Manejo y Tratamiento de las Ránulas

Las ránulas son lesiones pseudoquísticas que se localizan en el piso de boca, específicamente debajo de la lengua. Son un tipo de quiste lleno de saliva, causado por la retención de contenido salival de la glándula sublingual en el tejido conjuntivo subyacente, o bien, originadas por un trauma u obstrucción, resultando en una acumulación de líquido salival. El término "ránula" deriva del latín "rana", que significa rana, debido a la semejanza del quiste con el vientre de una rana.

Si bien generalmente es benigno y no está relacionado con el cáncer, su presencia puede causar molestias y complicaciones si no se trata. La ránula es considerada la patología más frecuente de la glándula sublingual. La ránula simple se encuentra confinada al piso de boca y es más común en pacientes pediátricos. La mayoría de los casos de ránulas se presentan en niños y en adultos de entre 20 y 40 años, aunque pueden afectar a personas de cualquier edad y sexo. Existen estudios sobre la incidencia de ránulas en niños, y se ha encontrado el mayor porcentaje en edades de 7 a 12 años.

Esquema de la anatomía del suelo de la boca con la ubicación típica de una ránula simple y una ránula cervical

Causas de las Ránulas

Una ránula se produce, en la mayoría de los casos, por la obstrucción o ruptura de una glándula salival, especialmente de las glándulas sublinguales, que se encuentran debajo de la lengua. Esto ocurre cuando la saliva fluye hacia el tejido que rodea la glándula salival en vez de ir hacia la boca, acumulándose y formando el quiste.

También se pueden producir por una lesión o traumatismo bucal. Por ejemplo, si una persona se golpea la cara o se muerde la mejilla con demasiada fuerza, puede aparecer una ránula. En un artículo publicado en la National Library of Medicine también se hace mención a un caso de ránula congénita, por lo que es posible que en algunos casos se desarrollen debido a malformaciones del sistema salival, aunque se trata de algo poco común.

En otros casos, no es posible determinar cuál es la causa detrás de la aparición de estas lesiones, y pueden aparecer de manera fortuita. Es importante destacar que las causas de las ránulas no tienen que ver con la higiene bucal, sino con otros factores.

Existe evidencia limitada que sugiera una predisposición genética al desarrollo de ránulas. Sin embargo, las personas con enfermedades autoinmunes que afectan las glándulas salivales, como el síndrome de Sjögren, pueden tener un mayor riesgo. Ciertos hábitos de vida y alimentarios pueden contribuir al desarrollo de ránulas. Por ejemplo, la deshidratación puede provocar saliva espesa, lo que puede aumentar el riesgo de obstrucciones. Además, una dieta baja en alimentos ricos en hidratación puede agravar esta afección.

Tipos de Ránulas y Características Clínicas

Según Cleveland Clinic y Children’s Hospital of Philadelphia, pueden existir dos tipos principales de ránula:

Ránula Simple (u Oral)

Las ránulas simples causan una inflamación limitada a la boca. Este tipo de ránula se produce cuando el quiste que se forma por la acumulación de saliva se aloja debajo de la lengua. En general, no causa dolor, pero sí puede generar molestias al hablar, comer o deglutir, especialmente si crece y ocupa más espacio en la cavidad bucal. En cuanto a sus características clínicas, las ránulas orales son grandes y se presentan como una vesícula tensa y flotante, de forma de cúpula, a veces con un tono azulado o rosado similar al de la mucosa.

Ránula Hundida o Cervical (Plunging Ranula)

Por otra parte, las ránulas hundidas tienen un efecto negativo mayor, y la inflamación se puede extender incluso hasta el cuello. Este tipo de ránula se presenta cuando el contenido del quiste se extiende hacia los tejidos blandos del cuello, hacia la región submaxilar o cervical. Su localización es a nivel del suelo de la boca, pudiendo en ocasiones extenderse a través del músculo milohioideo hacia la región submaxilar o cervical, presentándose clínicamente como una tumoración laterocervical de crecimiento lento.

Conocer estas diferencias es sumamente importante, ya que cada tipo de ránula requiere un enfoque diagnóstico y terapéutico distinto.

Foto clínica de una ránula simple debajo de la lengua

Síntomas y Diagnóstico

Síntomas

Una ránula puede pasar desapercibida hasta que el quiste aumenta de tamaño, sobre todo, porque al principio no suelen causar dolor. Solo después de que tiene un tamaño considerable es que se presentan síntomas más evidentes, ya que puede causar molestias al hablar o tragar, y en algunas ocasiones incluso problemas para respirar si crece lo suficiente como para presionar la tráquea.

Una buena forma de reconocerlas es prestar atención a sus características, ya que suelen aparecer como un bulto transparente o azulado debajo de la lengua. Pueden tener entre 5 y 7,5 cm de diámetro, y muchas veces se vacían y se vuelven a llenar. En el caso de las ránulas cervicales, se presenta hinchazón en el cuello. Esto puede dar lugar a confusiones, ya que se trata de un síntoma que también se presenta con otras condiciones o enfermedades. Los síntomas de la ránula pueden variar según el tamaño y la ubicación del quiste. Las ránulas no son contagiosas, ya que no se producen a causa de virus, hongos o bacterias.

Diagnóstico

El diagnóstico de la ránula suele comenzar con una evaluación clínica exhaustiva. El diagnóstico se realiza a través de un especialista, quien por la ubicación del quiste, su apariencia y los síntomas que presenta la persona, puede determinar si se trata de una ránula o de algo más. El profesional de la salud recopilará la historia clínica detallada del paciente, incluyendo cualquier lesión bucal previa, procedimientos dentales o afecciones subyacentes.

Además, para confirmar el diagnóstico y descartar otro tipo de quistes bucales, el médico puede solicitar exámenes más complejos, como pruebas de diagnóstico por imágenes (ecografías y resonancias magnéticas), una tomografía computarizada o una prueba de ultrasonido. El apoyo de imágenes mediante ecografía, tomografía computarizada o RM (resonancia magnética) es fundamental para un correcto diagnóstico. Gracias a estas pruebas es posible descartar que se trate de hemangiomas, linfangiomas, quistes dermoides, fibromas o abscesos.

Resonancia magnética de una ránula cervical

Opciones de Tratamiento para las Ránulas

El tratamiento de la ránula depende de su tamaño, síntomas y su impacto en la calidad de vida del paciente. Antes de hablar sobre los procedimientos para eliminar el quiste, se debe tener en cuenta que no todas las ránulas requieren tratamiento. Un artículo de StatPearls publicado en National Library of Medicine, señala que las ránulas, por lo general, tienden a resolverse de manera espontánea por sí mismas. El tratamiento está indicado, únicamente, cuando la ránula alcanza un tamaño considerable e interfiere con las funciones básicas del habla, la masticación o la deglución. Sin embargo, hay casos en los que se presentan síntomas persistentes y posibles complicaciones que requieren de tratamiento médico.

Manejo Conservador y Paliativo

Este mismo artículo menciona que no se trata de un problema grave, y que no tiene relación con el cáncer, incluso puede que las ránulas desaparezcan por sí mismas. Cuando se trata de una obstrucción, el tratamiento conservador suele consistir en la administración de una serie de medicamentos llamados sialogogos, que estimulan la producción de saliva. Con esto, en algunas ocasiones se consigue desintegrar el tapón que está bloqueando el conducto salival. El drenaje es otro tratamiento más conservador y, aunque consigue disminuir el tamaño de la hinchazón, en muchas ocasiones se descarta por su baja tasa de éxito.

Opciones Quirúrgicas y Procedimientos Invasivos

La cirugía será el tratamiento indicado cuando la medicación no resulta eficaz o cuando la ránula se debe a una rotura del conducto salival.

Marsupialización

Esta técnica es una alternativa más conservadora y menos invasiva en comparación con la extirpación completa. Consiste en extirpar la parte superior de la ránula mediante una incisión en el quiste, lo que permite drenar la saliva, y suturar sus bordes a la mucosa de la boca. Se utiliza principalmente en ránulas simples pequeñas o en pacientes pediátricos, en quienes se busca evitar procedimientos más agresivos. La marsupialización es a menudo el tratamiento de elección para ránulas simples. La técnica de micromarsupialización fue propuesta en 1995, y desde entonces se han sugerido algunas modificaciones con el objetivo de lograr un mayor éxito en el tratamiento de las lesiones, aumentar el número de vías de drenaje y facilitar la epitelización de estas vías.

Escisión Quirúrgica

Consiste en la extirpación completa de la ránula junto con la glándula salival afectada, ya que si solo se retira el quiste sin eliminar la glándula, hay una alta probabilidad de que vuelva a formarse. Respecto al tratamiento de las ránulas cervicales, el procedimiento más aceptado y con menos tasas de recurrencia es la escisión de la ránula cervical por abordaje laterocervical, asociada a la extirpación de la glándula sublingual implicada vía transoral. La extirpación de la glándula salival sublingual es una intervención que garantiza que la ránula no va a reaparecer.

Ablación Láser

Es una opción menos invasiva, con menor sangrado y un tiempo de recuperación más corto. A través de ella se vaporiza o cauteriza el tejido afectado, lo que permite eliminar la lesión sin necesidad de cortes tradicionales.

Inyección Intralesional de un Agente Esclerosante

Este tratamiento consiste en inyectar directamente en la ránula una sustancia que provoca una reacción inflamatoria controlada, haciendo que las paredes del quiste colapsen y se cicatricen internamente.

Para saber qué tratamiento es el adecuado para cada caso, es necesario acudir a un médico, ya que solo un profesional puede hacer un diagnóstico completo y evaluar las características particulares de cada ránula. Después de cada procedimiento se debe guardar reposo y tener algunos cuidados específicos.

Marsupialización de Quiste Vulvar

Casos Clínicos Representativos

Caso 1: Ránula Simple Extensa en Paciente Pediátrico

Se presenta el manejo de ránulas de tamaño inusual en odontología infantil. Un paciente de 10 años de edad, sexo masculino, acude a consulta al posgrado de odontología infantil de la Facultad de Odontología U.T de la Universidad Autónoma de Coahuila, referido del Hospital Universitario por un aumento de volumen indoloro en el piso de boca, con más de 1 mes de evolución.

Se realiza la marsupialización de la lesión bajo anestesia local infiltrativa con Articaína al 4%. Se efectúa una incisión en la región central de la lesión de la mucosa hasta llegar al contenido líquido de color amarillento cristalino. Se suturan los bordes de la lesión con sutura reabsorbible Vicryl 3-0, se coloca gasa compresiva y se dan indicaciones postoperatorias.

Otro caso similar involucra a un niño de 6 años que acudió a la Sala de Urgencias de Odontología Pediátrica de la Clínica Infantil de la Universidad Estatal de Londrina, quejándose de una “bola morada debajo de la lengua” con una duración de casi dos semanas. La madre informó que se había realizado una incisión para drenar la lesión en otra unidad de salud tres días antes. El niño reportó molestias al tragar y hablar, sin síntomas dolorosos. En el examen clínico, se observó una burbuja purpúrea de aproximadamente 1,5 cm de diámetro, localizada en el suelo de la boca, en el lado derecho. La lesión tenía forma de cúpula, superficie lisa, base sésil, contorno regular y consistencia fluctuante a la palpación.

Como enfoque terapéutico, el equipo decidió realizar la técnica de micromarsupialización, debido a la extensión de la lesión y al comportamiento cooperativo del niño. El preoperatorio incluyó enjuague con digluconato de clorhexidina al 0,12% y aplicación de anestésico tópico (lidocaína asociada con prilocaína al 5%). Debido a la extensión de la lesión y el malestar reportado por el niño, se realizó anestesia infiltrativa con lidocaína al 2% con vasoconstrictor de fenilefrina (1:100.000) alrededor del área quirúrgica. Se empleó una aguja atraumática para evitar desgarros del tejido. Después de la transfijación, se realizó un movimiento de “ida y vuelta” y se manipuló la sutura dentro y fuera de la lesión para asegurar el establecimiento de canales de drenaje eficaces. El nudo quirúrgico no se apretó demasiado para evitar la necrosis y se realizó una suave compresión de la lesión para eliminar el moco. Durante todo el procedimiento, el paciente presentó un comportamiento definitivamente positivo según la escala de comportamiento de Frankl.

Después de 21 días, la lesión mostró regresión y se retiró la sutura. Durante el seguimiento clínico de 60 días y 12 meses, el paciente no presentó recurrencia de la lesión. Esta técnica demostró ser una opción viable y efectiva para tratar la lesión, y se puede realizar de manera segura, rápida y bajo anestesia local en un entorno ambulatorio. A pesar de los resultados favorables presentados en este caso clínico, es importante considerar algunas limitaciones, ya que al tratarse de un único reporte, los hallazgos no pueden generalizarse ampliamente.

Caso 2: Ránula Cervical Gigante en Adulto

Domínguez C., F., Ortega B., N., Martín A., M., Guallart D., F., & Dalmau G., J. (2022) presentaron el caso clínico de un varón de 25 años quien presentaba una masa laterocervical derecha de seis meses de evolución de crecimiento progresivo e indoloro. La ecografía y RM confirmaron una ránula cervical gigante de 62x45x101 mm, que se localizaba en el espacio submandibular derecho, alcanzando el espacio parafaríngeo en su vertiente más craneal.

Complicaciones y Cuándo Consultar al Especialista

Complicaciones

Las ránulas suelen ser una lesión benigna. Sin embargo, cuando se prolongan en el tiempo y no se tratan de la manera adecuada, se pueden presentar algunas complicaciones. Una de las complicaciones más frecuentes es el aumento progresivo del tamaño del quiste, lo que puede dificultar funciones esenciales como hablar, masticar o tragar. El pronóstico para las personas con ránula suele ser favorable, especialmente con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado.

Cuándo Consultar al Especialista

Es importante consultar a un especialista cuando la ránula persiste por más de unos días, crece progresivamente o interfiere con funciones básicas como comer, hablar o tragar. Conviene acudir al dentista ante un bulto o inflamación en la boca que persiste más de dos semanas.

Preguntas Frecuentes sobre las Ránulas

  • ¿Qué causa la ránula? La ránula se produce por la obstrucción de una glándula salival, lo que provoca la acumulación de saliva. También puede ser resultado de un traumatismo o, en casos raros, de malformaciones congénitas.
  • ¿Las ránulas son dolorosas? Las ránulas pueden causar molestias, especialmente si son grandes o interfieren con la alimentación o el habla, pero generalmente no son dolorosas por sí mismas.
  • ¿Cómo se diagnostica una ránula? El diagnóstico suele implicar una evaluación clínica, que incluye la historia clínica y la exploración física. En muchos casos, se complementa con pruebas de imagen como ecografías o resonancias magnéticas.
  • ¿Cuáles son las opciones de tratamiento para la ránula? Las opciones van desde el manejo conservador (observación, sialogogos) hasta procedimientos quirúrgicos como la marsupialización, la escisión de la glándula sublingual, la ablación láser y la inyección de agentes esclerosantes.
  • ¿Las ránulas pueden volver a aparecer después del tratamiento? Sí, las ránulas pueden reaparecer, sobre todo si no se trata la causa subyacente o si no se extirpa la glándula salival afectada.
  • ¿Es necesaria la cirugía para todas las ránulas? No todas las ránulas requieren cirugía. Muchas pueden resolverse espontáneamente o ser manejadas con tratamientos menos invasivos, especialmente si son pequeñas y asintomáticas.
  • ¿Qué cambios en el estilo de vida pueden ayudar a controlar los síntomas de la ránula? Mantener una buena hidratación para evitar la saliva espesa y evitar traumatismos bucales pueden ser útiles.
  • ¿Cuándo debo consultar a un médico para obtener una ránula? Debe consultar a un especialista si la ránula persiste por más de unos días, crece progresivamente, causa dolor, o interfiere con funciones básicas como comer, hablar o tragar.
  • ¿Existen complicaciones a largo plazo asociadas con las ránulas? Las principales complicaciones a largo plazo son el aumento de tamaño, que puede dificultar funciones orales, y la recurrencia después del tratamiento si este no fue definitivo.
  • ¿Pueden los niños desarrollar ránulas? Sí, las ránulas son comunes en pacientes pediátricos, especialmente entre los 7 y 12 años de edad.

La ránula es una afección benigna que puede causar molestias y complicaciones si no se trata adecuadamente. Comprender sus causas, síntomas y opciones de tratamiento es fundamental para quienes la padecen.

Descargo de responsabilidad: Este artículo es solo informativo y no sustituye la consulta médica profesional.

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