Las tablas de mortalidad son herramientas estadísticas esenciales para el cálculo de pensiones, un tema de vital importancia para la planificación financiera a largo plazo de los individuos.
¿Qué son las Tablas de Mortalidad?
Según la Superintendencia de Pensiones (SP), las tablas de mortalidad son instrumentos estadísticos utilizados para calcular las pensiones, diferenciándose de las tablas poblacionales que elaboran institutos de estadísticas para la población general. El uso de estas tablas es fundamental para determinar la probabilidad de supervivencia de los afiliados en el horizonte de tiempo en que se proyecta el gasto.
Estas herramientas se emplean en sistemas de pensiones como el chileno, tanto en el retiro programado por Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) como en las rentas vitalicias, siendo cruciales para determinar la distribución del ahorro previsional y las provisiones financieras necesarias para asegurar el pago de las jubilaciones a lo largo de la vida del pensionado.

Actualización y su Impacto en las Pensiones
El uso y la periodicidad de las tablas de mortalidad están sujetos a la actualización de las utilizadas por los regímenes de pensiones, como el del DL N°3.500 de 1980 y sus modificaciones. En este proceso, es crucial tener presentes los factores de mejoramiento establecidos para cada una de ellas, que buscan reflejar la evolución de la expectativa de vida.
Un aspecto clave es que las nuevas tablas de mortalidad se aplican al cálculo de las pensiones de los nuevos pensionados, es decir, aquellos cuya fecha de solicitud de pensión sea a partir de una fecha específica, por ejemplo, julio de 2016. Esto significa que la actualización de estas tablas no afecta a las pensiones que ya fueron otorgadas con anterioridad a dicha fecha. Actualmente, millones de pensiones pagadas mensualmente no se verán afectadas por estas actualizaciones.
Además, para las futuras pensiones que se comiencen a entregar desde una fecha determinada, las tablas de mortalidad no impactarán a quienes recibirán Pensiones Básicas Solidarias (PBS). Este grupo incluye a quienes se encuentran dentro del 60% de la población de menores ingresos. Se estima que un porcentaje significativo de los nuevos pensionados cada año no se verá afectado por la implementación de las nuevas tablas.
Sin embargo, para quienes se pensionen bajo las nuevas tablas, sus pensiones proyectadas pueden experimentar una baja. Según cálculos de la Superintendencia de Pensiones (SP) y la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), estas pensiones podrían disminuir, en promedio, cerca de un 2% en comparación con si se hubieran calculado con las tablas antiguas.

La Polémica de los "110 Años"
Frecuentemente, al hablar sobre pensiones, surgen dudas críticas respecto a los "110 años" presentes en las tablas de mortalidad. La SP aclara que esta cifra representa la edad máxima posible en la tabla, pero no necesariamente la edad esperada de vida, ya que la probabilidad de alcanzarla es extremadamente baja.
Desde la institución, se enfatiza la importancia de considerar la expectativa de vida real al calcular las pensiones. Esta expectativa, que es significativamente menor (por ejemplo, 90,8 años para mujeres y 86,6 años para hombres en un contexto específico), es la base para asegurar un financiamiento adecuado a lo largo de la jubilación de la mayoría de los individuos.
01 - CÁLCULO ACTUARIAL - Función de Supervivencia y Tabla de Mortalidad
Contexto Internacional y Diferencias
El uso de tablas de mortalidad no es exclusivo de un solo país; en otras partes del mundo, también se emplean para los mismos fines. Es común observar que estas tablas, diseñadas específicamente para el cálculo actuarial de pensiones, presentan diferencias con las proyecciones de mortalidad que elaboran los institutos de estadísticas para la población general, reflejando las particularidades de la población cubierta por los sistemas previsionales.