El Fomento de la Autonomía y el Bienestar en Personas Mayores

Iniciativa de la UCSE y la Dirección de Adultos Mayores

La Facultad de Ciencias de la Salud de la UCSE, en conjunto con la Dirección de Adultos Mayores de Santiago del Estero, llevará a cabo el taller “Promoviendo un Envejecimiento Activo: Autonomía y Bienestar en la Tercera Edad”. Esta actividad, organizada por la Comisión de Graduados de la facultad, está destinada a los residentes de la residencia “Mama Antula” y se realizará los días 14 y 28 de septiembre de 9:30 a 12:00 horas.

El taller tiene como objetivo fomentar la autonomía y el bienestar en la tercera edad a través de una serie de dinámicas grupales que incluyen estimulación cognitiva, juegos de activación muscular, hábitos alimentarios, destrezas lúdicas, música y danza.

La Importancia Crucial de la Autonomía en la Tercera Edad

Mantener la autonomía es uno de los aspectos que más influyen en el bienestar de las personas mayores. La autonomía es un pilar fundamental en la calidad de vida de las personas mayores. Es posible conseguir beneficios en otros niveles, ya que la autonomía en las personas mayores mejora la salud física y mental, y previene la dependencia.

Promover la autonomía en las personas mayores es una responsabilidad de todos. Familiares, amigos, cuidadores y profesionales de la salud pueden contribuir a que las personas mayores disfruten de una vida plena e independiente.

Factores Clave para Preservar la Autonomía

Aunque con el paso del tiempo algunas tareas pueden requerir más apoyo o adaptación, seguir participando en actividades cotidianas ayuda a mantener la autonomía durante más tiempo. Una de las claves está en la actividad física suave. También es fundamental mantener la mente activa. Otro elemento muy importante es la vida social.

Esquema de factores clave para el mantenimiento de la autonomía en personas mayores: actividad física, actividad mental y vida social.

Cuando estas actividades se realizan dentro de un entorno que acompaña y facilita la participación, resulta más sencillo mantener hábitos que contribuyen a conservar la autonomía.

Estrategias Terapéuticas y Prácticas

Desde un punto de vista terapéutico, es posible involucrar a las personas mayores de una forma más activa y directa en todo aquello que tenga que ver con su día a día, con el propósito de promover lo máximo posible su autonomía. Posiblemente esta sea la más importante y necesaria de las acciones que fomenten la autonomía en las personas mayores.

Es importante que se sientan partícipes de las decisiones que les afectan, desde su cuidado personal hasta la organización de su día a día. Consultar su opinión, escuchar sus deseos y preferencias es fundamental para que se sientan valoradas y respetadas.

Realizar pequeñas modificaciones en el hogar puede marcar una gran diferencia en su autonomía. Eliminar barreras arquitectónicas, instalar dispositivos de apoyo y adaptar el mobiliario a sus necesidades físicas les permitirá desenvolverse con mayor seguridad e independencia. Además, se puede recurrir a la tecnología de apoyo, tan en auge en esta era informática. Existen diversos dispositivos y tecnologías que pueden ayudar a las personas mayores a realizar sus actividades cotidianas con mayor facilidad.

Mantenerse activo tanto física como mentalmente es fundamental para su salud y el bienestar general. Como cualquier persona, los mayores necesitan sentirse apoyados y acompañados. Ofrecerles ayuda cuando la necesiten, pero sin invadir su espacio personal, es fundamental para que se sientan seguros y queridos. Es importante recordar que cada persona tiene su propio ritmo y sus propias necesidades. No debemos forzarlas a hacer cosas que no quieren o que no pueden hacer, ni tampoco debemos tomar decisiones por ellas sin su consentimiento.

Preparación a Largo Plazo para un Envejecimiento Activo

Para que una persona sea lo más independiente y activa posible durante su vejez, se requiere preparación previa. No hay duda de que entre más autónomo sea el adulto mayor, mejor vive esta etapa de la vida. Es más, una gran cantidad de estudios señalan que aquellos individuos que se mantienen activos tienen más satisfacción vital, se enferman menos y están mejor física y afectivamente.

Consejos de Geriatras para un Envejecimiento Saludable

Los geriatras esperan que previamente sus pacientes hayan mantenido ciertas actitudes, como un estilo de vida saludable, ejercicio físico, un propósito vital permanente, ponerse metas y establecer lazos con sus redes sociales.

Estilo de Vida Saludable desde la Infancia

Todos los seres humanos deben ser guiados desde la infancia a comer sano y a mantener el peso correspondiente a su edad y talla. También es clave mantener hábitos saludables, ya que, cuando se es adulto, las malas prácticas son muy difíciles de erradicar. Los adultos mayores no debieran tomar más de una copa de vino (100 cc.), una cerveza o un vaso de licor fuerte al día. En todo caso, si beben, lo mejor es que el énfasis sea en el vino.

Actividad Física y Deporte

Se deben estimular los deportes semi competitivos para que, en esas primeras etapas, se tenga un estado físico competente. Está claramente demostrado -en estudios en universidades por más de 20 años- que los individuos que mantienen un estilo de vida saludable y practican deportes, atrasan considerablemente su tiempo de discapacidad. En consecuencia, los deportistas son funcionalmente activos por ocho años más que los que no hacen ejercicio ni practican un estilo de vida saludable.

Infografía ilustrando los beneficios del ejercicio regular en la tercera edad.

Propósito Vital y Metas

Esto se refiere a que los individuos se deben poner propósitos y metas de acuerdo a sus capacidades y a su edad. Por ejemplo, las personas de 60 años se pueden poner un propósito a 20 años plazo, mientras que alguien cercano a los 80, uno de 4 a 5 años plazo. Estos propósitos pueden ser de todo tipo, y mientras los propósitos vitales deben ser permanentes, las metas pueden ser múltiples e ir cambiando.

Actividades como los viajes son muy positivas, ya que requieren de un propósito vital y de una meta. El adulto mayor debe hacer un trabajo previo en el cual planifica el viaje, toma decisiones, consulta agencias de viajes, elige hoteles, etc. Con esto comienza, previamente, a gozar del viaje.

Fortalecer Redes Sociales

Es muy significativo que el adulto mayor salga de sí mismo y piense en los otros, o comparta con los demás. Por esta razón, es fundamental que cultive sus redes sociales y la relación con su familia. Los adultos mayores deben tener contacto con sus hijos, saber en qué están, qué les está sucediendo, cómo están sus nietos y también deben mantener a sus amigos. Para esto es muy positivo que pertenezcan a un club de bridge, de automóviles, de tenis, etc.

La Importancia de la Participación Social

Autonomía y Autoestima: Pilares del Bienestar

La autonomía y la autoestima son dos aspectos fundamentales para el bienestar de las personas mayores. La autonomía se refiere a la capacidad de tomar decisiones y realizar actividades por uno mismo, sin depender de otras personas. La autoestima se refiere al valor que uno se da a sí mismo, a su imagen y a su identidad.

Sin embargo, con el paso de los años, la autonomía y la autoestima pueden verse afectadas por diversos factores, como el deterioro físico o cognitivo, la pérdida de roles sociales o familiares, la soledad, el aislamiento, la dependencia, el maltrato o la discriminación. Por eso, es importante fomentar la autonomía y la autoestima de las personas mayores, tanto desde el ámbito familiar como desde el profesional.

Estrategias para Fomentar Autonomía y Autoestima

Uno de los aspectos más importantes para fomentar la autonomía y la autoestima de las personas mayores es reconocer y valorar sus capacidades y logros, tanto pasados como presentes. Las personas mayores tienen una larga trayectoria vital, llena de experiencias, conocimientos, habilidades y sabiduría, que merecen ser reconocidos y valorados. Por eso, es importante que las personas mayores se sientan útiles, apreciadas y respetadas por lo que son y por lo que hacen.

Otro aspecto clave para fomentar la autonomía y la autoestima de las personas mayores es fomentar su participación e implicación en actividades que sean de su interés, que les aporten beneficios y que les supongan un reto.

Un tercer aspecto que influye en la autonomía y la autoestima de las personas mayores es el cuidado de su aspecto físico y su salud mental. El aspecto físico se refiere a la imagen que las personas mayores tienen de sí mismas, y que proyectan a los demás. Ambos aspectos están relacionados, ya que el aspecto físico puede influir en la salud mental, y viceversa. Por ejemplo, una persona mayor que se siente atractiva y cuidada, puede tener una mayor autoestima y una mejor actitud ante la vida. Por eso, es importante que las personas mayores cuiden su aspecto físico y su salud mental, para sentirse bien consigo mismas y con los demás.

La autonomía y la autoestima son dos aspectos esenciales para el bienestar de las personas mayores, que pueden verse afectados por diversos factores a lo largo de la vida. Por eso, es importante fomentarlos desde el ámbito familiar y profesional, mediante el reconocimiento y la valoración de sus capacidades y logros, el fomento de su participación e implicación en actividades, y el cuidado de su aspecto físico y su salud mental.

Reflexiones sobre la Realidad del Envejecimiento

Cuando una persona llega a la etapa de ser adulto mayor, sabe que sus años están contados y se da cuenta de la fragilidad de la vida. La fragilidad vital se hace patente en las enfermedades propias y de los amigos, fallecimiento de ex compañeros de colegio, disminución de la capacidad de hacer ejercicio. Por otra parte, entre los adultos mayores existe una gran variabilidad. A medida que envejecen, son cada vez más distintos.

Lo ideal es que mientras mantengan una capacidad cognitiva adecuada continúen siendo ellos quienes tomen todas sus decisiones (económicas, familiares, de trabajo, viajes, etc.). Si bien todos estos puntos potencian al máximo la capacidad de tener una buena calidad de vida, es importante que los adultos mayores estén conscientes que, a pesar de todo, igual se van a enfermar. Y es que pese a todos los esfuerzos que se hagan, se debe tener en cuenta que los mayores de 65 años tienen en promedio tres enfermedades crónicas.

Las casas de reposo son más una opción para los adultos mayores que no tienen quien los cuide. En todo caso, los mayores de 80 años no deben vivir solos. O tienen a alguien que los cuide o es mejor que se vayan a vivir con algún familiar.

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