Vulnerabilidad y Trastornos por Consumo de Sustancias

La vulnerabilidad en la sociedad actual, entendida como un estado psicológico donde se es consciente de una herida emocional, a menudo se oculta por miedo al juicio o al rechazo. Esta tendencia a construir "máscaras de aparente fortaleza" es particularmente notoria en el colectivo drogodependiente, donde se manifiestan como "máscaras de adictos" que encubren comportamientos de manipulación, mentira y agresividad.

Los trastornos por el consumo de sustancias, una enfermedad que afecta el cerebro y el comportamiento, implican patrones de uso continuado a pesar de las consecuencias negativas. Este término es más preciso y tiene menos connotaciones negativas que "adicción", "abuso" o "dependencia". Es importante destacar que el consumo de drogas ilegales no siempre implica un trastorno, mientras que sustancias legales como el alcohol o algunos medicamentos con receta sí pueden provocarlo. Los problemas derivados del uso de drogas afectan a todos los grupos socioeconómicos.

Esquema de las conexiones neuronales afectadas por el consumo de sustancias

El Consumo de Sustancias a lo Largo de la Historia

El uso de drogas ha existido durante siglos, con personas consumiendo por diversas razones, incluyendo:

  • Para alterar o mejorar el estado de ánimo.
  • Como componente de ceremonias religiosas.
  • Para alcanzar la iluminación espiritual.
  • Para mejorar el rendimiento.

Algunas personas consumen drogas ilegales de forma ocasional y en dosis bajas sin experimentar daños inmediatos, sin desarrollar síndrome de abstinencia ni perjuicios físicos a corto plazo. Entre los fármacos considerados recreativos se encuentran el opio, el alcohol, la nicotina, la marihuana, la cafeína, las setas alucinógenas y la cocaína. Muchas de estas drogas "naturales" de origen vegetal contienen una mezcla de ingredientes psicoactivos en bajas concentraciones. Pueden administrarse por vía oral, inhalada o inyectada.

Efectos Fisiológicos del Consumo de Sustancias

Todas las sustancias adictivas activan directamente el sistema de recompensa del cerebro, produciendo una intensa sensación de placer que puede llevar a un anhelo incontrolable, descuidando actividades normales para obtener y consumir la droga. Además, tienen efectos fisiológicos directos:

Intoxicación

La intoxicación se refiere a los efectos inmediatos y transitorios de una droga, alterando la función mental, el juicio y el estado de ánimo. Puede causar excitación, euforia, o sedación y somnolencia. Muchas drogas afectan las funciones físicas y la coordinación, lo que puede provocar accidentes. Dosis elevadas (sobredosis) amplifican los efectos adversos, pudiendo llevar a complicaciones graves y riesgo de muerte.

La tolerancia es un fenómeno donde la persona necesita dosis cada vez mayores de la droga para conseguir los efectos iniciales. Esto es común con opioides y alcohol.

Abstinencia

La abstinencia son los síntomas que aparecen al dejar de consumir una sustancia o reducir significativamente la dosis. Los síntomas varían según la sustancia y pueden ser graves, incluso mortales, en el caso del alcohol o los barbitúricos. El consumo de una nueva dosis de la sustancia suele aliviar estos síntomas. La abstinencia puede ocurrir incluso con medicamentos recetados, como opioides, sedantes y estimulantes, tomados según las indicaciones médicas.

Trastornos Mentales Inducidos por Sustancias

Los trastornos por el consumo de sustancias son una enfermedad que afecta el cerebro y el comportamiento, y da lugar a una incapacidad para controlar el consumo de medicamentos o drogas ilícitas. La adicción puede comenzar con el uso recreativo y volverse más frecuente. El riesgo y la rapidez de la dependencia varían según la sustancia.

Factores que Influyen en el Trastorno por Consumo de Sustancias

La progresión del uso experimental a un trastorno por consumo de sustancias es compleja y depende de la interacción entre la sustancia, el usuario y el entorno.

La Sustancia

Las 10 clases de sustancias que suelen causar trastornos relacionados con sustancias tienen diferente potencial adictivo, influenciado por:

  • La forma en que se consume la sustancia.
  • La intensidad con la que estimula la vía de recompensa cerebral.
  • La velocidad de acción.
  • La capacidad de inducir tolerancia y/o síntomas de abstinencia.

Las sustancias legales y fácilmente accesibles, como el alcohol y el tabaco, tienen más probabilidades de ser consumidas inicialmente. La percepción de riesgo puede disminuir con el tiempo, llevando a un aumento del consumo o la experimentación con otras sustancias. Los profesionales de la salud están adoptando medidas para reducir el uso no médico de opioides recetados, como recomendar alternativas no adictivas, prescribir dosis más bajas, y educar sobre el almacenamiento y desecho seguros de medicamentos.

Infografía sobre los tipos de drogas y sus efectos

El Usuario

Los factores del usuario que predisponen a un trastorno incluyen:

  • Características psicológicas: Aunque no son un factor único, los bajos niveles de autocontrol (impulsividad) o altos niveles de toma de riesgos y búsqueda de novedades pueden aumentar el riesgo. La idea de una "personalidad adictiva" tiene poca evidencia científica.
  • Circunstancias y trastornos coexistentes: La tristeza, angustia emocional, aislamiento social o vínculos emocionales inseguros pueden llevar al consumo de drogas como alivio temporal. Otros trastornos mentales (ansiedad, depresión, esquizofrenia, TDAH, trastornos de la personalidad) aumentan el riesgo de un "diagnóstico dual". Personas con dolor crónico que requieren opioides también pueden desarrollar un trastorno por uso de sustancias.

El trastorno por uso de sustancias tiene causas genéticas y epigenéticas, aunque las diferencias bioquímicas o metabólicas entre quienes lo desarrollan y quienes no, son mínimas. Excepto por patologías psiquiátricas preexistentes, el riesgo biológico es similar para todos, por lo que el foco debería estar en los factores ambientales psicosociales protectores.

El Entorno

Los factores culturales y sociales son cruciales en el inicio, continuación y recaída del consumo. El consumo de drogas por parte de familiares o amigos aumenta el riesgo. La influencia de los compañeros es especialmente fuerte en adolescentes. Las personas que intentan dejar una sustancia enfrentan mayores dificultades si están rodeadas de otros consumidores. Los médicos también pueden contribuir inadvertidamente al uso nocivo al prescribir laxamente fármacos psicoactivos para aliviar el estrés. Los medios de comunicación influyen en las expectativas sobre el uso de sustancias para aliviar el malestar.

Neurociencia de las adicciones: una nueva perspectiva | Lucía Hipólito | TEDxCiutatVellaDeValencia

Diagnóstico de Trastornos por Consumo de Sustancias

Evaluación Médica

El diagnóstico puede ocurrir cuando la persona busca ayuda para dejar de consumir, o cuando cambios en el estado de ánimo o comportamiento levantan sospechas en médicos, familiares o amigos. Los exámenes físicos pueden revelar signos como "venas quemadas" o daño hepático por el alcohol. En urgencias, se atienden casos de sobredosis, toxicidad o abstinencia. Los profesionales de la salud utilizan cuestionarios y análisis de orina, sangre o cabello para detectar la presencia de drogas.

Criterios para el Diagnóstico

Los trastornos se diagnostican según criterios psiquiátricos estándar, divididos en 4 categorías. Se considera que una persona sufre un trastorno por uso de sustancias si presenta 2 o más de estos criterios en un período de 12 meses:

Incapacidad para controlar el uso de la sustancia

  • La persona consume en dosis mayores o por más tiempo del previsto.
  • Desea interrumpir o reducir el uso.
  • Dedica mucho tiempo a obtener, usar o recuperarse de la sustancia.
  • Anhela la sustancia.

Deterioro social

  • Incumple sus obligaciones en el trabajo, escuela u hogar.
  • Continúa consumiendo a pesar de los problemas sociales o interpersonales que causa o empeora.
  • Abandona o reduce actividades sociales, laborales o recreativas importantes.

Uso de riesgo

  • Utiliza la sustancia en situaciones físicamente peligrosas (ej., conducir).
  • Continúa consumiendo a pesar de saber que empeora un problema médico o psicológico.

Síntomas físicos

  • Tolerancia: Necesidad de aumentar la dosis para lograr el efecto deseado.
  • Abstinencia: Aparición de efectos físicos desagradables al interrumpir el consumo o contrarrestar sus efectos. Cabe destacar que algunos medicamentos recetados (opioides, sedantes/hipnóticos, estimulantes) pueden generar tolerancia y abstinencia incluso si se toman bajo prescripción médica y por razones legítimas.

Sucesos Vitales Estresantes y Consumo de Sustancias: Un Análisis en León (Nicaragua)

Los sucesos vitales estresantes (SVEs) son experiencias que provocan cambios significativos y afectan la salud, asociándose con el consumo abusivo de alcohol y otras sustancias. El consumo puede ser un mecanismo para paliar síntomas de trauma y mitigar recuerdos dolorosos. Los SVEs más estudiados en relación con el consumo incluyen pobreza, problemas económicos, desempleo, problemas sociales e historial de violencia familiar.

Trauma Infantil y Consumo de Sustancias

Quienes han sufrido traumas en la infancia (maltrato psicológico, físico o sexual) desarrollan conductas relacionadas con el consumo abusivo. La peor evolución en víctimas de abuso sexual infantil se predice por la presencia de SVEs a lo largo de la vida, la frecuencia y duración de los abusos, la violación y la vinculación familiar con el agresor. El consumo de sustancias es una de las principales secuelas en víctimas adultas de abuso sexual infantil. Las transiciones familiares importantes, como el duelo, también se vinculan con el consumo, ya que la pérdida interrumpe el equilibrio personal y afecta el bienestar psicológico.

Algunos autores sugieren que el aumento de la adicción es proporcional al número de SVEs experimentados, independientemente del tipo. Las personas que han sufrido un promedio de tres o más SVEs presentan mayores conductas de consumo de alcohol y drogas. Los traumas en la edad adulta predicen la dependencia, siendo más crónicos y relacionados con la adicción. Sin embargo, los traumas en la infancia tienen mayores implicaciones en la trayectoria vital posterior, generando graves consecuencias al amenazar el bienestar psicológico, especialmente cuando se relacionan con exposición a la violencia, enfermedades crónicas parentales, muerte de familiares y pobreza. Existe una relación ampliamente señalada entre los SVEs infantiles y el consumo de alcohol.

Violencia de Género (VG) y Consumo de Sustancias

El consumo de sustancias es más frecuente en víctimas de violencia de género. La prevalencia de consumo de alcohol en víctimas de VG puede ser del 18.5%, muy superior al 4%-8% de mujeres sin VG. El consumo de drogas puede alcanzar el 9%, frente al 4%-6% de la población general. Investigaciones indican que entre el 25% y el 75% de las mujeres adictas al alcohol u otras sustancias han padecido más tipos y mayor gravedad de violencia. La combinación de VG y SVEs supone un riesgo significativo para la salud de las víctimas, lo que podría conducir a un consumo frecuente de drogas y alcohol. Esta relación puede ser un círculo vicioso, donde el consumo es una estrategia de afrontamiento y, a la vez, un factor de riesgo para sufrir maltrato más reiterado y grave. El personal que interviene con víctimas de violencia tiene un papel fundamental en la detección y tratamiento, considerando las repercusiones de estas circunstancias combinadas.

A pesar de los estudios recientes, hay una carencia de investigaciones en países en vías de desarrollo donde las circunstancias de vulnerabilidad aumentan. La OMS reporta que cada año 150 millones de niñas en el mundo son forzadas a mantener relaciones sexuales y otras formas de violencia. En Latinoamérica, las tasas de victimización sexual infantil oscilan entre el 26% y el 38%. En Nicaragua, una de cada tres mujeres ha experimentado violencia física o sexual. En León, se registraron más de 6.400 denuncias por violencia familiar entre 2012 y 2014, con 1.715 hacia menores de 18 años, y existe una correlación entre violencia y altos índices de pobreza.

Mapa de incidencia de violencia de género en Nicaragua

Estudio sobre Consumo de Sustancias en León, Nicaragua

Un estudio en León, Nicaragua, tuvo como objetivo analizar el riesgo de consumo excesivo de sustancias en víctimas de VG expuestas a diferentes SVEs en un contexto de extrema pobreza. La hipótesis planteada fue que habría una relación entre experimentar SVEs y el consumo de sustancias, y que el riesgo aumentaría si estos sucesos ocurrían a edades tempranas.

Metodología del Estudio

Participaron 136 mujeres en situación de extrema pobreza y víctimas de VG en León, un colectivo con acceso difícil debido a las graves condiciones adversas que enfrentan. Los criterios de inclusión fueron ser mujer mayor de 18 años, víctima de VG y vivir en situación de pobreza. La edad media de las participantes fue de 31.67 años, con un promedio de 2.23 hijos. El 56.7% estaban casadas o en unión de hecho estable, y el 68.4% tenía educación básica. Cerca del 35.8% carecía de ingresos propios. Las entrevistadas comenzaron a vivir con el agresor a los 19.91 años de media, con una convivencia de 9.16 años y una situación de maltrato de 6.25 años. El 41.9% cohabitaba con el agresor al momento de la entrevista. Todas fueron víctimas de violencia psicológica y física, y el 66.9% padeció violencia sexual.

Se recopiló información demográfica, sobre la situación de violencia (tiempo de convivencia, duración, tipo y frecuencia de maltrato), y se utilizó una versión abreviada del Listado de Sucesos Vitales Estresantes para colectivos en exclusión social (L-SVE). Este instrumento, con 26 ítems (10 antes de los 18 años y 16 después), evaluó la ocurrencia de sucesos relacionados con la violencia sufrida antes de los 18 años (maltrato físico, abuso sexual, exposición a la violencia materna, antecedentes de consumo parental), y aquellos vinculados con la violencia padecida en la vida adulta no proveniente de la pareja (violencia física y sexual de terceros, fallecimiento de familiares, problemas económicos). Las variables de consumo de alcohol y/o drogas en exceso también formaban parte del L-SVE.

Las entrevistas estructuradas, con una duración de 45 a 80 minutos, se realizaron en los hogares (51.6%), en la Comisaría de la Mujer (38.9%) o en sedes de asociaciones (9.5%). Se empleó un método de casos y controles, con enfoque cuantitativo y diseño ex post facto, comparando variables independientes respecto al consumo. Los datos se procesaron con SPSS (versión 25.0), utilizando Chi Cuadrado, t de Student y análisis de regresión logística binaria para predecir variables relacionadas con el consumo excesivo de alcohol y drogas.

Resultados del Estudio

Los resultados mostraron que más del 40% de las participantes tenían antecedentes de consumo de sustancias en la familia de origen antes de los 18 años, y la mitad había sufrido abuso físico y exposición a maltrato a edades muy tempranas. Estas agresiones también se produjeron después de los 18 años por personas distintas a la pareja.

Se encontraron diferencias estadísticamente significativas en cuanto al consumo de alcohol y el número de SVEs padecidos antes de los 18 años (t = -3.046; p = .003). Quienes consumieron alcohol padecieron un mayor número de SVEs (M = 2.03; DT = 1.581) que quienes no consumieron (M = 1.30; DT = 1.090). No hubo diferencias significativas cuando los SVEs ocurrieron en la adultez (t = -1.606; p = .111).

Para el consumo de drogas, se hallaron diferencias estadísticamente significativas (t = -7.850; p = .000) respecto al número de SVEs padecidos antes de los 18 años, siendo mayor en quienes consumieron drogas (M = 3.42; DT = .851) que en quienes no (M = 1.42; DT = 1.272). También hubo diferencias en el número de SVEs padecidos después de los 18 años (t = -2.719; p = .007) entre quienes consumieron drogas en exceso (M = 2.78; DT = .892) y quienes no (M = 1.81; DT = 1.292).

Tipos de Sustancias Adictivas y sus Consecuencias

El consumo de drogas ilícitas puede tener efectos perjudiciales significativos a corto y largo plazo, especialmente en dosis altas o combinadas con otras sustancias.

Cannabis (Marihuana y Hachís)

Se consume fumado, comido o vaporizado.

Drogas Sintéticas (K2/Spice, Sales de Baño)

  • Cannabinoides sintéticos (K2 o Spice): Rociados sobre hierbas secas para fumar o hacer té. Son compuestos químicos, no naturales ni inofensivos.
  • Catinonas sustituidas (sales de baño): Sustancias psicoactivas similares a anfetaminas (éxtasis, cocaína). Pueden comerse, aspirarse, inhalarse o inyectarse, y son altamente adictivas.

Depresores del Sistema Nervioso Central

Barbitúricos, benzodiacepinas e hipnóticos son medicamentos recetados que actúan como depresores.

Estimulantes

Incluyen anfetaminas, metanfetaminas, cocaína, metilfenidato (Ritalin, Concerta) y anfetamina con dextroanfetamina (Adderall XR, Mydayis).

Drogas de Club

Consumidas en discotecas, conciertos y fiestas. Ejemplos son MDMA (éxtasis o molly), ácido gamahidroxibutírico (GHB), ketamina y flunitrazepam (Rohypnol o "roofie"). El GHB y el flunitrazepam pueden causar sedación, confusión y pérdida de memoria, siendo conocidos como "drogas de violación". En dosis elevadas, pueden provocar convulsiones, coma y muerte. El MDMA puede interferir en la regulación de la temperatura corporal, causando insuficiencia hepática, renal o cardíaca, deshidratación severa y daño cerebral a largo plazo.

Alucinógenos

Producen diversos signos y síntomas según la sustancia.

Sustancias Inhaladas

Los signos y síntomas varían según la sustancia, que incluyen pegamento, disolvente de pintura, corrector líquido, tinta de rotulador, gasolina, líquidos de limpieza y aerosoles domésticos. Pueden causar daños cerebrales.

Analgésicos Opioides

Narcóticos y analgésicos derivados del opio o fabricados sintéticamente. La adicción a estos, a veces llamada "epidemia de opiáceos", ha alcanzado índices alarmantes. Afectan la parte del cerebro que controla la respiración, y una sobredosis puede ser mortal.

Cuándo Buscar Ayuda y Prevención

Cuándo Consultar al Médico

Si el consumo de sustancias es incontrolable o causa problemas, es crucial buscar ayuda lo antes posible para aumentar las probabilidades de recuperación a largo plazo. Las líneas telefónicas de ayuda pueden ofrecer información sobre tratamientos.

Intervención

Las personas con adicción a menudo niegan el problema. Es importante planificar una intervención cuidadosamente con familiares y amigos, preferiblemente consultando con un profesional de la salud mental especializado. La intervención debe ser una conversación directa y sincera sobre las consecuencias de la adicción.

Causas

La adicción tiene múltiples factores contribuyentes:

  • Ambientales: Creencias y actitudes familiares, y la exposición a grupos de pares que fomentan el consumo.
  • Genéticos: Rasgos heredados pueden influir en la progresión de la adicción.
  • Cambios en el cerebro: El consumo reiterado altera la percepción del placer y causa cambios físicos en las neuronas y neurotransmisores.

Factores de Riesgo

Cualquier persona puede volverse adicta, pero algunos factores aumentan el riesgo:

  • Antecedentes familiares de adicción.
  • Trastornos de salud mental (depresión, TDAH, TEPT).
  • Presión de grupo.
  • Falta de implicación familiar.
  • Consumo en edad temprana.
  • Consumo de sustancias altamente adictivas (estimulantes, cocaína, opioides), especialmente fumadas o inyectadas.

Complicaciones

Además de los efectos específicos de cada droga, el consumo puede llevar a:

  • Enfermedades infecciosas (VIH por relaciones sin protección o agujas compartidas).
  • Problemas de salud física y mental a corto y largo plazo.
  • Accidentes.
  • Suicidio.
  • Problemas familiares, laborales, escolares, legales y económicos.

Prevención

La mejor prevención es no probar las drogas. Si se recetan medicamentos adictivos, es crucial seguir las instrucciones y las indicaciones del médico sobre dosis y duración. También es importante comunicarse, escuchar y dar un buen ejemplo a los hijos, fortaleciendo el vínculo familiar y no abusando del alcohol u otras sustancias.

Prevención de Recaídas

Una vez adicto, el riesgo de recaída es alto. Para prevenirla, es fundamental seguir el plan de tratamiento, controlar los antojos, evitar situaciones de alto riesgo y buscar ayuda inmediata si se vuelve a consumir.

tags: #vulnerabilidad #en #abuso #de #sustancias