La Actividad Física en la Etapa Escolar: Un Pilar Fundamental para Escuelas Vulnerables

La infancia es una etapa clave para el desarrollo físico, emocional y social de los niños. En los colegios, promover el movimiento diario de forma estructurada y espontánea es una responsabilidad que va más allá de las clases de educación física, especialmente en contextos de escuelas vulnerables donde los recursos pueden ser limitados y las necesidades, mayores. La actividad física es esencial para la salud integral de los estudiantes, sentando las bases de un estilo de vida saludable.

La Crucial Importancia de la Actividad Física en la Etapa Escolar

Los niños en edad escolar necesitan la actividad física para aumentar su fuerza, coordinación y confianza en sí mismos. También están ganando un mayor control sobre cómo les gusta estar activos. Numerosos estudios respaldan que los niños que se mueven más presentan un mejor desarrollo motor, mayor concentración, menos problemas de conducta y una mejor gestión emocional. La actividad física en esta etapa contribuye a:

  • Desarrollo físico y salud: Mejora el funcionamiento cardiovascular, la salud ósea al fortalecer los músculos que rodean los huesos, esencial para un crecimiento óptimo.
  • Desarrollo de habilidades motoras gruesas y finas: Afinan sus habilidades físicas básicas como saltar, lanzar, patear y alcanzar cosas en el aire, así como practicar coordinación y equilibrio.
  • Desarrollo cognitivo: El ejercicio físico puede mejorar el rendimiento académico y la autoestima de los niños.
  • Crecimiento social y emocional: A través de las actividades físicas, los niños aprenden sobre el espíritu deportivo, a marcarse metas, a superar retos, a trabajar en equipo y el valor de la práctica y del entrenamiento. Además, regula el estado de ánimo y alivia el estrés.
  • Mejora el sueño: Contribuye a un mejor descanso.
  • Fomenta hábitos saludables: Es fundamental para establecer hábitos de vida activa desde temprana edad.

Los índices de obesidad infantil en Chile, por ejemplo, son cada vez más elevados, siendo los hábitos alimenticios poco saludables y el sedentarismo las causas más reconocidas. Esta situación es una preocupación a nivel país dado que trae aparejada una serie de problemas, en su mayoría vinculados a la salud. Para disminuir estos índices y prevenir su aumento, la actividad física es una de las claves.

Infografía: Beneficios de la actividad física para niños en edad escolar

Directrices de Actividad Física para Niños en Edad Escolar

Las recomendaciones para los niños en edad escolar son hacer un mínimo de una hora de actividad física de moderada a intensa al día. La mayor parte de la actividad física debe ser aeróbica, lo que implica usar músculos grandes y debe practicarse durante un período de tiempo. Ejemplos de actividades aeróbicas son correr, nadar y bailar.

Los niños en edad escolar suelen tener breves episodios de actividad física de moderada a intensa que se alternan con actividades ligeras o de descanso a lo largo del día. Cualquier actividad de moderada a intensa debe acercarse a la meta de los 60 minutos de duración. Las actividades físicas que fortalecen los músculos y los huesos se deben practicar por lo menos 3 días a la semana. Los niños logran tener unos músculos y unos huesos fuertes solo con correr, saltar y jugar. No es necesario que dispongan de programas formales de levantamiento de peso, aunque estos son seguros si están adecuadamente elaborados y supervisados.

Muchos padres y niños piensan en los deportes organizados cuando se habla de mantenerse en forma. Aunque inscribir a un niño en un equipo deportivo tiene muchas ventajas, entrenar y jugar partidos una o dos veces a la semana no basta para alcanzar el nivel de actividad que deben tener los niños de esta edad. Así mismo, los padres no deben seguir confiando en que la educación física que hacen sus hijos en la escuela les proporciona un nivel suficiente de actividad física.

Estrategias para Fomentar la Actividad Física en el Entorno Escolar y Familiar

Fomentar la actividad física es una tarea compartida entre la familia, la escuela y la comunidad. Es esencial convertir la actividad física en una parte de la rutina diaria, haciéndola divertida y permitiendo la autonomía en la elección de actividades.

Fomentando la Actividad en el Día a Día

  • Hazlo divertido: Introduce actividades físicas como juegos o juegos de fantasía. Por ejemplo, jugar a la mancha congelada, bailar o pretender saltar como una rana puede hacer que el movimiento se sienta menos como ejercicio y más como diversión.
  • Permite que elija la actividad: Darle a los niños un sentido de autonomía en la elección de la actividad los motiva a participar.
  • Participa en la actividad: Cuando los adultos participan en el juego activo, es más probable que los niños se unan y disfruten de la experiencia.
  • Incluye la actividad física en la rutina: La familiaridad ayuda a los niños a sentirse cómodos y menos resistentes con el tiempo. Comienza con ráfagas cortas y manejables de actividad y aumenta gradualmente la duración.
  • Alaba y anima: Alaba y anima cualquier esfuerzo, por pequeño que sea.
  • Juego libre: Dé a su hijo suficiente tiempo libre para que juegue. Los niños pueden quemar más calorías y pasárselo mejor cuando se les deja jugar con entera libertad. Jugar al escondite, montar en bicicleta por el vecindario y construir un muñeco de nieve son cosas divertidas y saludables.
  • Equipamiento simple: Tenga listos los equipos necesarios para practicar una variedad de juegos y deportes. No hace falta que sean caros: un buen surtido de pelotas, hula-hoops y sogas para saltar pueden mantener ocupados a los niños durante horas.
  • Limita el sedentarismo: Limita el tiempo que pasa su hijo en actividades sedentarias, como ver la televisión, usar dispositivos electrónicos, conectarse a internet y jugar a videojuegos.
  • Aprovecha espacios locales: Si no dispone de suficiente espacio en casa, aproveche los parques y los campos de atletismo de su localidad.
  • Salidas deportivas familiares: Haga que las salidas deportivas familiares formen parte de su rutina regular. Permita que los miembros de su familia elijan las actividades, ya sea salir en bicicleta, hacer patinaje sobre hielo o probar el rocódromo. Sirve cualquier tipo de actividad, siempre y cuando todo el mundo pueda participar y disfrutar de ella.
  • El ejemplo es clave: Mostrará a su hijo que el ejercicio físico es importante haciendo ejercicio físico usted mismo.

Es importante tener en cuenta la edad cronológica, la madurez física, cognitiva, emocional y social del niño. Los niños de 6 a 8 años están afinando sus habilidades físicas básicas, y las ligas no-competitivas suelen ser mejores para los más pequeños. Los niños de 9 a 12 años están refinando, mejorando y coordinando sus habilidades físicas. Si a un niño no le interesan los deportes tradicionales, anímelo a explorar otras opciones para estar activo, como el kárate, la esgrima, el golf, el ciclismo, montar en monopatín o el tenis.

Foto: Niños jugando al aire libre en un parque

Entrenamiento Funcional en Escuelas: Innovación para la Educación Física

El entrenamiento funcional en escuelas es una forma innovadora y efectiva de mejorar la condición física de los estudiantes, al mismo tiempo que fomenta hábitos saludables y prepara el cuerpo para las actividades diarias. Llega a las escuelas para transformar la educación física, utilizando equipos simples como conos, aros, escaleras de entrenamiento y bancos suecos para crear un circuito en el que los estudiantes tengan que correr, saltar, agacharse y gatear. Ejercicios como sentadillas y zancadas son simples y efectivos para fortalecer las piernas y el core. Las bandas elásticas se pueden usar para hacer ejercicios de fuerza sin necesidad de grandes pesas. Las planchas son un ejercicio ideal para mejorar la estabilidad del core y la postura.

Para su implementación, es vital considerar:

  • Adaptación de los ejercicios: Deben ser apropiados para la edad y nivel de desarrollo de los estudiantes.
  • Seguridad y supervisión: Es importante que los profesores y entrenadores estén capacitados para enseñar correctamente los movimientos y evitar posibles lesiones.
  • Diversión y motivación: El entrenamiento funcional en escuelas debe ser divertido y dinámico para mantener a los estudiantes motivados.

ENTRENAMIENTO DE FUERZA - 14 EJERCICIOS PARA NIÑOS

La Importancia del Calentamiento en la Actividad Física Escolar

A pesar de la energía constante de los niños, un buen calentamiento es clave para potenciar su rendimiento y mantenerlos seguros mientras se divierten. Los niños son naturalmente más flexibles y tienen menor riesgo de lesiones que los adultos, pero un calentamiento adecuado es fundamental. El calentamiento actúa como un calmante y permite que los niños se enfoquen y se sumerjan de manera controlada en el entrenamiento. La conjunción de estos elementos, junto con el estiramiento, establece los principios cruciales para una práctica deportiva segura y exitosa.

Ejercicios de Calentamiento para Niños (6-12 años)

  1. Relajación y concentración: Antes de la actividad, fomenta la conexión mente-cuerpo con respiraciones pausadas y conscientes, sentados en el suelo.
  2. Movimientos articulares: Realiza movimientos articulares desde los tobillos hasta el cuello, incluyendo flexiones, extensiones y rotaciones.
  3. Estiramientos: Evita fracturas en huesos y músculos con estiramientos como separar los pies para estirar las piernas o agarrarse las manos por detrás para estirar la espalda.
  4. Carreras suaves: Activa la circulación sanguínea con carreras suaves, sin forzar, utilizando distintas modalidades como correr libremente o seguir a otro niño manteniendo la misma distancia. Este ejercicio no solo calienta los músculos, sino que también mejora la resistencia cardiovascular y promueve la coordinación motora.
  5. Ejercicios cardiovasculares: Estimula el ritmo cardíaco con trotes suaves y ejercicios de fuerza como sentadillas o flexiones de brazos.
  6. Trotar suave en un lugar: Inicia la sesión con un trote ligero en su sitio, permitiendo que los niños se acostumbren gradualmente al movimiento.
  7. Sentadillas: Realiza lentas sentadillas, cuidando la posición de rodillas y caderas. Este ejercicio específico prepara las piernas al activar los músculos cuádriceps, isquiotibiales y glúteos.
  8. Respiración profunda: Practica inhalaciones y exhalaciones para controlar el oxígeno, promoviendo la calma mental y activando el sistema respiratorio. Este ejercicio no solo calienta los músculos, sino que también ayuda a los niños a enfocar la atención y reducir la ansiedad antes del ejercicio.
  9. Flexiones de pecho: Ejercicio dinámico centrado en mejorar la fuerza y el control corporal, especialmente en la parte superior del cuerpo.
  10. Reacción: Combina trotes con saltos intermitentes, manteniendo la actividad durante un máximo de 3 minutos.

Hacer ejercicios de este tipo tiene tremendos beneficios en su desarrollo. Calentar no solo puede ser una rutina, sino una experiencia lúdica que hará que los niños esperen con ansias cada vez que se ejerciten. La clave reside en fusionar el movimiento continuo con la entretención de jugar, creando un calentamiento que eleva la temperatura corporal y despierta la imaginación y energía de los más pequeños.

Juegos de Calentamiento Lúdicos

  • Colas de Animales Veloces: Equipa a cada niño con una "cola" (una tira de tela) que se colocará en la parte trasera de su ropa. El objetivo es atrapar las colas de los demás mientras proteges la tuya.
  • Carrera de Luces y Sombras: Utiliza luces de colores o tarjetas con indicaciones de movimiento rápido (verde), movimiento lento (amarillo) y detención (rojo).
  • Marionetas en Acción: Un niño actuará como la marioneta, realizando movimientos lentos y expresivos, mientras los demás imitan sus movimientos frente a un "espejo".
  • Alto y Quieto: La versión dinámica del clásico "Stop".
  • Agentes y Villanos: Divide a los niños en policías y ladrones.
  • Virus X: Introduce el Virus X, donde un niño infectado trata de contagiar a otros tocándolos.
  • Atrapa la Presa: Una versión arácnida del juego. Un niño es la "araña" y trata de atrapar a los demás.
  • ¡Color, Color!: Un jugador se convierte en el "elegido". Los demás forman un círculo y cantan "¡Color, color...!" mientras el elegido nombra un color. Los jugadores deben tocar algo del color mencionado antes de ser atrapados. Si son capturados, se unen al elegido.
  • Aventura Acuática: 4-5 "Mareantes" persiguen a las "Criaturas Marinas" con un aro. Atrápalas y llévalas al refugio demarcado. Tiempo limitado (3-4 min). Si fallan, nuevos Mareantes entran en acción.
  • Desafío Roca: Rodando a la Victoria: 4-5 jugadores, armados con pelotas, buscan convertir a sus compañeros en "Rocas". Si el objetivo no se cumple, un nuevo equipo toma la delantera. Las Rocas, una vez convertidas, se colocan en el suelo, listas para ser saltadas por sus compañeros.

Estos juegos suelen requerir poco material, pero sí mucha imaginación, lo que facilita su implementación continua. Mientras los niños se sumergen en los juegos de calentamiento, los educadores pueden aprovechar para organizar la parte principal de la sesión, lo que permite una preparación eficiente.

Esquema: Circuito de entrenamiento funcional con conos y aros

Atención a la Diversidad: Actividad Física para Niños con Discapacidades

Lamentablemente, los niños y adolescentes con discapacidades suelen enfrentar más obstáculos cuando se trata de participar en deportes y actividades físicas, lo que significa que no participan con tanta frecuencia y pueden tener un mayor riesgo de obesidad. Sin embargo, como pediatras, se incentiva a los niños y adolescentes con discapacidades a participar en deportes, recreación y actividades físicas siempre que sea posible, ya que sus beneficios son inmensos.

Obstáculos Comunes y Cómo Superarlos

La actividad física suele estar al final de la lista en el plan de tratamiento de un niño con discapacidad. Esto puede deberse a que los padres y los médicos no siempre consideran todos los beneficios del ejercicio y pueden estar preocupados por el riesgo de lesiones. Algunos de los otros obstáculos que pueden dificultar la participación incluyen:

  • Limitaciones físicas o mentales.
  • Baja autoestima.
  • Alto costo de equipos o programas especializados.
  • Falta de instalaciones o programas accesibles.
  • Falta de acceso a proveedores con experiencia en deportes adaptados a niños con discapacidades.
  • Acoso por parte de compañeros o estereotipos negativos.

Karl Bayerlein, padre de un niño en el espectro del autismo, comparte su experiencia. Su hijo Kyle, quien tenía problemas con la conciencia espacial, se interesó por el deporte a través de programas de equitación adaptados. Esto no solo mejoró su fuerza física y coordinación, sino que también ayudó a sus habilidades sociales y lingüísticas. Posteriormente, Kyle participó en atletismo, sóftbol, golf y baloncesto adaptable en las Olimpiadas Especiales, además de esquí y clases de fitness. Estas actividades le proporcionaron un valioso círculo social y un sentido de pertenencia, algo crucial para muchos en el espectro del autismo, y su interrupción durante la pandemia de COVID-19 evidenció lo esencial que eran para su bienestar.

Foto: Niño en silla de ruedas participando en una actividad deportiva adaptada

Cómo Involucrar a Niños con Discapacidades

A los niños con discapacidades se les debe ofrecer la oportunidad de participar en deportes y otras actividades que les pongan en movimiento. Hay formas de adaptar casi cualquier programa deportivo o recreativo:

  • Preguntar e incentivar: Pregunte a su hijo qué actividades le interesan.
  • Evaluación previa a la participación: Hable con el médico de su hijo para abordar cualquier problema que pueda dificultar la participación. Analice qué opciones son las mejores y qué equipo de adaptación podría necesitar. Su pediatra puede elaborar "recetas" para la actividad física, e incluso estas metas pueden ser parte del programa de educación individualizada (IEP) de su hijo en la escuela.
  • Buscar programas especializados: Hable con su pediatra o con alguien del equipo de atención de su hijo sobre las actividades y los programas especializados. Es posible que puedan guiarle hacia una actividad que se adapte bien.
  • Financiación: Si el costo del equipo de adaptación es un problema, busque subvenciones en su área, el departamento local de Servicios Sociales es un buen punto de partida. Las organizaciones privadas también pueden disponer de financiación, becas o la oferta de tiempo voluntario por parte de los padres.
  • Educación física escolar: Asegúrese de que su hijo participe en un programa de educación física (PE) en la escuela y hable con el maestro de PE sobre lo que le gusta hacer a su hijo.
  • Probar nuevas actividades: No tiene por qué ser un deporte. Su hijo puede disfrutar de otra actividad física como el baile, el teatro o el patinaje sobre hielo.

Es fundamental que los padres se involucren activamente en este proceso, ya que la actividad física es tan importante para la salud y el bienestar de sus hijos que todo el esfuerzo vale la pena.

ENTRENAMIENTO DE FUERZA - 14 EJERCICIOS PARA NIÑOS

Consideraciones Adicionales y Rol Comunitario

Es importante señalar y recordar de vez en cuando las normas de seguridad básicas. Los niños que practican deportes se exponen a sufrir lesiones, así que asegúrese de que su hijo lleve el equipo de protección o de seguridad adecuado, como un casco y protectores acolchados cada vez que patine. Los niños que se especializan en un solo deporte también se arriesgan a sufrir lesiones por sobrecarga, que incluyen las fracturas por estrés y muchas lesiones articulares.

Los niños que disfrutan del deporte y del ejercicio físico tienden a mantenerse activos durante toda la vida. Mantenerse en forma puede mejorar el rendimiento académico y la autoestima de los niños, prevenir la obesidad y reducir el riesgo de padecer enfermedades graves, como hipertensión arterial, diabetes y enfermedades cardíacas más adelante.

El Rol de la Comunidad y el Colegio

En la práctica, muchos colegios aún tienen patios limitados, tiempos de recreo cortos o rutinas sedentarias. El patio de recreo es el espacio natural para el movimiento, pero no todos están diseñados para ello. Sin embargo, no todo el ejercicio físico debe realizarse al aire libre; también se puede integrar el movimiento dentro del aula o en asignaturas teóricas.

Otra vía clave para fomentar la actividad física es reforzar la oferta de actividades extracurriculares deportivas: fútbol, baloncesto, atletismo, gimnasia artística o baile moderno. Aunque las actividades dirigidas son valiosas, el juego libre es igualmente esencial, permitiendo que los niños desarrollen su creatividad, tomen decisiones, resuelvan conflictos y se autorregulen. Contar con un entorno estimulante es clave. Para comenzar, lo ideal es poder ir caminando al colegio. En los recreos, conviene favorecer los juegos espontáneos en que tengan que correr, esconderse, saltar, lanzar balones. En las clases de educación física, en esta edad se suele comenzar a introducir los deportes colectivos, con actividades motoras básicas para que se fortalezcan los músculos. Poco a poco van adquiriendo habilidades básicas, un poco más de fuerza, resistencia y autodisciplina. Es clave que la clase de educación física no sea aburrida ni agotadora; el objetivo es que adquieran buena forma física y hábitos saludables.

Para lograr un cambio significativo, es necesario que se impliquen las familias, las autoridades y los centros escolares de la zona. Se debe dar importancia a la diversión, evitar la rutina y no poner como ejemplo a deportistas de élite, ya que no todos han nacido para ser atletas y puede ser frustrante. Hacer deporte es muy sano para el cuerpo y para la mente, por eso nunca se debe castigar a un niño sin ir a un partido o a su clase de baile.

Foto: Un grupo de niños y adultos participando en una actividad al aire libre en una comunidad

tags: #actividades #fisicas #para #etapa #escolar #escuela