La Temperatura Corporal Normal en Adultos Mayores

La temperatura corporal normal es una medida fundamental de la salud de un individuo, ya que refleja la capacidad del organismo para generar y eliminar calor, manteniendo un ambiente físico estable. Sin embargo, este valor no es una constante fija; cambia según la persona, la edad, las actividades que realiza y el momento del día.

Aunque la temperatura corporal normal promedio aceptada es generalmente de 98.6°F (37°C), este número es solo un promedio y tu temperatura corporal podría ser ligeramente más alta o más baja. Una lectura por encima o por debajo de este promedio no significa automáticamente que estés enfermo, ya que una serie de factores pueden afectar la temperatura de tu cuerpo, incluyendo la edad, el sexo, la hora del día y el nivel de actividad.

Esquema de la termorregulación humana

Termorregulación y el Proceso de Envejecimiento

La termorregulación, el termómetro interno que mantiene la temperatura estable, depende del sistema nervioso parasimpático, en particular del hipotálamo, en cooperación con el sistema endocrino. Cuando tienes mucho calor, los vasos sanguíneos en la piel se dilatan para transportar el exceso de calor a la superficie de la piel y puedes empezar a sudar para bajar la temperatura corporal. Cuando tienes demasiado frío, los vasos sanguíneos se contraen, lo que reduce el flujo de sangre a la piel para conservar el calor corporal, y puedes empezar a tiritar para producir calor a través de espasmos musculares involuntarios.

A medida que envejecemos, la capacidad del cuerpo para regular la temperatura cambia. En general, las personas de mayor edad tienen más dificultades para conservar el calor y son más propensas a tener temperaturas corporales más bajas. Esta disminución en la eficiencia de la termorregulación es un factor clave en la variación de la temperatura normal en adultos mayores.

Factores que Influyen en la Temperatura Corporal

La temperatura corporal puede variar hasta 1 °F (0.6 °C) durante el día. Suele alcanzar el nivel más bajo por la mañana temprano y puede aumentar al anochecer. Otros factores que pueden influir en la temperatura son:

  • Edad y sexo: Las personas más jóvenes tienden a tener temperaturas corporales promedio más altas. La temperatura corporal de las mujeres también está influenciada por las hormonas, y puede aumentar o disminuir en diferentes momentos durante su ciclo menstrual. Las mujeres, especialmente las de complexión menuda, suelen tener una temperatura corporal más baja que los hombres de complexión robusta.
  • Niveles de actividad física: La actividad física extenuante puede aumentar la temperatura corporal.
  • Ingesta de alimentos y líquidos: Ciertos alimentos o bebidas también pueden influir en la temperatura corporal.
  • Ambiente: Jornadas de trabajo bajo el sol pueden aumentarla, mientras que la exposición al frío o vivir en casas con poca calefacción pueden reducirla.
  • Condiciones médicas: Afecciones como el hipotiroidismo tienden a asociarse con temperaturas más bajas, mientras que el cáncer puede elevarlas.

Rangos de Temperatura Corporal Normal por Edad

Los rangos de temperatura corporal pueden variar según la edad. El médico alemán Carl Wunderlich identificó la temperatura corporal promedio de 98.6 °F (37 °C) en el siglo XIX; sin embargo, estudios posteriores, como uno de 1992, sugirieron que la temperatura corporal promedio podría ser ligeramente más baja, de 98.2 °F (36.8 °C).

Las temperaturas corporales promedio basadas en la edad se estiman de la siguiente manera:

  • Bebés y niños: La temperatura corporal promedio varía de 97.9 °F (36.6 °C) a 99 °F (37.2 °C). Los bebés tienen un área de superficie corporal más grande en relación con su peso y son metabólicamente más activos, generando más calor.
  • Adultos: La temperatura corporal promedio oscila entre 97 °F (36.1 °C) y 99 °F (37.2 °C).
  • Adultos mayores de 65 años: La temperatura corporal promedio está por debajo de 98.6 °F (36.2 °C), con una media de unos 36.2 °C. Son más propensos a tener temperaturas corporales más bajas debido a la menor eficiencia del corazón para bombear la sangre y una regulación térmica menos eficaz.

Es importante recordar que la temperatura corporal normal varía de una persona a otra. La temperatura de tu cuerpo puede ser hasta 1 °F (0.6 °C) más alta o más baja que los promedios anteriores. Identificar tu propio rango normal puede ayudarte a saber cuándo tienes fiebre o hipotermia.

Fiebre y Adultos Mayores

Una lectura de termómetro más alta de lo normal puede ser una señal de fiebre. La fiebre es la forma natural del cuerpo de reaccionar y combatir infecciones. En adultos, se considera fiebre una temperatura oral superior a 100.4°F (38°C) o una temperatura rectal o del oído superior a 101°F (38.3°C).

Sin embargo, las investigaciones del año 2000 sugieren que los umbrales de fiebre para los adultos mayores podrían ser más bajos, ya que las personas mayores tienen más dificultades para conservar el calor. En general, una lectura de 2 °F (1.1 °C) por encima de la temperatura normal de un adulto mayor suele ser señal de fiebre.

Síntomas y Causas de la Fiebre

Las fiebres pueden ir acompañadas de otras señales y síntomas, que incluyen:

  • Sudoración
  • Escalofríos, estremecimiento o temblores
  • Piel enrojecida o caliente
  • Dolor de cabeza y dolores en el cuerpo
  • Fatiga y debilidad
  • Pérdida del apetito
  • Ritmo cardíaco acelerado
  • Deshidratación

Las causas más comunes de fiebre son las infecciones. Otros factores incluyen ciertos medicamentos (conocidos como "fiebre medicamentosa"), traumas graves o lesiones, y otras afecciones médicas.

Cuándo Buscar Atención Médica por Fiebre

Si bien la fiebre puede hacerte sentir mal, no siempre es peligrosa. Es una señal de que tu cuerpo está luchando contra algo y, en general, el descanso es la mejor medicina. Sin embargo, debes llamar a tu médico si:

  • Tu temperatura es superior a 103 °F (39.4 °C).
  • Has tenido fiebre durante más de 3 días seguidos.
  • Además de la fiebre, tienes síntomas como: vómitos, dolor de cabeza intenso, dolor de pecho, sensación de rigidez en el cuello, una erupción o garganta inflamada.
Infografía sobre cuándo consultar al médico por fiebre

Hipotermia en Adultos Mayores

La hipotermia es una afección grave que ocurre cuando se pierde demasiado calor corporal. En el caso de los adultos, una temperatura corporal por debajo de 95 °F (35 °C) es una señal de hipotermia. Los bebés y los adultos mayores son más susceptibles a la hipotermia. La hipotermia puede ser un problema en casas con poca calefacción en invierno o en habitaciones con aire acondicionado en verano, incluso sin una exposición prolongada a la intemperie en climas fríos.

Síntomas y Causas de la Hipotermia

Otras señales y síntomas de la hipotermia incluyen:

  • Escalofríos
  • Respiración lenta y superficial
  • Torpeza o balbuceo al hablar
  • Pulso débil
  • Mala coordinación o torpeza
  • Poca energía o somnolencia
  • Confusión o pérdida de memoria, e incluso pérdida de conciencia
  • Piel enrojecida brillante fría al tacto (en bebés)

Las causas de la hipotermia, especialmente en adultos mayores, pueden ser:

  • El clima y el ambiente: No solo la temperatura exterior, sino también el viento y la humedad. Una casa sin calefacción, quizá húmeda, es un riesgo para la salud de una persona mayor.
  • La edad: Los mayores de 65 años, que ya tienen una temperatura más baja, si son sedentarios o están enfermos (especialmente con enfermedades degenerativas del sistema nervioso central como el Parkinson y el Alzheimer), pueden entrar fácilmente en hipotermia sin siquiera darse cuenta.
  • Enfermedades: Trastornos endocrinos como el hipotiroidismo, la diabetes o trastornos cardíacos, afectan la termorregulación y pueden causar una temperatura corporal más baja de lo normal. La anorexia nerviosa y la deshidratación también pueden contribuir a una temperatura corporal baja.
  • Traumatismos: Un traumatismo físico o emocional puede alterar significativamente la termorregulación.

Cuándo Buscar Atención Médica por Hipotermia

Debes consultar a un médico si tienes una temperatura corporal baja y cualquiera de los síntomas anteriores. La hipotermia es una emergencia médica y puede poner en riesgo la vida si no se trata. Debes buscar asistencia médica tan pronto como notes señales de hipotermia.

El diagnóstico de hipotermia se suele dar en función de las señales físicas y un termómetro clínico estándar; también podría ser necesario un termómetro rectal de baja lectura. En casos leves, el tratamiento puede incluir mantas calientes y líquidos calientes para restaurar el calor. Si la persona no entra en calor con estas medidas y tiene la presión arterial más baja de lo habitual, se debe acudir a Urgencias.

Golpe de Calor: Otra Condición Extrema

Además de la hipotermia, el golpe de calor es una condición grave donde el cuerpo no puede controlar su propia temperatura y esta continúa subiendo, pudiendo ser mortal. Requiere tratamiento médico de urgencia. Puede ocurrir incluso sin actividad física intensa, simplemente por calor ambiental y la incapacidad del cuerpo para enfriarse, o por ejercicio extenuante en un lugar caluroso. Los adultos mayores son particularmente vulnerables.

Métodos para Tomar la Temperatura Corporal

Saber cómo tomar la temperatura corporal es una habilidad necesaria para detectar a tiempo si existe o no fiebre o hipotermia. Lo más objetivo es siempre medir la temperatura corporal con un termómetro. Es importante identificar tu propio rango normal de temperatura para reconocer cuándo una lectura indica un problema.

Tipos de Termómetros

Existen distintos modelos de termómetros digitales que miden la temperatura en diversas zonas del cuerpo. Es fundamental evitar los termómetros de vidrio que contienen mercurio, ya que son frágiles y pueden causar lesiones o contaminación.

  • Termómetro digital multiuso: Mide la temperatura en el ano (rectal), en la boca (oral) o en la axila (axilar). Su uso oral no se recomienda antes de los 4 años. Aunque no es el más exacto, se acerca mucho a la temperatura real.
  • Termómetro de arteria temporal (frontal): Puede usarse para todas las edades. La temperatura se toma sobre el costado o en el centro de la frente, según el modelo. La exposición directa al sol y las bajas temperaturas pueden alterar los resultados.
  • Termómetro timpánico (oído): Mide la temperatura en el oído. Se puede usar en niños de 6 meses en adelante. No es confiable para bebés muy pequeños cuyos canales auditivos son demasiado estrechos.
  • Termómetros desechables: Son piezas de plástico delgadas y planas que indican la temperatura mediante puntos de color. Pueden usarse en la boca o el recto.
  • Termómetros en forma de parche y de frente: Menos precisos que otros métodos.
  • Chupetes termómetro: Diseñados para bebés, pero no son tan precisos como los termómetros electrónicos o de oído.
Comparación de diferentes tipos de termómetros

Formas de Medir la Temperatura

La forma en que tomas tu temperatura puede afectar la lectura. Para obtener una medición precisa, sigue las instrucciones de tu tipo de termómetro:

  1. Temperatura oral (boca): El método más común. Coloque el termómetro bajo la lengua, justo a un lado del centro, con la boca cerrada. No haber comido, bebido ni fumado en los últimos 30 minutos es importante para no alterar el resultado. Es preferible usarlo en niños mayores de 4 años. Las lecturas en la boca suelen ser más bajas que las lecturas del oído o el recto.
  2. Temperatura rectal: Es la manera más precisa de medir la temperatura corporal y se recomienda para bebés, niños pequeños y personas que no pueden sostener un termómetro en la boca en forma segura. Se introduce suavemente el termómetro lubricado de 0.5 a 1 pulgada (1.25 a 2.5 cm) en el recto. No se recomienda si hay diarrea, inmunosupresión o cirugía rectal reciente. Una medición rectal o timpánica será un poco más alta que la oral.
  3. Temperatura axilar (axila): El termómetro se ubica bajo la axila, con el brazo firme contra el cuerpo. Es el método más común y accesible, pero también el menos preciso, entregando una temperatura hasta un grado (0.5ºC) más baja que la real o la oral.
  4. Temperatura frontal: Se utiliza un termómetro infrarrojo en la frente, algunos requieren contacto con la piel mientras que otros no. Su precisión es aceptable, pero puede variar por sudor o cambios ambientales. Los termómetros para la frente no son tan precisos como los electrónicos y los de oído.
  5. Temperatura timpánica (oído): También usa tecnología infrarroja y entrega buena precisión, siempre que el oído esté limpio y sin infecciones. Debe introducirse en el oído con suavidad.

Se recomienda desinfectar los termómetros antes y después de usarlos con jabón desinfectante y agua o un hisopo con alcohol.

Recomendaciones Generales

Una temperatura corporal baja o alta puede ser motivo de preocupación, especialmente en adultos mayores. Es esencial monitorear la temperatura y actuar adecuadamente.

  • Para la fiebre: Mantener una buena hidratación, descansar, evitar el exceso de abrigo, poner paños húmedos tibios sobre la frente, cuello, tórax y abdomen. Usar antipiréticos como paracetamol o ibuprofeno bajo indicación médica.
  • Para la hipotermia: Proporcionar abrigo gradualmente, ofrecer líquidos tibios (sin cafeína o alcohol) y evitar el calor directo sobre la piel fría. Si la persona no entra en calor y tiene la presión arterial baja, buscar atención médica de urgencia.

Tomarse la temperatura algunas veces cuando se está bien puede ayudar a determinar el rango normal personal, lo que facilita la identificación de cambios significativos que requieran atención médica.

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