Las úlceras por presión (UPP) representan un significativo problema de salud con una gran repercusión económica para el sistema sanitario. Estas lesiones se localizan en la piel o el tejido subyacente y son el resultado directo de la presión, fundamentándose etiológicamente en una isquemia del tejido, normalmente en prominencias óseas, que puede derivar en necrosis si no se aborda. Son una complicación frecuente en pacientes con problemas de movilidad y edad avanzada, deterioran la calidad de vida del paciente y su entorno, y se asocian con retraso en la recuperación funcional, riesgo de infección y dolor, prolongación de la estancia hospitalaria y un aumento considerable del coste de la atención sanitaria.
En los hospitales de España, las UPP mantienen una prevalencia aproximada del 8,8 %. La comunidad científica acepta que el 95% de las UPP son prevenibles con los cuidados y los recursos adecuados.
Contexto Histórico y Esfuerzos de las Organizaciones
Las UPP se han padecido desde la más remota antigüedad, con referencias sobre su incidencia y tratamiento halladas en la civilización egipcia. En un contexto más contemporáneo, la magnitud del problema ha impulsado la creación de organizaciones y la formulación de directrices para su abordaje.
Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras Por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP)
En 1994, de la inquietud de un grupo de profesionales, surge el GNEAUPP con el fin de crear un foro para abordar el cuidado de distintos tipos de heridas. Esta entidad, en colaboración con la Fundación Sergio Juán Jordán, ha elaborado documentos de posicionamiento como el Manifiesto de Tarragona y la Declaración de Arnedillo, los cuales resumen de forma magistral la dimensión de un problema al que, generalmente, no se le presta la atención debida.

Directrices Internacionales y Nacionales
- La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su informe sobre la salud en el mundo (2010), destaca la promoción y protección de la salud como aspectos esenciales para el bienestar humano y para lograr un desarrollo socioeconómico sostenido.
- El Plan de Calidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) 2010, dentro de su Estrategia 8, recoge la prevención de úlceras por presión en pacientes de riesgo como una medida para mejorar la seguridad de los pacientes.
- En el año 2001, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) desarrolló el Proyecto de Indicadores de Calidad de Atención Sanitaria (HCQI), que también aborda la calidad de los cuidados.
Epidemiología y Coste Económico de las UPP
Según el 4º Estudio Nacional de Prevalencia de UPP en España en 2013, las UPP continúan siendo un problema de salud significativo. La prevalencia en 2013 fue del 7,87% en hospitales (con un 3,36% en unidades pediátricas y un 18% en cuidados intensivos), del 13,41% en centros sociosanitarios y del 8,5% en atención domiciliaria.
Estas lesiones presentan unos costes muy elevados, lo cual se refleja en informes como la “Estadística de gasto sanitario público 2014”. Un informe de la Generalitat de Catalunya en 2015 señala que, en el medio hospitalario, no hay diferencias relevantes entre unidades médicas o quirúrgicas en cuanto a la incidencia de UPP. No obstante, los pacientes ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) son más sensibles a la aparición de UPP debido a múltiples factores de riesgo, entre los que se incluyen la ventilación mecánica, el estado nutricional comprometido, tratamientos con fármacos vasoactivos, la inmovilización, condiciones psíquicas alteradas, la edad avanzada, la incontinencia y la presencia de úlceras anteriores.
Iniciativas para la Mejora de la Calidad Asistencial
Ante estas elevadas cifras, la reducción de la incidencia de UPP es un objetivo prioritario. En el Parc de Salut Mar, por ejemplo, se está desarrollando un proyecto para crear una unidad de heridas crónicas. Esta unidad busca coordinar la asistencia primaria, las consultas externas, las unidades de hospitalización y la unidad de hospitalización domiciliaria. Con estas actuaciones se pretende mejorar la calidad de la atención, tanto en la prevención como en el tratamiento a personas con UPP y heridas crónicas, estableciendo un modelo metodológico común que proporcione cuidados integrales. Para ello, se reestructura la comisión de UPP, se la nutre de enfermeras referentes de todos los centros que lo conforman y se nombra un representante de la comisión de UPP.
La Formación de Enfermeras como Clave en la Prevención y Tratamiento de UPP
El presente estudio surge de observaciones realizadas durante los registros de enfermería, donde se identificaron dudas por parte de las enfermeras sobre la clasificación del estadio de las úlceras, el uso de distintos productos para prevención y tratamiento, y la utilización incorrecta de una aplicación informática para el registro y seguimiento de las úlceras. Este estudio se planteó en el ámbito de la UCI, dado que el paciente crítico presenta una mayor predisposición al desarrollo de UPP por la frecuente inmovilidad y la exposición a múltiples factores de riesgo asociados con la enfermedad, como la edad elevada, prolongadas estancias en UCI y alteraciones hemodinámicas y del intercambio gaseoso.
Metodología del Estudio
El estudio, de tipo cuantitativo, analítico y transversal, se llevó a cabo en una UCI polivalente de alta complejidad con 18 boxes (4 coronarios y 14 médicos y quirúrgicos), y un ratio de 2 pacientes por enfermera. Contó con la colaboración de 30 enfermeras, logrando un 100% de participación.
Para la recogida de datos sobre conocimientos, se utilizó el cuestionario “Evaluación del grado de conocimiento de las recomendaciones para la prevención y el cuidado de úlceras por presión en Unidades Críticas”, creado por Quesada, que reúne las recomendaciones del protocolo institucional. El cuestionario incluía datos sociodemográficos, 11 preguntas sobre intervenciones preventivas y 11 sobre tratamiento de UPP, con 5 posibles respuestas y solo una válida por ítem. Las enfermeras que voluntariamente participaron rellenaron el cuestionario anónimo en formato papel, durante un período de 15 días.
Además, para evaluar el registro de UPP, se analizó la concordancia entre la información de los registros de úlceras de la trayectoria clínica y la información recogida in situ a la enfermera responsable del paciente, comparando estos datos antes y después de la formación. Se verificó si la enfermera había introducido los diagnósticos de enfermería “Deterioro de la Integridad Cutánea (00047)” y “Deterioro de la Integridad Tisular (00044)” en la planificación de curas.
Úlceras por presión: cuidados
Resultados de la Formación
En el nivel de conocimientos preformación se obtuvo una nota media global de 0,547 (desviación estándar [DE] = 0,122) sobre 1, mientras que en la posformación, esta media global fue de 0,728 (DE = 0,140). La diferencia entre las notas globales pre- y post- del cuestionario resultó estadísticamente significativa (p < 0,05), concluyendo que las notas obtenidas en los cuestionarios preformación son significativamente menores que las obtenidas en los resultados posformación.
- Prevención: 7 de las 11 preguntas relacionadas con la prevención mostraron una mejora de más del 20% con la acción formativa; 3 preguntas igualaron o mejoraron menos del 20%; y 1 pregunta obtuvo peores puntuaciones.
- Tratamiento: 3 de las 11 preguntas vinculadas al tratamiento mejoraron con la acción formativa (más del 20%); 7 preguntas igualaron o mejoraron menos del 20%; y 1 pregunta obtuvo peores puntuaciones.
Mejora en el Registro de UPP
En los registros de las UPP, se observó que en los días preformación, el 27% de los pacientes ingresados presentaban úlceras, y de estas, el 25% no estaban registradas informáticamente. En los días posformación, el porcentaje de pacientes con UPP disminuyó a un 9%, y todas ellas (el 100%) estaban registradas informáticamente. Esto evidencia que la acción formativa no solo mejora los conocimientos, sino que también incrementa la concienciación y el correcto registro de las UPP.

Conclusiones y Desafíos
Los resultados del estudio apoyan la hipótesis de que la acción formativa ha sido efectiva, mejorando los conocimientos de las enfermeras participantes tanto a nivel de prevención como de tratamiento de UPP. Este hallazgo coincide con estudios como el de García, que señalan que, si bien las recomendaciones del GNEAUPP son conocidas por las enfermeras, su aplicación en la práctica es menos frecuente. Por lo tanto, es necesario esforzarse no solo en recordar las recomendaciones, sino también en implementarlas de manera efectiva para reducir la incidencia y virulencia de las UPP, especialmente en la UCI.
El estudio también destaca que a mayor conocimiento, mayor concienciación y una mejor declaración de las UPP. La mejora notable en el registro informático, que pasó al 100% de las úlceras detectadas después de la formación, subraya la importancia de la concienciación durante el proceso formativo. Estos hallazgos concuerdan con otros estudios, como los de Martínez y Serrano.
Limitaciones del Estudio
Las limitaciones identificadas en este trabajo incluyen la falta de un instrumento de evaluación validado que se adaptara al protocolo de la institución, lo que llevó al uso de una escala no validada. Otra limitación fue que la elección de la muestra se realizó por conveniencia, lo que podría afectar la generalizabilidad de los resultados.
Importancia del Rol de Enfermería
En resumen, las acciones formativas mejoran el conocimiento de las enfermeras en prevención y tratamiento de las UPP. La alta incidencia de UPP hospitalarias, particularmente en UCI, sigue siendo un problema grave. Los registros informáticos de UPP forman una parte integral del trabajo asistencial de la enfermera, y es fundamental ser conscientes de su importancia, así como dominar el manejo de los instrumentos de trabajo asociados.
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