Todas las personas tienen derecho a acceder a una pensión por vejez. Este es un monto de dinero que se entrega a quienes jubilan y depende principalmente de los ahorros personales en la Administradora de Fondos de Pensiones (AFP).
En Chile, las mujeres pueden jubilarse a partir de los 60 años (los hombres a los 65). Si está próximo a cumplir la edad de jubilación, es crucial considerar el monto de dinero acumulado en la cuenta obligatoria de su AFP para calcular su futura pensión. Sin embargo, jubilarse a la edad mínima puede resultar en menos años de ahorro y, consecuentemente, pensiones significativamente más bajas. Aquí se explican las razones y las acciones que se pueden tomar al respecto.
La Brecha de Género en las Pensiones
Las mujeres en Chile enfrentan una significativa desventaja en el sistema de pensiones. Mientras el salario promedio muestra una brecha de género del 27.2%, en las pensiones esta disparidad se amplifica, llegando al 50%.
¿Por qué existe esta brecha?
- Jubilación anticipada: Las mujeres se jubilan a los 60 años, en comparación con los 65 años para los hombres.
- Mayor expectativa de vida: Las mujeres viven más años, lo que implica que sus ahorros deben ser distribuidos en un período más extenso.
- Interrupciones laborales: La maternidad, el cuidado de hijos y familiares a menudo generan pausas en la trayectoria laboral.
- Menor densidad de cotizaciones: Las mujeres cotizan en promedio menos años efectivamente.
- Salarios más bajos: La brecha salarial existente en el mercado laboral se traslada directamente al monto de la pensión.
Datos Clave
- El 85% de las mujeres pensionadas reciben menos del salario mínimo.
- Las mujeres cotizan en promedio 22 años, frente a los 35 años de los hombres.
- La pensión promedio de las mujeres es de $201.219, en contraste con los $369.319 de los hombres.

Edad de Jubilación y sus Implicaciones
Si bien la edad legal de jubilación para las mujeres es de 60 años, la decisión de retirarse a esta edad o extender la vida laboral hasta los 65 años (o más, si es posible y beneficioso) tiene un impacto directo en el monto de la pensión. Cada año adicional de cotización y ahorro puede aumentar significativamente el monto final de la pensión.
Beneficios Especiales para Mujeres en el Sistema de Pensiones
El sistema de pensiones chileno ha implementado y propone nuevos beneficios diseñados específicamente para mitigar la brecha de género.
Beneficios Actuales
- Bono por hijo: Se otorga un bono por cada hijo nacido vivo o adoptado.
- Lagunas previsionales: Existe cobertura durante las licencias de maternidad, ayudando a reducir el impacto de las interrupciones laborales.
- PGU prioritaria: Acceso preferente a la Pensión Garantizada Universal (PGU) para ciertas mujeres.
- Pensión de sobrevivencia: En caso de viudez, las mujeres pueden acceder a este beneficio.
Nuevos Beneficios con la Reforma 2025 (Propuesta)
La propuesta de reforma de pensiones para el año 2025 contempla una serie de beneficios adicionales para las mujeres:
- Compensación por expectativa de vida: Un beneficio mensual adicional por vivir más años.
- Años de cotización reducidos: Se establecen 10 años de cotización para mujeres frente a 20 años para hombres en ciertos contextos.
- Beneficio por años cotizados: Un monto de 0.1 UF mensual por cada año cotizado.
- Mejor coordinación PGU: Optimización de los beneficios estatales relacionados con la PGU.
¿Cómo beneficia la reforma de pensiones a las mujeres?
Tipos de Pensiones y Requisitos Generales
El Sistema de Pensiones en Chile está integrado por tres pilares que funcionan de forma coordinada e interrelacionada: el Contributivo u Obligatorio, el Voluntario y el Solidario. Todas las personas tienen derecho a acceder a una pensión por vejez, la cual depende de los ahorros personales en la Administradora de Fondos de Pensiones (AFP).
Pensión de Vejez
Para calcular la pensión de vejez, es fundamental tener en consideración el monto de dinero que se tiene en la cuenta obligatoria de la AFP. Si cobra su pensión en el Instituto de Previsión Social (IPS), puede solicitar un pago a su CuentaRUT del BancoEstado o acudir presencialmente a la Caja de Compensación Los Héroes o a una oficina ChileAtiende, algunas de las cuales tienen agendamiento online. Además, puede modificar su forma de pago. Si trabaja con contrato, debe comunicarle al empleador la voluntad de iniciar la jubilación. Se recomienda verificar que el pago de sus cotizaciones y seguro de cesantía estén al día por parte del empleador, para que la AFP efectúe las gestiones necesarias para la cobranza y recaudación de los fondos que se deban.
Pensión Garantizada Universal (PGU)
Las personas que no poseen fondos en ningún sistema de previsión, o que tienen una pensión autofinanciada menor, podrán acceder a la Pensión Garantizada Universal (PGU), que entrega el Estado. Es un beneficio estatal que beneficia a todas las personas a partir de los 65 años que no se encuentren en el 10% más rico de la población y que acrediten residencia en Chile por al menos veinte años, contando desde los 20 años de edad. Considera el pago mensual de $206.173 a los pensionados que reciben actualmente una pensión base menor o igual a $702.101. La PGU se reajusta en febrero de cada año, según el IPC.
Pensión Básica Solidaria (PBS) y Aporte Previsional Solidario (APS)
A través del Pilar Solidario, introducido con la Reforma del año 2008, el Estado entrega una serie de beneficios dirigidos, actualmente, al 90% más vulnerable de la población con el fin de brindar protección y evitar la pobreza en la vejez. Para acceder a la Pensión Básica Solidaria (PBS) de vejez o invalidez, las mujeres y hombres de 65 años de edad o quienes hayan sido declarados con invalidez por las Comisiones Médicas, que no hayan cotizado en una AFP ni tengan pensión en algún régimen previsional, tienen derecho a este beneficio. También pueden solicitar una PBS los pensionados y pensionadas por gracia, exoneradas y exonerados políticos, beneficiarios por la Ley Rettig y la Ley Valech, quienes, además de esa pensión, perciban otra de alguno de los regímenes administrados por el Instituto de Previsión Social (IPS) o AFP. Es indispensable estar registrado en el Registro Social de Hogares (RSH) y estar en el 80% más vulnerable, según el instrumento de focalización que el IPS aplica para el Sistema de Pensiones Solidarias. Es importante tener presente que la PBS de vejez e invalidez se financia completamente con recursos fiscales. Las PBS se reajustan anualmente en el mes de julio, de acuerdo al IPC.
El Aporte Previsional Solidario (APS) es un complemento en dinero, financiado por el Estado, que se suma a la pensión autofinanciada por el trabajador, siempre y cuando cumpla con los requisitos. El monto del APS varía dependiendo de la pensión autofinanciada.
Pensión por Invalidez y Otras Pensiones Especiales
La Pensión de Invalidez permite a los y las imponentes del antiguo Sistema de Reparto acceder a un monto de dinero mensual, permanente y de por vida. Se puede tramitar en línea y la persona solicitante o su representante debe adjuntar la resolución o dictamen de invalidez emitido por la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN).
Los trabajadores y trabajadoras pueden solicitar una jubilación por invalidez, llamada pensión de vejez anticipada por trabajo pesado, que es un beneficio mensual y de por vida. Para solicitar este tipo de pensión, se debe solicitar información sobre los pasos a seguir en la respectiva AFP.
Durante un período transitorio, de forma exclusiva y preferencial, podrán optar a la pensión anticipada para enfermos terminales: los afiliados, pensionados o beneficiarios de pensión de sobrevivencia que hayan activado las Garantías Explícitas en Salud (GES) para el Problema de Salud Nº 4, solo por cuidados paliativos en cáncer avanzado; y a su vez, para un grupo de diagnósticos específicos por cuidados paliativos en cáncer avanzado. En esta etapa transitoria, este beneficio se puede solicitar a través del sitio web, call center y sucursales de la AFP a la cual la persona en condición de enfermo terminal está afiliada.
Además, el plan AUGE-GES considera problemas de salud que, pese a no ser específicos del adulto mayor, se presentan con mayor frecuencia en este grupo: Alzheimer y otras demencias, tratamiento médico (para personas de 55 años y más) con artrosis de cadera y/o rodilla leve o moderada, cataratas, hipertensión arterial esencial y diabetes mellitus tipo 2.
Estrategias para Mejorar la Pensión de las Mujeres
La planificación temprana es clave para superar las desventajas estructurales que enfrentan las mujeres en el sistema de pensiones. No esperar hasta estar cerca de la jubilación es fundamental.
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Maximizar los años de cotización
- Cotizar hasta los 65 años si es posible, en lugar de jubilarse a los 60.
- Mantener las cotizaciones como independiente si se deja un trabajo formal.
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Aprovechar el Ahorro Previsional Voluntario (APV)
- El APV ofrece beneficios tributarios.
- Es especialmente útil para compensar años sin cotizar.
- Puede ser financiado por el cónyuge. Incluso pequeños montos mensuales pueden hacer una diferencia a largo plazo.
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Planificar las interrupciones laborales
- Cotizar por el mínimo durante licencias extendidas (maternidad, cuidado).
- Evaluar el costo-beneficio de extender licencias sin cotización.
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Optimizar la modalidad de pensión
- Evaluar cuidadosamente entre el retiro programado y la renta vitalicia.
- Considerar modalidades mixtas.
- Evaluar la pensión de sobrevivencia para el cónyuge.

Planificación por Edad
La planificación de la pensión es un proceso que debe comenzar temprano en la vida laboral.
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20-30 años: Sentar las bases
- Entender el sistema de pensiones y sus desventajas específicas para las mujeres.
- Iniciar un APV temprano, aunque sea con montos pequeños.
- Planificar posibles interrupciones por maternidad.
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30-40 años: Optimizar durante la maternidad
- Mantener las cotizaciones durante las licencias.
- Incrementar el APV cuando sea posible.
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40-50 años: Acelerar el ahorro
- Intensificar el APV (considerando que los hijos pueden ser más independientes).
- Planificar no jubilarse a los 60 años.
- Evaluar el cambio de fondos de pensión según el perfil de riesgo.
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50-60 años: Preparar la jubilación
- Confirmar la estrategia de jubilación tardía.
- Evaluar las modalidades de pensión más adecuadas.
- Maximizar los últimos años de cotización.
Mitos y Realidades sobre la Jubilación Femenina
- Mito: "Es mejor jubilarse a los 60 porque es mi derecho".
Realidad: Jubilarse a los 65 puede aumentar la pensión de forma importante, al permitir más años de ahorro y menor período de pago. - Mito: "Los APV no sirven para salarios bajos".
Realidad: Incluso $10.000 mensuales en APV pueden hacer una diferencia significativa a largo plazo, gracias al interés compuesto y los beneficios tributarios. - Mito: "La reforma no me beneficia si ya estoy cotizando".
Realidad: Los beneficios para mujeres de la reforma 2025 pueden aplicar retroactivamente, especialmente los relacionados con la PGU y beneficios por años cotizados.
Preguntas Frecuentes
- ¿Debo jubilarme a los 60 o 65 años?
Depende de cada situación personal, pero generalmente es recomendable esperar hasta los 65 años si es posible. Cada año adicional de cotización puede aumentar la pensión significativamente.
- ¿Cómo afecta el divorcio a mi pensión?
En caso de divorcio, se puede tener derecho a parte de la pensión del ex-cónyuge, especialmente si existen hijos en común y una menor capacidad de ahorro propia.
- ¿Puedo cotizar por mi esposa si ella no trabaja?
No directamente, pero se puede financiar su APV o ella puede cotizar como independiente utilizando recursos familiares.
- ¿Los beneficios de la reforma aplican si ya estoy jubilada?
Algunos beneficios aplican retroactivamente para pensionadas actuales, especialmente el aumento de la PGU y beneficios por años cotizados.
¿Cómo beneficia la reforma de pensiones a las mujeres?
Toma de Decisiones y Asesoramiento
No se debe dejar una decisión tan importante al azar. Es crucial simular, analizar y decidir con información completa. Cada situación es única, por lo que se recomienda consultar con un asesor especializado en pensiones para mujeres para desarrollar una estrategia personalizada. La Seguridad Social es un derecho, y el Estado chileno procura garantizar el acceso a asistencia y protección en casos de vejez, desempleo, enfermedad, invalidez, maternidad, accidentes del trabajo o pérdida del jefe de hogar, siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos por ley.