El Rol de la Kinesiología en la Discapacidad Intelectual y la Rehabilitación Integral

Según el Informe Mundial sobre Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial (BM) presentado en 2011, "más de mil millones de personas viven en todo el mundo con alguna forma de discapacidad, de ellas casi 200 millones experimentan dificultades considerables en su funcionamiento". En Latinoamérica el panorama es similar. De un grupo seleccionado de 10 países (Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, México, Panamá, Paraguay y Venezuela), para los que se hallaron datos publicados, Brasil presenta una prevalencia de la discapacidad del 14,5%. El resto de los países considerados, registraban valores entre el 1% y el 7%, con Colombia en 6,3% y Costa Rica en 5,4%.

Según Amate y Vásquez, en América Latina existen aproximadamente 85 millones de personas con discapacidad. De esa cantidad, la mayor proporción se encuentra en países como Perú, con una prevalencia del 31%, Guatemala (17%), Uruguay (15%), Honduras (14%), Ecuador (13%) y Colombia (12%). Estas cifras son materia de preocupación para entes internacionales, pues además de presentar la magnitud de la situación, indican las principales áreas problemáticas de las personas con discapacidad, entre las que se destaca la prestación insuficiente de diversos servicios como educación, salud, trabajo, entre otros. La OMS afirma que las personas son vulnerables a las deficiencias que presentan los servicios de atención en salud, rehabilitación, asistencia y apoyo.

Infografía sobre la prevalencia de la discapacidad en Latinoamérica y el mundo

Evolución y Desafíos del Modelo de Rehabilitación Integral

Haciendo una revisión sobre lo que sucede en rehabilitación, se encuentra que el modelo de Rehabilitación Integral se adoptó en 2006 en la ciudad de Washington, Estados Unidos de América, mediante una Resolución denominada: “La discapacidad: prevención y rehabilitación en el contexto del derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental y otros derechos relacionados”. El propósito de este nuevo modelo es prevenir, minimizar o revertir las consecuencias de las pérdidas o alteraciones funcionales, e incidir sobre factores que impiden la participación plena.

Componentes de la Rehabilitación Integral

Enfatizando en el concepto de Rehabilitación Integral y en su dinámica, pareciera ser claro que es un modelo en el que se consideran tres aspectos o etapas principales:

  • La Rehabilitación Funcional: donde se alcanza la mayor proporción posible de la capacidad funcional a través de la aplicación coordinada de medidas médicas, psicológicas, educativas, sociales y vocacionales.
  • La Rehabilitación Profesional: que comprende el suministro de servicios de evaluación, orientación adaptación, formación profesional y colocación selectiva.
  • La Rehabilitación Social: que apoya en la adaptación de las exigencias de la vida familiar y comunitaria.

Sin embargo, este modelo se considera complejo y carente de delimitación profesional, pues dentro de sus esferas se debe identificar quiénes son los actores para garantizar que los resultados y objetivos del modelo se cumplan. Además, se debe dejar claro cuáles son las acciones y hasta dónde debe llegar la actuación de los profesionales.

Diagrama que ilustra los componentes del modelo de Rehabilitación Integral

El Enfoque Biopsicosocial frente al Modelo Médico

Boada (2004) retoma el ejercicio de reflexión en torno a la rehabilitación y hace un análisis a profundidad del concepto rehabilitación integral, donde expone que tal término tiene sus orígenes en la concepción biopsicosocial de los individuos; pese a que a lo largo del tiempo no ha perdido su connotación médica al partir del déficit. Sus consideraciones apuntan a reflexionar sobre la discapacidad, más precisamente desde la perspectiva del enfoque de capacidades para dirigir las acciones hacia el logro de la inclusión. De este modo, los profesionales dirigen de manera prioritaria sus acciones hacia la rehabilitación médico-funcional, dando origen a un doble discurso que no coincide entre la teoría y la práctica. Es decir, en el lenguaje está presente el modelo biopsicosocial, pero en la práctica sigue reinante el modelo médico biológico.

Brogna expone una visión crítica frente al papel de los profesionales en rehabilitación en la intervención de personas con discapacidad, pues expresa que los profesionales acotan su territorio disciplinar a un fragmento del cuerpo o la mente de un sujeto, sin comprender que la complejidad de la discapacidad supera inmensamente el déficit orgánico o mental de una persona. Brogna afirma además que: “…la primera responsabilidad del profesional es estar en su consultorio para la sesión, pero la “responsabilidad primera” es tener muy claro que la deficiencia no causa la discapacidad, que aquello que la persona no pueda hacer va a depender tanto o más de las barreras que la sociedad construya o legitime, que de los músculos o las neuronas. Ayudar a la persona a escapar del cepo de la deficiencia depende de cuánto y cómo la persona, la familia y la comunidad asuman su valía, sus derechos, su “capacidad de ser persona” y su dignidad, antes que de un grado más o menos de movilidad o que de un punto más o menos de coeficiente intelectual. Lo más preocupante, es que los profesionales en rehabilitación consideran que nada de eso es su responsabilidad. Este pensamiento puede estar justificado en que en la mayoría de los países, “el concepto y su práctica tiene raíces muy profundas en el modelo médico, en el cual el funcionamiento corporal (y mental) se considera el fundamento de la participación y la auto-determinación. Todavía es el diagnóstico médico el criterio de elegibilidad para recibir servicios de rehabilitación, el cual también mantiene a las profesiones médicas en la parte superior de la jerarquía de la rehabilitación”.

Con ello, tampoco se pretende afirmar que la rehabilitación funcional no sea importante, lo que se quiere expresar, es que raramente esas intervenciones y tratamientos son suficientes para asegurarle a las personas con discapacidad una igualdad de oportunidades para participar en la sociedad. Al respecto, se debe destacar la importancia de impulsar la rehabilitación integral desde la profesión de fisioterapia para incorporar una visión holística de las personas que se rehabilitan y acercar los avances teóricos a la práctica profesional. Este reto representa cambios en la concepción de los profesionales frente a la consideración y dinámica de la rehabilitación.

El Papel de la Kinesiología (Fisioterapia) en la Discapacidad Intelectual y Neurodesarrollo

La fisioterapia orienta sus acciones al mantenimiento, optimización o potencialización del movimiento, así como a la prevención y recuperación de sus alteraciones y a la habilitación y rehabilitación integral de las personas, con el fin de optimizar su calidad de vida y contribuir al desarrollo social. La fisioterapia desempeña un papel fundamental en la rehabilitación de personas con trastornos motores, contribuyendo a mejorar su funcionalidad, calidad de vida y autonomía. Estos trastornos pueden derivar de condiciones neurológicas como la parálisis cerebral, la esclerosis múltiple, el ictus o las enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson. Los avances recientes han impulsado un cambio en la comprensión y abordaje de los trastornos motores, especialmente en aquellos de origen funcional. El enfoque biopsicosocial, ampliamente aceptado en la fisioterapia moderna, propone intervenir no solo sobre el déficit físico, sino también sobre los factores cognitivos, emocionales y sociales que influyen en el comportamiento motor.

Intervención en Población Pediátrica y Discapacidad Intelectual

En población pediátrica, especialmente en niños con parálisis cerebral, la fisioterapia busca optimizar el desarrollo motor, fomentar la participación y prevenir deformidades. La intervención se adapta al nivel de funcionalidad y al momento evolutivo del niño, integrando tanto sesiones individuales como programas en grupo o domiciliarios. Uno de los factores clave en el éxito terapéutico es el inicio temprano de la fisioterapia. Intervenir en las primeras fases de la enfermedad o tras un evento neurológico agudo, como un ictus, permite prevenir complicaciones secundarias, potenciar la neuroplasticidad y facilitar la reintegración funcional. Esto cobra especial relevancia en casos de discapacidad intelectual, donde el desarrollo motor está estrechamente ligado a la adquisición de otras habilidades.

El 21 de marzo es el Día Mundial del Síndrome de Down, un trastorno genético causado por la presencia de una copia extra del cromosoma 21. La ONU quiere generar una mayor conciencia pública, recordar la dignidad inherente y las valiosas contribuciones de las personas con discapacidad intelectual como promotores del bienestar y de la diversidad de sus comunidades. No existe un tratamiento estándar para el Síndrome de Down, pero un niño con SD recibirá atención de un equipo interdisciplinario. La kinesiología es importante, especialmente al comienzo de la vida del niño, porque las habilidades físicas son la base de otras habilidades. Los trastornos motores son un motivo de consulta frecuente en la niñez y adolescencia, y la kinesiología cumple un rol primordial en la prevención de desviaciones del neurodesarrollo.

Fisioterapeuta trabajando en un programa de estimulación temprana con un niño

Principios de la Kinesiología en Neurodesarrollo

La evaluación del neurodesarrollo en los niños se centra en identificar posibles desviaciones de manera temprana. Es fundamental comprender que cada niño tiene un ritmo madurativo propio y una determinada personalidad, y que existe una variación sin necesidad de ser considerados como patológico. Sin embargo, ciertas desviaciones pueden indicar la necesidad de intervención. Para la adquisición de habilidades, un hito madurativo es preciso haber adquirido el anterior, avanzando de lo proximal a lo distal. Las dificultades pueden manifestarse a nivel sensorial, cognitivo-conductual, emocional, del lenguaje o comunicativa. La kinesiología facilita la adquisición de habilidades motrices que son cruciales para actividades cotidianas como la alimentación, el juego o responder a órdenes simples, buscando la transferencia de la terapia al hogar, la escuela y su vida cotidiana.

La detección de cualquier desviación en los primeros años de vida y la intervención temprana son críticas. Factores como la salud de la madre y del bebé en los periodos pre y posnatales se correlacionan positivamente con problemas en el desarrollo de los niños. Es vital trabajar con la familia de manera oportuna, reconociendo que cada niño vive en una familia particular con necesidades únicas, lo que requiere un tratamiento individualizado.

Importancia de la detección e intervención temprana en los problemas del desarrollo Infantil

El Equipo Interdisciplinario en Kinesiología

El trabajo del fisioterapeuta no ocurre en solitario. Forma parte de equipos interdisciplinarios que incluyen médicos, terapeutas ocupacionales, logopedas y psicólogos. Esta colaboración permite un abordaje integral del paciente, favoreciendo intervenciones más eficaces y centradas en los objetivos vitales de la persona. El fisioterapeuta debe estar en constante formación y actualización, y colaborar estrechamente con el equipo que intervenga en la atención del niño, así como interpretar los diferentes estudios médicos complementarios. El impacto de la fisioterapia en personas con trastornos motores, y por extensión en aquellos con discapacidad intelectual, va mucho más allá de la mejora de una función específica; busca potenciar la participación plena y la calidad de vida.

Marco Legal de la Rehabilitación Integral en Colombia

En Colombia, la Ley 528 de 1999 que reglamenta el ejercicio de la profesión de fisioterapia, incluye los conceptos de habilitación y rehabilitación integral. Sin embargo, al indagar sobre el origen de este concepto en legislaciones anteriores, se encuentran vacíos importantes que indican que, a pesar de mencionarse desde los años 90, no es fácilmente explicable el no encontrar un significado contextualizado para la fisioterapia.

El concepto de la “rehabilitación integral” nace en los años 90, al tiempo que nacen leyes como la Ley 100 de 1993 y la Ley 361 de 1997, relevantes para el sistema de salud y la población con discapacidad. La Ley 100 de 1993, menciona como uno de sus principios la integralidad del sistema de seguridad social, y lo define como: “la cobertura de todas las contingencias que afectan la salud, la capacidad económica y en general las condiciones de vida de toda la población”. De manera adicional, dentro de sus fundamentos también menciona la protección integral entendida como: “brindar atención en salud integral a la población en sus fases de educación, información y fomento de la salud y la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, en cantidad, oportunidad, calidad y eficiencia”.

La Ley 361 de 1997, en su capítulo III sobre Rehabilitación, menciona que: “Toda persona en situación de discapacidad que no haya desarrollado al máximo sus capacidades, o que con posterioridad a su escolarización hubiere sufrido la situación, tendrá derecho a seguir el proceso requerido para alcanzar sus óptimos niveles de funcionamiento psíquico, físico, fisiológico, ocupacional y social”, esto permite hacer la reflexión sobre la mirada holística que se empieza a dar a una persona con discapacidad, es decir, no solo se tiene en cuenta el aspecto físico o fisiológico, sino que además se le adiciona lo psíquico, ocupacional y social. Del mismo modo, afirma que: “las personas en situación de discapacidad deben contar con los programas y servicios de rehabilitación integral, en términos de readaptación funcional, rehabilitación profesional y para que en general cuenten con los instrumentos que les permita autorrealizarse, cambiar la calidad de sus vidas y a intervenir a su ambiente inmediato y en la sociedad”.

La Ley 324 de 1996 “por la cual se crean algunas normas a favor de la población sorda” define el término de rehabilitación como: “un proceso encaminado a lograr que las personas con discapacidad estén en condiciones de alcanzar y mantener un estado funcional óptimo, desde el punto de vista físico, sensorial, intelectual, psíquico o social, de manera que cuenten con medios para modificar su propia vida y ser más independientes”. La rehabilitación puede abarcar medidas para proporcionar o restablecer funciones o para compensar la pérdida o la falta de una función o una limitación funcional.

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