Las rampas de acceso son una medida fundamental para garantizar la accesibilidad universal, ya que permiten salvar desniveles entre dos superficies, facilitando el tránsito a personas con movilidad reducida, usuarios de sillas de ruedas o personas con carritos de bebé. Para que estas estructuras sean seguras y duraderas, la elección del tipo de hormigón y la calidad de los materiales son aspectos determinantes.

Materiales y pavimentación en rampas de acceso
La pavimentación es un elemento crítico que debe responder al objetivo principal de la rampa: adaptarse a los neumáticos, ofrecer agarre y resistir condiciones climáticas. Es imperativo apostar por materiales antideslizantes que preserven sus propiedades frente a cambios de temperatura.
El hormigón como material de elección
El hormigón es el material más utilizado para rampas de uso permanente debido a su resistencia y capacidad para ser moldeado a medida. Para una correcta ejecución, se deben considerar los siguientes puntos:
- Preparación del terreno: Si el terreno base es de hormigón, se recomienda picar la superficie para obtener un área irregular, lo que permitirá un mejor agarre de la nueva mezcla de cemento.
- Refuerzo estructural: Las estructuras de hormigón necesitan un entramado interno, como una malla electrosoldada, que ayuda a resistir mejor las cargas que soportará la rampa.
- Mezcla y fraguado: Se pueden emplear sacos de hormigón rápido, cuidando la dosificación exacta de agua (típicamente entre 3 y 3,75 litros por bolsa). Es fundamental dejar fraguar el material al menos 24 horas, cubriéndolo adecuadamente.

Alternativas: Adoquines de hormigón prefabricado
En el diseño urbano moderno, los adoquines de hormigón prefabricado son excelentes candidatos para itinerarios accesibles. Sus principales ventajas son:
- Son duros, estables y ofrecen una superficie antideslizante.
- Su porosidad natural facilita el drenaje, evitando la acumulación de agua, hielo o escarcha.
- Permiten crear piezas con distintas texturas para señalizar zonas, cumpliendo con la normativa de accesibilidad que exige distinguir texturas para personas con discapacidad visual.
- Es posible obtener acabados lisos y sin bisel, lo que asegura la continuidad del pavimento y evita resaltes superiores a 4 mm.
Normativas y consideraciones técnicas
Independientemente del material, toda rampa debe regirse por normativas vigentes que regulan la seguridad y la usabilidad. La pendiente se define como la relación entre la altura a cubrir (h) y la longitud en el plano horizontal (d), multiplicada por 100.
| Tipo de rampa | Pendiente recomendada |
|---|---|
| Exteriores (hasta 20 cm) | 10% - 12% |
| Interiores (hasta 30 cm) | 10% |
| Recorridos largos (6-9 metros) | Inferior al 6% |
Elementos de seguridad indispensables
Más allá del material de la superficie, la seguridad se complementa con elementos adicionales:
- Barandales y pasamanos: Deben instalarse en ambos costados de la rampa. Se recomienda un doble pasamanos con alturas de 90-105 cm (superior) y 70-85 cm (inferior).
- Pavimento táctil: En el inicio y final de la rampa, es necesario colocar superficies de diferente textura y color para advertir a personas con discapacidad visual.
- Zonas de transferencia: Los puntos de ascenso y descenso requieren un diámetro mínimo de 1,5 metros, con un suelo completamente plano, libre de coladeras o rejillas.