Movilizaciones de Jubilados en Argentina: Protestas, Represión y Apoyo Social

La tradicional movilización de jubilados que se realiza desde hace años todos los miércoles alrededor del Congreso de la Nación en Buenos Aires ha continuado en este 2025, registrando nuevamente incidentes. Estas protestas, que buscan la recomposición de los ingresos de los adultos mayores, han escalado en tensión debido a los operativos policiales y la participación de nuevos actores sociales.

La Lucha Constante de los Jubilados Argentinos

Origen y Demandas de las Protestas

Desde hace varios meses, cada miércoles en horas de la tarde, miles de jubilados y pensionados de Argentina se manifiestan frente al Congreso, en el centro de Buenos Aires, para reclamar una recomposición de sus ingresos. El objetivo es pedir un aumento en sus jubilaciones y recuperar el acceso gratuito o subsidiado a determinados medicamentos. La llamada clase pasiva también ha expresado su rechazo a bonos considerados insuficientes, como uno de 70 mil pesos (equivalente a unos 65,6 dólares) anunciado recientemente por el Gobierno.

Además, durante las jornadas de manifestaciones, los jubilados han pedido por la continuidad de una moratoria previsional que debe terminar el 23 de marzo de 2025, y que el Gobierno ha señalado que no prorrogará. Esta moratoria permite que quienes alcanzan la edad mínima requerida (60 años para mujeres, 65 para hombres) sin haber completado los 30 años de aportes exigidos por la ley previsional, accedan a una jubilación mediante un plan de pagos mensual por parte del beneficiario.

Incidentes y Operativos Policiales

Desencadenantes de la Confrontación

En el marco de estas movilizaciones, las protestas han terminado con forcejeos, gases y personas heridas tras operativos policiales desplegados en la zona. Los disturbios se han concentrado sobre la calle Rivadavia, en el ingreso al edificio de la Auditoría General de la Nación, a pocos metros del Palacio Legislativo. Según testimonios de manifestantes, la situación se desató cuando efectivos intentaron identificar a jóvenes que participaban de la manifestación, lo que generó la reacción inmediata de otros manifestantes que intentaron impedir la detención.

En ese contexto, se produjo un tumulto en el ingreso al edificio, con efectivos montando un cordón policial para bloquear el acceso. Frente a los reclamos de quienes denunciaban una intervención injustificada en una protesta pacífica, uno de los agentes utilizó un tubo de gas pimienta, que afectó a varias personas en el lugar y elevó aún más el nivel de tensión. El operativo ha estado a cargo de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, que avanzó con varias decenas de efectivos equipados con escudos y gases frente al reducido grupo que realizaba la ronda habitual de los miércoles.

La versión policial explicó que el procedimiento incluyó la conformación de distintos cordones. En el primero actuó la Policía Federal aplicando el protocolo antipiquetes, mientras que los efectivos porteños ocuparon el segundo y el tercero. En este marco, indicaron que en la esquina de Rivadavia y Rodríguez Peña detectaron una motocicleta sin patente junto a dos hombres, y que al ser requeridos, uno de los hombres se dejó caer al piso y el otro obstaculizó el accionar. Fuentes policiales indicaron a la agencia Noticias Argentina que se produjo una incidencia entre manifestantes y personal policial de brigada en momentos que intentaban identificar a dos enmascarados.

Esquema de un operativo policial con múltiples cordones y equipos de seguridad

Testimonios y Versiones Encontradas

Según relataron otros manifestantes ante las cámaras de medios como TN y C5N, el conflicto comenzó cuando la policía intentó pedir documentación a dos jóvenes presentes en la movilización. Ese pedido fue interpretado como una provocación y marcó el inicio de los empujones entre los efectivos y quienes participaban de la protesta. A partir de allí, la situación se descontroló. La fuerza policial buscó dispersar la concentración avanzando con escudos y gases para abrirse paso, mientras crecía la tensión y se sumaban más manifestantes en defensa de los jóvenes identificados.

Un móvil de C5N registró un momento de máxima tensión cuando dos integrantes de la fuerza porteña abordaron a un manifestante y se produjo un cruce que derivó en un empujón por parte de un efectivo vestido con remera bordó. Luego intervino un hombre que se movilizaba con muletas y le recriminó su actitud al policía, lo que terminó de encender el conflicto. Una mujer relató ante el móvil de C5N: "Tres compañeros sentados, se acerca el policía de remera bordó pidiendo documentos, diciendo que teníamos una moto robada. ¿Qué moto? A los pibes les retuvieron los documentos, fue la excusa perfecta para empezarnos a pegar."

Mientras tanto, otros manifestantes comenzaron a arrojar objetos contra los efectivos, lo que llevó a la policía a formar un nuevo cordón con el objetivo de contener la situación. "La excusa fue la moto para venir a pegar, un delirio, una vergüenza, pura maldad", sostuvo otro jubilado que participaba de la movilización. Otro testigo agregó: "Vino un policía alto, pelado, a acusarnos de que habíamos robado una moto. ¿Dónde robamos una moto? Vino a provocar."

Consecuencias de la Represión

La represión policial con gases lacrimógenos y pelotas de goma ha resultado en numerosas consecuencias. Una mujer resultó herida y debió ser asistida por integrantes de las postas de salud, organizaciones que suelen acompañar las marchas para atender a quienes resultan golpeados o afectados por la represión. Entre los heridos más graves se encuentra el fotorreportero Pablo Grillo, quien recibió el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno y, según reportes, se encuentra internado en grave estado. También un agente de policía recibió una herida de bala en su brazo izquierdo.

En total, se registraron al menos 20 heridos y más de 100 arrestos, llegando a cifras de más de 124 personas detenidas y al menos 46 heridas, según reportes policiales y de medios locales.

Fotografía de un grupo de jubilados marchando con pancartas frente al Congreso

Apoyo de Hinchadas de Fútbol y Contexto Político

La Incorporación de Grupos de Fútbol

A la marcha del 13 de marzo de 2025 se unieron representantes de varias hinchadas de equipos de fútbol como Boca Juniors, River Plate, Rosario Central, Independiente, Racing, San Lorenzo, Vélez y Huracán, entre otros. Este apoyo comenzó luego de que se difundieran semanas atrás imágenes de un jubilado con la camiseta del club Chacarita, reprimido por la policía, lo que se viralizó en redes sociales. Primero fueron hinchas de Chacarita los que se sumaron a las marchas y luego se extendió a más clubes.

La inesperada participación de hinchas de fútbol y "barrabravas", como los denominó el Gobierno argentino, en la marcha añadió un elemento de caos y violencia. Estos grupos se unieron a la manifestación en solidaridad con los jubilados, pero su presencia, en ocasiones, desvió la atención de las demandas legítimas y provocó el uso excesivo de la fuerza del personal de seguridad, quienes no tuvieron piedad contra los manifestantes.

Foto de simpatizantes de equipos de fútbol marchando junto a jubilados

Impacto de las Políticas Económicas

Aunque Argentina arrastra desde hace años el problema de las bajas jubilaciones, la situación ha empeorado con el severo ajuste fiscal puesto en marcha a finales de 2023 por el Gobierno de Javier Milei, un ajuste que en buena parte ha recaído sobre las pensiones. Los jubilados han sido uno de los sectores más afectados por las políticas de austeridad del actual gobierno. Cerca del 60% de los jubilados en Argentina reciben una pensión de 350.000 pesos o el monto mínimo equivalente a unos US$340 al mes, o 279.121 pesos (unos 261 dólares) más el bono de 70 mil pesos.

Tensión y Advertencias Oficiales

La protesta de este miércoles estuvo rodeada de un fuerte operativo de seguridad, con cientos de policías y vallas que bloquearon el tránsito cerca del Congreso. Además, se realizaron requisas en las principales estaciones de trenes de la ciudad. El operativo estuvo acompañado de mensajes en el transporte público con una advertencia oficial que decía: "La Policía va a reprimir todo atentado contra la República."

Voces de los Manifestantes

Carlos Maestre, un jubilado presente en la movilización, afirmó a Xinhua que la situación de los jubilados es crítica. "La jubilación mínima, que percibe la gran mayoría, es muy baja y no le alcanza a nadie", afirmó. Agregó: "El que tiene que alquilar no puede comer, la situación es tremenda. Yo por suerte estoy en una situación mejor, pero la gran mayoría está muy, muy, muy mal acá en la Argentina y con este Gobierno peor. Aclaro, los jubilados nunca estuvieron bien, pero con este Gobierno están peor."

Susana Cortéz, otra jubilada, expresó a Xinhua: "Los jubilados somos los que estamos pagando toda la política de este Gobierno. El ajuste a los jubilados es lo que hace que tengamos un déficit cero que tanto desea este Gobierno. Yo tengo que buscar trabajos extra para poder sobrevivir, apenas llegando a cubrir lo necesario. Cada uno se las rebusca como puede, en la medida que tiene potencia y ganas de trabajar, pero no es lo justo. Debería estar retirado en mi casa, tranquilo, mirando televisión. Por eso salimos a la calle, a pelear por lo que nos corresponde, mínimamente."

Rodolfo, jubilado del barrio de Villa Devoto, expresó que se unió a la movilización "para apoyar a quienes la nación les debe una justa retribución por sus ingresos". Lamentó: "Es una vergüenza lo que está pasando en el país. La situación de los jubilados siempre fue paupérrima."

Close-up de un jubilado con pancarta durante una manifestación

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