Desde 2015, la Política Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes ha marcado un hito importante, permitiendo al país avanzar significativamente hacia un Sistema de Garantías y Protección Integral de Derechos de la Niñez y Adolescencia. Esta política estableció una hoja de ruta clara para la modernización y especialización del sistema.

Evolución y Fortalecimiento Institucional
En el marco de esta directriz, el año 2018 fue crucial con la creación de dos instituciones fundamentales: la Subsecretaría de la Niñez y la Defensoría de los Derechos de la Niñez. Estas entidades surgieron para fortalecer la estructura de protección y promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes en Chile.
La Necesidad de Especialización: De Sename al Nuevo Servicio
Adicionalmente, se hizo evidente la necesidad de fortalecer y especializar los sistemas de protección y de responsabilidad penal juvenil. Históricamente, estas funciones se encontraban radicadas en el Servicio Nacional de Menores (Sename), una institución que, si bien cumplía un rol vital, requería de una modernización y una nueva arquitectura para enfrentar los desafíos contemporáneos.
Un paso trascendental en esta dirección fue la publicación de la ley N°21.527, la cual crea el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. Esta ley fue oficializada en el Diario Oficial el 12 de enero de 2023. Durante ese año, el nuevo servicio se encontró en un periodo de vacancia dedicado a su implementación gradual, iniciando su funcionamiento de manera progresiva. Para ello, se dividió en tres zonas geográficas clave: norte, centro y sur, asegurando una cobertura y atención descentralizada.

Visión del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil
El Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil se proyecta como una institución especializada, reconocida y posicionada tanto a nivel nacional como internacional. Su visión es la de una entidad que elabora, formula y ejecuta un conjunto de políticas altamente efectivas, las cuales se caracterizan por evaluaciones positivas y una constante retroalimentación de sus procesos. Este enfoque busca garantizar que las intervenciones sean pertinentes, eficientes y orientadas a resultados concretos en la vida de los jóvenes.
Desafíos en la Percepción Pública y el Enfoque Tutelar
Diversos medios de comunicación, la opinión pública y expertos a menudo se refieren a los “Niños del Sename”, dando por entendido que quienes reciben una prestación de parte de la institucionalidad estatal quedan "coaptados" o bajo el control de la misma al recibirla. Esta expresión, si bien puede parecer una simple utilización errada del sujeto, oculta la lógica profunda del sistema tutelar, que ha estado profundamente anclada en la cultura chilena respecto a la infancia en situación de vulnerabilidad.
A pesar de que han transcurrido 25 años desde la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño, el país aún enfrenta el desafío de comprender que la autonomía y la corresponsabilidad no se refieren solo al conjunto de normas que las expresan. Implica, en la cotidianidad, creer efectivamente en los recursos y la capacidad de cambio de las familias para enfrentar las problemáticas por las cuales reciben atención de programas especializados.
Diariamente, se observan casos de niños, niñas y adolescentes junto a sus familias que, gracias al apoyo de programas especializados, han logrado transformar sus vidas, demostrando la importancia de un enfoque basado en la confianza y el fortalecimiento familiar.