El acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene representa la necesidad humana más básica para el cuidado de la salud y el bienestar. A pesar de los grandes progresos, miles de millones de personas siguen sin tener acceso a estos servicios básicos y no lo tendrán en 2030 a menos que se cuadrupliquen los avances.
El Acceso al Agua Potable: Un Desafío Global
La demanda de agua ha superado el crecimiento demográfico, y la mitad de la población mundial actualmente sufre una escasez de agua grave durante al menos un mes al año. Limitar el calentamiento global a 1,5 °C, en lugar de 2 °C, reduciría a la mitad, aproximadamente, la proporción de la población mundial que previsiblemente sufrirá escasez de agua, aunque existe una considerable variabilidad entre las regiones.
Entre las medidas necesarias para garantizar el acceso universal al agua potable segura y asequible de aquí a 2030 se encuentran las inversiones en infraestructuras e instalaciones de saneamiento, la protección y el restablecimiento de los ecosistemas relacionados con el agua, así como la educación en materia de higiene. Al gestionar el agua de forma sostenible, se mejora la gestión de la producción de alimentos y energía y se contribuye al trabajo digno y al crecimiento económico. En 2020, 2400 millones de personas vivían en países en los que se daba escasez de agua.
Se prevé que la población urbana mundial que se enfrenta a la escasez de agua se duplique, pasando de 930 millones en 2016 a 1700-2400 millones de personas en 2050.

Factores de Vulnerabilidad en la Red de Agua Potable
Abordar la vulnerabilidad del agua potable implica entender los diversos factores que contribuyen a las filtraciones y a la disminución de su calidad y disponibilidad.
Problemas en la Infraestructura de Tuberías y Saneamiento
Uno de los principales culpables detrás de las filtraciones de agua en edificios son las fugas y desperfectos en las tuberías de saneamiento y los bajantes de la comunidad. Estas tuberías, a menudo ubicadas en lugares de difícil acceso, pueden desarrollar problemas con el tiempo debido a una variedad de factores:
- El deterioro del material (corrosión) con el que están fabricadas es una de las principales preocupaciones, especialmente en tuberías más antiguas que pueden haber estado en uso durante décadas.
- El desgaste natural también juega un papel importante; con el tiempo, las tuberías pueden sufrir grietas, roturas y otros daños que permiten que el agua se filtre hacia el interior del edificio.
- La instalación inadecuada puede contribuir a problemas futuros, conteniendo conexiones sueltas, juntas abiertas, sellados defectuosos o tuberías mal posicionadas, todas ellas puntos de acceso para la infiltración de agua en techos, paredes y pavimentos.
- El mantenimiento inadecuado es una causa común de fugas, ya que la falta de inspecciones regulares y reparaciones oportunas puede permitir que los problemas existentes empeoren, resultando en filtraciones más dañinas y costosas.
Defectos en Cubiertas, Techos y Sellados de Edificios
Otro factor importante son los problemas en las cubiertas y techos del edificio. Si presentan daños o están mal sellados, pueden convertirse en puntos de entrada para el agua. Por ejemplo, las tejas sueltas o rotas pueden permitir que el agua se filtre durante las tormentas. Cabe realizar una mención especial a los puntos de unión entre los sumideros y las cubiertas, donde una mala ejecución y sellado pueden generar filtraciones hacia estancias inferiores, causando manchas de humedad y moho.
Las juntas y sellados alrededor de ventanas, puertas y otras aberturas son otro punto débil. Con el tiempo, estos sellados pueden deteriorarse por la exposición a los elementos y al desgaste natural, permitiendo que el agua se infiltre y cause daños significativos.
Sistemas de Drenaje y Cimentación Defectuosos
Un sistema de drenaje defectuoso o mal diseñado puede ser causa de filtraciones de agua. Si el agua no puede ser evacuada eficazmente lejos del edificio, puede acumularse alrededor de los cimientos y las áreas bajas, aumentando el riesgo de infiltración en sótanos.
Los problemas en la cimentación del edificio también son una causa subestimada. Las grietas o fisuras en la cimentación pueden permitir que el agua se filtre hacia el interior, especialmente durante períodos de lluvia intensa o inundaciones debido a escapes de agua de la red general.
Gestión de la Presión en las Redes de Distribución
Las redes de agua dependen de que la presión dentro de las tuberías esté regulada de forma óptima. Sin embargo, una presión excesiva o muy fluctuante puede causar daños considerables en las tuberías. Especialmente en las redes más antiguas que no fueron diseñadas para los requisitos modernos de alta presión, el exceso de presión puede agrandar las grietas existentes o provocar nuevas fugas. A la inversa, una presión demasiado baja significa que no todos los consumidores reciben un suministro de agua adecuado. Una gestión inteligente de la presión, mediante el uso de sensores y sistemas de control automatizados, ayuda a que la red funcione de forma eficiente y suave.

Impacto de la Vulnerabilidad en Regiones Específicas
La Situación en la Ciudad de México
Desde el sismo de 1985, la calidad del agua potable en la Ciudad de México ha disminuido debido al deterioro que han sufrido las tuberías que permiten que el agua llegue a los hogares. Sin embargo, este no es el único factor; las fuentes de abastecimiento y de distribución han contribuido a que se obtenga agua no solo menos limpia, sino también en menor cantidad.
Progresivamente ha ido disminuyendo la disponibilidad de agua potable porque las fuentes de abastecimiento, los centros donde se capta y purifica el agua, están en riesgo debido al poco mantenimiento de las instalaciones y a la escasa infraestructura. El doctor Oscar Escolero Fuentes, del Departamento de Geología Regional del Instituto de Geología de la UNAM, explica que la alta vulnerabilidad del agua se debe no solo a los cambios ambientales sino también al crecimiento de la demanda, al deterioro de las áreas de captación y a la reducción del agua aprovechable. La progresiva degradación de las cuencas es un factor determinante que afecta tanto la calidad como la disponibilidad del recurso.
El Valle de México es abastecido principalmente por el sistema Cutzamala, que aporta 16 mil litros por segundo y beneficia a 5 millones de habitantes de la Ciudad de México y el Estado de México. Las fuentes secundarias de abastecimiento son el Sistema Lerma, el Sistema de Pozos Plan de Acción Inmediata (PAI), además de Pozos y manantiales del Sistema de Agua de la Ciudad de México. El problema no solo radica en la disminución de los lugares de donde se obtiene agua debido a la deforestación y el cambio climático, sino que además el Sistema Cutzamala ya no es suficiente, y la sobreexplotación de los mantos acuíferos es crítica.
Se han propuesto diversos proyectos para solucionar la escasez y mala calidad del agua. Uno de ellos es el Programa para la Sustentabilidad Hídrica en la Cuenca del Valle de México, cuyo fin es generar un suministro sostenible, reforzar el sistema de drenaje, sanear cauces y cuerpos de agua, aliviar la sobreexplotación del manto acuífero, cuidar la fuente principal de abastecimiento y generar nuevas fuentes. De acuerdo con el investigador Oscar Escolero, se deben pensar soluciones aceptables y que no impacten en el ambiente, así como considerar primero estrategias enfocadas a la demanda antes que privilegiar proyectos de importación de agua.
El Sistema Cutzamala, el sistema de agua potable más importante del país, inició su construcción en 1942 para llevar agua del río Lerma a la Ciudad de México, con su primera etapa finalizada en 1975. La segunda etapa se dio por el aumento de la población y la demanda, requiriendo un acueducto y plantas de bombeo. En 1998 se erigió el Acuaférico para agilizar la distribución de agua, llegando hasta la zona oriente que sufría de escasez. Se prevé una cuarta etapa para implementar nuevas presas debido a la sobreexplotación del líquido para abastecer a la CDMX y el Estado de México.

Pérdidas de Agua Potable en Chile: Un Análisis Detallado
En Chile, se estima que el 32% del agua potable producida no se factura, y una parte relevante de esto corresponde a pérdidas en las redes de distribución. Esta merma es vital, considerando la escasez hídrica que afecta al país hace más de una década y que se proyecta aún más compleja por el cambio climático.
Estimaciones y Causas de las Pérdidas
La Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) señala que las pérdidas de agua en redes de distribución de las empresas sanitarias chilenas, medidas como agua no facturada (ANF), se estiman en torno al 32.2% del agua producida, un rango levemente inferior al promedio de América Latina. Las principales causas identificadas son:
- Crecimiento natural de las pérdidas por envejecimiento y desgaste de la infraestructura, agravado por la alta sismicidad de Chile.
- Fugas no visibles no detectadas a tiempo.
- Altas presiones en la red, especialmente nocturnas.
- Conexiones irregulares (campamentos) que generan pérdidas, roturas y afectaciones de presión.
- Errores de instalación y mantenimiento insuficiente en arranques de agua potable, válvulas y piezas especiales.
La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (ANDESS) asegura que la gestión eficiente de las redes es un objetivo primordial, más aún con la crisis climática. El agua no facturada considera pérdidas físicas en redes, pérdidas aparentes (comerciales) y volúmenes de aguas utilizadas por terceros no contabilizadas ni facturadas (desde lavado de redes y combate de incendios hasta consumos clandestinos). El indicador ANF en torno al 32% no significa que se "pierde" ese porcentaje de agua en las redes, sino que no pasa por un medidor y, por lo tanto, no se cobra. Para la industria, un indicador más representativo es el agua no contabilizada, en conformidad a las recomendaciones de la International Water Association (IWA), por ser una mejor herramienta para planificar acciones para las metas sectoriales.
Medidas y Estrategias para Reducir las Filtraciones y Pérdidas
Acciones Preventivas a Nivel Doméstico y Comunitario
Para prevenir filtraciones de agua en hogares y comunidades, es crucial adoptar las siguientes medidas:
- Inspección Regular: Realizar inspecciones periódicas en el hogar y en áreas comunes para detectar signos tempranos de filtraciones, como manchas de humedad, moho o grietas en las paredes.
- Mantenimiento Preventivo: Programar mantenimientos regulares con profesionales para revisar y reparar cualquier daño en tuberías, techos, sellados y sistemas de drenaje.
- Sellado e Impermeabilización: Asegurarse de que todas las aberturas estén selladas adecuadamente y considerar la impermeabilización de cubiertas, techos, terrazas y sótanos.
- Drenaje Adecuado: Mantener limpios los sistemas de drenaje y asegurarse de que el agua se aleje correctamente del edificio para evitar acumulaciones.
- Educación y Comunicación: Fomentar una cultura de conciencia sobre la importancia de la prevención de filtraciones, educando a los vecinos sobre los signos de advertencia y animándolos a reportar problemas a la administración del edificio.
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Estrategias en Redes de Distribución a Gran Escala (Caso Chile)
En el contexto chileno, las empresas sanitarias han adoptado diversas acciones para reducir las pérdidas de agua potable, fortaleciendo la gestión integral de las redes y alineándose con estándares internacionales. Estos planes de acción por sistemas se enmarcan en un modelo cíclico de cinco capas, que integra el análisis de datos, la medición y control, y la infraestructura.
Las acciones más relevantes puestas en marcha en el sector, según la SISS, incluyen:
- Sectorización en Distritos de Medición y Análisis (DMA) para localizar y aislar fugas de forma más eficiente.
- Gestión de presiones mediante válvulas reductoras, boosters y controladores inteligentes para minimizar fugas y prolongar la vida útil de las tuberías.
- Gestión activa de fugas con tecnologías como geófonos, correladores acústicos, gas trazador, imágenes satelitales y análisis de big data.
- Renovación de infraestructura priorizando materiales más durables (HDPE con especificaciones avanzadas) y técnicas sin zanja.
- Implementación de macro medición y balances hidráulicos siguiendo las recomendaciones de la IWA.
- Inteligencia operacional y software de monitoreo para detección temprana de anomalías y gestión preventiva.
Todas estas medidas, aunque con distintos niveles de madurez, siguen los lineamientos de recomendaciones internacionales de la IWA, AWWA y la Smart Water Network, y requieren grandes inversiones con ejecución a mediano y largo plazo.
Dificultades y Desafíos en la Gestión de Pérdidas de Agua
A pesar de los avances, existen diversas dificultades para reducir las pérdidas de agua potable.
Perspectiva de la SISS
La Superintendencia de Servicios Sanitarios destaca las siguientes limitaciones:
- Limitaciones normativas y reglamentarias que impiden un mayor control sobre productos y materiales a instalar.
- Falta de estándares técnicos homogéneos a nivel nacional para los Distritos de Medición y Análisis.
- Un mayor control de los laboratorios especializados para garantizar la calidad de tuberías y piezas.
- Reconocimiento tarifario, donde el concepto de empresa modelo eficiente solo reconoce niveles de pérdidas del 15%, considerando ineficiencia todo nivel superior.
- Baja tasa de renovación de infraestructura de redes, del orden del 0.4% anual a nivel del sector.
- Factores externos no controlables como la sismicidad y el crecimiento de campamentos.
Perspectiva de ANDESS
La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios señala que la experiencia internacional muestra que la gestión integral de redes requiere ajustes en aspectos técnicos, políticos y regulatorios.
- Desde el punto de vista técnico, existe consenso en revisar las especificaciones técnicas de los materiales utilizados en las redes sanitarias (arranques) y los estándares exigibles a redes aportadas por terceros, lo que implica modificar normas chilenas de fabricación, almacenamiento e instalación.
- En materia regulatoria, es imperioso definir estándares para acuartelamientos más pequeños que aseguren un monitoreo y análisis adecuado de la red, permitiendo focalizar la detección eficiente de fugas y disminución de pérdidas. La regulación debe considerar que los planes de acción cuenten con recursos técnicos y financieros permanentes.
- En la esfera política, es imprescindible abordar la problemática de los asentamientos irregulares, una situación que escapa a las competencias del sector y afecta la operación de las empresas, poniendo en riesgo la calidad del servicio a los usuarios formales.
Alternativas de Mejora y Futuras Proyecciones
Propuestas de la SISS
Para seguir reduciendo las pérdidas en las redes de distribución de agua potable, la SISS postula las siguientes medidas no aplicadas aún:
- Certificación obligatoria de instaladores, similar al modelo de la industria del gas, para asegurar la calidad en la ejecución de obras.
- Normas más estrictas para materiales y piezas especiales, con trazabilidad y control de calidad en origen.
- Presiones mínimas diferenciadas en horario nocturno para reducir fugas sin afectar el servicio, lo cual requiere un estudio y modificación de la norma técnica NCh 691.
- Regular las conexiones en edificios (diámetro y estanques) para evitar sobrepresiones.
- Ampliar el uso de inteligencia artificial y analítica predictiva en la detección de fugas no visibles.
- Políticas público-privadas para el reemplazo masivo de materiales defectuosos instalados históricamente.
- Abordar el tema tarifario, evaluando las inversiones realizadas y sus beneficios.
Reflexiones de ANDESS
Hay un consenso global en que la gestión integral de las redes y la reducción de las pérdidas es uno de los grandes desafíos, más aún bajo el escenario de cambio climático. Hay una evolución desde la idea anticuada de que todo se resuelve con el recambio de tuberías, ya que la evidencia internacional muestra que los mejores resultados se obtienen con un conjunto de acciones que se adecúan a cada sistema.
Este es un camino de largo aliento que debe ser abordado como alianza pública y privada con participación de diversos actores, con perseverancia, con recursos financieros permanentes, redes altamente digitalizadas y estándares técnicos adecuados, así como personal especializado y dedicado. Este desafío no se resuelve con medidas cortoplacistas, requiere un enfoque de largo plazo.
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