La participación de las familias en la educación de los niños es fundamental para potenciar sus capacidades e incidir en sus resultados académicos. El hogar es reconocido como el espacio de aprendizaje por excelencia, complementado por la escuela que, con su conocimiento especializado, fortalece lo que la familia ha iniciado y continúa realizando.
Dada la vital importancia que poseen las familias en la educación, es primordial poner en marcha estrategias para fortalecer las capacidades de los padres y las escuelas para una participación efectiva. Es fundamental reforzar la alianza con las familias desde las instituciones escolares para atender a todos los estudiantes, en especial a aquellos que proceden de contextos socialmente desfavorecidos.
En este contexto, la visita domiciliaria emerge como una estrategia de alto potencial que puede ser implementada por las escuelas para incentivar la participación de los padres menos involucrados en la educación de sus hijos y mejorar su vinculación con la institución.

Contexto y Tradición de las Visitas Domiciliarias en Educación
Si bien la realización de visitas domiciliarias desde los centros educativos no está directamente contemplada por la legislación chilena ni por la política educacional de manera explícita en todos los casos, es una práctica que tiene una larga tradición en Chile. Esta tradición se ha visto reforzada desde 2008 con el incremento de la presencia de trabajadores sociales en los centros educativos, gracias a nuevos recursos en el marco de la Ley de Subvención Escolar Preferencial, que reconoce la necesidad de recursos extraordinarios para satisfacer las necesidades educativas de los niños.
La principal labor de los trabajadores sociales en escuelas es actuar como puente entre la escuela y la comunidad, proveyendo servicios a los estudiantes, las familias y el personal para promover y apoyar el éxito académico y social de los estudiantes. En el mundo angloparlante, esta subdisciplina se denomina Trabajo Social Escolar.
Las experiencias sobre visitas domiciliarias en el contexto educacional no se limitan a Chile. En Brasil, por ejemplo, se aplica esta práctica como estrategia de aproximación de los agentes de la escuela hacia las familias, siendo realizadas por profesores, psicólogos, asistentes sociales, o incluso jóvenes universitarios formados para tal fin.
¿Qué es la Visita Domiciliaria en el Ámbito Educativo?
La visita domiciliaria ha sido utilizada por educadores, médicos, enfermeras y trabajadores sociales como una herramienta efectiva para proveer apoyo y servicios a los niños y sus familias. En su nivel más básico, puede definirse como una estrategia que contempla un proceso de ayuda a una familia por parte de un agente visitador, el cual se desarrolla en el propio hogar y durante un período de tiempo extenso.
Puede dirigirse a una persona o a una familia, abarcando desde la atención prenatal hasta la ancianidad. Su característica principal es que se aplica en el propio hogar y a través de encuentros habituales a lo largo del tiempo, lo que la convierte en una herramienta óptima para poblaciones en condiciones de pobreza o exclusión social, que a menudo tienen dificultades para acceder o desplazarse hacia los sistemas formales de atención.
Beneficios y Potencial de las Visitas Domiciliarias en Educación
Las visitas domiciliarias ofrecen una oportunidad única de obtener información relevante acerca del ambiente familiar, sus recursos y necesidades, además de la oportunidad de prestar un servicio individualizado. El bienestar y el desarrollo social de los niños son propósitos centrales de la visita domiciliaria, por lo cual, el sistema escolar se presenta como un contexto idóneo para aplicarlas, dado que los niños permanecen en él durante muchos años y varias horas al día.
Mejora la Conexión entre Escuela y Familia
Las visitas domiciliarias pueden mejorar la conexión entre la escuela y la familia, bajo el entendido de que los padres no necesariamente tienen que ingresar a la escuela para influir e implicarse en la educación de sus hijos, pues hay actividades importantes que pueden desarrollarse desde el hogar.
El potencial de aplicarlas desde el ámbito escolar radica en que la visita es una estrategia que puede facilitar la participación de los padres en la educación de sus hijos y ayudar a entender mejor el contexto extraescolar y sus influencias en el aprendizaje, cuestiones claves para las escuelas.
Superación de Barreras y Mayor Comprensión
Entre las ventajas, se puede mencionar que las visitas pueden ayudar a resolver las barreras a la participación de los padres en la educación de sus hijos, como:
- Falta de tiempo para ir a reuniones o para leer materiales enviados a casa.
- No sentirse valorado ni bienvenido en la escuela.
- No comprender el sistema escolar ni su lenguaje.
- Problemas de accesibilidad.
Por estas razones, las visitas domiciliarias proveen mejores mecanismos para responder a la diversidad cultural de las familias de los estudiantes, bajo el supuesto de que cada cultura puede lograr el involucramiento de maneras distintas o a través de distintos caminos, los que pueden ser infravalorados o malinterpretados por la escuela. Además, el hecho de que la provisión de los servicios se realice en su ambiente natural facilita la detección y comprensión de las necesidades familiares, junto con la individualización de los servicios para responder a ellas.

Construcción de Confianza y Mejora Educativa
El ambiente familiar contribuye a equilibrar la relación asimétrica de poder entre el profesional y la familia, lo que ayuda a construir relaciones de confianza. Cuando la escuela mejora su conocimiento y comprensión de los alumnos, crece su capacidad de comunicación y adecuación de las estrategias didácticas, con el consiguiente aumento de las oportunidades de realizar un trabajo escolar exitoso. La participación de las familias en la vida escolar de los alumnos debe ser vista como una parte constitutiva de la planificación educativa.
Cuando los estudiantes perciben que sus profesores conocen la situación familiar, tienen más seguridad para expresar sus dudas y temores en el aula. Al mismo tiempo, al conocer la situación de los estudiantes, los profesores comprenden mejor su comportamiento y tienen unas expectativas más realistas. De este modo, es fundamental que los trabajadores sociales que realizan las visitas compartan la información socioeducativa de las familias con los profesores, si se cuenta con el consentimiento de la familia.
Objetivos y Usos Principales en el Contexto Escolar
Un estudio exploró los usos que actualmente se le dan a la visita domiciliaria en Chile en el contexto escolar, describiendo sus posibilidades como estrategia para avanzar hacia el encuentro entre las familias y escuelas. Este estudio se enfocó en comprender cómo, para qué y con qué frecuencia los trabajadores sociales que se desempeñan en establecimientos educativos primarios y públicos realizan estas visitas.
Los resultados de este estudio cualitativo mostraron que una de las principales situaciones socioeducativas que motivan la realización de visitas domiciliarias es el ausentismo escolar, representando un 64% de las visitas observadas. La visita domiciliaria es vista por varios autores como una estrategia efectiva para disminuir las tasas de ausentismo, especialmente en casos de familias pasivas, aisladas o con menos motivación para asistir a la escuela.
Sin embargo, se observó que las situaciones que dan origen a la visita suelen corresponder a problemáticas ya instaladas en los estudiantes y sus familias, lo que sugiere que la visita no se está utilizando principalmente como una estrategia de prevención social, sino de tratamiento, como respuesta tardía a un problema que ha generado efectos evidentes en el bienestar del estudiante y su proceso de aprendizaje. Los participantes del estudio asociaron el propósito de la visita domiciliaria al proceso de conocer la situación sociofamiliar del estudiante, con la finalidad de conectarlos con redes de apoyo.
vínculo familia escuela y comunidad
Programas de Visitas Domiciliarias: Experiencias y Efectividad
Los programas de visitas domiciliarias constituyen una estrategia de prevención que proporcionan una gama de servicios estructurados a niños de corta edad y a su familia en el entorno del hogar. Estos servicios son implementados por un proveedor capacitado e incluyen manejo de casos, referencia a servicios comunitarios, crianza y educación infantil, y apoyo social a mujeres embarazadas, entre otros.
Aunque la mayoría de estos programas son voluntarios, algunos estados y comunidades recomiendan la participación de familias en riesgo de maltrato. A lo largo de las últimas dos décadas, ha habido un número creciente de programas de visitas domiciliarias en países desarrollados y en vías de desarrollo. Ejemplos incluyen:
- Educa a tu hijo (Cuba): Un programa no institucionalizado con base en la comunidad y la familia para infantes menores de seis años y mujeres embarazadas. Ha mostrado impactos positivos en el desarrollo socio-emocional y motor de los niños.
- The Roving Caregivers (Países del Caribe): Programa de desarrollo de la primera infancia y apoyo familiar para infantes caribeños en riesgo, proveyendo apoyo directo a niños y familias, cuidado de calidad, mejora de la salud, nutrición y preparación preescolar.
- Madres Guías (Honduras): Un programa basado en la comunidad y el hogar para infantes desde el nacimiento hasta los cuatro o seis años, y para mujeres embarazadas en situación de pobreza. Ofrece educación prenatal, revisión médica a recién nacidos, estimulación temprana, educación y apoyo parental, y servicios de nutrición.
Aunque estos programas difieren en población objetivo, proveedores, actividades y calendarios, todos comparten el mismo objetivo: apoyar el crecimiento y desarrollo saludable de los niños. Las metas principales consisten en mejorar las percepciones de los padres sobre la crianza, el conocimiento y la capacidad de proveer un entorno positivo para sus hijos.
Factores que Influyen en la Efectividad
La eficacia de los programas de visitas domiciliarias depende de varios factores:
- Población objetivo: Son más efectivos cuando los servicios se proporcionan a los subgrupos más necesitados (padres en pobreza, con dificultades psicológicas, o niños con discapacidades).
- Compromiso: La plena participación de los involucrados es crucial.
- Proveedores: A menudo se encuentran efectos positivos más importantes cuando enfermeras u otros profesionales cualificados prestan los servicios, en lugar de para-profesionales, debido a su capacitación, supervisión y acceso a recursos.
- Contenido: Los programas tienden a ser más efectivos cuando los servicios son integrales en su enfoque, implementan el modelo del programa con rigor y abordan las múltiples necesidades de la familia.
Para medir con precisión la eficacia, se prioriza una evaluación integral que incluya medidas de múltiples resultados en niños y familias a distintos intervalos de tiempo, así como la recolección de información sobre el impacto en varios subgrupos de población.

Metodología de Implementación de la Visita Domiciliaria Escolar
La realización de una visita domiciliaria efectiva en el contexto escolar sigue una estructura que, aunque flexible, busca maximizar los beneficios para la familia y el estudiante.
Etapa de Planificación
Para un estudio sobre las visitas realizadas por trabajadores sociales escolares, la planificación previa implicaba:
- Generar contacto con la familia para definir los motivos de consulta principales y obtener el consentimiento verbal.
- Corroborar datos del domicilio y contacto telefónico.
- Acordar fecha y horario de visita, estableciendo qué miembro de la familia o cuidador estará presente.
- Revisar antecedentes en la ficha del estudiante y organizar una breve reunión con el equipo escolar (si aplica) para resumir los objetivos de la VDI.
Etapa de Ejecución
Esta etapa se compone de varias fases:
- Fase Inicial: Generar un vínculo entre el profesional y la familia, observar el entorno familiar y doméstico, adaptándose a las circunstancias.
- Fase de Desarrollo: Explicar los objetivos de la visita, preguntar a la familia por sus motivos de consulta y expectativas, consensuar los problemas principales y permitir que el paciente o la familia expresen dudas y temores. Realizar una valoración inicial que permita establecer los problemas socioeducativos priorizados. Evaluar la estructura familiar y sus relaciones (usando herramientas como el genograma y ecomapa) para comprender el contexto y el conocimiento de la familia sobre la situación del estudiante. Se pueden realizar intervenciones y educar a la familia en el mismo momento en que se observan situaciones clave.
- Fase de Cierre: Realizar una síntesis de los acuerdos y compromisos, verificando la comprensión de las indicaciones. Aclarar el plan de acción inicial de forma verbal y escrita. Explicitar temas pendientes para una próxima visita y educar sobre el acceso a la red de apoyo correspondiente ante nuevas necesidades.
Al regresar al centro educativo, es fundamental registrar un resumen del caso en la ficha del estudiante, especificando la actividad realizada como VDI y dejando las indicaciones o notas necesarias.
Etapa de Monitoreo y Evaluación
Esta etapa contempla definir al gestor del caso, responsable del seguimiento y coordinación, y si el caso lo amerita, presentarlo en una reunión con el equipo escolar. Se debe realizar una evaluación y monitoreo sistemático del plan de acción con objetivos realistas, según lo observado en la primera visita. Finalmente, efectuar el seguimiento presencial o no presencial por miembros del equipo, ante nuevos eventos o temas pendientes.
Factores Clave para una Visita Domiciliaria Educativa Exitosa
Las VDI son una parte esencial del trabajo de los equipos educativos y sociales. No existe un único perfil ideal del profesional, sino que este depende de los objetivos de la visita, las necesidades del estudiante y las capacidades locales.
Competencias del Personal Escolar
Las competencias necesarias del personal pueden dividirse en conductuales y funcionales:
- Competencias conductuales: Destaca la comprensión interpersonal, clara orientación al logro de objetivos, capacidad de trabajo en equipo, negociación y manejo de conflictos.
- Competencias funcionales: Se refieren a la capacidad de detectar situaciones de riesgo, programar, planificar y evaluar los objetivos y planes de acción, vincular redes asistenciales y promover factores protectores.
Se ha observado que no basta con ofrecer apoyo técnico para lograr la eficacia de las acciones. Para lograr los cambios esperados, es necesario establecer una relación de ayuda con la familia, acogerla, escucharla e intentar comprenderla.
Las funciones de los distintos integrantes del equipo generalmente se superponen, abarcando más que su rol profesional específico, lo que les permite ser un agente de cambio para el autocuidado y así mejorar la calidad de vida del estudiante y su familia. Por esto, es necesario enfatizar el trabajo en equipo y establecer un gestor de casos para el seguimiento y la coordinación de recursos. Es fundamental lograr un buen trabajo en equipos interdisciplinarios y capacitar a los equipos en buenas prácticas de una VDI, con el fin de mejorar la calidad de vida del estudiante y su familia, utilizando apropiadamente los recursos disponibles.
tags: #visita #domiciliaria #en #educacion