Información sobre Hombres Ancianos

En el proceso de envejecimiento, el hombre experimenta alteraciones físicas y funcionales específicas. Se observa una pérdida de musculatura y fuerza a medida que disminuye el nivel de testosterona, un fenómeno que, junto con la reducción de la ingesta proteica, la disminución de la actividad física y el aumento del compromiso vascular, conduce a la sarcopenia y fragilidad. Además, el deterioro cognitivo mínimo en hombres mayores representa un desafío diagnóstico y terapéutico considerable debido al riesgo de desarrollar demencia y fallecer.

Diferencias en la Supervivencia y Envejecimiento Masculino

A nivel global, nacen más hombres que mujeres, sin embargo, las mujeres tienden a sobrevivir más tiempo. Esta diferencia en la esperanza de vida varía desde tres años en países como China e Islandia hasta trece años en Rusia. En Chile, la brecha de supervivencia femenina ha aumentado progresivamente, pasando de cuatro años en 1950 a seis años desde 1990. A pesar de esta menor esperanza de vida, los hombres presentan menos discapacidad al envejecer, mejor calidad de vida, menor incidencia de demencia, aunque sí muestran mayores problemas de conducta y agresividad.

Alteraciones Físicas y Funcionales Específicas

Al envejecer, el hombre experimenta una pérdida anual del 1% de musculatura y fuerza, lo cual se atribuye a la disminución de los niveles de testosterona. Este proceso, sumado a una menor ingesta proteica, reducción de la actividad física y aumento del compromiso vascular, contribuye al desarrollo de sarcopenia y fragilidad.

Deterioro Cognitivo y Síndromes Asociados

Ilustración de un cerebro envejecido con áreas afectadas por el deterioro cognitivo

El deterioro cognitivo mínimo (DCM) es una condición que presenta un desafío diagnóstico y terapéutico en hombres mayores. Se describe como la pérdida subjetiva y objetiva de memoria sin alteración de otras funciones cognitivas, manteniendo las actividades de la vida diaria. Los hombres con DCM tienen dificultades en el manejo de sus finanzas, una disminución en la capacidad de conducir de forma segura, el doble de posibilidades de fallecer en los próximos años y un riesgo de cinco a diez veces mayor de desarrollar demencia. La Academia Americana de Neurología recomienda identificar y seguir a estos pacientes debido a estas implicaciones. La forma más común de presentación es la amnésica.

Síndrome de Cromosoma X Frágil Asociado a Temblor y Ataxia (FXTAS)

Una forma específica de demencia en adultos mayores masculinos se asocia al síndrome de cromosoma X frágil (FXTAS). Esta es una enfermedad degenerativa hereditaria que afecta principalmente a hombres mayores y es causada por una expansión repetitiva CGG en el gen FMR1. Los altos niveles de ARN mensajero de FMR1 resultan tóxicos y causan el daño celular responsable de la sintomatología.

La presentación clásica de FXTAS se manifiesta alrededor de los 60 años con:

  • Ataxia cerebelosa progresiva
  • Temblor de acción
  • Parkinsonismo
  • Pérdida cognitiva, específicamente disfunción ejecutiva
También puede acompañarse de alteraciones psiquiátricas y neuropatía autonómica y periférica. El riesgo de desarrollar FXTAS es de aproximadamente 1/8000 en la población general. Aunque la sintomatología es variable, casi todos los afectados desarrollan ataxia, siendo frecuentes las caídas y la marcha anormal. La disfunción cognitiva progresa hasta la demencia, afectando la inteligencia, la memoria de trabajo, el aprendizaje declarativo y la velocidad de procesamiento de la información. Hombres mayores de 50 años con escasa sintomatología a menudo presentan ansiedad, irritabilidad, agitación, hostilidad, ideas obsesivo-compulsivas, apatía y depresión. Es una enfermedad progresiva sin tratamiento que modifique su curso natural, limitándose la intervención a la terapia sintomática.

Influencia de la Testosterona en la Cognición y Salud

La concentración de testosterona endógena en hombres mayores está inversamente relacionada con la mortalidad, el desarrollo de síndrome metabólico, diabetes mellitus, pérdida de memoria y osteoporosis. Hay evidencia de correlación entre los niveles de testosterona biodisponible y la memoria visual y verbal, habilidades espaciales y razonamiento aritmético. Niveles bajos de testosterona se asocian a deterioro cognitivo mínimo. La suplementación de testosterona en pacientes hipogonádicos mejora la cognición espacial y la fluencia verbal, pudiendo revertir al menos parcialmente algunos déficits cognitivos. También se ha reportado una asociación entre la depresión y los bajos niveles de testosterona.

Senescencia y Sarcopenia en Hombres Ancianos

Infografía sobre los factores que contribuyen a la sarcopenia y sus consecuencias

La capacidad de vivir independientemente es crucial para una buena calidad de vida, pero se ve amenazada con el envejecimiento debido a procesos degenerativos y la acumulación de patologías. La sarcopenia, definida como la disminución involuntaria de masa muscular, pérdida progresiva de fuerza y capacidad aeróbica, es un concepto fundamental para entender la funcionalidad o discapacidad en el envejecimiento. Entre los 20 y los 80 años, se pierde el 50% de la masa muscular. En contraste con los hombres jóvenes, que tienen el doble de masa muscular que de grasa, en los ancianos esta proporción se invierte, incluso manteniendo un IMC idéntico.

Las fibras musculares de contracción rápida (tipo II) son las que más disminuyen en cantidad y tamaño con la edad, debido a la apoptosis natural y la inactividad física. Este proceso se acompaña de una denervación progresiva de las motoneuronas alfa, lo que reduce la coordinación muscular y la fuerza. A diferencia de la pérdida muscular secundaria a enfermedades (destrucción proteica), la atrofia muscular por envejecimiento se debe principalmente a una menor síntesis proteica.

Los mecanismos de la sarcopenia pueden variar e incluyen:

  • Alteración de hormonas sexuales
  • Disminución de la síntesis proteica
  • Proteólisis
  • Pérdida de la integridad neuromuscular
  • Insulinorresistencia
  • Sedentarismo
  • Malnutrición
Es difícil diferenciar la sarcopenia primaria (por envejecimiento) de la secundaria (por inmovilidad, enfermedades o desnutrición).

Consecuencias y Tratamiento de la Sarcopenia

La sarcopenia se asocia con un aumento de tres a cuatro veces el riesgo de discapacidad física, mayor necesidad de asistencia en actividades diarias, disminución de la velocidad de la marcha y dificultad para levantarse de una silla. Los hombres sarcopénicos tienen mayor tendencia a caer. Aunque estudios observacionales han sugerido una relación entre baja masa muscular y mortalidad, estudios más específicos muestran que una baja masa muscular por sí sola no es determinante, pero las pérdidas progresivas y aceleradas sí se relacionan con una mortalidad temprana en ancianos.

Ejercicios para Adultos Mayores: Ganar FUERZA y masa MUSCULAR en todo el Cuerpo | Mariana Quevedo

El tratamiento de la sarcopenia incluye diversas estrategias:

  • Administración de testosterona: En ancianos hipogonádicos, aumenta la masa muscular, la fuerza y disminuye la grasa. 50 mg/día de testosterona transdérmica durante 6 meses ha mostrado mejorar la masa muscular y la funcionalidad en ancianos frágiles.
  • Aporte de Vitamina D: Tiene el potencial de mejorar la fuerza muscular y reducir el riesgo de caídas y fracturas.
  • Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina II (IECA): Usuarios de IECA presentan menor pérdida de fuerza muscular y mayor velocidad de la marcha en comparación con usuarios de otros antihipertensivos.
  • Betabloqueadores: Pueden tener un efecto beneficioso en el peso corporal al disminuir el gasto energético en reposo, inhibir la lipólisis inducida por catecolaminas y causar vasodilatación.
  • Ejercicio y Nutrición: De acuerdo con un panel de expertos, el ejercicio (aeróbico y de resistencia) combinado con una ingesta adecuada de proteínas, enriquecidas con leucina y creatina, es clave en la prevención y manejo de la sarcopenia.

Síndrome Metabólico, Diabetes y Osteoporosis

La relación entre la resistencia a la insulina y el envejecimiento se explica por:

  1. Cambios antropométricos (aumento de grasa corporal y disminución de masa magra).
  2. Cambios ambientales (hábitos alimenticios y disminución de actividad física).
  3. Variaciones neuro-hormonales que pueden tener un efecto contrario a la insulina.
  4. Aumento del estrés oxidativo.
Los hombres con síndrome metabólico tienen un mayor riesgo de morir en un seguimiento de cuatro años y desarrollan disfunción cognitiva con mayor frecuencia.

La diabetes es más frecuente en el hombre mayor que en la mujer. Los hombres mayores con diabetes caen con mayor frecuencia debido a episodios de hipoglucemia y alteración del equilibrio, lo que les provoca daños mayores, incluyendo fracturas. Además, presentan mayor percepción dolorosa y pierden funcionalidad física y mental más rápidamente que los ancianos sin diabetes. Los ancianos diabéticos tienen un marcado aumento de la prevalencia de demencia, agravada por la hiperglucemia.

La osteoporosis a menudo no se diagnostica en el anciano y causa morbilidad y mortalidad significativa. Se recomienda medir la densidad mineral ósea a todo hombre mayor de 70 años, o antes si ha tenido una fractura antes de los 50 años o presenta antecedentes de hipogonadismo, hipertiroidismo, hiperparatiroidismo, enfermedad obstructiva pulmonar, uso de glucocorticoides, agonistas de GnRH o abuso de alcohol. El tratamiento inicial incluye una ingesta adecuada de calcio y vitamina D, ejercicio vigoroso tres veces por semana, eliminación del tabaco y consumo moderado de alcohol. En hombres con fractura de cadera, se prefiere el tratamiento farmacológico con ácido zoledrónico, y en pacientes con tratamiento de frenación hormonal por cáncer de próstata, denosumab.

Hombres Ancianos en Casas de Reposo

Aunque la mayoría de los residentes en casas de reposo son mujeres, existen evidencias de que la supervivencia de los hombres es menor y su conducta más disruptiva. Un estudio indica que el riesgo de morir en el primer año de admisión es del 27.4% en mujeres y del 41.1% en hombres, y durante el segundo año, del 19.9% en mujeres y del 27.4% en hombres. Los factores asociados a la mortalidad masculina incluyen postración, cambios de medicación y problemas de equilibrio en la marcha.

Otro estudio examinó las diferencias según el estado de salud y el apoyo social. Los hombres solían tener esposas que los cuidaban en casa, mientras que las mujeres sin un cuidador ingresaban más precozmente a estas instituciones. Esto se refleja en que el estado de salud y los marcadores biológicos de severidad clínica de los hombres eran considerablemente peores que los de las mujeres. La mortalidad a los tres meses también era mayor en los hombres. Un aspecto específico en hombres en casas de reposo es la mayor agresividad y la conducta sexual inapropiada, lo cual representa un desafío que puede manejarse modificando aspectos conductuales.

Envejecimiento Global y Desafíos Demográficos

Gráfico de barras sobre el aumento de la población mundial mayor de 60 años proyectado hasta 2050

En todo el mundo, las personas viven más tiempo, con una esperanza de vida igual o superior a los 60 años en la mayoría de la población. Todos los países están experimentando un aumento tanto en la cantidad como en la proporción de personas mayores. En 2020, el número de personas de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años. Se proyecta que para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, y para 2050, la población mundial de este grupo se duplicará a 2100 millones. El número de personas de 80 años o más se triplicará entre 2020 y 2050, alcanzando los 426 millones.

Este cambio demográfico, conocido como envejecimiento de la población, comenzó en países de ingresos altos (como Japón, donde el 30% de la población ya supera los 60 años), pero los cambios más significativos se observan actualmente en países de ingresos bajos y medianos. Para 2050, dos tercios de la población mundial mayor de 60 años vivirá en estas regiones. Todos los países enfrentan importantes retos para asegurar que sus sistemas de salud y asistencia social estén preparados para este cambio demográfico.

Pobreza y Salud en el Adulto Mayor

En los países pobres, la presencia de ancianos es menor. El envejecimiento se asocia con mejoras en la calidad de vida y es un proceso gradual y continuo que se inicia en la edad adulta temprana. El estado de salud del adulto mayor, y del anciano masculino en particular, se asocia a su condición económica, la facilidad o dificultad de acceso a prestaciones de salud, y a sentimientos de abandono y soledad. En 2050, el 80% de las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos.

Comprensión del Envejecimiento

Desde un punto de vista biológico, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, llevando a un descenso gradual de capacidades físicas y mentales, mayor riesgo de enfermedad y, finalmente, la muerte. Estos cambios no son lineales ni uniformes y su vinculación con la edad cronológica es relativa. La diversidad en la vejez no es aleatoria, sino que está asociada a otras transiciones vitales como la jubilación, el cambio de vivienda y el fallecimiento de seres queridos.

Afecciones Comunes Asociadas al Envejecimiento

Las afecciones más comunes en la vejez incluyen:

  • Pérdida de audición
  • Cataratas y errores de refracción
  • Dolores de espalda y cuello
  • Osteoartritis
  • Neumopatías obstructivas crónicas
  • Diabetes
  • Depresión
  • Demencia
A medida que se envejece, aumenta la probabilidad de experimentar varias de estas afecciones simultáneamente. La vejez también se caracteriza por síndromes geriátricos complejos, como fragilidad, incontinencia urinaria, caídas, estados delirantes y úlceras por presión, generalmente resultado de múltiples factores subyacentes.

Factores que Influyen en un Envejecimiento Saludable

Personas mayores realizando ejercicio físico al aire libre

La mayor esperanza de vida ofrece oportunidades para las personas mayores y sus familias, permitiendo emprender nuevas actividades o contribuir a sus comunidades. No obstante, el alcance de estas oportunidades depende en gran medida de la salud. La proporción de la vida que se disfruta en buena salud se ha mantenido constante, lo que implica que los años adicionales a menudo están marcados por la mala salud. Un envejecimiento saludable busca posponer o disminuir los efectos no deseados del envejecimiento, manteniendo la salud física y mental, evitando trastornos y permaneciendo activo e independiente.

Los factores que más influyen en la salud de las personas mayores son el entorno físico y social (vivienda, vecindario, comunidad) y características personales como el sexo, la etnia o el nivel socioeconómico. Los entornos propicios, físicos y sociales, facilitan que las personas realicen actividades importantes, a pesar de la pérdida de facultades. Mantener hábitos saludables a lo largo de la vida (dieta equilibrada, actividad física regular, abstinencia de tabaco y alcohol) reduce el riesgo de enfermedades no transmisibles, mejora la capacidad física y mental y retrasa la dependencia de cuidados.

Hay evidencia de que el envejecimiento saludable está en aumento, con una disminución del porcentaje de personas de 75 a 84 años con discapacidades, una reducción en personas mayores de 65 años con trastornos debilitantes y un aumento en personas muy mayores (85 años o más, incluyendo centenarios).

Dificultades en la Respuesta al Envejecimiento de la Población

No existe una persona mayor "típica". La diversidad en la vejez se debe en gran medida a los entornos físicos y sociales que influyen en las oportunidades y hábitos de salud. Las actitudes edadistas, que a menudo suponen que las personas mayores son frágiles o una carga, deben ser confrontadas, ya que pueden conducir a discriminación y afectar la formulación de políticas. La globalización, los avances tecnológicos, la urbanización, la migración y los cambios en las normas de género influyen en la vida de las personas mayores de maneras directas e indirectas, requiriendo una respuesta de salud pública que evalúe estas tendencias actuales y futuras.

Esperanza de Vida y Percepción del Envejecimiento

La esperanza de vida media ha aumentado considerablemente. Un varón nacido en 1900 tenía una esperanza de vida de unos 46 años, mientras que en 2021, la esperanza de vida media en Estados Unidos para la población total fue de 76 años. Un hombre de 65 años actualmente tiene una esperanza de vida de unos 83 años, y una mujer de 65 años, de unos 86 años. Generalmente, las mujeres viven entre 4 y 5 años más que los hombres, una diferencia que ha cambiado poco a pesar de los cambios en el estilo de vida de las mujeres.

La duración máxima de la vida (la edad más avanzada que un ser humano puede alcanzar) ha cambiado poco. La posibilidad de vivir hasta los 120 años es muy pequeña. Madame Jeanne Calment ostentó la esperanza de vida más larga documentada: 122 años (1875 a 1997).

Varios factores influyen en la esperanza de vida:

  • Herencia: Relacionada con la posibilidad de desarrollar enfermedades. Heredar genes que aumentan el riesgo de colesterol alto puede acortar la vida, mientras que genes protectores contra enfermedades coronarias y cáncer pueden prolongarla.
  • Estilo de vida y hábitos: Mantener una dieta nutritiva, evitar fumar y el consumo excesivo de alcohol, realizar actividad física y mantenerse mentalmente activo son hábitos beneficiosos.

La Edad Cronológica, Biológica y Psicológica

No existe una edad determinada que convierta a un individuo en anciano. Tradicionalmente, los 65 años se consideran el inicio de la vejez, una convención histórica (edad de jubilación en Alemania y elegibilidad para Medicare en EE. UU.) más que biológica.

La pregunta de cuándo envejece una persona puede responderse de varias maneras:

  • Edad cronológica: Basada únicamente en el paso del tiempo, expresada en años. Tiene poco sentido en términos de salud, pero se usa en el ámbito legal y económico debido a su capacidad para predecir problemas de salud.
  • Edad biológica: Se refiere a las modificaciones del organismo que se presentan con los años. Dado que estos cambios afectan a algunas personas antes que a otras, la edad biológica puede variar. Las diferencias en la edad aparente suelen deberse al estilo de vida, hábitos y efectos de enfermedades.
  • Edad psicológica: Cómo se comportan y sienten las personas. Un octogenario activo y con proyectos es considerado psicológicamente joven.

La mayoría de las personas sanas y activas no necesitan un geriatra hasta los 70, 75 o incluso 80 años, a menos que su estado de salud lo requiera antes.

Envejecimiento Normal vs. Trastorno

El envejecimiento normal (también llamado envejecimiento natural o senescencia) se refiere a cambios internos que son esperados e inevitables, como la presbicia. Estos cambios hacen a las personas más propensas a ciertos trastornos, pero a menudo se pueden tomar medidas para compensarlos (ej. higiene dental para evitar la pérdida de dientes). El deterioro leve de la capacidad mental es casi universal en la vejez y se considera normal, aunque es menos grave que el de la demencia. Las personas con demencia olvidan eventos completos y tienen dificultades para realizar actividades cotidianas y ubicarse, a diferencia de quienes experimentan un envejecimiento normal. La distinción entre envejecimiento normal y demencia, como el Alzheimer, es a menudo clara, incluso por el aspecto del tejido cerebral post-mortem.

En algunos casos, la distinción entre el deterioro funcional del envejecimiento normal y un trastorno parece arbitraria, siendo solo una diferencia de grado. Por ejemplo, los niveles de azúcar en sangre aumentan después de comer carbohidratos con la edad (normal), pero si este aumento supera cierto nivel, se diagnostica diabetes (trastorno).

Respuesta de la OMS y Perspectivas Futuras

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La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable, con la OMS liderando su implementación. Según las Perspectivas de la población mundial de 2019, para 2050, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65 años, superando a los menores de 18 años. Se prevé que la población de 80 años o más alcance los 426 millones para 2050. La inmigración se estima que ayudará a mitigar el declive demográfico en 50 países afectado por la baja fecundidad y el envejecimiento.

La pandemia de COVID-19 impactó en la fecundidad, mortalidad y migración, reduciendo la esperanza de vida mundial a 71 años en 2021, aunque en 2024 alcanzó los 73.3 años. En 1991, la Asamblea General adoptó los Principios de las Naciones Unidas en favor de las Personas de Edad, enumerando 18 derechos. La Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento en Madrid (2002) adoptó una Declaración Política y un Plan de Acción Internacional con el objetivo de diseñar una política global sobre el envejecimiento, promoviendo un cambio de actitud hacia el gran potencial de las personas mayores.

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