La incapacidad laboral por depresión, aunque a menudo subestimada, es una realidad creciente que afecta a miles de trabajadores, generando conflictos entre la necesidad de reposo médico y las exigencias de los sistemas de seguridad social. En el ámbito de la jardinería, donde las exigencias físicas y la exposición a factores ambientales se suman a las presiones laborales, la salud mental cobra una relevancia particular.
Definición y Calificación de la Enfermedad Profesional
Una Enfermedad Profesional es aquella causada directamente por el ejercicio de la profesión o el trabajo que realiza una persona, produciendo incapacidad o muerte. El proceso de calificación de una enfermedad profesional es un procedimiento legal y médico que determina si una enfermedad que padece un trabajador tiene su origen directamente relacionado con sus labores.
Proceso de Evaluación
Un profesional médico, con conocimiento en Enfermedades Profesionales, evaluará los síntomas y su relación con el trabajo realizado. Para ello, podría solicitar:
- Enfermedades de salud mental: Atención psicológica y Estudio del Puesto de Trabajo (EPT SM).
- Enfermedades Musculoesqueléticas: Exámenes imagenológicos y Estudio del Puesto de Trabajo (EPT ME).
- Otras enfermedades: Exámenes específicos al riesgo y Estudio del Puesto de Trabajo (EPT ME).
El trabajador tiene la obligación legal de asistir a sus controles médicos para su recuperación. De lo contrario, estará incumpliendo la normativa vigente, lo que podría significar la suspensión de sus atenciones médicas o económicas.
Estudio del Puesto de Trabajo (EPT)
Las evaluaciones tienen por objetivo determinar si existe exposición a agentes de riesgo en el lugar de trabajo, entre las cuales se encuentra el Estudio de Puesto de Trabajo (EPT). El EPT consiste en el análisis detallado de las características y condiciones ambientales donde una persona se desempeña, junto con las actividades, tareas u operaciones que realiza.
Entre las evaluaciones más usuales se encuentran:
- Estudio por sospecha de patología musculoesquelética (EPT ME): Visita a la empresa y grabación de las actividades que ejecuta la persona en su puesto de trabajo. Si el afectado no puede participar por un motivo justificado, el estudio se puede realizar con otra persona que haga las mismas funciones.
- Estudio de puesto de trabajo por evaluación de Salud Mental (EPT SM): Entrevistas a testigos aportadas por la persona afectada y la entidad empleadora, resguardando la confidencialidad de los testimonios.
- Informes de medición de agentes ambientales: Revisión a cargo de un experto en prevención de riesgos laborales para detectar la presencia de agentes de riesgo en el puesto de trabajo.
Aumento de Patologías Psiquiátricas en Solicitudes de Invalidez
En el contexto de la reforma al sistema previsional, la invalidez como motivo de retiro del mercado laboral asoma como un factor significativo. Más de 20 mil personas por semestre solicitan jubilaciones por esta causal.
Según el último informe de la Superintendencia de Pensiones, las patologías psiquiátricas, que involucran trastornos depresivos crónicos, psicóticos, de personalidad y retrasos mentales, representan la mayor cantidad de solicitudes aprobadas de invalidez en personas de hasta 40 años. En el tramo de entre los 20 y 30 años, estas patologías representan el 40% de las solicitudes, y entre los 30 y 40 años esa cifra llega al 23,4%.
Esto considera el total de solicitudes de afiliados de AFP, que representan el 74,2% de las 28.449 peticiones aprobadas en el primer semestre de este año, y de las cuales solo un 49,7% se encontraba cubierta por el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS).
De acuerdo con la superintendencia, "cualquier patología de orden psíquico que reúna los requisitos que las normas técnicas establecen para ser consideradas como irrecuperables e invalidantes en al menos 50% de incapacidad laboral implican la aprobación de este tipo de invalideces", lo que incluye la depresión, "si cumple con los criterios".
Actualmente, las patologías de neurología (tales como secuelas de accidentes cerebrovasculares, hemiplejias; daño orgánico cerebral, parkinson, epilepsias) y psiquiátricas suman un 29,6% del total, siendo las principales causas de pensiones de invalidez aprobadas en afiliados de AFP.

Impacto por Grupos Etarios y Género
A partir de los 40 años, las patologías derivadas de problemas al aparato locomotor (traumatismos de origen no laboral, artrosis y artritis) cobran mayor relevancia, alcanzando la mayor tasa de aprobación de invalidez en el tramo de 40 a 50 años de edad, con un 21,5%.
A nivel global, se evidencia un mayor volumen de aprobación de pensiones de invalidez en hombres (56,2%) que en mujeres (48,3%). El regulador indica que "la experiencia muestra que los hombres que solicitan la invalidez se enfrentan con mayor frecuencia a estados terminales de algunas patologías crónicas, lo que redunda en que reúnen los requisitos necesarios para invalidarse".
Según cifras de la Superintendencia de Pensiones a agosto, la pensión promedio por invalidez total en el sistema de AFP alcanza las 6,6 UF, equivalentes a algo más de $175 mil. En dicho mes se pagaron un total de 74 mil pensiones de invalidez.
Las cifras también muestran que el mayor porcentaje de aprobación se registra en personas de entre 20 y 30 años (59,6%), y el menor en el grupo entre 50 y 60 años (51,3%). Esto se atribuye fundamentalmente a las solicitudes por retraso mental u otras patologías psiquiátricas que provienen de menores de 18 años beneficiarios del Subsidio por Discapacidad Mental, y a que los solicitantes de este grupo etario que piden la calificación habitualmente tienen causales graves que ameritan la invalidez a esa edad.
Estadísticas Recientes de Incapacidad Laboral
El informe del primer semestre de este año (AFP y PBS) muestra que los mayores porcentajes de dictámenes que aprobaron invalidez total o parcial para primeras solicitudes fueron impedimentos provenientes de los sistemas de:
- Aparato locomotor: 1.800 aprobaciones.
- Neurología: 1.397 dictámenes aprobados.
- Psiquiatría: 1.358 dictámenes visados.
La tasa de aprobación de solicitudes de calificación de invalidez para afiliados AFP correspondió a un 52,7% (17,8% invalidez parcial y 34,9% con invalidez total) y para PBS a un 55,4%.
Salud Mental en el Ámbito Laboral
El avance de las enfermedades psiquiátricas también se refleja en las cifras de enfermedades laborales. Según la subsecretaria de Previsión Social, Jeannette Jara, en 2016 el 44% de las enfermedades profesionales diagnosticadas correspondió a salud mental, casi el doble que el año anterior, incluyendo patologías de estrés y depresión de origen laboral.
Este aumento ha motivado a la autoridad a licitar un estudio para la actualización de las enfermedades profesionales, en el marco de una Política Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Cuando el Cuerpo Avisa y la Mente Colapsa
No es exageración pedir ayuda. Es una necesidad urgente. El estrés laboral y el agotamiento emocional han llevado a miles de trabajadores a buscar una licencia médica por estrés. Cuando una persona enfrenta un episodio depresivo, un trastorno de ansiedad o un cuadro de estrés laboral severo, lo último que debería encontrar es un sistema que ponga en duda la legitimidad de su malestar.
En la práctica clínica cotidiana es frecuente escuchar a pacientes que relatan jornadas laborales extensas, turnos nocturnos, largos trayectos de traslado y la presión constante de cumplir con responsabilidades que superan sus capacidades reales. Lo que resulta más preocupante es la naturalización de estas condiciones. Muchas personas creen que el agotamiento extremo, la irritabilidad o la incapacidad de desconectarse del trabajo son simplemente parte del costo de vivir en la modernidad.
Los cuadros que con mayor frecuencia llevan a la solicitud de una licencia médica psiquiátrica son las reacciones ansioso-depresivas, los episodios depresivos moderados o leves, y los trastornos de adaptación derivados del contexto laboral.
Licencia Médica por Estrés: Concepto y Emisión
La licencia médica por estrés es un documento legal emitido por un profesional de salud que acredita que el trabajador no puede seguir cumpliendo sus funciones debido a un cuadro de salud mental relacionado con estrés laboral, ansiedad o agotamiento. No se trata solo de “estar colapsado”. Es una condición clínica válida que puede generar síntomas físicos reales: desde insomnio crónico, crisis de angustia, hasta trastornos digestivos o contracturas musculares constantes.
En Chile, este tipo de licencias suelen clasificarse como licencias psiquiátricas (tipo 1) y permiten acceder al Subsidio de Incapacidad Laboral (SIL), siempre que se cumplan los requisitos legales y de cotización.
Ciclo de estrés: licencias médicas por estrés
¿Quién puede emitir una licencia médica por estrés?
Según la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), cualquier médico cirujano puede emitir una licencia médica, incluyendo médicos generales. No se exige, por norma, que sea un psiquiatra. Sin embargo, la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN) tiende a exigir respaldo psiquiátrico cuando:
- La licencia supera los 14 días.
- Se trata de reiteración por cuadros similares.
- No hay diagnóstico específico (ej. solo “estrés”).
- No hay informe complementario con fundamentos clínicos.
Un cliente llegó a nuestra oficina describiendo un cuadro de agotamiento brutal. Se le dormían las manos, sufría insomnio y síntomas físicos por estrés. Su psiquiatra no tenía hora disponible en dos meses, así que acudió a un médico general. Aunque obtuvo la licencia médica por estrés, fue rechazada por falta de respaldo especialista. Así es como el sistema responde cuando el colapso llega primero que la atención.
Diagnóstico Correcto: Estrés, Burnout o Depresión
Es importante diferenciar entre estrés agudo, burnout y depresión, porque el tipo de diagnóstico afecta la duración de la licencia, su validación y los antecedentes clínicos necesarios:
- Estrés agudo o trastorno adaptativo: Cuadros temporales, habitualmente por cambios drásticos, crisis o sobrecarga emocional.
- Burnout o síndrome de agotamiento profesional: Ya catalogado por la OMS, este cuadro implica fatiga crónica, despersonalización y bajo rendimiento. Requiere evaluación más profunda.
- Depresión laboral: Trastorno del ánimo persistente. Su diagnóstico requiere informe psiquiátrico detallado.
Mientras más grave y sostenido el cuadro, mayor es la exigencia de respaldo profesional al momento de emitir la licencia.
Requisitos y Documentos Necesarios para la Licencia Médica
Emitir la licencia médica por estrés no es suficiente. Debe cumplir requisitos formales para ser válida ante COMPIN o Isapre:
- Formulario de licencia médica: Debe estar completo, sin enmiendas ni tachaduras. El médico general debe dejar explícito el diagnóstico clínico y los síntomas. Es ideal adjuntar un Informe Médico Complementario (IMC) cuando el cuadro es por salud mental. Este documento explica en detalle los síntomas, evolución, tratamientos previos y rol del reposo.
- Presentación y plazos: Trabajadores dependientes Fonasa tienen 2 días hábiles para entregar la licencia al empleador. Independientes o afiliados a Isapre deben enviarla directamente al ente previsional. COMPIN debe resolver en 7 días hábiles, prorrogables. En casos complejos, el plazo puede llegar a los 60 días.
Criterios de SUSESO y COMPIN
SUSESO valida que cualquier médico general puede emitir la licencia. Pero COMPIN aplica un criterio más clínico y conservador. Para evitar rechazos, los puntos clave son:
- Hasta 10 días: puede ser suficiente el criterio de un médico general.
- Más de 14 días: es probable que soliciten respaldo psiquiátrico o evaluación por contraloría médica.
- Errores comunes: diagnóstico impreciso, formularios incompletos o sin informes adicionales.
El Informe Médico Complementario es crucial. COMPIN no puede “adivinar” la condición del paciente: necesita documentación clara, sintomatología, derivación, evolución clínica, etc.
Rechazo de Licencias Médicas por Salud Mental
Los eventos históricos recientes en Chile han dejado una huella profunda en la salud mental colectiva. El estallido social de octubre de 2019 generó un aumento significativo y documentado de cuadros ansiosos, episodios de estrés agudo y sintomatología postraumática. La pandemia de COVID-19 profundizó esta crisis, con el encierro obligatorio, la pérdida de empleos y la incertidumbre.
Según el informe estadístico de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), durante 2020 las licencias por salud mental representaron el 28,7% del total de licencias emitidas en el país (1.730.263 casos), siendo la categoría más alta por sobre las patologías osteomusculares (17,4%).
A pesar del reconocimiento de la comunidad médica respecto a la validez clínica de los diagnósticos psiquiátricos, en 2019 la tasa de rechazo de licencias médicas por salud mental en el sistema de Isapres llegaba al 28,2%. Esto tiene consecuencias directas: muchos trabajadores que necesitan reposo terminan trabajando enfermos.
Las diferencias en las tasas de aprobación entre el sistema público (Fonasa-Compin) y el sistema privado (Isapres) son notables.
Causas del Rechazo
Existen múltiples razones por las que el sistema puede rechazar una licencia médica de salud mental:
- Inconsistencias formales: Incumplimiento de requisitos, datos incompletos, firma ilegible o diagnósticos que no coinciden con códigos CIE.
- Origen del médico: Si es extendida por un médico general en lugar de un psiquiatra, las posibilidades de rechazo aumentan, lo que es una trampa estructural dado el limitado acceso a especialistas.
- Estigma: La creencia implícita de que los diagnósticos psiquiátricos son más fáciles de "fingir" lleva a criterios más estrictos y a subestimar la gravedad de los síntomas emocionales. Este estigma también afecta la decisión de buscar ayuda.

Cultura Laboral y Acceso a Salud Mental
Chile ha desarrollado históricamente una cultura laboral fuertemente ligada al rendimiento y la producción. Esta visión es contraproducente, ya que el presentismo (estar en el trabajo sin capacidad real de funcionar) cuesta más caro a las empresas que un período de reposo adecuado.
Uno de los problemas de fondo que alimenta el conflicto de las licencias psiquiátricas es la brecha de acceso a la atención de salud mental. Chile destina menos del 3% de su presupuesto de salud a salud mental, muy por debajo de la recomendación de la OMS. Para una persona con salario mínimo, costear una consulta psiquiátrica privada es inviable.
La psicoterapia en línea y la teleconsulta psiquiátrica han emergido como alternativas que reducen barreras. Plataformas como EnMente® permiten consultar con profesionales especializados desde cualquier lugar, con precios más accesibles. La telemedicina facilita la continuidad del tratamiento durante la licencia, acelerando la recuperación y reduciendo el riesgo de recaídas.
Posición del Médico y el Sistema
Los médicos que emiten licencias psiquiátricas se encuentran en una posición incómoda: deben equilibrar el deber ético de proteger la salud de su paciente con las presiones institucionales. El Colegio Médico de Chile ha sido criticado por no tomar una posición más firme en defensa de los médicos que emiten licencias legítimas. Desde una perspectiva ética, el médico tiene la responsabilidad de emitir una licencia cuando el paciente requiere reposo, sin que esta decisión esté condicionada por el temor a represalias.
Un psiquiatra, como médico especialista, tiene una mayor legitimidad ante el sistema para emitir licencias por diagnósticos psiquiátricos.
¿Qué hacer si COMPIN o la Isapre rechazan la licencia médica por estrés?
Un rechazo no es el final del camino. Existen dos recursos formales:
- Recurso de reposición: Se presenta ante la misma COMPIN o Isapre dentro de 15 días hábiles desde el rechazo. Adjunta nuevos antecedentes (informes, diagnóstico actualizado, exámenes).
- Apelación ante SUSESO: Si el rechazo se mantiene, se puede recurrir a la SUSESO hasta 6 meses desde la última resolución. Es ideal si COMPIN o Isapre actuaron con criterios administrativos y no clínicos.
También se puede pedir evaluación por contraloría médica, una instancia técnica que revisa el diagnóstico clínico original, la coherencia con síntomas y días indicados, y el historial médico y laboral del paciente. Esto aplica tanto para Fonasa como para Isapre, y suele ser el último paso antes de recurrir a instancias judiciales.
Inicio del Trámite por Médico General
Lo ideal es que el médico general:
- Detalle los síntomas físicos y psicológicos.
- Justifique los días de reposo.
- Indique que se solicitará evaluación posterior con psiquiatra.
- Incluya en lo posible un IMC con antecedentes.
Si el trabajador está bajo tratamiento psicológico, también se puede adjuntar informe del psicólogo clínico. La clave está en demostrar que el cuadro no es subjetivo, sino clínico y real.
Beneficios del Subsidio de Incapacidad Laboral (SIL)
Acceder a una licencia por estrés no es solo un derecho, también permite recibir ingresos mientras se está incapacitado:
- Trabajadores dependientes: Necesitan 6 meses afiliados y 3 meses cotizados. Si la licencia es >10 días, reciben pago desde el día 1.
- Independientes: Requieren 12 meses afiliados y 6 cotizados.
El monto se calcula con el promedio de renta imponible de los últimos 3 meses.
El Estrés que Supera al Sistema: Casos Reales
«Estaba muy estresado, se me dormían las manos y tenía burnout, pero mi psiquiatra no tenía hora hasta dos meses vista. Tuve que ir al médico general que no sabía de mi situación psicológica.» Este testimonio no es excepcional. En Chile, los tiempos de espera en salud mental pueden superar los 60 días. Cuando el colapso es hoy, acudir a un médico general es, muchas veces, la única opción viable.
Ciclo de estrés: licencias médicas por estrés
Legalmente, cualquier médico habilitado puede extender una licencia médica psiquiátrica. Sin embargo, en la práctica las licencias emitidas por médicos generales tienen una tasa de rechazo más alta. La duración depende del criterio clínico del médico tratante y de la evolución del cuadro.
La ley chilena protege a los trabajadores durante el período de licencia médica: mientras esta se encuentre vigente y tramitada correctamente, el empleador no puede despedir al trabajador por causales relacionadas con su ausentismo durante ese período.
El estrés puntual ante situaciones difíciles es parte de la vida laboral. La señal de alarma aparece cuando los síntomas -insomnio, angustia, dificultad para concentrarse, tristeza persistente, irritabilidad- se mantienen por más de dos semanas, interfieren en la capacidad de funcionar en el trabajo o en la vida cotidiana, y no responden al descanso habitual.
Contexto Legal y Jurisprudencia
En el ámbito legal, la definición de los grados de incapacidad permanente para efectos de seguridad social atiende exclusivamente a consideraciones de empleo y trabajo, mientras que la definición de minusvalía incluye otras dimensiones de la vida social como la educación y la participación en actividades sociales, económicas y culturales.
Ejemplo Jurisprudencial
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (España) desestimó el recurso de una mujer dedicada a la venta de cupones, contra la sentencia que había rechazado su pretensión de reconocimiento de incapacidad permanente. La trabajadora solicitó el reconocimiento de una incapacidad permanente derivada de enfermedad común por un trastorno distímico con rasgos disfuncionales de personalidad y problemas físicos. Su solicitud fue denegada al concluirse que las dolencias diagnosticadas no alcanzaban el grado suficiente para limitar su capacidad laboral, además de no encontrarse en situación de alta o asimilada al tiempo del hecho causante.
En su análisis, el Tribunal observó que "es cierto que su situación no es saludable. Pero tampoco consideramos que un sentimiento generalizado de tristeza, apatía y falta de interés, sea incompatible con un trabajo por cuenta ajena con el necesario rendimiento y eficacia que ineludiblemente es exigible. Más aun no vemos contraindicado el realizar una actividad de esta naturaleza, con su actual estado, podría incluso ser beneficioso al nivel mental que ahora debatimos."
Este caso ilustra cómo las cortes evalúan la compatibilidad de una condición de salud mental, como la depresión, con la capacidad para realizar un trabajo, incluso en profesiones que a priori podrían considerarse menos estresantes.