos y parejas. La diversidad observada en la vejez no es una cuestión de azar.
Afecciones Comunes Asociadas con la Vejez
Entre las afecciones más comunes que pueden presentarse en la vejez se incluyen:
- Pérdida de audición.
- Cataratas y errores de refracción.
- Dolores de espalda y cuello.
- Osteoartritis.
- Neumopatías obstructivas crónicas.
- Diabetes.
- Depresión.
- Demencia.
A medida que se envejece, aumenta la probabilidad de experimentar varias de estas afecciones al mismo tiempo.
Síndromes Geriátricos
La vejez también se caracteriza por la aparición de varios estados de salud complejos conocidos como síndromes geriátricos. Estos son, por lo general, consecuencia de múltiples factores subyacentes, que incluyen, entre otros, la fragilidad, la incontinencia urinaria, las caídas, los estados delirantes y las úlceras por presión.
Factores Clave para un Envejecimiento Saludable
La ampliación de la esperanza de vida ofrece oportunidades significativas, no solo para las personas mayores y sus familias, sino también para las sociedades en su conjunto. Sin embargo, el alcance de estas oportunidades y contribuciones depende en gran medida de un factor crucial: la salud.
Influencia del Entorno Físico y Social
Aunque algunas variaciones en la salud de las personas mayores son atribuibles a la genética, los factores que más influyen se relacionan con el entorno físico y social, incluyendo la vivienda, el vecindario y la comunidad, así como características personales como el sexo, la etnia o el nivel socioeconómico. El entorno vivido durante la niñez, e incluso en la fase embrionaria, en combinación con las características personales, tiene efectos a largo plazo sobre el envejecimiento.
Los entornos físicos y sociales pueden afectar la salud de forma directa o indirecta, al crear barreras o incentivos que inciden en las oportunidades, decisiones y hábitos relacionados con la salud. La diversidad observada en la vejez se debe en gran medida a estos entornos, que influyen en las oportunidades y hábitos de salud de las personas.
Hábitos Saludables a lo Largo de la Vida
Mantener hábitos saludables a lo largo de la vida es fundamental. Esto incluye seguir una dieta equilibrada, realizar actividad física con regularidad y abstenerse de consumir tabaco, lo que contribuye a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles, mejorar la capacidad física y mental y retrasar la dependencia de los cuidados.
Los entornos propicios, tanto físicos como sociales, también facilitan que las personas puedan llevar a cabo las actividades importantes para ellas, a pesar de la pérdida de facultades. Ejemplos de estos entornos incluyen edificios y transportes públicos seguros y accesibles, así como lugares por los que sea fácil caminar.
Una respuesta integral de salud pública debe considerar no solo los elementos individuales y ambientales que amortiguan las pérdidas asociadas con la vejez, sino también aquellos que pueden reforzar la recuperación, la adaptación y el crecimiento psicosocial. Asimismo, es crucial hacer frente a actitudes edadistas que pueden llevar a discriminación y afectar la formulación de políticas para un envejecimiento saludable.

Pruebas de Detección y Exámenes Preventivos Recomendados
Existen momentos específicos en los que se recomienda consultar a un proveedor de atención médica o realizarse pruebas de detección específicas. El Grupo de Trabajo de los Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF) publica una lista de pruebas de detección recomendadas, las cuales se actualizan según sea necesario.
Detección de Aneurisma Aórtico Abdominal
Si usted tiene entre 65 y 75 años de edad y ha fumado, debe realizarse un ultrasonido para detectar aneurismas aórticos abdominales. Los demás hombres deben discutir este examen con su proveedor de atención médica.
Detección de la Presión Arterial
Se recomienda revisar su presión arterial al menos una vez al año. Puede consultar a su proveedor para que le realicen este chequeo regularmente. Las pruebas de detección pueden necesitarse con mayor frecuencia si:
- Tiene diabetes, enfermedad cardíaca, problemas renales, sobrepeso u obesidad, u otras afecciones específicas.
- Tiene un pariente de primer grado con presión arterial alta.
- Es afroamericano.
- El número superior de su presión arterial es de 120 a 129 mm Hg, o el número inferior es de 70 a 79 mm Hg.
Si el número superior es 130 mm Hg o mayor, pero menor que 140 mm Hg, o si el número inferior es 80 mm Hg o mayor, pero menor que 90 mm Hg, esto se considera etapa 1 de hipertensión. Las lecturas por encima de estas se consideran etapa 2 de hipertensión. En estos casos, se debe programar una cita con su proveedor para aprender cómo reducir su presión arterial, registrar sus números y compartir esta información con su médico.
Detección de Colesterol
La Asociación Americana del Corazón recomienda comenzar las pruebas de detección de colesterol a los 20 años para todos los hombres sin factores de riesgo conocidos de enfermedad coronaria, repitiéndolas cada 4 a 6 años. Las pruebas de detección deben realizarse con mayor frecuencia si:
- Se producen cambios en su estilo de vida (incluido el aumento de peso y la dieta).
- Tiene diabetes, enfermedad cardíaca, problemas renales, presión arterial alta, accidente cerebrovascular, problemas de flujo sanguíneo en las piernas o los pies, u otras ciertas afecciones.
- Su proveedor lo recomienda debido al uso de medicamentos para controlar el colesterol alto.
Detección de Cáncer Colorrectal
Hasta los 75 años, se debe realizar un examen de detección del cáncer colorrectal regularmente. Varios exámenes están disponibles para este propósito:
- Una colonoscopia cada 10 años.
- Una prueba de sangre oculta en heces fecal (FOBT) o una prueba inmunoquímica fecal (PIF) cada año (se necesita una colonoscopia si los resultados son positivos).
- Una prueba de DNA-PIF en heces cada 1 a 3 años (se necesita una colonoscopia si los resultados son positivos).
- Una sigmoidoscopia flexible cada 5 años o cada 10 años con PIF realizada anualmente.
- Colonografía por TC (colonoscopia virtual) cada 5 años.
Puede necesitar una colonoscopia con mayor frecuencia si tiene factores de riesgo para cáncer colorrectal, como:
- Colitis ulcerativa o enfermedad de Crohn.
- Antecedentes personales o familiares de cáncer colorrectal o pólipos.
- Antecedentes familiares de síndromes de cáncer colorrectal hereditarios como poliposis adenomatosa familiar (PAF) o cáncer colorrectal hereditario no poliposo (CCNPH).
Las personas entre 76 y 85 años deben hablar con su proveedor de atención médica acerca de si deben seguir practicándose pruebas de detección. Las personas mayores de 86 años ya no necesitan pruebas de detección de cáncer colorrectal.
Examen Dental
Es importante visitar al dentista una o dos veces al año para un examen y limpieza. Se recomienda una mayor frecuencia si usted tiene presión arterial alta, prediabetes o antecedentes de enfermedad cardíaca.
Examen Oftalmológico
A partir de los 65 años, se debe realizar un examen de la vista cada 1 o 2 años para medir la claridad y la agudeza visual y detectar problemas. Dependiendo de sus factores de riesgo de enfermedades oculares, síntomas o enfermedades actuales, su oftalmólogo podría recomendar exámenes con mayor frecuencia. Si tiene diabetes, hágase un examen de la vista que incluya un examen de la retina (parte posterior del ojo) al menos una vez al año.
Examen Auditivo
Hágase evaluar la audición si tiene síntomas de pérdida auditiva.
Detección de Cáncer de Pulmón
Usted debe hacerse un examen de detección anual para cáncer de pulmón con tomografía computarizada (LDCT) si:
- Tiene entre 50 y 80 años Y
- Tiene un historial de fumar 20 paquetes al año Y
- Fuma actualmente o dejó de fumar dentro de los últimos 15 años.
Detección de Osteoporosis
Si tiene factores de riesgo para osteoporosis, debe hablar con su proveedor de atención médica sobre las pruebas de detección. Los factores de riesgo pueden incluir el uso prolongado de esteroides, bajo peso corporal, tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, tener una fractura después de los 50 años o antecedentes familiares de fractura de cadera o de osteoporosis.
Exámenes Físicos Generales
Durante cada examen físico, deben revisar su presión arterial, estatura, peso e índice de masa corporal (IMC). Su proveedor también puede preguntar sobre:
- Depresión y ansiedad.
- Dieta y ejercicios, incluyendo ejercicios para mejorar su equilibrio y disminuir su riesgo de caídas.
- Consumo de alcohol, tabaco y drogas.
- Seguridad, como el uso del cinturón de seguridad y detectores de humo, y violencia doméstica.
- Si ha tenido alguna caída o teme caerse.
- Sus medicamentos y el riesgo de interacciones.
Detección de Cáncer de Próstata
Si tiene 65 años o más, antes de realizar el examen, hable con su proveedor acerca de los pros y los contras de hacerse una prueba de sangre del antígeno prostático específico (PSA). Pregúntele sobre:
- Si el examen disminuye sus posibilidades de morir de cáncer de próstata.
- Si hay algún daño provocado por el examen o el tratamiento excesivo del cáncer una vez descubierto.
- Si usted tiene un riesgo mayor de cáncer de próstata que los demás.
Para hombres de 70 años o mayores, este examen no se recomienda de forma rutinaria, ya que las investigaciones aún no han demostrado claramente que los beneficios potenciales de la prueba de PSA superen los daños causados por la prueba y el tratamiento. Si decide hacerlo, el examen PSA en sangre se repite con el tiempo (anualmente o con menos frecuencia), aunque la mejor frecuencia se desconoce. Los exámenes físicos de la próstata ya no se hacen de rutina en hombres sin síntomas.

Examen de la Piel
Su proveedor puede examinar su piel para buscar signos de cáncer de piel, especialmente si tiene alto riesgo. Usted puede estar en riesgo si:
- Ha tenido cáncer de piel anteriormente.
- Tiene parientes cercanos con cáncer de piel.
- Tiene un sistema inmunológico debilitado.
Las organizaciones profesionales no recomiendan ni a favor ni en contra de hacerse un autoexamen de piel.
Examen Testicular
El Grupo de Trabajo sobre Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF) ahora recomienda no autoexaminarse para la detección de cáncer testicular.
Cuidado Integral del Adulto Mayor
Para preservar la funcionalidad física, mental y social por el mayor tiempo posible, es fundamental enfocarse en un cuidado integral que abarque diversas áreas de la salud y el bienestar. No se automedique. Enfoque su atención en una única tarea por vez. Repita para sí mismo las informaciones que recibió y tome nota de las conversaciones importantes. Use una agenda y realice una planificación diaria de las actividades.
Ejercicio Físico y Salud Articular
Con el avance de la edad, los huesos tienden a perder densidad, haciéndose más susceptibles a las fracturas. El cartílago articular se hace menos elástico y no es capaz de soportar sobrecargas. La rigidez de los tendones aumenta y se acentúa con la inmovilidad. La pérdida de masa muscular, fuerza, resistencia y flexibilidad son factores que pueden afectar la coordinación, estabilidad y equilibrio, reduciendo la capacidad de marcha y aumentando el riesgo de caídas.
Recomendaciones de Actividad Física
Algunos ejercicios pueden ayudarle a prevenir dolores articulares y mejorar la circulación sanguínea. Es clave realizar ejercicio según tolerancia:
- Hacer movimientos circulares con los puños y pies varias veces al día (ejercicios pasivos).
- Evitar permanecer acostado por tiempo prolongado (sobre 2 horas), excepto durante el descanso nocturno.
- Ejercicios aeróbicos de bajo impacto como la natación, bicicleta estática o caminata, que le ayudarán a trabajar el cuerpo de forma integral.
- Practicar ejercicios de fuerza muscular tales como pilates, rutinas supervisadas con pesas, elásticos u otros.
- Realizar Tai chi o yoga para mejorar el equilibrio.
Caminata en Casa para Adultos Mayores (Bajo Impacto) Power Walking | Mariana Quevedo
Prevención de Caídas
El envejecimiento demanda algunas adaptaciones en la vivienda para prevenir caídas, que son una preocupación común. Si ha tenido alguna caída o teme caerse, consulte a su médico.
Adaptaciones en la Vivienda
- Baño: Prefiera superficies antideslizantes y utilice zapatos de goma antideslizantes.
- Altura de objetos: Guarde los objetos de uso frecuente a la altura del tronco, con poca frecuencia a la altura de las rodillas y raramente a la altura de la cabeza.
- Altura de la cama: Opte por una altura que le permita mantener sus pies apoyados firmemente en el piso cuando se incorpore.
- Espacio: Deje al menos 1 metro de distancia entre la cama y los muebles (excepto el velador), con el fin de permitir una movilización segura.
- Iluminación: Asegure un acceso adecuado a la iluminación de la habitación.
- Cables: Mantenga los cables y conectores organizados.
Alteraciones en Visión y Audición
A medida que envejecemos, es posible que aumente la dificultad para enfocar objetos cercanos o para adaptarse visualmente a los diferentes niveles de luz. También puede dificultarse seguir una conversación.
Consejos
- Mantenga un control con el oftalmólogo al menos una vez al año.
- En caso de déficit auditivo, consulte con un especialista otorrinolaringólogo.
- Siga las recomendaciones de su médico sobre el uso de anteojos, lentes de contacto, audífonos y otros dispositivos.
Nutrición y Deglución
Diferentes procesos orgánicos pueden modificar la musculatura que permite deglutir y hablar. Una alimentación adecuada tiene un papel fundamental en la mantención de la salud, evitando la desnutrición y previniendo enfermedades.
Recomendaciones de Alimentación
- Realice por lo menos 3 comidas (desayuno, almuerzo y cena) y 2 colaciones saludables por día. No se salte las comidas.
- Incluya proteínas diariamente: 3 porciones de leches y derivados, 2 porciones a la semana de carne, pollo, pescado o huevo. Retire las pieles del pollo antes de preparar.
- Beba 2 litros u 8-10 vasos de agua por día. Los líquidos proporcionan hidratación y buen funcionamiento intestinal.
- Evite jugos artificiales o golosinas.
- Prefiera alimentos cocidos, asados o a la plancha. Evite frituras, exceso de aceite vegetal u otra grasa.
- Disminuya la cantidad de sal y retire el salero de la mesa. Utilice especias naturales: cebolla, ajo, limón, vinagre, entre otros.
- Mastique bien los alimentos, prefiera los más húmedos y suaves.
Consejos en Caso de Presentar Diarrea
- Beba líquido luego de cada episodio de deposiciones líquidas.
- No deje de comer.
Cuidados Personales e Higiene
Mantener una buena higiene y cuidados personales es vital para el bienestar general.
- Báñese a diario a temperatura ambiente.
- Utilice jabón neutro.
- Hidrate la piel de todo el cuerpo con cremas neutras.
- Evite la exposición al sol en horarios de riesgo; es importante que use bloqueadores solares.
- Mantenga una adecuada higiene bucal.