El Suicidio en Adultos Mayores: Un Fenómeno Silenciado y sus Implicaciones

La ideación suicida se refiere a pensamientos pasajeros o persistentes sobre quitarse la vida e incluso planes detallados para materializarlo. En cambio, el intento de suicidio implica acciones deliberadas para causar la propia muerte. Ambos fenómenos forman parte del espectro de la conducta suicida y representan indicadores de riesgo para el suicidio consumado. A nivel global, cada aproximadamente 40 segundos muere una persona a causa del suicidio.

La muerte por suicidio en la población de edad avanzada es un fenómeno que a menudo se ignora o se descuida, y atrae menos atención que el suicidio en la población más joven. El 32% de las muertes por suicidio son de mayores de 65 años, y los intentos de suicidio en esta edad suelen tener similitudes clínicas con los de personas que fallecen por suicidio consumado. De hecho, es frecuente que los hombres mayores de 60 años fallezcan por suicidio consumado en el primer intento de suicidio.

Infografía: Porcentaje de muertes por suicidio en mayores de 65 años y la proporción de hombres mayores de 60 años que fallecen en el primer intento.

El Proceso de Envejecimiento y sus Desafíos

En la vida afrontamos cambios continuamente y los más importantes son aquellos que suponen que la vida sea diferente para nosotros. La edad geriátrica es una etapa de la vida relevante, en la que se hace evidente el proceso de envejecimiento. Las personas mayores a veces tienen dificultades para realizar ciertas actividades y necesitan soporte para acudir al médico o para seguir un tratamiento.

Vivimos en una sociedad edonista (que busca el placer), edadista (que discrimina por mayor edad) y competitiva, en la que el aparentar prima sobre el ser y en la que se estigmatizan los sentimientos negativos. Además, la pandemia está haciendo aflorar otra pandemia oculta, la de la salud mental, que está haciendo especial mella en los mayores.

Una de cada cinco mayores de 60 años de edad vive con alguna enfermedad de salud mental, y son el grupo de edad donde es más frecuente el suicidio. Muchas personas piensan que es normal sentirse triste o aislarse de los demás, pero no lo es, no debemos normalizarlo, porque tiene tratamiento.

Factores de Riesgo y Causas Subyacentes

Las personas que intentan suicidarse con frecuencia están tratando de alejarse de una situación de la vida que parece imposible de manejar. Muchos de los que cometen intento de suicidio están buscando alivio a: sentirse avergonzados, culpables o una carga para los demás; sentirse como víctimas; y sentimientos de rechazo, pérdida o soledad.

Los comportamientos suicidas pueden ocurrir por una situación o hecho que la persona ve como abrumador, tales como: el envejecimiento, la muerte de un ser querido, el consumo de drogas o alcohol, un trauma emocional, enfermedades físicas graves o dolor, el desempleo o los problemas financieros.

Principales Trastornos y Condiciones Asociadas

La depresión es uno de los factores de riesgo más importantes, y sus síntomas varían en esta etapa de la vida respecto a otros rangos de edad, incluyendo la pérdida de interés o abandono de actividades. El sentimiento de soledad, los estados depresivos -que en este grupo suelen no estar diagnosticados ni tratados- y la ausencia del sentido de la vida son los principales gatillantes de la idea del suicidio. Otros factores de riesgo incluyen:

  • Enfermedad crónica (de larga duración, especialmente si asocia dolor y/o discapacidad)
  • Hospitalizaciones recurrentes o prolongadas
  • Cambios recientes o frecuentes de lugar habitual de residencia
  • Bajos ingresos
  • Consumo de drogas o alcohol
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
  • Historial de abuso sexual, físico y emocional
  • Cuestiones de vida estresantes, como problemas serios a nivel financiero o en las relaciones interpersonales
  • Diagnóstico de una enfermedad terminal

También juegan un rol fundamental los estereotipos de masculinidad, tales como que los hombres no lloran y no pueden demostrar su pena.

La Realidad en Chile

En Chile, la ideación e intentos de suicidio han aumentado en los últimos años, especialmente en adolescentes y adultos mayores. Además, se han documentado aumentos en las atenciones de urgencia por ideación suicida.

Chile es uno de los países con mayor tasa de suicidio en Latinoamérica, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Alcanzó a 10,3 por cada 100.000 habitantes, un índice similar al promedio de la Unión Europea y menor al de Estados Unidos. Entre 2005 y 2020 las tasas de suicidio de personas mayores han tenido un incremento constante. En definitiva, los hombres de más de 80 años son los que más se quitan la vida.

Soledad: Un Problema de Salud Pública

Según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida en la Vejez 2022, que realiza la Universidad Católica de Chile y Caja Los Andes, la sensación de soledad de las personas mayores aumentó entre 2016 y 2022. De acuerdo al mismo estudio, quienes presentan más probabilidades de riesgo de aislamiento y sensación de soledad son las personas que viven solas y/o no tienen pareja. "La soledad de los mayores es un problema de salud pública que no hemos dimensionado", señalaba Agnieszka Bozanic, psicóloga con diplomados en envejecimiento y políticas y presidenta de la Fundación GeroActivismo. Y nos ilustraba: "Es una temática que ya en otros países está avanzando con, incluso, ministerios contra la soledad, como Gran Bretaña y Canadá, con propuestas específicas". La creación de un Ministerio de la Soledad en Chile, tal como existen desde 2018 en Gran Bretaña y desde 2021 en Japón, es una posibilidad que se ve lejana.

Un ejemplo de esta cruda realidad se observa en Japón, donde no son aislados los casos de ancianos que roban tiendas con el único objetivo de que en la cárcel les entreguen los cuidados que en su hogar no reciben. Esta situación es aún más impactante si se considera que en las culturas orientales las personas mayores tradicionalmente han ocupado un lugar muy relevante dentro de las familias.

Soledad y aislamiento en personas mayores

El Rol de la Depresión y la Insuficiencia de Planes Nacionales

Según un estudio del Ministerio de Salud, en Chile una de cada cinco personas mayores de 60 años podría estar enfrentando síntomas depresivos. El mayor problema es que en este grupo etario esta enfermedad suele ser subdiagnosticada y en muchos casos no recibe el tratamiento adecuado. El médico José Miguel Aravena, miembro de la sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, señaló que el Plan Nacional de Demencias y el de Prevención Nacional de Suicidio, del MINSAL, son insuficientes. "No se hace nada específico por esta población de riesgo. Reciben el mismo abordaje que cualquier persona".

Casos que Evidencian la Problemática

El Hogar de Cristo, a través de su servicio de asistencia domiciliaria, presente en 50 comunas a lo largo del país, atiende a personas como Víctor Ruiz de Giorgio (87). Él vive solo en una pieza en medio de un descampado donde el viento es implacable, frente al Estrecho de Magallanes. No cuenta con baño ni luz eléctrica. Sólo tiene una cama, una mesa, dos sillas, una estufa a leña y una radio a pilas con una lucecita, que es lo que lo ilumina de noche. No ve a ninguno de sus cinco hermanos. No tuvo hijos. Está solo. "A don Víctor no le gusta salir. Sólo baja a la ciudad cuando tiene que cobrar su pensión, realizar algún trámite de urgencia o acudir al CESFAM". Por haber sido buzo y mariscador, un oficio bastante solitario, tal vez para don Víctor la soledad es su mejor compañía. Lo que sí sabemos es que es una realidad que a muchos mayores les pesa demasiado.

Señales de Advertencia y Detección Temprana

A menudo, pero no siempre, una persona puede mostrar ciertos síntomas y comportamientos antes de un intento de suicidio. Es posible que las personas que están en riesgo de comportamiento suicida no busquen tratamiento por muchas razones, incluso: creen que nada va a ayudar; no desean contarle a nadie que tienen problemas; piensan que buscar ayuda es un signo de debilidad; no saben adónde acudir por ayuda; creen que sus seres queridos estarían mejor sin ellos.

Síntomas y Comportamientos a Observar

  • Tener dificultad para concentrarse o pensar claramente
  • Regalar las pertenencias
  • Hablar acerca de marcharse o la necesidad de "dejar todos mis asuntos en orden"
  • Cambio repentino en el comportamiento, sobre todo calma después de un período de ansiedad
  • Pérdida de interés en actividades que solía disfrutar
  • Tener comportamientos autodestructivos, como tomar alcohol en exceso, consumir drogas ilícitas o hacerse cortaduras en el cuerpo
  • Alejarse de los amigos o no querer salir
  • Tener problemas repentinos en el colegio o el trabajo
  • Hablar acerca de la muerte o el suicidio o incluso declarar el deseo de hacerse daño
  • Hablar acerca de sentirse sin esperanza o culpable
  • Cambiar los hábitos alimentarios o de sueño
  • Preparar maneras de quitarse su propia vida (como comprar un arma o muchas pastillas)

Es común que una persona mayor hable sobre la muerte y el proceso de morir, sobre todo si sufre de un trastorno médico que va empeorando. Esto dificulta el reconocer cuándo una persona mayor está planeando suicidarse. En adultos mayores, es crucial investigar a profundidad los sentimientos de desesperanza, de ser una carga y de no pertenecer.

Cómo Actuar y Ofrecer Apoyo

Cuando detectamos que una persona tiene pensamientos suicidas, es necesario no pasarlo por alto y asegurar que recibe ayuda. Usted puede ayudar dándole apoyo emocional y, a la vez, consiguiéndole la ayuda necesaria. Aprenda a reconocer los signos de advertencia que indican que la persona podría estar considerando el suicidio.

Primeros Pasos para la Conversación y el Apoyo

Busca un momento adecuado, en privado y sin prisas, pero no esperes el momento perfecto. Puede ser necesaria más de una conversación. Manifiesta que quieres abordar un tema importante, desde el cariño o preocupación por el otro. Explica los motivos que te han llevado a conversar. Señala la necesidad de buscar ayuda competente.

Una vez que una persona mayor ha pedido ayuda es importante seguir acompañándola. Si es necesario, alertar a otras personas cercanas que puedan colaborar en estas mismas acciones. Ofrecer ayuda con las gestiones necesarias para ser atendido en su red de salud y ayuda en temas prácticos que puedan facilitar la vida cotidiana.

Siempre tome en serio los intentos y amenazas de suicidio. Si usted o alguien que usted conoce está pensando en el suicidio, llame o envíe un mensaje de texto al 988 o chatee en 988lifeline.org (en Español). La Línea de Vida para Crisis y Suicidio 988 proporciona ayuda gratuita y confidencial las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en cualquier momento del día o de la noche. También puede llamar al 911 o al número local de emergencias o ir a la sala de emergencias del hospital. NO se demore.

Si alguien que usted conoce ha intentado suicidarse, llame de inmediato al 911 o al número local de emergencias. NO deje a la persona sola, ni siquiera después de haber pedido ayuda. Entre el 10% y el 20% de las personas que amenazan o intentan quitarse la vida acaban suicidándose. Comuníquese con un proveedor de atención médica de inmediato si usted o alguien que conoce tiene pensamientos suicidas. La persona necesita atención de salud mental inmediata. NO piense que la persona solo está tratando de llamar la atención.

Medidas de Seguridad en el Hogar

Mantenga fuera del alcance de la persona medicamentos, armas y alcohol. El hecho de evitar el alcohol y las drogas (diferentes a los medicamentos recetados) puede reducir el riesgo de suicidio. En hogares con adultos mayores, se recomienda:

  • Almacenar todos los medicamentos recetados en una parte alta y bajo llave.
  • No guardar alcohol en la casa o mantenerlo bajo llave.
  • No guardar armas de fuego en la casa. Si las tiene, guárdelas bajo llave y coloque las balas en un lugar separado.

Tratamiento y Estrategias de Prevención

Una persona puede necesitar tratamiento de emergencia después de un intento de suicidio. Se pueden necesitar primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar o tratamientos más intensivos. Las personas que intentan cometer suicidio pueden necesitar hospitalización para tratarlos y reducir el riesgo de futuros intentos. La terapia es una de las partes más importantes del tratamiento.

Enfoques Terapéuticos y Farmacológicos

Se debe evaluar y tratar cualquier trastorno de salud mental que pueda haber llevado al intento de suicido. Esto incluye: Trastorno bipolar, Trastorno límite de la personalidad, Dependencia del alcohol o las drogas, Depresión mayor, Esquizofrenia, Trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Los médicos harán preguntas sobre los pensamientos y planes suicidas de la persona. Le preguntarán con qué frecuencia piensa en el suicidio y si ha intentado hacerlo anteriormente. Le preguntarán si se ha hecho daño a sí mismo, como cortarse o conducir con imprudencia. Le preguntarán si tiene armas o drogas a su alcance. Según las respuestas a estas preguntas, la persona puede ser hospitalizada. Un médico ayudará a la persona a diseñar un plan de seguridad. El plan incluye una lista de personas o grupos con quienes comunicarse si la persona vuelve a tener pensamientos suicidas. La lista podría incluir amigos, familiares, líderes espirituales y otras personas en las que confía.

Los medicamentos se pueden recetar para prevenir los cambios de humor o disminuir la ansiedad o la depresión. La persona deberá tomar todos los medicamentos como se lo indicaron. Suspender el medicamento de repente puede ser perjudicial. Un terapeuta puede ayudar a la persona a identificar y cambiar los sentimientos o creencias negativos acerca de sí mismo. Esto también puede ayudar a cambiar la forma en la que se siente y actúa. Anímelo a que siga tomando los medicamentos y yendo a terapia.

Esquema: Enfoque multidisciplinar para la prevención del suicidio en adultos mayores

Fomento de la Conexión Social y el Bienestar

Anímelo a buscar ayuda para tratar el consumo de drogas o alcohol. Ayude a la persona a vincularse con otras personas. Anímela a participar en la comunidad. Algunos ejemplos son ayudar como mentor de un estudiante joven, servir de voluntario en una organización local o unirse a un programa de ejercicio grupal. Realice actividad física con la persona. Anímelo a hacer cosas nuevas. Llame, visite o envíe tarjetas postales a esa persona frecuentemente. Esté atento a la persona tras la pérdida de una mascota, un gran amigo o un niño. Los días festivos, cumpleaños y aniversarios pueden ser difíciles para una persona después de una pérdida. Ayude a la persona a programar una visita a su líder religioso o espiritual. Ayúdele a la persona a conseguir el equipo necesario para mejorar su comodidad y movilidad. Algunos ejemplos son los dispositivos para los oídos, anteojos, libros de letra grande y andaderas.

Estudio Retrospectivo en Atención Primaria de Salud en Chile (2019-2024)

Un estudio observacional longitudinal analizó los ingresos al PSM por ideación e intentos suicidas entre 2019-2024 en personas de 60+ años en Chile, procesando datos del DEIS. Los resultados revelaron 3.797 ingresos al PSM, con la mayoría siendo mujeres (68,8%). La ideación suicida fue la primera causa de ingreso con 2.746 (72,3%), mientras que los intentos de suicidio significaron 1.051 (27,7%).

La discusión de este estudio indica que las mujeres registran mayor ideación e intentos suicidas en todos los grupos de edad de 60+ años. A su vez, se reportó un descenso en la tasa de suicidios entre 2020 y 2021; esto sugiere un impacto en la materialización de suicidios, a pesar de la exacerbación de factores de riesgo de conducta suicida. El estudio concluye que se revela un incremento en los casos de ideación e intento de suicidio en APS, lo que pone de manifiesto la necesidad de reforzar estrategias de detección, intervención oportuna y seguimiento continuo.

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