Al alcanzar la séptima década de vida, las necesidades de salud y los cambios fisiológicos requieren un enfoque especializado. Comprender estos procesos es fundamental para mantener la independencia y una buena calidad de vida.

Demografía y realidad social del adulto mayor
Las proyecciones poblacionales indican un proceso creciente de envejecimiento. Para 2019, se estimaba que 2.260.222 personas tenían 65 años o más, representando el 11,9% de la población. Se prevé que para 2035 este grupo alcance los 3.993.821 adultos, equivaliendo al 18,9% del total, con un envejecimiento especialmente acentuado en regiones como Ñuble, Valparaíso y Los Ríos.
En cuanto a la participación laboral, la tasa de ocupación de adultos mayores en el trimestre octubre-diciembre 2019 fue del 24,8%. Sin embargo, las condiciones laborales presentan desafíos, con una tasa de ocupación informal que alcanza el 55,1% en el tramo de 65 años y más.
Gestión del peso y composición corporal
A partir de los 70 años, la mentalidad sobre el peso debe ser más compleja. Si bien la obesidad es un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares y metabólicas, la pérdida rápida de peso y la sarcopenia (pérdida de masa muscular) representan peligros significativos.
- La paradoja de la obesidad: Algunas investigaciones sugieren que un IMC ligeramente elevado al envejecer podría actuar como factor protector frente a ciertas demencias.
- Grasa visceral: Es la grasa que envuelve órganos vitales. A medida que envejecemos, la grasa subcutánea suele trasladarse al abdomen, aumentando el riesgo de diabetes e inflamación sistémica.
- Importancia del ejercicio: La pérdida de masa muscular puede ser drástica. Ejercicios de resistencia, especialmente en glúteos y muslos (como sentadillas controladas), son esenciales para mantener la movilidad.

Consideraciones médicas tras los 70 años
El riesgo de desarrollar diversas condiciones aumenta en esta etapa, pero esto no implica una pérdida inevitable de facultades. Es crucial mantener una comunicación constante con el equipo médico.
Salud cardiovascular
Tres de cada cuatro personas mayores de 70 años padecen alguna enfermedad cardiovascular. El endurecimiento de las arterias y la posible aparición de arritmias requieren chequeos frecuentes, que incluyen:
- Monitoreo de hipertensión.
- Análisis de colesterol y marcadores de inflamación.
- Electrocardiogramas (EKG) y ecocardiogramas.
Administración de medicamentos
El 87% de las personas entre 62 y 86 años consume al menos un medicamento recetado. Es vital revisar posibles interacciones, efectos adversos (como caídas o confusión) y asegurar el cumplimiento del tratamiento, ya que el uso incorrecto es una causa importante de hospitalización y mortalidad.
Salud ósea y articular
El 70% de las fracturas ocurren en personas mayores de 65 años debido a la pérdida de densidad ósea (osteopenia u osteoporosis). Asimismo, la osteoartritis es común, pero existen múltiples tratamientos para el manejo del dolor, desde terapias físicas hasta el uso de dispositivos de asistencia.
Haz Esto para Aliviar Dolor el Articular por Artrosis, Artritis – Ejercicios de Taichi y Qigong
Prevención y cuidados específicos
Para preservar la independencia, se recomienda implementar hábitos saludables consistentes:
- Nutrición: Priorizar frutas, verduras, nueces, mariscos, aceite de oliva y carnes magras, reduciendo al mínimo los alimentos procesados.
- Actividad física: Mantener una vida activa diaria es más eficaz que sesiones esporádicas de gimnasio.
- Salud sensorial y preventiva:
- Exámenes oftalmológicos regulares para detectar glaucoma.
- Chequeos auditivos cada tres años.
- Esquema de vacunación actualizado: gripe, pulmonía (antineumocócica), COVID-19 y VSR.
- Salud mental: La jubilación y el duelo son procesos significativos. Es vital distinguir entre el duelo normal y la depresión, esta última una condición médica que requiere atención profesional.